Queridos todos los que camináis tras la huella del Señor,
los que en la realidad del mundo y en la intimidad de vuestros corazones"
estáis construyendo el Reino en la tierra.
Aquellos de los que
Dios se ha servido para convocar esta Noche y Arte en Oración, creemos
tener conciencia de que el sentido de la misma, encierra y conlleva infinitos
deseos y posibilidades - evangélicos y eclesiales - capaces de "hacer
pensar" y ser mirados dentro de la globalidad que encierran sus diferentes
aspectos. Damos gracias a Dios porque esta ocasión nos ofrece personas,
medios y circunstancias que se convierten en un lugar de encuentro íntimo
para poder conocer todo loque de Dios poseen los demás. Todos dando
motivos de su sentido, su idiosincrasia, su libertad y su razón de
ser desde la Palabra que nos llama y la parcela de la Iglesia a la que servimos.
Creemos que la Noche
y Arte en Oración, por ser de todos y para todos "secreta y
desapercibida", nos ofrece vías para revisar, asegurar y reafirmar
que Dios es el eje central de nuestra vida: en la intención real
desde la que nace y por la que servimos, desde la llamada de la Palabra
que nos convoca, nos corrige y nos envía.
Todos nosotros vivimos
para un Dios que por encima de todo, nos llama a AMARNOS y SER "UNO",
tras descubrir su Misericordia de Padre y su Ternura de Madre. Cuando el
Amor y la Unidad no se da entre los hombres, es porque quienes seguimos
a Dios no hemos descubierto Su Amor, Su Misericordia y Su Ternura. Por ello
pedimos al Señor que esta noche sea EL la única razón
viva de nuestra oración y nuestro encuentro, y todos seamos transformados
con EL en su silencio y su secreto. Cuando nuestra vida transcurre en una
conversión permanente por puro misterio del Espíritu Santo,
hacemos que los demás - en su medida y deseo profundos sientan y
gocen, cada vez más, "una relación de confidencia"
con Jesús de Nazaret. Y gracias a la Oración de los demás,
renovamos la trascendencia, siempre recortada, de que Dios es Padre. Lamentablemente,
esa Familia de Dios que debemos formar dentro de la universalidad del hombre,
pocas veces ofrece los frutos de haberla captado en la verdadera razón
y espíritu de "Su Paternidad".
Según esto,
es en la oración donde hemos de encontrar la motivación para
un mayor enamoramiento del infinito de Dios, estancado en nuestra visión
adolescente, cuando no infantil, y que para desgracia nuestra ,tantas veces
nos cuesta reconocer. Al advertido se potencia la capacidad personal, grupal,
congregacional y eclesial que cada uno, irremediablemente. tiene para que
se dé ese "loco enamoramiento" de Su Proyecto.
Hoy, sacerdotes,
religiosas, religiosos, congregaciones, movimientos, institutos seculares,
miembros de vida activa, contemplativa... Párrocos, fundadores y
responsables de movimientos... Artistas de múltiple expresión:
músicos, pintores, escultores, poetas, fotógrafos, enamorados
de la danza, el mimo o el teatro... Mujeres y hombres que, desde el Espíritu,
trabajan en cualquier orden social, económico, político o
sindical... Y también queremos recordar, aunque ausentes, a aquellos
miembros del mundo que por cualquier razón no se plantean estas cosas
tal cual lo entendemos, incluso los que "pasan", se inhiben, o
ignoran una "Nueva Humanidad", pero que desde lo que son, han
descubierto o le han ocultado la aventura evangélica, están
ahí... TODOS ORAMOS Y NOS UNIMOS BAJO UNA ÚNICA INTENCIÓN:
SER EN ÉL LO QUE EN ESPÍRITU Y EN VERDAD EL QUIERE QUE SEAMOS,
PERSONAL Y UNIVERSALMENTE, DENTRO DE LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN.
Querido interesado
en este "ESPACIO ABIERTO A DIOS, LA PALABRA, LA IGLESIA Y AL MUNDO".
Ya seas asistente, ya orante en la distancia, ya trabajador convencido desde
tu situación de búsqueda de lo que debiera ser, aunque aún
no lo hayamos alcanzado... gracias en Su Nombre; gracias porque en cualquier
situación en la que te sientas, si estás inquieto por alcanzar
una sociedad justa y fraterna, y pones lo mejor de ti en ello, estás
construyendo el Reino de Dios en la tierra, como el Padre lo quiere. Y lo
quiere en la manifestación que nos hace Jesús de Nazaret en
su Oración, la que condensa su Mensaje y su Vida, que tiene como
único deseo final el que todos los hombres de todos los tiempos -
sintiendo su Amor SEAMOS UNO totalmente felices.
Queremos que el
gran protagonista de la noche sea el ESPÍRITU DE DIOS que ora y actúa
en el seno del Pueblo de Dios reunido en su nombre, signo visible de aquel
DIOS CON SU PUEBLO = ENMANUEL. Por tanto, TODOS SOMOS LOS PROTAGONISTAS
ACTIVOS DE LA NOCHE: casados y solteros, jóvenes y adultos, niños
y ancianos, religiosas, religiosos y presbíteros, parroquias, comunidades
y movimientos... Y como sencillos cauces humildes y desapercibidos, nos
sabemos "en y desde" el seno de la Iglesia, que esta noche nos
reúne a todos aquellos que a través de la expresión
artística en sus distintas manifestaciones nos ayudan a ORAR CON
TRAZOS, SIGNOS, DANZAS, CÁNTICOS E HIMNOS INSPIRADOS.