Nos
ayudarán a reflexionar Ninfa Watt, Julián
García Hernando, Rafael Serrano, Ángel Moreno, Esteban Díaz
Merchán, Pepe Padilla, José María Romero...
Los
espacios denominados "REFLEXIÓN ECLESIAL PLURAL", suponen
una ocasión de encuentro en torno a la Palabra de Dios, abiertos
a todos los grupos de Iglesia, multiforme expresión y regalo del
Santo Espíritu de Dios. Teniendo esto como objetivo principal, Congregaciones,
Asociaciones, Movimientos, Comunidades, Consagrados Religiosos de Vida Activa
y Contemplativa, Parroquias, seglares en general
, se reúnen
sin otro objetivo que el de reflexionar y orar en torno a todo lo que supone
el "Mensaje y la figura de Jesús de Nazareth" . Esta reflexión
se hace teniendo como fondo preferente la Misión de la Iglesia (EL
REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA) y la UNIDAD necesaria e imprescindible, que
el Hijo de Dios nos transmitió en su diálogo con el Padre,
al final de su paso por la tierra."Y ante tanto dolor no tenido en
cuenta, tanta soledad de mujeres y hombres que vivieron, viven y, de no
corregirse, seguirán viviendo en soledad... Ante tanta masacre y
desastre, tanto gasto superfluo, sin sentido, bélico, de supremacías
sociales... Ante tanto río convertido en cloaca, tanto vergel hecho
desierto, tanto espacio conquistado y herido... :¿Es posible crear
un espacio vivo de participación conjunta y múltiple, en el
que cualquier realidad eclesial pueda compartir, desde la libertad de los
Hijos de Dios, su carisma y los contenidos esenciales que lo alimenta, en
favor del Reino de Dios y su Justicia? ¿Es posible hacer que nuestra
Iglesia sea una PLURALIDAD de pluralidades, en la que se viva y actúe
desde una conciencia conjunta gobernada por el Espíritu?. En esta
ocasión vamos a intentar cuestionar la fidelidad que tenemos los
cristianos al Proyecto de Dios. Nos atrevemos a pensar que la vuelta al
verdadero encuentro con lo que Dios pensó desde el principio de los
tiempos, no es posible en fidelidad, si no es tomando como única
fuente la Palabra de Dios. Por tanto pensamos que estamos hablando de:-
Rescatar la Palabra de Dios, como única fuente.- Buscar la "Nueva
mentalidad", tener una nueva conciencia, más allá de
todo lo que creemos bueno según nuestra forma de entenderlo y como
se nos ha transmitido,- Ofrecer la vida según el "Pensamiento
de Dios" y no los "añadidos" que hemos ido aportando
a lo largo de los siglos.
Vamos
a hacernos primero en cada uno y luego como Iglesia, un chequeo, una especie
"de auditoría evangélica" para ver la calidad de
nuestra vida y fidelidad al Evangelio de Jesús. Para ello debemos
realizar un gran esfuerzo de autocrítica sana y constructiva para
saber detectar:- en qué medida nuestra fidelidad es a Dios o a otros
señores (Mt 6,24),- en qué medida anulamos o invalidamos la
Palabra de Dios por las tradiciones de nuestros mayores, es decir desobedecemos
el mandato de Dios por seguir nuestras propias tradiciones enseñando
doctrinas que son preceptos de hombres (Mt 15,1-9) - en qué medida
vivimos según el Espíritu (Gal 5,16) y bajo su nuevo régimen
(Rom 7,6), le obedecemos dejándonos gobernar por su viento (Jn 3,8)
o son la letra de las normas y leyes las que determinan nuestras decisiones
y actuaciones (2Cor 3,6).- En qué medida vivimos para el sábado
o hacemos que el sábado sea para el hombre (Mc 2,23-27)- en qué
medida dejamos que la Palabra de Cristo habite en toda su riqueza (Col 3,16)
viviendo así por entero todo el plan de Dios o por el contrario ocultamos
o mutilamos partes esenciales reduciéndola, adaptándola y
parcelándola a nuestra medida (Hch 20,27), - en qué medida
con nuestra vida y acciones acercamos o retardamos la hora en que los verdaderos
adoradores no tendrán que adorar a Dios en este o aquel templo o
lugar, sino que los verdaderos adoradores lo harán "en Espíritu
y en Verdad" (Jn 4, 23)- en qué medida recogemos o desparramamos,
estamos con él o contra él (Lc 11,23), nuestro sí es
sí (Mt 5,13), somos frío o caliente (Ap 3,15-21), entramos
por la puerta estrecha o la hacemos esta ancha, que nos lleva a la perdición
(Mt 7,13), - en qué medida somos fieles administradores de los misterios
de Dios (1Cor 4,1ss) o por el contrario nos adueñamos del mensaje
manipulándolo y matando esta fidelidad.- En qué medida hemos
hecho sosa la sal. Y si la sal se vuelve sosa, ¿quién le devolverá
el sabor? ¿para qué sirve? (Mt 5,13)- En qué medida
seguimos metiendo Vinos Nuevos en Odres Viejos (Mt 9,16)- En qué
medida por nuestra infidelidad al plan completo de Dios, el Hijo del Hombre
no hallará Fe cuando vuelva a la tierra?" (Lc 18,8)- En qué
medida el Reino de Dios y su justicia es lo primero y esencial en nuestras
vida (Mt 6, 33)- En qué medida creemos de verdad que su voluntad
se puede vivir "en la tierra como en el cielo" (Mt 6,10)Y al final
de todo, cada uno en oración y en la soledad e intimidad de nuestra
alcoba intentará no apagar el Espíritu, examinándolo
todo y quedándose con lo bueno (1Ts 5,18-21)
Lecturas
y Canciones
que fundamenta y nos puede ayudar
"Os
he anunciado por entero todo el Plan de Dios sin ocultar-omitir nada"
(Hch 20,27)
" Entonces se acercan a Jesús algunos fariseos y escribas venidos
de Jerusalén, y le dicen: "¿Por qué tus discípulos
desobedecen la tradición de los antepasados?; pues no se lavan las
manos a la hora de comer." El les respondió: "Y vosotros,
¿por qué desobedecéis el mandamiento de Dios por vuestra
tradición?....Así habéis anulado la Palabra de Dios
por vuestra tradición.
Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías cuando
dijo: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está
lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas
que son preceptos de hombres." (Mt 15,1-9)
"Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: "¿Por
qué tus discípulos no viven conforme a la tradición
de los antepasados, sino que comen con manos impuras?"
El les dijo: "Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas,
según está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero
su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto,
ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres. Dejando el
precepto de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres."
Les decía también: "¡Qué bien violáis
el mandamiento de Dios, para conservar vuestra tradición!.... anulando
así la Palabra de Dios por vuestra tradición que os habéis
transmitido; y hacéis muchas cosas semejantes a éstas."
(Mc 7,5-13)
" Dios es quien nos confirma en Cristo a nosotros junto con vosotros.
El nos ha ungido, El nos ha sellado y ha puesto en nuestros corazones, como
prenda suya el Espíritu " (2Cor 1,21-22)
"¿Comenzamos de nuevo a recomendarnos? ¿O es que, como
algunos, necesitamos presentaros cartas de recomendación o pedíroslas?
Vosotros sois nuestra carta, escrita en nuestros corazones, conocida y leída
por todos los hombres. Evidentemente sois una carta de Cristo, redactada
por ministerio nuestro, escrita no con tinta, sino con el Espíritu
de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne, en los corazones.
Esta es la confianza que tenemos delante de Dios por Cristo. No que por
nosotros mismos seamos capaces de atribuirnos cosa alguna, como propia nuestra,
sino que nuestra capacidad viene de Dios, el cual nos capacitó para
ser ministros de una nueva Alianza, no de la letra, sino del Espíritu.
Pues la letra mata mas el Espíritu da vida. (2Cor 3,1-6)
" Donde está el Espíritu está la Libertad"
( 2Cor 3,17)
"Vuestra vocación es la libertad" (Gal 5,13)
"la libertad gloriosa de los hijos de Dios" (Rom 8,21)
Cantos
FIELES
A QUIÉN (Mt 12, 30) "Hablamos de respuesta, de coherencia,
de sabernos administradores de los misterios de Dios..."
"Quieres ser sal de la tierra y pisoteas mis Mandatos,
te olvidas de mi Justicia y a MÍ extiendes las manos".
"Sólo buscas mi Palabra para serenar tus días,
sin que la tomes en cuenta como fuente de la Vida".
Así es porque así es, no es mera interpretación.
A lo que Dios nos plantea se le dice sí o no.
"Nada excusa la tibieza tratándose de Mi Plan.
Si no sois luz de mi Vida todo en sombras estará".
"Miedo me da comprobar lo fácil que os desviáis.
Matáis el Plan que os propongo y por nada os inquietáis".
"Parece como si el Mal haya tomado el control,
siendo fieles a su plan e infieles al de Mi Amor".
¡GUERRA A TU VIDA! "Jesús
no vino a traernos la paz que busca el mundo, sino la guerra a esa para
que sobreviniese Su Paz, la del Resucitado. Esto encerraba vivir en el
mundo sin ser del mundo. Evidentemente esto es cosa que nos cuesta entender."
Quieres ir solo, solo por la vida...
Piensas que eres centro, ¡el centro de tu vida!
Vas con quien te aplaude, ¡te aplaude tu vida!,
buscas lo que te agrada, ¡cuanto agrada a tu vida!
¤ ¡Guerra a tu vida!...
Pesan sobre ti, de muchos, sus vidas.
Muchos no nacieron por tú no darles vida.
Cada corazón que no siente la vida
en vida se ahoga, y vivo, ¡nunca tendrá vida!
¤ ¡Guerra a tu vida!...
Quieres para ti, piensas sólo en ti,
te buscas sólo a ti y así matas la vida. ¡Guerra a tu
vida!
Vuelca el corazón, cambia la razón.
Dale a tu alma otra dimensión.
¤ ¡Guerra a tu vida!...
Cuando sientas distinto y en todos veas a Dios,
el cielo cantará de ti: ¡ya resucitó!
¤ ¡Guerra a tu vida!...
LA
ÚLTIMA PALABRA
"Y ante tanto dolor no tenido en cuenta, tanta soledad de mujeres y
hombres que vivieron, viven y, de no corregirse, seguirán viviendo
en soledad... Ante tanta masacre y desastre, tanto gasto superfluo, sin
sentido, bélico, de supremacías sociales... Ante tanto río
convertido en cloaca, tanto vergel hecho desierto, tanto espacio conquistado
y herido... ¿le queda a Dios algo por decir?"
La
última palabra, la tiene la PALABRA.
(Is 35) "El desierto se alegrará, la estepa florecerá,
se verá la gloria y el esplendor de Dios. Se fortalecerán
las manos débiles, se afianzarán las rodillas vacilantes porque
vendrá Dios con su recompensa que nos salvará. El cojo saltará
como un ciervo, la lengua del mudo lanzará gritos de júbilo.
Decid todo esto a los de corazón intranquilo: Los desiertos alumbrarán
aguas, y las estepas, torrentes. Las tierras abrasadas se trocarán
en estanques y el país árido en manantiales de agua. Habrá
sendas y caminos por los que ya no vagarán los necios, ni subirán
las bestias salvajes, los rescatados los recorrerán. Volverán
los redimidos de Yavéh, entrarán entre aclamaciones y verán
la alegría eterna sobre sus cabezas. Acompañarán regocijo
y alegría. ¡Adiós, penas y suspiros!..."
(Ap 21) "...todo quedará envuelto por un cielo nuevo y una tierra
nueva. Veremos la nueva Jerusalén bajando del cielo, de junto a Dios,
engalanada como una novia, ataviada para el encuentro con su esposo...
...y se oirá una fuerte voz que dirá: `Esta es la morada de
Dios con los hombres. Tendrá su morada entre ellos. Ellos serán
su pueblo, y Él, Dios-con-ellos, será su Dios`. Así
quedará restablecido el mundo nuevo que cobijará a la nueva
humanidad".