noche y arte en oración
en lo secreto y escondido


Salmo
Extracto, en forma de Salmo, de las cartas recibidas de Religiosas de clausura de toda España para la NAO III.
 


Salmo de quienes en el Espíritu y el silencio, oran, desde lo desapercibido, para que la N.A.O., la nave de Cristo, en toda singladura, llegue al puerto previsto por Dios.

Queridos hermanos en Jesús y María:

¿Qué hemos visto y oído?

v Que Dios es infinitamente grande en misericordia, nos perdona todas nuestras miserias (que no son pocas) nos llama a ser sus hijos queridos y predilectos, está siempre atento a todas nuestras necesidades divinas y humanas, por lo que constantemente podemos tener en nuestros labios como el salmista: "El Señor es mi Pastor, nada me falta, en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas... Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo".

v ¿Quién no recobra fuerzas ante este salmo? Los caminos del mundo sólo los hacemos oscuros los humanos cuando nos salimos de nuestra esfera de hijos de Dios, de esperar en Él contra toda esperanza. ¿Qué atleta gana el premio? El que persevera en el sacrificio, el que nunca dice basta. El mejor ejemplo nos lo dejó el Padre en el Hijo: lo entregó, para que creyéramos en Él y nos fiáramos de su Palabra.

v ¿Qué hemos visto y oído de la Vida manifestada en Dios? El Amor hecho persona, encarnado en Jesús que se ha hecho Hombre para ser visto y Palabra para ser oído. "A fuerza de amor humano me abrazo en Amor Divino". Creo que éste es el único camino para ver y oír a Dios, para que su Vida se manifieste en la nuestra. Cuando salimos de nosotros mismos y morimos a nuestro egoísmo, es cuando nos abrasamos en el Amor Divino, cuando le vemos y oímos, le tocamos y gustamos".

v Hemos visto y oído... Dios nos ama, "personalmente", "gratuitamente", "entrañablemente"... Nos ha dado a su Hijo como propiciación de nuestros pecados. Nos uniremos a la oración y a la Vigilia y quiera Dios hacérseles presente y lo experimenten, como Dios y como Padre.

v En nuestra oración hemos visto y oído que se hace realidad lo que dijo Jesús: "Todo lo que pidiereis al Padre en ni Nombre, os lo concederá". Que vuestra Fe cada día vaya en aumento, para que este mundo tan materializado y sin paz, emprenda un nuevo camino que le lleve a un cambio de vida radical, amándonos todos como los primeros cristianos.

v Hemos visto y descubierto el rostro de Dios en el hermano que se acerca, o está a mi lado. Desde nuestro retiro, intentamos ser ese testimonio que a veces no se ve, pero ahí está, hay que estar despiertos para ver, tocar, amar, todo lo que nos ha dado Dios y ponerlo al servicio de la humanidad, esa es nuestra misión.

El encuentro y cercanía con el Señor en la oración es lo que plenifica nuestra vida oculta para los ojos de nuestro mundo, pero pensamos que fecunda para la Iglesia y las almas.

La oración es la fuerza del hombre y la debilidad de Dios.

Que el Espíritu Santo pueda obrar en todos y cada uno en particular, las obras que Él realiza en las almas. Les pedimos por caridad que también ustedes se acuerden de nosotras, para que correspondamos a las gracias e inspiraciones del Espíritu y seamos muy fieles al Amor que Dios nos tiene, y que nuestra vida sea un canto de acción de gracias, en nombre de todos los hombres, y para que Él reine en todos los hombres y no haya más guerra, ni divisiones entre hermanos. Somos todos hijos de Dios y hermanos en el Hermano Jesús.

El Espíritu Santo ilumine vuestras mentes y colme de gracias vuestros corazones para que el ENCUENTRO sea de gran provecho espiritual para los asistentes y para todo el Pueblo de Dios.

Que la corriente del Espíritu que hace falta para empujar a las almas, llegue con plenitud para que todos ayudemos al fortalecimiento de la fe.

Que esa noche feliz de encuentro con Él no se quede sólo en el recuerdo, sino que se haga realidad en vuestras vidas con un compromiso prolongado de una vivencia cada día más comprometida a las inspiraciones del Espíritu Santo.

Que el Señor bendiga todos nuestros trabajos, tan hermosos y que todo sirva para un mayor encuentro con el Señor. Que Jesús se haga -a través de la oración y el arte-, cada vez más íntimo, más cercano.

Rogamos, unidos a vosotros, pidiendo las bendiciones del cielo para que el fruto sea abundante.

Según nos ha dicho últimamente la santa Iglesia: "Hay una relación íntima entre oración y difusión del Reino de Dios, entre oración y conversión de los corazones, entre oración y aceptación fructuosa del mensaje salvador y sublime del Evangelio". "Lo que yo cumplo en la quietud, mi hermano lo cumple caminando: todo lo hacemos por su amor: Él es nuestro único fin".

El Señor tenga el corazón abierto al de los deseos e ilusiones de cuantos a Él estamos consagrados, y que todos vibremos como el Corazón de nuestro Padre.

Desde ahora pedimos al Señor que os dejéis invadir por el Espíritu Santo, como lo hizo la Virgen María, para que se realice en vuestras almas y en vuestros corazones un encuentro personal con Cristo, que os mueva a ser testigos de que sois verdaderos cristianos, y atraigáis muchas personas en su seguimiento.

Todo lo grande cuesta mucho trabajo, pero confiad en Jesús, nuestro Maestro, y Él os ayudará siempre. Así lo prometió: "Pedid y recibiréis".

La paz y el bien del Señor, solamente el Espíritu del Señor puede derramarlo en nuestros corazones. Todos unidos en la búsqueda de Dios, en la plenitud de nuestro ser, nos encontraremos realizados en plenitud.

La contemplación hace amigos de Dios y de los hombres. Quienes creen y quienes no aciertan a creer ni invocar a Dios, hacen presente, desde la oración, a todos los seres humanos que sufren hoy en el mundo, que desean la salvación, la paz y el gozo que solo Dios puede dar.

Queridos hermanos, siéntannos esa bendita noche, y todos los días y noches, compartiendo con ustedes el Amor apasionado que Dios tiene a todos los hombres. Queremos sentir en profundidad, la compasión y la ternura que Jesús sentía por el hombre, por cada hombre, por todos los hombres.