Nos ayudarán a reflexionar Antonio Martínez,
Cesar y Cristina, Bonifacio Fernández, Carlos Díaz, CCV, Inmaculada
Soler, Toño Casado..., más información abajo,
en el programa de la VII REP.
Urge
una conciencia eclesial plural “desapercibida” nacida del Único
Espíritu de Dios, que nos haga concebir la iglesia como una PLURALIDAD
de pluralidades que se comulgan recíprocamente.
La
necesidad urgente de UNA IGLESIA que - dentro de la multiplicidad de sus
partes y servicios - se sienta, participe y viva exclusivamente para una
misma tarea, tanto en sus distintas partes como en los distintos miembros
de cada una de ellas, es más que manifiesta. Esta reflexión
se ofrece teniendo como fondo preferente la Misión de la Iglesia,
el Reino de Dios y su Justicia y la Unidad necesaria e imprescindible para
manifestarlo y vivirlo. Buscamos pobremente que vaya naciendo una “conciencia
permanente de iglesia cuerpo y fraterna”.
Todas
las tareas que todos hemos de desempeñar desde la raíz de
cada carisma (¿son cristianas nuestras raíces?) están
llamadas a encarnarse y comulgarse unas en otras, buscando permanentemente
el espíritu de complementariedad que han de vivir, sin el cual jamás
daremos razón de Iglesia abierta, acogedora y Universal.
REP es un encuentro en el que se trabaja en torno a una cuestión
eclesial / evangélica que nos haga pensar y plantear más allá
de lo que hasta ahora conocemos y nos planteamos . El objetivo es poner
el dedo en la llaga en temas vivos y urgentes de ser abordados y meditados
de muy distintas maneras. Así, lo que se obtiene finalmente tiene
una objetividad mayor que si lo tratamos desde una sola visión.
En esta ocasión, nos interrogamos:
¿SON CRISTIANAS NUESTRAS RAÍCES?
¿SON CRISTIANAS LAS RAÍCES QUE ALIMENTAN NUESTRAS TAREAS,
PENSAMIENTOS, REFLEXIONES Y PROYECTOS...?
La pregunta y el cuestionamiento puede aparecer improcedente, inoportuno,
mal intencionado... pero es claro que de una u otra forma, quienes estamos
al servicio de la Palabra de Dios en la Iglesia, no estamos todo lo contentos
que quisiéramos, a la luz de los frutos que recoge el mundo y de
los que se esperan del anuncio y vivencia de la Buena Noticia de Jesús
de Nazaret. Según esto, ¿de qué raíces nos alimentamos?
No nos engañemos. El gran reto para la Iglesia -que es al mismo tiempo
su gran problema- es la falta de referencias que muestren como iconos vivos
que es posible vivir hoy la Buena Noticia del Evangelio. Hay referencias
que hablan de Dios pero no todas son como Dios y la Palabra nos expresa.
Y no hay referencias porque la fuente de las referencias es precisamente
esa, LA PALABRA DE DIOS.
¿Por qué, entonces, si lo sabemos, no ponemos remedio...?
Nuestra
humilde respuesta desde nuestra experiencia va en una doble dirección:
A) porque la Palabra que decimos todos que es nuestra referencia y norma
de vida, la hemos traducido y adaptado, por tanto,
B) el sentido y los frutos de la Palabra están descartados de
los resultados de nuestra tarea y de nuestra vida. Y está descartado
por dos razones:
1ª.- Porque a nivel personal ponemos las circunstancias por delante
del Reino de Dios.
2ª.- Y porque no hemos olido ni saboreado la Fuerza de lo Común,
de lo comunitario.
Los espacios denominados “REFLEXIÓN ECLESIAL PLURAL”
nacen y son “una llamada constante a la pluralidad, desde y con
la participación de toda la pluralidad”. Por tanto es una
convocatoria general abierta a todos los sectores de Iglesia y desde
la meditación conjunta ante la Palabra de Dios, la realidad y
los documentos eclesiales impulsar la Unidad, nacida de entre todos
y para todos.. Teniendo esto como objetivo principal, miembros de Congregaciones,
Asociaciones, Movimientos, Comunidades, Consagrados Religiosos de Vida
Activa y Contemplativa, Parroquias, seglares en general…, se reúnen
sin otro objetivo que el de reflexionar y orar en torno a todo lo que
supone el “Mensaje y la figura de Jesús de Nazaret”.
Tocamos temas urgentes, esenciales, teniendo como fondo preferente la
Misión de la Iglesia (EL REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA) y la UNIDAD
necesaria e imprescindible - que Jesucristo nos transmitió en
su diálogo con el Padre al final de su paso por la tierra - necesaria
para llevar a cabo esta misión. Unidad “sin un color predominante
o específico concreto", que ofrece resultados y signos de
comulgarse unos a otros y de estar en "clave de arco iris y de
Reino”.