¡Paz
y bien en el Señor!
Ya tenía ganas de sentarme y poner unas letras contándo algo
de El Atazar, el pasado fin de semana. La experiencia nuestra fue muy interesante
y rica. Genaro creo que se sintió muy a gusto, e incluso participó
en varios momentos de una forma, para mí, muy atinada. Sentí
que no pudiese haber ido alguna gente más, pero bueno, no pasa nada.
Lo primero de todo: ¿Cuál fue nuestra participación
en la Mesa Redonda?
Nosotros insistimos sobre todo en dos cosas:
1º
en que había que poner sobre la mesa, en este tema de la UNIDAD,
la MISERICORDIA. E incluso conté mi experiencia: acuérdate
cuando yo empecé a ir por Pueblo y demás, aunque yo tenía
unos criterios, unas formas de celebrar la liturgia, etc., sin embargo ME
ACOGISTEIS DESDE LA MISERICORDIA, desde la comprensión, y fue precisamente
eso lo que me hizo 'cambiar' y 'sentirme uno' con una comunidad aparentemente
muy alejada entonces de 'mis ideas toledanas'. No lo tenía previsto
decir, Vicente, pero lo dije porque estaba empezando a notar ya desde por
la mañana muchas expresiones que no me cuadraban. (Luego más
adelante te lo cuento);
2º
en que considerábamos que el espacio hoy día 'más apropiado'
para vivir el sentido de comunidad cristiana, en unidad, era la PARROQUIA.
Ciertamente comentamos que reconocemos que muchos párrocos y sacerdotes
colaboradores están haciendo inviable esta realidad (eso es algo
evidentísimo), pero eso no es obstáculo para reconocer que
el espacio más apropiado para que una comunidad resto-fermento, sin
nombre ni apellidos de ningún tipo, dé su vida (porque si
no se da la vida nunca germinará nada) por el pueblo / humanidad
y así ese pueblo / humanidad perciba el amor de Dios y pueda vivir
desde El, repito el espacio más apropiado es la PARROQUIA, guiada
hacia los pastos del Reino por un pastor comunitario (esa misma comunidad
fermento). Incluso llegué a comentar (no recuerdo exactamente cómo
porque me puse muy nervioso) que yo veía con toda claridad que la
voluntad de Dios sobre mí es, precisamente, dar mi vida por este
proyecto...).
Además, Genaro habló algo de su experiencia de parroquia allá
en Venezuela, de cómo no tardó en integrarse en Villafranca,
cómo lo veía él, etc. Incluso, la gente estaba un poco
aplomada, cantamos Un pueblo de Dios en marcha y creo que a la gente le
ayudó el mostrar tan evidentemente lo que debe ser una Parroquia.
En
segundo lugar
¿Cómo ví el Encuentro? Te puedo hablar, al menos, del
tiempo que estuve yo allí.
Ya sabes que estas cosas me encantan; es una riqueza el compartir, el ver
que hay mucha gente 'mu pringá', etc. La comunidad de Pueblo, ¡¡¡chapó!!
(bueno, como siempre....), pero te lo comento en justicia. En ese sentido
disfruté como un ('chino', 'lombriz', 'enano',.... escoje tú
la que quieras).
Sin embargo, Vicente, me gustaría contrastar contigo dos puntos:
a)
Ví el tema ya como 'muy manido'. Yo desde Huelva no había
vuelto, pero me habían comentado los que estuvieron de Villafranca
en Loeches (por lo que les comento) que prácticamente es lo mismo,
y los mismos ponentes,... Creo, de corazón, que el tema se ha planteado,
el tema está ahí, y para mí lo más importante-
es que se están originando espacios en las bases, en las parroquias,
en las diócesis (Huelva, Málaga, Sevilla,...) y seguro que
irán surgiendo otros espacios.... Promover todo eso creo puede ser
mucho más rico.
b)
Eché mucho de menos a 'los grandes grupos eclesiales o sus dirigentes',
y muchos de los que allí estaban eran de 'pequeños grupos,
asociaciones o "comunidades" con el nombrecito correspondiente'
que habían ido surgiendo 'porque no les cuadraba ninguna otra cosa',
y por supuesto muy contrarios a sus párrocos..... No era un encuentro
representativo de lo que realmente se pretende, Vicente. Así me parece.
¿Sabes quién me impresionó mucho por su actitud -y
se lo dije además cuando me venía-? José-Antonio, el
sacerdote claretiano que había estado también en el encuentro
de los curas. El sí era signo significativo de unidad de una gran
'trasatlántico' con hambre de unidad, porque además estuvo
todo el tiempo muy, pero que muy receptivo (en silencio, escuchando, apuntando);
sólo habló algo para una pregunta, pero por lo menos en el
tiempo que yo estuve allí, así fue. Me impresionó su
actitud y se lo dije, vamos le di las gracias. (Creo me estás entendiendo
lo que te comento).
JUAN
ANTONIO COLLADO