rep V
mesa redonda

 

 

 

Crónica de la Mesa Redonda

REP V: ¿Unidad o Comunión?
Madrid-Atazar, 22-24 de noviembre de 2002.
. org


Desde la diversidad de una MESA REDONDA:
Desde sectores dedicados a
- la Oración y Contemplación ( Hna. Sagrario, superiora de la Comunidad Contemplativa de las religiosas Carmelitas. Loeches - Madrid).
- la Encarnación con los más pobres (Alberto Franco - Misionero redentorista de Colombia),
- las Parroquias (comunidad parroquial de Villafranca de los Caballeros),
- la inserción en barrios (Casilda Santamaría - Inmaculada Concepción de Castre),
- la experiencia de la Casa Diocesana para la Comunión y la Vida de la Diócesis de Huelva.

A las 4,15 de la tarde comienza la "mesa redonda".
Uno a otro se van presentando.

Alberto presenta a Sagrario, monja del Carmelo, donde lleva 38 años. Y dice, Sagrario, que ve el mundo con esperanza. Ni es mejor ni peor. Con sus problemas. Y a todos los siente como hermanos y hechos uno en su corazón. La realidad de todos los hombres es la que impulsa la vida contemplativa. Aunque no lo vea, me siento muy cerca de Dios. Ningún carisma puede subsistir desde sí mismo. Están para complementarse.

Sagrario
presenta a Alberto, misionero redentorista de Colombia. Y Alberto sólo hace, de momento, la pregunta de por qué permanecer en el seguimiento de Jesús.
Juan Antonio Collado presenta a Casilda, que trabaja en la Confer y estudia Derecho Laboral. Casilda, a su vez, presenta a Juan Antonio Collado y a Genaro. Y desde el público asistente se presenta a Josema, que también está en la mesa y no tiene pareja que le presente.

Sagrario comienza su intervención preguntando cómo crear una conciencia plural de unidad a imagen de la Trinidad. Jesús vino a dar la vida por los hijos de Dios que estaban dispersos (Jn 11). ¿Cómo llegar a creer en este camino? Pues, primero, tratando de amistad con Dios. Desde el abajamiento (Fil 2,2-11)- No ponernos por encima de nadie. Todos nos necesitamos y complementamos. Creernos superiores, divide. Jn 17 tiene un componente místico muy elevado: todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Sólo así podemos formar un cuerpo perfecto. La mística no es algo raro. Es a lo que todos estamos llamados. Entrar en el misterio de Jesús, pero con radicalidad.
El místico no se evade de las realidades, porque entiende mejor que nadie la unión con los demás.
Hace falta recibir de Dios. Tenemos que desmitificar la mística. Entrar con totalidad y radicalidad en el misterio de Jesús.
El toque de Dios es cariñoso y suave, pero, a veces, estamos heridos y nos duele aunque sea un leve roce. Él, no obstante, lo hace para curar. (Avala lo dicho con un texto que lee de San Juan de la Cruz).
El místico es el que siento todo como suyo. Entrar en el misterio profundo de Dios a través de la fe, la esperanza y la caridad. Quien no expone la vida no puede llegar a la unidad.

Alberto comienza su intervención preguntando por qué entre buscadores y personas buenas surgen estas preguntas. Es el dolor de experiencias negativas, frente a palabras como unión y comunión, que se nos han dicho e interpretado muchas veces en clave negativa o errónea. En clave de uniformidad.
Y es que el problema se plantea entre la teoría y la práctica. La distancia tan grande que hay entre lo que decimos y lo que hacemos. Todo esto nos hace vaciar de sentido las palabras. Dices una cosa y en la realidad de la vida estás expresando otra.
Nos va a tocar ponerle apellidos a las palabras. Qué queremos decir cuando hablamos de unidad y de comunión. Y relativizar nuestras definiciones.
Que los pobres vivan, que haya justicia.

Casilda lee su reflexión desde la perspectiva de la Vida Religiosa.

Juan Antonio Collado: No quiero vender ninguna moto. Pero sí quiero poner sobre la mesa la palabra misericordia. Quiero dar mi vida para hacer posible el Reino de Dios a través de las parroquias, en todos los pueblos de la tierra.
El pastor es siempre la comunidad fermento, no una persona. Estamos tratando de ir sembrando esta inquietud en la parroquia. Es un buen momento para no ir creando más grupos con apellido, pero sí utilizar ese espacio de la parroquia para que el Reino de Dios sea una realidad en la tierra.

Genaro, venezolano que vive en la misma parroquia de Juan Antonio, dice que su experiencia en Venezuela y en Villafranca es la vida en una comunidad parroquial. A todos nos han encomendado la misión de seguir construyendo el Reino, pero desde la vida y no perdiéndola en peleas.

Josema pregunta hacia dónde van estos encuentros de la Reflexión eclesial plural. Dice que el nombre de pila es "duracell". A veces hablamos las mismas palabras pero con distintos significados. Hemos de crear un espacio de búsqueda de la unidad o llamada al corazón de cada uno. Es un espacio gratuito y libre. Al servicio de la comunión. Y desde la libertad de los hijos de Dios.

Alberto habla de las tres "M" de la espiritualidad: mística, miseria y martirio.
La opción, dice, por los pobres no es contra los opresores, sino a favor de ellos, para salvarlos. La unidad tiene que ser el fruto del respeto sagrado a la libertad y dignidad del otro.

Paco Hipólito, ante el tema surgido y una intervención sobre "los pobres", dice que basta ya de opción preferencias por nadie. Sólo, como Jesús, por el hombre. Dios no optó por los pobres. Dios se hizo pobre.