APUNTES SOBRE LA PONENCIA
Será
tratado desde la óptica de la vocación específica de
la vida religiosa.
"¿En
qué medida la Iglesia continúa siendo la Iglesia de los estados
de vida - Iglesia de monocultivos separados unos de otros- , donde a veces
aparece más importante el estado que la vida?. " A las 12,30
corresponde su charla-presentación al Seminario Pueblo de Dios y
a las hermanas de Foucould.
Los
del Seminario Pueblo de Dios presentan a las hermanas de Foucould. Dicen
que en los escritos de su fundador se han inspirado muchas comunidades para
vivir la pobreza. Las que nos van a hablar son Félix y Carmen. Las
definen como contemplativas en medio del mundo.
Las hermanas, a su vez, presentan a los del Seminario Pueblo de Dios. Francés
Casanovas. Espiritualidad focolar. Hay laicos y consagrados. Tienen la espiritualidad
de la unidad. El fundador murió este verano.
Por parte de las hermanas de Foucould, Félix lo trae escrito y lo
dará.
Carmen
nos habla de la necesidad de seguir los pasos de Jesús de Nazaret.
Pretenden vivir desde la gente y para la gente. Y situarse en Nazaret. El
vivir, que se supone, de Jesús con la gente sencilla.
Siempre hay que empezar y hacerlo continuamente. Y siempre desde el amor.
Tienen
casas en Madrid, Málaga, Valverde del Fresno (Cáceres). Cada
uno se rige de distinta manera.
La Iglesia debe echar todos los hilos para ir tejiendo juntos.
Experimentamos un gran vaivén de relación con Dios y las personas,
en cosas que parece que no tienen importancia.
No puedo ir con la violencia ni cargarme a nadie, pero sí tengo que
ir siempre con la verdad. Y, por supuesto, hay que denunciar siempre las
injusticias.
Los
del Seminario del Pueblo de Dios nos dicen que el nombre fue providencial.
Desde la necesidad que encontraron de hacer una escuela de formación
para jóvenes, el fundador y el obispo se unieron y el obispo dijo:
Estáis haciendo un Seminario para el Pueblo de Dios.
El fundador vivía el amor y el humor. Y el tema de la unidad (N.M.I.
nº 43)
Lo
fundamental en "Pueblo de Dios" es que es "de Dios".
La Iglesia es (o debe ser) experiencia de Dios. Ser cristiano no es religiosidad,
sino seguir a Jesús en todo momento. Si la Iglesia es casa de comunión,
la Iglesia debe ser nuestra familia. Es la familia de Jesús, de Dios,
pero también la nuestra.
La
raíz de la comunión está en Jesús. Si no estamos
unidos a él, no podemos entrar con nadie en ningún tipo de
relación y, por tanto, en ninguna relación profunda de unidad.
Necesitamos
tener experiencia de conversión, de cambio de mentalidad.
Dios
es y debe siempre y en todo lo primero. Y después todo lo demás.
Si no se parte de esta experiencia, buscamos en la relación con los
demás otra cosa distinta que no va precisamente en la dirección
de esta unidad que buscamos. Por eso nos hace falta la conversión.
Redescubrirla. Poner a Dios en el centro de nuestra vida.
¿He vivido yo alguna conversión, algún cambio de mentalidad?
¿Cuándo? ¿Cómo?
La
Iglesia tiene que ser también "escuela de comunión".
Que haya comunidades vivas, que atraigan. El testimonio de la alegría
y la vida es la primera evangelización.
Que la relación hombre-mujer sea fuente de espiritualidad.
Hay muchos problemas sociales porque el hombre y la mujer no se encuentran.
Y donde tienen que encontrarse es en el amor de Dios. Es una experiencia
pascual. Muerte y Vida.
Distinguir
comunión y unidad.
Unidad
aparece en Jn 17 y en Ef 5. Es la vida trinitaria de Dios. Nosotros sólo
podemos vivir la unidad como regalo de Dios. Pero sí podemos buscar
la comunión.
Los cristianos no podemos vivir unidos por nuestro esfuerzo, sino sólo
como don de Dios.
Comunión, sin embargo, es todo el aspecto humano, de diálogo,
compartir, etc.
En la relación hombre-mujer lo fundamental no son los sentimientos,
sino el amor hasta el fin, que da la vida por el otro.