Estamos
inmersos y absorbidos por nuestros propios carismas particulares olvidándosenos
el cuerpo que formamos todos.
¿Cómo anunciar algo a los demás si entre nosotros
no lo vivimos?
Para la unidad que busca la CCV es clave el CONFIAR lo que el otro va
buscando la voluntad de Dios.
Sobre la unidad está todo por descubrir o más bien por
vivir. Ya que la Libertad es la otra cara de la unidad. Esta libertad
es esencial para vivir la unidad.
La
realidad en Sevilla es que somos poco, descontrolado. Nos preocupa en
la ccv de Sevilla que siempre seamos los mismos.
El cardenal ha responsabilizado a un vicario para que participe en toda
esta búsqueda de la comunión que estamos haciendo en la
CCV.
Estos espacios para la Unidad surgen en Sevilla
hace 3 años, y su comienzo parte de un encuentro con el entonces
obispo Carlos Amigo, el cual vio la importancia de todo esto.
Durante este tiempo, estos espacios para la unidad, también llamados
espacios todosuno o casas para la comunión y la vida, ha estado
dándose en diferentes parroquias, donde previamente eran convocados
todos los grupos que la componían.
Ante
la intención de anunciar, de forma itinerante, la importancia
y la urgencia que tiene el que vivamos verdaderamente unidos, y el que
seamos todosuno para que el mundo crea (Jn 17,21) nos encontramos viviendo
en la contradicción de quienes anuncian lo que aún no
viven, siendo esto uno de los obstáculos para que se de la unidad,
sentimos que no somos uno pero también sentimos la necesidad
urgente de serlo, pero no unos pocos sino todos.
En los inicios de este Espacio en Sevilla, quienes por aquí nos
movíamos, esperábamos conclusiones y resultados visibles,
queríamos tener un poco el control de los acontecimientos; ahora
parece que hay que dejarse llevar más por el viento del Espíritu,
que no entiende de programaciones ni encuadramientos,...
Ir
buscando siempre la voluntad de Dios y no la mía, y creerme y
confiar en que el otro también va buscando la voluntad de Dios.
A vista de pájaro, creo que otro de los obstáculos con
que se encuentra la unidad a la que estamos llamados es la gran cantidad
de actividad, trabajo,...que por las ganas de reino se da en cada realidad
eclesial, pero que sin embargo impide que se de la composición
de todas las partes de la iglesia con todos los carismas, la unidad,
y por tanto el Reino, sentido de toda nuestra tarea.
Salvador:
¿Qué objetivos tenéis?
R:
No
hay objetivos. En estos momentos hay poca entrada y salida de quines
quieren participar de este espacio y nos vemos una vez en semana, pero
esto no significa que tenga que ser así, seguramente esto no
se trata de otra reunión más a añadir a la agenda,
a lo mejor se trata de algo tan distinto o nuevo que ni se nos pasa
por la imaginación, lo que está más o menos claro
es que no se trata de buscar nuestra propia voluntad amoldada a los
esquemas del mundo; se trata de que seamos uno, de que se de la unidad
para que se de el Reino, que es con lo que soñamos, no?
Pedro J.: Antes has nombrado un encuentro
con el cardenal,...¿por qué? ¿cómo va eso?
R:
Es que cuando comenzó todo esto D.Carlos Amigo asigno a un vicario
para vernos periódicamente con él y ver juntos por donde
ir a la vez que es quien avala este espacio; siendo éste un espacio
diocesano para la unidad que convoca la cabeza de la iglesia, y por
lo que no se trata de un grupo de personas que quieran fundar algo,
otra parte más de la iglesia, otro movimiento,...sino que cualquier
cosilla que se vea como fundada sea cosa del Espiritu como único
fundador. Un espacio de todos.
Juan:
Todo esto lo veo muy difícil, está muy bien ... pero imposible,
porque hay muy dispares y diferentes formas de pensar,...
R:
Sí, es verdad, pensamos de distinta manera en muchos temas, pero
la familia la formamos Todos, con toda su pluralidad; si nos vamos excluyendo
estaríamos asumiendo paradójicamente la intransigencia
que vemos en otros y que no nos gusta.
Pedro
J.:
¿Por qué estás tú y pierdes el tiempo en...?
R:
Yo no siento que esté perdiendo el tiempo...