¿QUÉ
IGLESIA UNA/PLURAL ESTAMOS CONSTRUYENDO CON LA TAREA ECUMÉNICA?
La
Carta magna del Ecumenismo es la "Oración de Jesús"
que encontramos en Jn. 17, 21-24.
El
Ecumenismo surge para afrontar el problema más acuciante del Cristianismo:
que no somos UNO. Somos un mosaico de iglesias y comunidades eclesiales
a las que nos cuesta trabajo comunicarnos. Y esto mismo ocurre muchas veces
ente los distintos grupos de nuestra Iglesia católica.
El
movimiento Ecuménico nace en 1910 en Edimburgo, y los católicos
nos incorporamos a él con Juan XXIII y el CVII.
El
Cardenal Congar definió el ecumenismo como un conjunto de sentimientos
e ideas, conferencias y actividades que tienden a preparar la unión
de los cristianos de todas las iglesias.
Hubo
una unidad en los primeros tiempos, y esta se rompió, y hemos de
sembrar una nueva unidad.
Cuando
nos incorporamos al ecumenismo a través del Decreto "unitatis
reditio", entendíamos el ecumenismo como la actividades e iniciativas
que según las iglesias y sus épocas se suscitan para favorecer
la unidad entre los cristianos:
*
con un carácter dinámico: la iglesia es un cuerpo siempre
con vida, siempre activo, y según las épocas surgirán
distintas iniciativas para favorecer esta unidad;
*
con unas exigencias:
1/
evitar injurias, insultos, eclecticismo (la suma de las distintas iglesia
no podemos creer que es la Iglesia de Cristo);
2/
hacer una renovación interna que parte de la abnegación propia
(kenosis); ...y quedar triturado en favor de la Iglesia de Cristo, que "fundó"
una;
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con la caridad por bandera (1 Cor. 12-13).
El
ecumenismo no es monopolio de la Iglesia católica: o se entra de
verdad, o mejor nos retiramos.
Características
del ecumenismo
Ecumenismo
social: que se vive desde la calle y la base.
Ecumenismo
institucional: impulsado por la Jerarquía desde el Consejo para la
Unidad de las Iglesia Cristianas.
Ecumenismo
interno: desde mi persona y mi comunidad.
Ecumenismo
externo: desde las instituciones, las órdenes, las diócesis...
Ecumenismo
espiritual: es el pedir todos los días, y no sólo en la Semana
por la Unidad de los Cristianos, porque la Iglesia sea Una.
El
ecumenismo, esencialmente, es intereclesial. Y en el diálogo entre
las iglesias vemos una herramienta para purificar la fe, para conocernos,
comprendernos, amarnos y unirnos.
Diálogo
interreligioso
Es
una parte cualificada y diferenciada del ecumenismo que parte de la base
de las religiones, no de las iglesias. Se basa en el pluralismo de las religiones
del Libro.
La
vocación cristiana nos impulsa a entregarnos a Jesús sin reserva.
Y la necesidad pastoral de cada época nos invita a asumir un ministerio.
Y ahora uno importantísimo es estudiar y trabajar por la unidad de
los cristianos.
Es
necesaria la oración para ir al encuentro del otro. La unidad es
un ministerio al que hay que entrar de puntillas y descalzo. La oración
de Jesús tiene como consecuencia aquellas palabras de Gandhi: "sé
que todos los hombres son mis hermanos".