JUNTOS
CAMBIAREMOS EL MUNDO ESTE AÑO
SI NOS UNIMOS, SI NOS AMAMOS,
SI A TODOS DAMOS LA PAZ.
Cuántas
palabras, cuántos deseos,
cuántos esfuerzos por un mundo mejor.
Un mundo fiel al Evangelio
que está en la mente pero no en el corazón.
Un
Cielo Nuevo ante nosotros
con hambre inmensa por poder alcanzar
el Mundo Nuevo de la Palabra
que haga presente la Nueva Humanidad.
Pasan los siglos, se pasa el tiempo
viendo que el hombre "no vive el Plan de Dios".
Hay que plantarse, ¡llega el momento!
en el que el Reino sea en todos su pasión.
Subiendo
al Sur encontraremos
al Dios que cambia nuestro corazón;
sólo en el Sur comprenderemos
que nuestra vida traicionó su vocación.
1.-
Espíritu de cada Parte de la noche.
Las cuatro partes que dibujaran la noche
se desprenden de un pequeño estribillo:
"¿Subir al sur? Bajar a él.
¿A quién, lealtad? ¿En quién la fe?
Del norte al sur caminaré
y sabré, en el sur, a quién fui fiel."
1ª PARTE: ¿Subir al sur? bajar a Él.
Quién dijo que el norte estaba arriba y el sur estaba debajo, no
se dio cuenta que la tierra es achatadamente redonda, que gira en un universo
sin principio ni fin, sin derecha ni izquierda, en un apasionadamente infinito
de materia. Y es que el norte simplemente está en el norte, y el
sur es el sur, siendo todo lo demás ubicaciones inventadas que traducen
el ansia de la humanidad del norte por estar por encima de la humanidad
del sur. ¿Y si le diéramos la vuelta?¿Y si ahora el
sur estuviese arriba y el norte abajo?¿Cómo nos sentiríamos
los norteños, los acostumbrados a contemplar el panorama de la vida
desde los balcones y no desde el fango?
No
tendría que parecernos atrevido el planteamiento: Jesús de
Nazaret ya lo hizo en su vida. Puso a los pobres, ciegos, pecadores y prostitutas
los primeros en el Reino de Dios(arriba según nuestra mentalidad),
y a todos los demás nos colocó detrás(abajo, muy a
nuestro pesar).
Por eso, desde el Evangelio, acercarse al sur es subir: subir a los que
nos preceden en las bienaventuranzas.
Subir al sur... un camino de subida que a su vez es de bajada. Porque subir
al sur supone bajarse cada uno del pedestal sedentario en el que está,
para hacerse pequeños con los pequeños. Es más, supone
no solo bajarse sino abajarse ( como lo hizo Dios) para encontrarse siendo
hermano con todos. Quizás subir al sur no sea otra cosa que bajar
hasta el mismo Dios, porque allí es donde vive, allí donde
se le encuentra: entre los del sur fue a nacer(entre los repudiados de la
tierra) y como los del sur fue a morir(como los malditos de la sociedad).
¿Subir al sur? Bajar a Él.
Jer 1, 14.
2ª PARTE: ¿A QUIÉN, LEALTAD? ¿EN QUIÉN
LA FE?
Son muchos los sentimientos que pueden generarse en nuestro adentro cuando
contemplamos la sangrante realidad del sur: dolor, rabia, compasión,
tristeza, generosidad, impotencia,... Sentimiento que, muchas de las veces,
se van como vinieron, asociadas a la imagen o a la noticia, residentes en
nuestro cuerpo por tan solo un tiempo.
Vaivén
de emociones, impulsos, incluso acciones que nos ligan, a nuestra manera,
a los hermanos del sur. Como olas del mar, nos acercamos y alejamos a una
costa de pobreza y de miseria, rozando apenas superficialmente sus arañantes
rocas. Y desde los acantilados infernales del sur, nos llegan la pregunta
y la denuncia:
- Vosotros, si, vosotros, los que os sentís orgullosos de un Dios
Padre que ama a todos los hombres, ¿a qué Dios estáis
siendo fieles cuando, en el mejor de los casos, amáis solo a los
que os aman?
- Vosotros, que os reunís noches enteras a rezar y a proclamar vuestro
credo, ¿acaso es vuestra fe la fe del Evangelio, la que mueve montañas,
la que no tiene miedo, la que nace del encuentro con Dios y su Proyecto?
- Vosotros, si, vosotros,¿por qué os quedáis tan lejos?
Mt 5, 23-24; Mt 6, 21. 1Co 4, 2
3ª PARTE: DE NORTE A SUR CAMINARÉ
Ha
llegado la hora, el momento de la decisión que cada quién
tendrá que ver como acontece en su vida. Es imprescindible la inmediatez,
el heme aquí, dejar las redes, salir de la tierra. Porque urge que
nos pongamos en camino, que rompamos los muros de esta presa que retiene
el agua viva que podemos ser. Que con astucia y sencillez, nos escapemos
por las rendijas del sistema que nos oprime, que nos hace esclavos de nosotros
mismos, aquí en el norte. Que seamos caudal que fluye libremente,
que se entrega y se ofrece, resucitando a su paso lo que estaba muerto.
Un río de agua fresca y nueva que corre hacia arriba, en busca del
manantial origen de la vida. Si, hacia arriba, a contracorriente; aguas
que no se dejan llevar por la lógica de las leyes de la gravedad
que los hombres nos hemos auto impuesto, atándonos así de
pies y manos, mermando para siempre nuestra libertad de hijos de Dios. Ríos
de vidas humanas que caminan del norte al sur, que suben, no a la montaña
del poder sino a la montaña de la donación. Hombres y mujeres
que ansían el encuentro(no sólo en espíritu que también
en verdad) con los que allí los esperan, sedientos, deshidratados,
muertos ya quizás de tanto esperar.
Camino
evangélico que llama a ser transitado, que induce y seduce a todo
nuestro ser, hasta llegar a decir: "de norte a sur caminaré".
Gen 12, 1 - 2; Mt 6, 24. Mc 1, 14-15.
4ª PARTE: SABRÉ, EN EL SUR, A QUIÉN
FUI FIEL.
Sur,
desierto, vacío inmenso, silencio mortal... encuentro que nos desvela
nuestra autentica e intima verdad(o quizás mentira), la que anida
en el corazón, la de nuestra entrega y fidelidad, la verdad de nuestra
verdad(o la mentira de nuestra mentira).
Sur, arrabal, frontera, espacio marginal... cruz vestida de cuerpos humanos
que nos deja desnudos entre nosotros mismos, ante nuestras acciones y omisiones.
Sur, interrogante, cuestionamiento, interpelación... un chequeo cara
a cara, frente a frente, entre cada hombre y toda la humanidad.
Mt 27, 46. Mc 15, 32. Lc 16, 19 - 31
2.-
Dimensión Ecuménica.
"La
oración es "un medio sumamente eficaz para pedir la gracia de
la unidad"... Cuando los cristianos rezan juntos la meta de la unidad
aparece más cercana... En el camino ecuménico hacia la unidad,
la primacía corresponde sin duda a la oración común...
La oración "ecuménica"... debe estar particularmente
presente en la vida de la Iglesia y en cada actividad que tenga como fin
favorecer la unidad de los cristianos...." (Juan Pablo II en Ut Unum
Sint)
Sólo
en esta clave de universalidad, pluralidad y apertura a todos, podemos acercarnos
a la unidad y a la comunión que Jesús quiere que vivamos hoy.
Y sobre todo con mucha oración, sí mucha oración, con
noches enteras de oración "La N.A.O. en su corta singladura
y con muchas dificultades, va siendo poco a poco un pequeño y humilde
signo de reconciliación y unidad.
Es
solamente en clave de creación
como hemos de tratar de ecumenismo,
pues es modo de hacer exclusivismo
usarlo sólo en hombre y religión.
Si
hacemos entre hermanos acepción,
si allanamos la cumbre y el abismo,
llevamos toda vida al cataclismo:
estamos realizando división.
Tras lo que hemos oído y hemos visto,
este tiempo está siendo ya oportuno,
para,
del egoísmo desprovisto,
que no menospreciemos ser alguno.
Lo
recapitulemos todo en Cristo,
y así hagamos ver que todo es UNO.
3.- Posibilidades de participación y sentido
de cada una.
GRATUITOS,
COMO EL AMOR DE DIOS: Todo en estos días se vivirá -en lo
espiritual y material- desde una gratuidad y compartir libre y desapercibido
de cada uno. Va a presentar cuatro momentos o posibilidades de participación
diferentes en torno a un mismo espíritu:
1.-
RETIRO - EJERCICIOS NAO:
Como
Novedad que este año introducimos, un retiro a través de meditaciones,
silencios, compartir, oración, Eucaristía y de todo lo que
el Espíritu nos pueda sorprender. Todo girará en torno a cuatro
temas inseparablemente unidos:
1°- EL ESPÍRITU DE DIOS, que "sobrenada sobre el caos",
Gen 1, 2. que "todos hemos de conocer" Jn 4, 10. 24.
2°- LA UNIDAD TRINITARIA, "la única y verdadera del Padre
y el Hijo", Jn 17, 21.
3°- LA UNIVERSALIDAD INDISCRIMADA, de todo ser que respira, que busca
y vive la totalidad integral del CUERPO, "EL TODO UNIVERSAL",
movidos por el espíritu de lo que todos hemos de buscar, Mt 25, 31
- 46. 1Co 12.
4°- EL ESPÍRITU UNIVERSAL DE LA UNIDAD... en "un Solo Señor,
una sola Fe profunda que no se define bajo ningún nombre, un solo
Bautismo / Consagración", en el que se enraíza y nace
del que todo lo inspira y contempla como "Un solo Dios Padre de Todo
y Todos" Ef 4, 1 - 6.
Unos
días con única "santa obsesión" : mostrar
humildemente que somos un solo cuerpo con una sola alma y un solo corazón.
Para lo cual pedimos a todos vuestra participación desde la experiencia
y concepción de cada uno sobre dicha UNIDAD. De esta manera, lo que
concluyamos entre todos será más cercano a la Unidad que Dios
nos pide; será tanto más cercana cuantas más numerosas
y diversas sean las aportaciones sobre la misma, en sus exigencia, sus formas
y matices. De cuanto aportemos todos, haremos un comunicado en clave de
oración sálmica que nos ilumine y alimente a todos. Y que
compartiremos luego el sábado por la noche en la vigilia de oración
2.-
TALLERES Y MESA REDONDA
Que animados por diferentes artistas y comunidades nos iluminen y ayuden
a buscar una respuesta de Dios a través de su experiencia, su palabra
y su vida . Y así tomar conciencia de que "todo es de todos
y que todo ha de nacer de todos y para todos", ya que Dios lo puso
todo en nuestras manos y nos puso como administradores fieles de sus misterios.
Y al final de todo, cada uno en oración y en la soledad e intimidad
de nuestra alcoba intentará no apagar el Espíritu, examinándolo
todo y quedándose con lo bueno (1Ts 5,18-21)
3.-
GALERIA DE EXPOSICIONES
Que a modo de espacio o capilla orante invite a trascender y contemplar
la realidad eclesial desde una clave más abierta y universal, más
de cuerpo y totalidad. Esto se hará a través de la exposición
de diferentes expresiones artísticas (muestra de todo tipo de obras
musicales, fotografía, poesía, pintura, dibujos, esculturas,
libros,....) y realidades carismáticas ( de movimientos, congregaciones
religiosas, comunidades, institutos seculares, proyectos parroquiales y
diocesanos, ongs,...) que a través de los diferentes Stand reflejen
la riqueza y pluralidad de nuestra amada y querida Iglesia.
4.-
VIGILIA DE LA NOCHE Y ARTE EN ORACIÓN (N.A.O.).
Es el momento celebrativo y cúlmen de estos días, en el que
todos (casados y solteros, niños y ancianos, jóvenes y adultos;
religiosas-os y presbíteros; parroquias y movimientos, gente por
libre y asociados, comunidades y otras iglesias hermanas,...) nos encontramos
para velar, orar y festejar el Amor incondicional que Dios Padre tiene a
todos los hombres y mujeres de cualquier credo, raza o nación. Y
celebrarlo a través de la expresión artística en sus
distintas manifestaciones: trazos, signos, melodías, danzas, cánticos
e himnos inspirados.