hablamos con...
Sor María del Pilar Cano


 
 

reflexiones de Sor María Pilar Cano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dominicas contemplativas
de Ntra. Sra de la Piedad
Torredonjimeno (Jaén).

mariaalegriaop@telefonica.net
Enero de 2005, .org


Sor Mª del Pilar Cano es una monja contemplativa Dominica que pertenece actualmente a la comunidad religiosa del convento Ntra. Sra de la Piedad de Torredonjimeno (Jaén). En dicho convento se dedican principalmente al bordado en Oro, enseres de cofradías o de culto.

Estudió Bellas Artes antes de ingresar en la Orden Dominicana. Dentro de la misma ha realizado estudios de Teología y otras disciplinas. Celebró su Profesión Solemne en 1993 con 6 años de formación.

Actualmente, a parte del estudio y la profundización en temas de interés y de reflexión, sigue aportando belleza a la Vida Consagrada a través de la expresión artística de forma muy variada y a nivel internacional; también colabora en la página Web de Mercaba, todo ello con mucha humildad y consciente del Don recibido y donado desde la gratuidad.


¿QUÉ HACEN LAS MONJAS DE CLAUSURA?

Para muchos las monjas de clausura no hacen nada que merezca la pena. Incluso se critica que estén encerradas, mientras hay tantos enfermos que cuidar o tantas obras de apostolado en medio del mundo. Nos parece injusto y desacertado que se tenga un concepto equivocado de la visión que muchos tienen de estas almas que han renunciado por completo al mundo y han dedicado su vida a la adoración y oración continuas. Pasan mucho tiempo como hemos dicho dedicadas a la oración y a la contemplación.
Hemos hablado con una de ellas, Sor Pilar, una dominica contemplativa que lleva muchos años en nuestro Monasterio de la Piedad.

Sor Pilar, ¿qué es para usted la oración?

La oración es, para mí y sobre todo: hablar con Dios de tú a Tú. En el Evangelio descubrimos dos clases de oraciones en las que no podemos caer: la del publicano y la del fariseo. La oración sitúa al corazón en una postura de búsqueda centrándose en la voluntad del Padre.

Muchos piensan que hay muchas cosas que hacer. En el mundo hay hambre, miseria... Algunos piensan que ponerse a rezar es perder el tiempo, un tiempo precioso que podríamos dedicar a aliviar tanto dolor. ¿Qué ganamos orando, Sor Pilar?

Esa puede ser la actitud, respetable. de los que no son cristianos, Pero quien es cristiano sabe que orando, siempre se gana, En la oración vamos a la raíz de los problemas. Ante el Señor, en tu hogar, en el Sagrario, si rezas nacerá en ti el deseo por las cosas bellas, te responsabilizarás con la sociedad y con tu Iglesia como miembro activo y vivo que trabaja unido a la comunidad parroquia!, tu familia en el Señor.

¿Es muy difícil hacer oración? ¿Quién nos puede enseñar a orar?

Orar no es fácil, pero tampoco difícil cuando pones voluntad, perseverancia en estar a solas con Dios y en comunión de hermanos creyentes. Los discípulos, conociendo del Maestro su riqueza interior, le pidieron: "Señor enséñanos a orar", Y Jesús les enseñaba el Padrenuestro como modelo de oración por excelencia. Los Santos Padres en la fe también nos pueden ayudar: San Agustín. Santo Domingo de Guzmán, con sus nuevos modos de orar tan sencillos y tan necesarios para nuestros tiempos, Lo que hay que hacer es ponerse a ello.

¿Qué dificultades encontramos al orar?

Somos proclives a la rutina, a la superficialidad, y damos una imagen falsa de nuestra realidad como criaturas e hijos de Dios. Conscientes dc nuestras limitaciones pedimos, como la Samaritana, el Agua pura de su Costado para jamás tener sed.

¿Qué podemos hacer cuando nos sentimos angustiados, hundidos, por los problemas que nos agobian?

No te asustes, sólo encuentra el tesoro quien lo busca con interés y no se asusta por nada, ¿En cuántos momentos dramáticos de nuestra existencia no hemos llegado a desconfiar de todo: El hombre no fue hecho para estar sólo a la esclavitud del mal. sino para la posesión de una fuerza misteriosa de encuentros, de experiencias de fe, como verdaderos adoradores de Dios. Eso lo da la oración.



CARISMA DE LAS DOMINICAS

SANTO DOMINGO DE GUZMÁN
Nació en Caleruega (Burgos) en 1170, en el seno de una familia profundamente creyente y muy encumbrada. Sus padres, don Félix de
Guzmán y dona Juana de Aza, parientes de reyes castellanos y de León, Aragón, Navarra y Portugal, descendían de los condes fundadores de Castilla. Tuvo dos hermanos, Antonio y Manés.

LA DINAMICA ESPIRITUAL DE DOMINGO
Domingo era un hombre de Evangelio en palabras y acciones concretas de vida, de entusiasmo, de pasión por conocer y experimentar la Palabra de Dios en la verdad y desde esta experiencia anunciar el amor y la compasión de Dios volcada a los hombres y mujeres.

EL SECRETO DE SU VIDA DE ORACIÓN
Orar a partir de lo que constituye el alma de su espiritualidad de predicador: la contemplación apostólica. Conociendo su relación con la Santísima Trinidad, el Verbo Encarnado, entenderemos mejor la Fuerza impulsora con que quiso formar a sus hijos y a la Orden.
“Tanto los frailes como las monjas tienden, por su manera de vivir, hacia la perfecta caridad para con Dios y para con el prójimo, que es eficaz para buscar y procurar la salvación de los hombres, conscientes de que se convertirán en verdaderos miembros de Cristo cuando consagren totalmente a ganar almas, a imitación del Señor Jesús, el Salvador de todos, que se entregó totalmente a sí mismo para nuestra Salvación” (constituciones de las monjas).
Convencido de la eficacia de la vida de oración funda, en primer lugar, a las monjas como plataforma de lanzamiento de los Frailes a anunciar su Palabra, porque la vida de oración determina la Predicación y todo el carácter Sacerdotal del Fraile.
El papel que juega su oración secreta por las noches, que prolongaba por los caminos del Sur de Francia, su carácter Mariano invocándola constantemente sobre sí mismo, sobre sus frailes y para los corazones que le necesitaban y los que le negaban le lleva a la oración de intercesión constantemente. Domingo carismático en sus gestos, en la variedad y riqueza de sus formas de orar demuestra sus actitudes orantes y la sed de Dios.
Su entrega contemplativa es el “alma” que le moviliza, da forma a su apostolado que lo impregna de una pura contemplación de Dios hacia el hombre, y del hombre hacia Dios en una queja interior ante el Misterio que lo desborda: ¿Señor mío, qué será de los pobres sino te encuentran aquí…?. Con esta identificación de todo su ser Domingo refleja un profundo equilibrio humano psicológico y espiritual. Su contemplación es teológica, empapada de la Sagrada Escritura y Patrística, centrada en la liturgia coral.
Les ofrecemos a través de un fotomensaje los nueve modos de orar de Domingo de Guzmán.

CONVENTO DE NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDA TORREDONJIMENO
Don Jerónimo López de Padilla Pacheco, hijo del Adelantado de Castilla, Don Pedro López de Padilla y Doña Isabel Pacheco, da sus bienes para fundar un convento en la villa de Torredonjimeno, conforme al testamento que realiza el 7 de agosto de 1543.
El conjunto conventual costaba además de un segundo cuerpo de edificio destinado para la instrucción de niñas, a las que debían atender las monjas, de tal manera dispuesta que no interfiriera en la vida de oración y silencio de las monjas.


EL ESPIRITU DE LA COMUNIDAD
“ Las monjas, de acuerdo entre sí por la obediencia, asociadas en un amor más elevado por la disciplina de la castidad y dependiendo más estrechamente unas de otras por la pobreza, edifican primeramente en su propio monasterio la Iglesia de Dios que, por la oblación de sí mismas, han de extender por el mundo” (Constituciones de las monjas…)
Los contenidos del mundo interior de Jesucristo es un desafío también para nosotras como consagradas, la actitud constante de ser profecía en este mundo de creencias esotéricas, neo-gnósticas que muchos están acogiendo como una nueva forma de religiosidad nos lleva a ser testigo de su Verdad y amor hecho carne de las purísimas entrañas de María.
Como cristianas tenemos la tarea de todo creyente cultivar los buenos modales que te acercan más al otro. Crecer en comunidad pese a lo que cuesta comunicarse y comulgar día tras día, creando un cierto bienestar emotivo de sus miembros para ser capaz de escucharnos y de aceptar las inevitables diferencias que reconocidas y aceptadas purifican y combaten las adherencias que pueden surgir de nuestro “ego” para manifestarnos transparentes y luminosas de paciencia, de compasión hacia el otro/ otra que ve las cosas desde otra vertiente que la mía.

· El trabajo en comunidad es un clima oracional. bordamos en oro, se restaura los enseres de cofradías y de culto. Con el trabajo además de proveer nuestras necesidades, es por el cumplimiento de caridad fraterna que nos permite compartir con otros, trabajar con nuestros misioneros y proyectos de la Orden.
· La oración litúrgica y personal, donde alzamos nuestras manos con toda la humanidad a una sola voz, para adorar, celebrar el encuentro con el Señor que está entre nosotros y quiere seguir dándonos el Pan Eucarístico de su Cuerpo, mantener nuestra alianza de amistad con Él, disfrutar de su Presencia en todo y poder mostrar al hombre de hoy la Verdadera Fuente de amor.
· La fe y la alegría de una comunidad dominicana que busca novedades en la Luz de Cristo Resucitado para ofrecer a los que por cariño o por necesidad confían en nosotras, se acercan en busca de una palabra de fortaleza para seguir el camino, que necesita ser escuchado en su dignidad de hijo de Dios. A los jóvenes y los niños que quieren aprender a relacionarse con Dios en lo profundo de su corazón.
· Somos conscientes de la era digital que la Iglesia asume y utiliza con eficacia las nuevas tecnologías con sereno equilibrio, junto con el estudio de la Teología en la formación permanente, para estar informadas y formadas según nuestro carisma.


Si deseas conocer más de lo que hacemos, cómo somos, de qué forma lo vivimos cualquier acontecimiento real de nuestra cultura, de nuestra sociedad. El sentido de nuestras vidas consagradas al Dios Altísimo dispones de un contacto:
mariaalegriaop@telefonica.net