¿QUÉ IGLESIA UNA/PLURAL ESTAMOS CONSTRUYENDO
LOS QUE NOS DEDICAMOS A LOS QUE SUFREN?
"Los
pobres, los amigos de Jesús, son un sacramento de su presencia".
1.Jesús, patrimonio de los pobres
2.La forma de llegar a ellos
3.Rasgos de una verdadera encarnación
4.La unidad
1.
"Jesús era, sobre todo, patrimonio de los pobres;
porque los pobres no tienen consuelo en nada, sólo Jesús
puede consolarle. Si este año 2000 es Año Jubilar, significa
que debe ser una gran noticia para los pobres.
La
pobreza es la primera violencia. Y hay pobreza en los 100.000 mutilados
angoleños por las minas, en los más de 800 millones de personas
padeciendo las consecuencias del hambre, en los 1.500 millones de personas
que viven con un máximo de un dólar diario.(Balance de la
Impunidad, por Pedro Casaldáliga, UCA).
2.
No hemos llegado a los pobres como Jesús, que se pone a su servicio
y les concede un tiempo amable y gratuito.
Tenemos
que pedir perdón porque muchas de las instituciones de la Iglesia
somos multinacionales. La Iglesia ha dado muchas respuestas - es la pionera
en la lucha contra el SIDA, por ej.-, pero somos nosotros los que vamos
a los otros, los que jugamos con ventaja.
Cuando olemos a pobre, cuando nos sumergimos en la pobreza, acertamos en
la forma de llegar: toda la vida debe surgir desde la experiencia compartida
de la pobreza. Estamos viviendo un tiempo de esperanza y de transformación:
en muchas comunidades, servidores y servidos se sientan a la misma mesa.
Ninguna labor desde la Iglesia tiene importancia si no tiene un buen planteamiento
cristiano: no se trata de ser sólo buenos agentes sociales, sino
hermanos: los amigos de Jesús son un sacramento de su presencia paralelo
a la Eucaristía. Jesús, en Mt.25 - "el juicio final"-
nos ha dado las preguntas del examen final.
Nos igualamos a los pobres cuando nos sentimos pecadores, humillados, y
necesitamos también que nos ayuden, que nos liberen, que Dios entre
en nosotros...
3.
Rasgos para una verdadera encarnación:
*/
Que la comunidad no esté al servicio del dinero, sino el dinero al
servicio del Reino.
*/
Que el amor se traduzca en solidaridad, sino no es amor.
*/
Que la solidaridad nos vaya convirtiendo en desposeídos, despojados,
gente sencilla que de credibilidad a la Iglesia.
*/
Que sepamos armonizar contemplación y lucha. La coherencia ha de
surgir de nuestro interior.
4.
La unidad no es centralización. La unidad se basa en la libertad
de Espíritu, y esto se obtiene descubriendo a Jesucristo.
Ojalá nos sintamos humildemente como parte de un todo, y no cada
uno pretenciosamente el todo.