nao III
ecos de la noche


NAO III
Lo que hemos visto y oido.

2- 4 marzo de 2001.
. org


A. Algunos ecos a pocos días de la celebración:

* Buenos días. Son las 10:00 de la mañana de un 4 de Marzo, Domingo primero de Cuaresma.
He pasado la noche rezando y peleando por no dormir en la NAO.
Estas letras son sólo para transmitir mi agradecimiento a todos vosotros,
y a todos los que nos habeis acogido.
Que el Señor nos siga regalando TODO lo que nos regala, y contad con mi oración.
Espero poder visitar algún día Pueblo de Dios. Y espero que no sea tarde.
Antonio Ordóñez sj.

*Hola. Soy Marta, una chica que estuvo en marzo en la
III NAO. Sólo quería deciros que fue una experiencia
maravillosa. A pesar del cansancio lógico, disfruté de
una manera especial. Yo canté con el grupo TIERRA a
eso de las 11 de la noche, pero seguí allí hasta el
final. No se me olvidarán esos momentos en los que la
luz todavía tímida del amanecer comenzó a filtrarse
por los ventanales de la iglesia. En ese momento sentí
que todas las horas que había pasado sentada
escuchando y meditando (salvo algunos ratillos que
salía a despejarme a la calle) se habían comprimido.
Que el tiempo no había pasado. Me encantaría volver
este año. No sé si podremos porque dos de los
componentes de nuestro grupo (Alberto y Natalia) se
casan en junio. Son ellos los que componen las
canciones y seguramente que estén muy atareados. De
cualquier manera, procuraré asistir como oyente.

De nuevo, gracias por todo. Sobre todo por ser como sois.

*Soy un joven que estuve en el NAO de este año. me gustó y me
enriqueció mucho. te escribí para a ver si es posible que me enviaséis
cuando fuese posible el CD resumen de aquella noche. Me gustarí
tenerlos.¡ Gracias!!!
JAVI BENITO
*Buenos días,
quiero felicitarles por la belleza de su proyecto NAO III que realizaron en Madrid. Quizá hayan recibido ya mi primer mensaje y de nuevo, ante la falta de respuesta, me gustaría pedirles el material de esta edición nueva de Nao.
Sin más me despido de ustedes reiterando mi admiración por la labor que realizan. Muchas gracias.

Amparo Ruiz
* Queridos amigos:

Queremos felicitaros por vuestra iniciativa que nos ha parecido muy acertada y necesaria en estos tiempos de nueva evangelización.
Nos ha gustado mucho la calidad de las actuaciones y nos gustaría recibir los CD.
También queremos felicitaros por el carácter ecuménico del acto.

Para conoceros mejor nos gustaría saber la frecuencia y el lugar de vuestras reuniones.

Esperando vuestras noticias nos despedimos afectuosamente.

Grupo de Notre Dame de Vie.
Pozuelo, Madrid.

B. ACCIÓN DE GRACIAS POR LA NAO III AGRADECIMIENTO A TODOS,EN NOMBRE DE:
LA BÚSQUEDA DE LO DISTINTO,
DE LA GRATUIDAD QUE NOS ACERCA
Y DE LA APORTACIÓN GENERAL DE CADA PERSONA O GRUPO A FAVOR DE TODA LA HUMANIDAD.

Queridos amigos, como grupo o personalmente. Recibamos el más profundo reconocimiento y recuerdo, de todos para con todos. Este saludo en nombre de NAO III, encierra una iniciativa, de todos los que en ella hemos intervenido. No entenderlo así, estaría falto del mínimo conocimiento de cuanto globalmente viene sucediendo en los tres años consecutivos que venimos celebrándola. Por lo que de universal, abierto y variopinto; por lo que de exponente de múltiples y distintas manifestaciones se ha dado, entendemos que entre todos hemos dado un pequeño gran paso hacia adelante, en lo que ha de ser siempre y en cualquier circunstancia, una expresión de voluntad universal a favor de "Lo Nuevo".

Es por ello, por lo que en nombre de los que trabajamos a favor de una realidad distinta para todos, sin acepción, os transmitimos el gozo de lo vivido. "La Barca de Pedro", que busca la armonía de toda la Creación en su edición NAO III, transmite el agradecimiento más sincero de todos.

Gracias, por cuanto en la noche nos hicimos vivir unos a otros.
Brotes de Olivo / Comunidad "Pueblo de Dios"

C/ Valdecanillas 6, Bajo Izqda. 28037 Madrid. tlf. 913047766
e-mail: pueblobrotes@mundofree.com ; brotesdeolivo.pueblo@terra.es
Nos vemos en la próxima NAO: 1,2 y 3 de Marzo de 2002, en la Parroq. de San Juan Bosco de Madrid.


C. RETO A VIVIR EN CLAVE DE NAO PERMANENTE:
SOBRE LA N.A.O. III. 2.OO1

CIRCUNSTANCIAS, ESENCIAS Y POSIBLES CONSECUENCIAS
Como más o menos se esperaba, pero de una manera desorbitada, NAO III - 2.001 ha sido una explosión múltiple: de generosidad, de apertura a lo nuevo e inesperado, de eclesialidad conjunta sin protagonismos parciales ni grupales que confundan el espíritu de la misma. En lo común, hemos vivido una "búsqueda y servicio compartidos", con deseos de que sea dentro del espíritu evangélico, a favor de la Iglesia UNA, tan rezada y añorada por todos, a la que tantas veces no le encontramos rendija por donde buscarla conjuntamente, para exponerla y hallarla en su verdadera razón y misión conjunta y universal. Según esto, lo que ha supuesto el fin de semana, junto a la larga, múltiple y diversa Noche y Arte en Oración, la ha proporcionado visiblemente las muchas aportaciones de diversas realidades de la Iglesia, incluyendo a otras hermanas, por lo que el ecumenismo se ha hecho presente; medios de comunicación social; participación presente y por escrito de teólogos. Y junto a esto, las diversas exposiciones de artistas, stands en los que se expresaban el papel de las congregaciones - activas y contemplativas - movimientos y comunidades diversos, en su servicio a la Iglesia; la cesión generosa de la parroquia y locales en donde se ha celebrado, entregados todos, desde los sacerdotes de la misma a la gente que no solo nos acogió sino que durante toda la noche estuvieron brindando sus personas y el "tentempié" que lo hizo todo mucho más agradable; donaciones y aportaciones - personales y conjuntas de tantos - a través de los dones que cada uno posee y vive, siempre con el gozo inigualable de ofrecimiento a todos, gratuita y desapercibidamente.

Ahora es tiempo de revisar lo ocurrido, lo visto, oído, tocado y saboreado; es momento de hacer una valoración objetiva de lo sucedido, de lo que ha supuesto, supone y puede suponer en adelante eclesialmente. Desde la reflexión, poder comprender la esencia de lo que estamos viviendo en función y favor de todos. Creemos de muchísima importancia y efectos futuros el que cada persona y grupo acreditemos ante sí mismo que la experiencia vivida no es solo "fruto de la novedad del momento", sino de "LO NUEVO DE DIOS ENCARNADO EN EL ESPÍRITU EVANGÉLICO", qué encierra y qué nos descubre lo que se nos ha dado, y cómo se nos ha dado; y contemplar en ello que es Dios mismo quién nos lo está proporcionando como posibilidad de encuentro con todas esas incertidumbres y cuestionamientos que a muchos niveles, todos nos hacemos en este tiempo histórico que estamos viviendo. ¿A qué nos referimos? Hoy se habla insistentemente de "refundación de las congregaciones; de vuelta a los proyectos originales de cada grupo de Iglesia; de "des-fundar" todo aquello en lo que derivado las fundaciones a través del tiempo y las circunstancias; de prelaturas, no entendida por muchos; asociacionismos religiosos para encontrar y ubicar convenientemente las vocaciones que surjan; llamada de Juan Pablo II a la unidad de los movimientos, en lo que se ha llamado Pentecostés 98; "espiritualidad de comunión", dificultades en saber dónde incorporar sus realidades eclesiales dentro del Derecho Canónico; obstáculos de muchos para incardinarse como grupos dentro del citado Derecho; personas contentas con su carisma, pero con dificultades de convivencia de los distintos sexos... ¿Cuáles de estas realidades en las que está sumergida la Iglesia, obedece a razones evangélicas de la Palabra en sus comienzos, o son resultados de las infinitas circunstancias que tuvo que superar en cada momento de la Historia de la Salvación?

Es muy importante contemplar en silencio, hasta ver y convencernos que lo que estamos viviendo produce una evangélica cercanía a aquel "QUE TODOS SEAN UNO, COMO ÉL Y SU PADRE" que Jesús nos plantea, imposible de entender si su contenido profundo lo hacemos parcialmente. En esto es donde encontramos el gran regalo que Dios nos ha proporcionado, y que nosotros - inconscientemente lo hemos recibido, y por lo tanto, podemos estar viviendo. Al mismo tiempo, en el trabajo conjunto que estamos haciendo entre todos, se nos está ofreciendo una santa y misericordiosa profecía para todos, de reconsideración del Padre Nuestro, sin cuyo espíritu no es posible la "Verdadera Concepción de la Iglesia Católica Universal". Sería de una gran riqueza para todos continuar esta posibilidad, por la que entre todos aportemos - desde la Libertad Gloriosa de los hijos de Dios - esa Iglesia de Jesús que tanto necesitamos todos y de la que entre todos hemos de dar motivos de fidelidad y credibilidad. Si no es entre todos, ¿qué credibilidad podemos ofrecer, de qué fidelidad podemos hablar? De trabajarlo y alcanzarlo conjuntamente - cosa a la que no estamos acostumbrados por no estar educados en ese espíritu inevitable, simplemente porque, aunque en el papel decimos que lo hacemos así, la realidad no es esa - traería consigo, cada vez más, que cuanto se vaya construyendo y viviendo, no se perderá. Y ¿por qué? Porque la siembra perseverará por haber caído en la tierra buena preparada entre todos con conciencia, para que dé el 100% que espera toda tierra que se siembra, y toda la tierra de mujeres y hombres, ansiosos de vivir el Proyecto de Dios, oculto desde siempre, con hambre de que se manifieste. Necesitamos, con con100cia, discernimiento permanente de que lo que hacemos, y saber que en todo se mantiene su espíritu y su orientación. Ha de ser un resultado, que dentro de su contexto y elaboración, conserva la búsqueda que trata de encontrar y realizar la vida según Dios, poniendo en ello una "constante y santa obsesión": EL REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA.

Quienes vean conjuntamente algo más allá de lo que personal o grupalmente se suele ver, se sugiere que debiéramos hacer un resumen en el que se hable de todo lo ocurrido; a continuación, dialogarlo y tratarlo a través del encuentro y la conversación convencida de lo que se quiere, se hace y se propone. Más tarde, y decidido conjuntamente, ver qué medios emplear para universalizar la tarea, abiertos a todas las sugerencias que se nos dieren. Sería lo que podríamos llamar "NAO EN CONTINUA SINGLADURA". Viviendo y estando todos atentos - con conciencia UNA - a todo cuanto a diario ocurre "en la barca", todos daríamos razón de estar viviendo un mismo corazón, una sola Fe, una sola consagración desde el mismo Espíritu. No ha faltado quién haya comentado la necesidad de tener una escuela de orientación y aprendizaje permanente para educar, comprender y alcanzar - en oración y discernimiento continuo - lo que esto supondría en adelante para TODA LA IGLESIA...

Es más que obligado tener con todos los que de una u otra forma han participado, un detalle de agradecimiento EN NOMBRE DE LA IGLESIA que queremos construir; hemos de hacer un profundo análisis del espíritu que se ha vivido y cómo ha transcurrido. Pedimos ayuda a todos los que quieran vincularse a dicho agradecimiento, de manera que no sean unos los que agradecen y otros los que reciben las gracias. Revisar las posibles desorientaciones, las realidades producidas que no construyan EL PROYECTO/UNO, en y desde el Espíritu de Quien la proyectó desde el principio de los tiempos; constatar que estamos "en camino de la IGLESIA/PUEBLO que da razón fidedigna del REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA; corroborar que cuanto ocurre es tal cual se nos propone en las palabras de Jesús, dando razón de lo que para ÉL es primicia de su presencia en la tierra; ver la procedencia de una NAO 2002, así como bajo qué realidades pudiera ser convocada; en qué medida, su organización ha de evolucionar desde todas las aportaciones que vean su procedencia, y cómo hacer todo lo posible hasta ahora para que se universalice y se haga - desde la Palabra de Dios - totalmente eclesial.

Por las preguntas de muchos; por los cuestionamientos sin respuestas de no menos. Por el "no entender" de tantos como han preguntado lo que para ellos ha sido algo de lo está fuera de alcance, inconcebible en sus formas, elaboración y puesta en práctica... algunos aún no ven con claridad su razón de ser...

No cabe duda que la N.A.O. III ha abierto puertas ¿del Espíritu? que hablan de cosas que, si no evangélicas del todo, dan una motivación nueva a las formas de hacer que nos anteceden y que de hecho todos buscamos; al mismo tiempo, hemos de ver si observamos en lo más íntimo de nuestros adentros, que lo que se está haciendo es algo que se sumerge en caminos de retos e incertidumbres, sin garantías humanas, que nos invita a salir de las tierras en las que cada uno estamos establecidos; todos buscamos, todos necesitamos, todos esperamos algo distinto a lo existente, como respuesta global a un Evangelio que por como ocurre y transcurre, parece no ser posible para esta tierra de mujeres y hombres. ¿Tendrá la N.A.O. III algo que ver con esa "espiritualidad de comunión", de la que nos habla Juan Pablo en su última Carta Pastoral?

"No mantengáis espíritu de protagonismo ni rivalidad entre vosotros; más bien estimad a los otros en más de lo que hacéis con vosotros. Tened los mismos sentimientos de Cristo, el cual, siendo de condición divina..."

¿Tendrá la N.A.O. III algo que ver con esa "espiritualidad de comunión", de la que nos habla Juan Pablo en su última Carta Pastoral? ¿Podríamos decir que NAO se podría convertir en espacio de encuentro, diálogo y "aprendizaje eclesial", y catapulta de envío "más allá de la parte" a la misión total de la Palabra.

MARZO DE 2.001, TRAS LA N.A.O. III 2.001

D. APORTACIONES ESCRITAS EN LA NOCHE

+Gracias, gracias Padre, porque hoy puedo darte gracias. Porque has querido que después de tanto tiempo, abra un poco mi corazón y así pueda escucharte. Siento que mi corazón te tenía atrapado en su barro, ahora seco, que impedía que tú salieras. Este encuentro ha sido una especie de lluvia que ha empezado a mojar ese barro y ha empezado a ablandarlo un poquito. Gracias. Gracias por la Comunidad de Brotes, Pueblo de Dios, por su testimonio, acogida, esfuerzo para realizar esto. Gracias por estos amigos que me has dado y que me comunicaron que esto existía. Gracias por haberme permitido venir. Gracias por darme fuerzas para proclamarte en mi lugar de trabajo, por no arrepentirme de conocerte y amarte. Gracias, Señor, porque te quiero, aunque no sea esa hija que tú esperas. Dame fuerzas para seguir regando el barro seco de mi corazón para que puedas volver a modelarlo a tu antojo. Te pido que me des la oportunidad de ir pronto a Hispanoamérica. Pero que se haga tu voluntad. Gracias por hacerme esperar. Estoy convencida de que algún día entenderé por qué lo haces. Te quiero. Gracias por ser mi mejor regalo. Gracias por la familia, por el trabajo y por tantas cosas. No podría acordarme de todas las cosas por las que darte gracias. Por eso te doy un GRACIAS grande que englobe todo.
Besos.

+ Más allá de lo sentido,
de lo palpado,
de lo visto y oído,
de lo olido y gustado...
Más allá de lo vivido,
busco alcanzar la vida de Dios,
que me está quemando.
Sencillamente, Señor: ¡Gracias!

+ En esta noche de oración, he oído que Dios está en todos nosotros y actúa a través de nuestras manos, ojos, boca...
Que una sonrisa es algo especial...
Que los jóvenes buscan con alegría algo más...
Y que me gustaría ser un ÁNGEL DE CRISTAL.

+ Quiero subir a esa barca y seguir en ella el rumbo que tú marques.


+ Padre nuestro, de todos, del que se encuentra solo, débil y abatido: ayuda a aquel que se encuentra solo para que encuentre en ti la VIDA, que solo tu puedes dar. Señor del débil e impotente, ante los dones y ante las injusticias del mundo, es decir, ante las injusticias que cometemos contra nuestros hermanos; el abatido, el que se encuentra cansado y sin fuerzas en alguna parte del camino, ya sea al principio, en el medio, en algún atajo, que tu Espíritu nos dé fuerzas en ese momento. Señor, te pido para que me ayudes a volver a ti, a recorrer el camino de tu presencia y nos ayudes a no separarnos de ti, a mi niño y a mi, que podamos vivir el amor a tu lado, ayudado por ti a superar los problemas juntos, pues le quiero y no quiero separarme de él pues le quiero y quiero formar una familia cristiana llena de amor y gozo, donde la paz reine entre todos.
Te quiero, Señor.
Lo que he oído: Llena tus sentidos de la sensibilidad de Dios.
Lo que quiero que tu, Señor, oigas: Darte las gracias por tu amor que permanece, que me ilumina y que me empuja. Y pedirte la confianza en ti y en tu Palabra, que me haga salir de mí y me lleve a ser una con cada uno de los hombres, en corazón, vida y mente.
+¿Oración? ¿qué es?
Un gesto, una danza,
un poema, una canción,
una reflexión, el silencio,
una escucha, estar alerta;
es sentir una palabra, la Palabra;
oración es comunicación.

+ Permíteme, Padre, ser capaz de escucharte, a ti y no a mí misma.
Ser capaz también de escucharte en los hermanos, porque tú hablas a través de todos ellos.

Ser capaz de, escuchándote, ponerme en camino con toda tu exigencia.

+ Buscar, ¿qué buscar?, ¿qué decir?, ¿qué busco? ¿qué escucho?, ¿a quién escucho?
Padre, cuántas canciones han empezado así, de mi boca y de mi corazón. De lo que está lleno el corazón habla la boca y a mí... me cuesta tanto hablar de Dios... sigo fijándome en lo superficial, no me...
+Lo que he oído: Dejarte hacer, dejarte hacer, es lo que pido de ti.
Lo que quiero que oigas: Ayúdame a distinguir mis deseos y sueños de tus proyectos para mí.
Enséñame a crear comunidad, la que tú quieras,como tú quieras.

+ Gracias por tantas oportunidades de pluralidad y tanta libertad para construir unidad.
Gracias, Señor.
+Por las personas de El Salvador y la India, para que puedan recuperarse de la desgracia sufrida.
+¡Ojalá oyera más de lo que yo le hago escuchar al Señor! Oigo canciones, reflexiones, danzas y palmas, pero el "bullicio" (y no precisamente el de esta sala, sino el interior) no me permite escuchar.
Gracias y un beso.

+ Construyamos su Reino en la Tierra, hagámosnos niños de nuevo y entremos en él.
+ Que yo te encuentre, Señor, y no te pierda nunca.
+¿Pedir? ¿Qué pedirte? Ser cada día de ti; ser más de ti; y más allá, de verdad, de corazón, enamorado, arriesgado, confiado, universal. Uno con todos. Uno por ser desde dentro uno.
+ Lo que hemos oído: El clamor de su pueblo: que para mí se ha traducido en la voz de los niños de los barrios, del grito y del llanto de los que dicen "hoy ha caído uno de los nuestros". Porque cada día cae uno de los nuestros.
Y esa voz, que yo he oído, esa voz, ese llanto, ese grito, no es solo denuncia. Es también anuncio. No es solo dolor, recoge también esperanza, es la esperanza de los niños, jóvenes que creen en un mundo donde todos podamos vivir como una gran familia, con dignidad humana.
Así sea.

+ Doy gracias a Dios por lo que estoy viviendo esta noche y siento que Él está aquí, vivo y comprometiéndome con vosotros para que todos juntos hagamos un mundo más justo, más humano, más risueño, más feliz, más solidario, porque todos somos sus hijos y tenemos los mismos derechos.

Gracias, Señor, por ser nuestro Padre, por morir por cada uno de nosotros, por resucitar y así cada uno de nosotros resucitaremos para ir para siempre a tu lado.
+¿Qué he oído? Lo que ha llegado esta noche a mis oídos no es poco: denuncias y alegrías, desesperanzas e ilusiones, tranquilidad e inquietud..., un cúmulo de sensaciones que en ningún caso me pueden dejar indiferente como cristiana (preocupante sería si me quedara igual que antes de compartir estos momentos de oración).
¿Qué quiero que llegue a Dios? Dice un canto de Taizé: "El alma que anda en amor, ni cansa ni se cansa". Hoy, como otros muchos días, le pido a Dios que nos siga dando amor, ese amor que es la fuerza para seguir construyendo su Reino, para no cansarnos de luchar, de denunciar las injusticias, de manifestar nuestra fe verdadera en un mundo mejor.Ese amor que nos unifique y nos haga hermanos de una vez por todas (que para eso lo somos).
+ Señor, ayúdame a vivir.
Enséñame a mirar de otra manera, y a cambiar mi vida en la forma que debo hacerlo.
+ El cristiano no puede seguir siendo indiferente al grito de Dios que llora en el rostro de cada hermano que no goza día a día de la Vida. Y a llevarles esa vida estamos llamados hoy, todos los hombres, más aquellos que nos hacemos llamar cristianos.

Gracias, Padre, gracias, Dios nuestro, por querer confiar a todos los hombres, sin distinción, el gozo de anunciarte a los hombres. Danos a todos la fuerza y la luz que necesitamos para hacer tu proyecto y con él, tu presencia vista en todos los hombres.

+Padre nuestro,
gracias por estos ojos que me hacen percibir tantos amaneceres,
gracias por estos oídos que me hacen escuchar maravillosos cantos,
gracias por estas manos a través de las cuales estrecho a tantos corazones,
gracias por mi gusto, a través del cual saboreo tantos momentos,
gracias por mi olfato, por el que soy consciente de tantos aromas,
pero sobre todo, Padre mío, gracias por hacer que estos ojos, estos oídos, estas manos, este gusto y este olfato, sirvan para juntarlos al de mis hermanos y así percibir, escuchar, estrechar, saborear, y ser conscientes de tu Reino por todo el mundo.

+ La N.A.O. (Nave) se adelanta mar adentro, como a ella le gusta:
descontrolada, libre, "sin rumbo", impulsada solo por el Espíritu.
La N.A.O. solo es para los sencillos de corazón, que "irresponsablemente" se arriesgan a perderse en la tormenta del Espíritu.
La N.A.O., utopía hecha realidad en medio del mundo.

+ Señor, ¿cuándo los hombres,
te verán,
te oirán,
te tocarán,
te atisbarán
a través de una Comunidad Santa?
+"Donde están dos o tres en tu nombre, allí estás tú"
Aquí estoy, Señor, compartiendo esta noche contigo, buscándote, buscando tu presencia, tu luz, tu voluntad. Sí, busco, te busco, sólo a ti te busco. Y quiero encontrarte en todo y en todos, quiero seguirte, ser verdadera imagen tuya.
Me ha costado esta noche entrar en el clima de oración, pero no me ha faltado en ningún momento tu presencia y por eso quiero darte gracias, porque te sé aquí, conmigo, a mi lado. Señor, enséñame a orar, permíteme acercarme a ti, sin miedo, tú y yo solos y siendo yo misma, dejando a un lado todo lo que me impide ser del todo tuya.

Ayúdame a seguir adentrándome en tu amor para amar yo también sin límites, sin medida. Que nada me impida vivir mi vida. Señor, aquí me tienes dispuesta a vivirla como tú me pidas y como quieras que yo la viva.
Ayúdame a encontrar mi respuesta a lo que me pides. Permíteme descubrir qué es lo que tú quieres de mí y dame la fuerza necesaria para ser capaz de responder con coherencia a tu llamada, a responder enteramente con mi vida a lo que me pidas, sea lo que sea.

+ Renovación de entusiasmo.
Deseo de volver a sentir a Dios.
Pido para que mi amigo se ponga bien.

+ Ojalá fuera capaz de demostrar a los demás que me importan. Aprender a comprender y a amar. Amar no es nada fácil y a veces cuesta mucho hacer ver a los demás que los amas. Pocas veces valoramos lo que tenemos, o ni siquiera lo valoramos. No sé agradecer todo lo que me han dado, porque es mucho, empezando por la vida, lo más importante que tengo y tendré mientras viva. Sin vida no podría hacer nada.

Enséñame, Señor, a ser más humilde y pensar un poco más en los demás, no quiero hacer daño y, sin embargo, lo hago, no es mi intención, pero soy torpe: cuando estoy saliendo de una piedra, ya estoy tropezando con la siguiente. Sé que puedo dar mucho más de mí. Pero, por favor, haz saber que me importan. Ellos, mi familia, mis padres, me importan y a ellos les debo todo. Ahora me siento torpe, no me siento con fuerzas pero sé que debo hacerlo.

Sé que han pasado dos años pero, por Dios, ayúdame ya a cumplir mi compromiso de Pascua, sabes que es una gran espina que tengo clavada, y me duele, esa herida sangra, y sangra sin control. Sola no puedo, te necesito. Perdóname si sigo siendo cruel, si te sigo crucificando año tras año. Aunque no lo parezca exteriormente, te aseguro que me importa y por dentro me quema y me hiela a la vez. Solo estoy yo. Moldéame a tu gusto y haz que deje hacer lo que quieras de mí.

+ Te doy gracias, Señor, por estar aquí, por seguir tu camino, por hacerme cómplice de tu proyecto. Te doy gracias, Señor, por cada mirada, mirada que me enseñó lo que es la fe, por cada corazón que solo de ti estaba lleno y que rebosaba tanto amor que lo derramó a todos aquellos que lo necesitábamos.
Señor, te doy gracias por vivir en mí.
+¿Por qué nos empeñamos en hacer parcelas en nuestras vidas sin darnos cuenta que eres tú el que das aroma y luz a todo por igual, a todos por igual?
+ Señor, hasta ahora he tenido más necesidad de decirte yo cosas, porque tú sabes lo que necesitaba.

Sólo te pido, ¡¡sólo!! (bastante más cosas) que me des tus fuerzas para afrontar todo lo que el futuro me ofrezca, fuerzas para cumplir tu voluntad, que es muy dura y quiero que me muestres mi camino.
¿Adónde me llevas, Señor? Adonde tú veas que sea humildemente necesaria, pero siempre.

+Señor, me sé enfermo y perdido. En esta noche me siento un extraño en medio de la asamblea que tantas veces la viví como mía.
Sé que adoro a otro Dios que no eres tú. Me encantaría pedirte perdón y saberme perdonado, pero no es así, no me sale el pedir perdón ni me siento ni soy perdonado. Cómo añoro cuando tu y yo vivíamos en unión. ¿Qué me ha pasado, Señor? Si teníamos un proyecto común, ¿qué ha pasado?
¿Por qué he sido incapaz de llevar a cabo el proyecto que tenías preparado para mi? Sólo me queda sobrevivir.
Quiero pedirte solo una cosa: no me importa andar perdido en tus caminos, pero no quiero olvidarme de ti ni poner nada por encima de ti. Y hay tantas cosas que están por encima de ti...

+ Gracias, Padre, por todo lo que me regalas cada día...
Porque te siento cerca y una vez más me has dicho: "No temas, yo estoy contigo, déjate llevar".
+ Padre, te pedimos por la comunidad que si tú quieres formaremos mis hermanos y yo. Que seamos uno solo. QUE SEAMOS UNO SOLO EN TU AMOR.

+ Gracias, Señor, por tanta riqueza que hay en nuestra Iglesia, en nuestra religión, a nivel de personas, carismas, estilos de vida. Haz que lo que nos une sea más fuerte y cada día lo evaluemos para seguir construyéndolos más y más.
+ Lo que te he escuchado, Señor, es el llamarnos a ser parte de una iglesia muchísimo más grande que nuestra pequeña comunidad.
Te he escuchado llamándonos a permanecer contigo y vivir de cerca a ti.
A vivir de cerca al único que reconoce lo que hay en nuestro corazón.
Mucho más, te he escuchado pidiéndome bajar de mi orgullo y reconocer que no siempre tiene la razón mi yo, mis criterios.
Perdona, Señor, mis muchas veces seguir siendo el centro de todo y no poner la mirada ni en ti, ni en mis hermanos.
Te he escuchado pidiéndome paciencia y aprender a perder porque de verdad es cuando más estamos ganando todos.
Te quisiera escuchar muchísimo más porque te necesito más de lo que yo mismo me llego a dar cuenta. Ayúdame. Te necesito.

+ Un padre, una tierra, un país, sin banderas.
NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL.

+"La Vida se nos manifestó. Lo hemos visto y oído, palpado y contemplado".
La misma vida de Dios es la que hemos visto, oído, palpado. La que se nos ha transmitido. Cuando todos puedan tener esta experiencia, entonces podremos estar en comunión. Seremos uno cuando todos los corazones puedan decir "lo hemos visto, oído, palpado". Cuando su luz brille en nuestros corazones, se disipen las tinieblas del odio, la discordia, la opresión. Los muros invencibles los rompió Cristo con su Cruz. Nos acerca a los que estábamos lejos. La unión es posible en su Amor.
+ Sé oírte: "De lo que rebosa el corazón, habla la boca". "En Espíritu y en verdad". Vive la fe.
¿Qué clase de fe vives?
Una fe que basa su existencia en las críticas, en las actividades y en la hipocresía, no es fe.
¿Qué le estás aportando a los demás? ¿Con quién compartes tu fe?
Probablemente tengas que empezar a "dejarte la vida a tiras en las aristas de la realidad". Arriésgate, "Anda, vende lo que tienes, dáselo a los pobres. Ven y Sígueme.

+¡¡Heme aquí, Señor!!
Quiero ser esa joven que camina contracorriente por la vida, guiada de tu mano junto a María para poder seguir siendo INSTRUMENTOS DE TU MISERICORDIA.

La vida sin ti no es vida. No permitas que nunca lo olvidemos. Tu hija que te quiere.
+ Y ¿qué decirte, Señor? No puedo mirarte ni rezarte sin avergonzarme y, sin embargo, siempre estás ahí, regalándome una sonrisa. Gracias, Padre. La verdad es que hay veces que te echo mucho de menos, y mira que te tengo cerca, en la cabeza. Me lo has dado todo, Señor, y lo mejor es que no me pides nada a cambio, bueno, sólo un poquito de amor.
Señor, enséñame a darlo todo, a creerme tus palabras, a fiarme de ti sin tener.
Gracias, Padre, te quiero.
Sólo pedirte una cosa: hazme pobre, por favor.

+¿Qué nos dice Dios esta noche?
¡Dinos, Señor, por qué no oímos!
Oímos el dolor, hambre, miedo, etc., de tu pueblo, pero no eso de: "Ahora, ve tú a salvar a mi pueblo", como yo lo he hecho.
Dínos, Señor, por qué no oímos tu Palabra.

+Te pedimos por los enfermos y sus familiares, para que encuentren consuelo en Jesucristo, en su sufrimiento.
+ Gracias por recordarnos, Señor, en esta noche, que el cristiano debe estar alegre, no tiene motivos para lo contrario. Ojalá seamos capaces de transmitir esa alegría al resto del mundo que está llorando.

+ Te pido que nos mantengas alegres en medio del sufrimiento.
+ Gracias por los reencuentros, que son reencuentros contigo. Gracias por las luces que me rodean y que me devuelven energías.
Gracias por la música.
+ Lo que he oído es pedir a Dios que haga cosas. Yo quiero pedirnos a nosotros, a todos, que hagamos esas cosas. Creo que esa es la forma que tiene Dios de hacerlas.
He oído los pasos de la gente que pasa de largo. Me gustaría oír el silencio de quienes se paran a ver, a conocer, y desde ahí, vuelven a hacer ruido al actuar.
+ Confía, no temas, yo te amo y quiero que compartas con los demás tu vida y tu amor. La felicidad está en la simplicidad, en la capacidad de sorprenderse y gozarse con las cosas pequeñas.


+ El ARTE que tiene que cuajar y manifestarse en mi vida es que cada vez sea más según tú, mi Dios, tienes previsto para mí. Que yo me descubra como tú me pensaste y creaste antes incluso de que yo naciera. Y así me manifestaré de un modo genuino e incomparable pero referente en mi totalidad a lo único, que eres tú, mi Dios. Así mi vida mostrará, hablará, olerá y sabrá deliciosamente a Ti. Que descubra en la oración, cada instante, quién eres y así sabré quién soy yo. Que siga buscando en cada momento qué es lo que tú quieres de mí, y en ese mismo instante saber que no te estoy buscando lo suficiente. Nunca es suficiente para buscarte. Nunca se acaba de buscar tu voluntad.
Y te pido, Señor, que no me dejes desfallecer. ¡Que viva siempre con el gozo de saber que si te busco, sin reservas, llevarás a buen fin lo que tienes previsto para mí y con toda la humanidad! Esta es mi esperanza. Esta es mi alegría. Y esta es tu promesa.
+ Hoy Dios me ha dicho infinidad de cosas que cada día pasan desapercibidas a mi alrededor. Sé que él no deja de hablarme, pero yo me olvido de él, y eso no puede seguir así. Pues confío en él, me fío, así que ya sabes, cada día, al acostarte, te vas a acordar del Padre, le vas a escuchar, dar gracias, y vas a comparar tu día a día con su vida, a como hubiera actuado él en una situación similar...
Esta noche el Padre me ha mostrado a un montón de gente que se mueve en un mundo que admiro, al cual, con el paso del tiempo, me gustaría llegar y, eso sí, teniéndole siempre a mi lado.
Tantos otros sentimientos me ha mostrado que ahora mismo soy incapaz de definir con palabras.

+¿Qué de Dios he descubierto esta noche?

Renovar en mi la conciencia de su inquebrantable fidelidad. A pesar de mi pequeñez, mi dejadez, mi mediocridad, mi pereza por sus cosas. Cómo está, nuestro Dios, "chiflado" por cada uno de nosotros.
Me has vuelto a seducir, Señor, a pesar de mi dispersión, a pesar de los pocos momentos en que te he dejado que te colaras. ¡Qué bien lo haces, Señor!
Deja, gilipollas, de desaprovechar estos momentos que se te brindan...
Yo te ofrezco el sacrificio de mi alma sencilla que, pese a todo, acepta los designios de tu Providencia.

+ Padre, esta noche he oído hablar de ecumenismo, como también oí y viví en Taizé. Ayúdanos a vivir y aunar nuestras semejanzas y no empecinarnos en afianzar y acentuar nuestras diferencias y carismas, que no son más que detalles y diferentes formas de acercarnos a ti y crear tu Reino, nuestro Reino.
También he oído mucha música, que no nos dé miedo cantar y cantar bien algo, con entusiasmo y alegría. No necesitamos cristianos tristes y apagados.
+ Hemos escuchado el clamor de los inmigrantes, en ellos muchas mujeres forzadas al mercado sexual. Te pedimos, Señor, reavives en nosotros el don de la fraternidad y la solidaridad para con ellos.
Escúchanos.

+ He escuchado la Voz de Dios en los inmigrantes, en los "sin papeles". La voz y el clamor de los pobres ha de hacer que se alce nuestra voz, que se una a la de ellos pidiendo, reclamando Justicia.
Pido al Señor que nos abra los oídos y el corazón para poder escuchar su voz en la voz y el grito de nuestros hermanos.
+ Lo que he oído: Dios se hace también presente aquí, esta noche, entre nosotros, con nosotros... También me habla por boca de los demás...
PETICIÓN: Señor, doblega mi voluntad si es contraria a lo que tú tienes proyectado para mi. Ayúdame a descubrirte en cada acontecimiento de mi vida. Muéstrame para qué me has creado, guía tú mis pasos, sosténme, ayúdame a levantar cuando caigo...
+ El Señor me da ánimos para seguir adelante, para no desfallecer, para luchar por el Reino. Tu voz, Señor, me invita a llevar mis dones a los demás. Que no tenga miedo, me dice, que él estará conmigo siempre.
Exigencia de llevar su mensaje a toda la gente que no lo conoce.
+ He oído la voz profunda del hombre que goza con ser hijo de Dios y he oído el clamor de los hijos a los que no dejamos ser hermanos de Cristo.
Oigo por todas partes la voz nueva que brota en mí, porque es el Espíritu Santo quien grita: "Padre Nuestro".

+ Jesús está entre nosotros, nos ama personal y gratuitamente, nos invita a comunicar lo que ha hecho con nosotros, haciendo lo mismo.
Gracias.
+ Daría gracias a Dios por tantas cosas..., pero, sobre todo, por estar esta noche aquí, por el don de la fe de mis mayores que gracias a ellos hoy creo en el Jesús de todo y de todos, gracias a Dios, por esta noche que me está haciendo ver y oír lo que de mí quiere, que me arriesgue, que no tenga miedo a caminar cada día en su Verdad y Vida. Y solo quiero pedirle que me haga ver en mis hermanos a "Él" mismo y sea fiel a su palabra.
"Por tantas cosas como me has dado en la vida quiero decirte gracias, Señor".
+ Lo que más grita en mi interior es unidad, paz, fraternidad, comprensión y amor.
¡Que todos seamos uno!.
+ La presencia de Dios que nos mira y nos llama a cada uno por nuestro nombre, y nos envía a proclamar al mundo su noticia.

Gracias, Señor, por esta noche de encuentro contigo, de este compartir tu palabra, sobre todo con la música, con lo que a mí me llega que es expresar lo que siento cantando. Gracias por mis hermanas de Comunidad a las que esta noche tengo presente, a algunas más, y por sus necesidades y la de la Congregación. Y la de toda la gente que forma parte de mi vida, hoy y siempre.
+ Qué hemos visto y oído:
Testimonios que me han mostrado que Dios, Jesús, sigue vivo entre nosotros. Nos dá fuerza y sentido a nuestra vida.
La Palabra de Jesús, al escucharla, muestra la Verdad, la Vida verdadera para todo cristiano.
Hoy, al oír que los cristianos tenemos que estar en unión con el Padre, que tenemos que ser una sola religión, con el mismo ideal: Jesús y los hermanos.
Oír canciones llenas de letras y música que te invitan a reflexionar y a orar y a darte cuenta de lo grande que es Jesús, su Amor, Dios.

+ He notado la presencia de Dios en todas las personas reunidas. Cada uno tenía algo especial aunque me era difícil, quizás, adivinarlo; pero no podía dudar de la alegría y la participación.
A través de ellos he podido descubrir una vez más el talento que Dios da a cada hombre.
Dios está aquí en cada uno de nosotros en esta noche.
Creo que en esta noche nadie saldrá vacío, Dios sembrará algo en el corazón de cada uno.

+ Hoy Jesús me dice:

¡No te desanimes! Hay un montón de personas con un corazón enorme, repartidas por el mundo como pequeños ángeles, que luchan por la unidad, la justicia, la verdad, el amor.
Hoy, sin susurrarlo con la punto de los labios sino gritando a pleno pulmón decimos: ¡¡¡CRISTO VIVE!!!
¡Cristo está vivo en mí!
Sí, Dios me AMA. Y está en mí. Lo llevo en los ojos cuando río, en la voz cuando blasfemo y cuando pregunto que dónde está esa curiosidad, es Dios que corre por mi sangre amarga. Pero de nada sirve que te lo diga, que te diga que está en la ermita, de nada. Tienes que verlo tú, tienes que sentirlo tú, trepando, arañando, limpiando las paredes de tu casa. Dios está debajo mismo de tu corbata.
Deseo, Señor, ser testigo de tu infinito amor ante el mundo.

+ Señor, te doy gracias por la vida, te pido que tu Espíritu Santo nos guíe e ilumine y nos lleve por el camino de la verdad para que cada día estemos y nos sintamos más cerca de ti y que seamos capaces de ser instrumentos tuyos y poder transmitir tu mensaje de amor, verdad y vida a este mundo.
Señor, danos el gozo de la unidad. "La míes es mucha, los obreros pocos; envía obreros a tu mies".
Haznos canales de paz y amor para que en este mundo se acaben las injusticias.


+Padre, qué hermoso fue escuchar tu voz... como brisa suave que acaricia mi corazón. Una vez más, bajo las hermosas estrellas, me hablas al corazón...
No soy digno de que entres en mi vida, pero te ruego que penetres y traspases mi alma con tu Amor, como tantas veces atrás...
Padre, volveré a caminar empujado por el hermano viento, alentado en el invierno, por la presencia esperanzadora de los almendros, mis hermanos profetas, de tu primavera.
Volveré a construir los puentes que reconcilien a los hermanos. Quiero ser tu instrumento de unión, amor, fraternidad...
Padre, quiero ser Puente de Amor en tu creación...
t Hoy, esta noche, Cristo me grita desde lo más profundo: "Te amo".
Te necesito para rescatar a muchos,
eres una flor que huele bien
de hojas preciosas y tallo alargado.
Pero de raíz débil y que el agua ahogará.
Te propongo que no seas flor,
sino árbol con flor que da fruto,
raíz profunda y tronco fuerte.
Señor, yo quiero cubrir lo que tú necesitas,
quiero entregarte el corazón y morir en tu amor.
Amar como tú amas, sentir como tú sientes.
Ciego, no me importaría, pues con tus ojos vería.
Mudo, no me importaría, con tu palabra me bastaría.

Con tus ojos quiero ver y con tu voz quiero hablar y a todos gritar que has resucitado y que si por amor diste la Vida, por amor has vuelto a ella, gritar que con tu verdad, como tú a muchos, a todos, nosotros a muchos, a todos, podemos amar.
Tú eres vida que da vida.

+ En el trabajo que mucha gente ha hecho para que veamos, olamos, acojamos, olfateemos y gustemos la Palabra de Dios.
+ Lo que he oído: Todos uno para que el mundo crea, abrir los oídos, el corazón, estar abierta al hermano que está ahí. "Escuchar" la Palabra de Dios, hacerla VIDA, mi hermano sufre y yo quiero estar bien cerca, mi hermano grita, siente y yo quiero estar ahí con él.
Todos remamos en un mismo barco.
+Nos sentimos unidos en la Palabra,
en la misma búsqueda,
en el mismo camino,
y te da fuerzas para continuar,
no te sientes solo.
Padre nuestro que estás en el cielo,
y tu espíritu se llena de gozo
y algo te renueva,
y te dice al oído: "Aquí estoy", "sigo a tu lado";
"Aunque a veces no me veas, no me oigas, no me sientas, no me saborees, no me huelas..." "Estoy contigo", "y no te abandonaré". "Espero de ti".

+¿Qué me ha dicho?

Que en todo momento y pase lo que pase él es mi Padre y, como tal, nunca me podrá abandonar. ¿Qué Padre haría eso?
Que en los buenos momentos hay dos huellas en la playa: una suya y otra tuya, y que en los momentos difíciles sólo hay una; no porque vaya yo sola, sino porque él me lleva cogida.
¿Qué le digo?
Que en los momentos de flaqueza me sostengas con más fuerza. Que no me permitas nunca dejar de creer en las personas, porque eso significará que habré dejado de creer en ti.
Y que te quiero, aunque muchas veces no te lo demuestre.

+ Lo que encontré:
Como dijo una canción: "un abrazo para mí que me pueda rescatar"; un "sigo aquí" y un "te quiero". Me ha dicho que es cercano y si le dejo permanecerá a mi lado.
Lo que yo le digo:
Como dijo otra canción: "Viviré para ti". Me siento feliz a tu lado; permanecer contigo.
No quiero estar sola. La soledad hace el vacío en mi interior. Sin ti no hay camino posible que lleve a la felicidad.

+ Gracias, por la experiencia de esta noche.


+Tu Palabra, Señor, escucho en esta noche llena de arte y oración.
Tu Palabra, Señor, escucho en esta noche llena de tantos rostros múltiples, gestos diversos.
Tu Palabra, Señor, escucho en esta noche llena de espiritualidad solidaria, llena de búsqueda nueva, camino recorrido contigo y con el hermano.

+ He sentido tranquilidad y paz.
Petición: Que sigamos por la misma senda buscando la paz interior.
+Noto que todos vamos caminando hacia una misma meta, Dios. Yo voy por mi camino, mi hermano va por el suyo. Yo me alegro de estar caminando todos hacia Él, pero no sé por qué no lo hacemos todos por el mismo camino.
Le pido a Dios porque me siga hablando cada día en los acontecimientos de mi vida. Que me abra los oídos para saber escucharle.
+ ¿Que qué me puede haber supuesto esta segunda parte?
Amor y amistad.
Hoy he logrado estar con personas a las que quiero muchísimo. Hoy te pido tantas cosas, tantas cosas... como siempre, mi Señor. Sabes cuánto te quiero y te necesito.
Y... ¿qué puedo seguir y quererte encontrar...?
Amor, mucho amor, Dios mío.


+Señor, en esta noche te quiero pedir que me ayudes a encontrar mi camino, a ver con claridad cuál es mi proyecto de vida. Si es formando una comunidad con los de X, formando una familia, siendo misionera...
Te pido que me des luz, fuerza para llevar tu reino en donde estoy. Y descubrir tu voluntad. A ser testigo tuya de su Amor. Aumenta mi fe. Tu Hija. X
+Yo, Señor, quiero darte gracias por el maravilloso regalo de la vida y por todo lo que me das en ella: buenos y no tan buenos momentos, por la gente que pones a mi alrededor, por "mi comunidad", por mi familia... y por tanto y tanto como recibo día a día, segundo a segundo. Y, sobre todo, gracias por todo aquello de lo que me olvido darte gracias.
+Señor, te pido porque todos lleguemos a casa sanos y salvos. Y ayuda para poder contar la experiencia a aquellos que no han podido venir.
Fdo.: CRISTIANO.
+Hemos oído, Señor, que quieres, como buen Padre que eres, que tus hijos estemos unidos, no te gusta vernos separados y mucho menos peleados. También hemos oído que tu Reino está cerca, tan cerca que está en nosotros mismos y de nosotros depende que llegue a todos los hombres.


+Señor, que podamos vivir lo que esta noche, en nuestra Iglesia, cada día. Gracias por estar detrás cuando me vuelvo a ti, a pesar de que me pueda sentir perdido.
+Ojalá aprenda a ver.
Ojalá aprenda a escuchar.
Ojalá sepa descubrir qué me ata aún para no estar ya dándome a los más pobres.
¿Seré valiente para dejar todo y SEGUIRLE A ÉL?

+ Gracias, Señor, por regalarnos el don de poder ensalzarte y alabarte de una forma tan bella como es a través de la música y por escogerme para tal fin y con tales medios.
+- Yo te enviaré: ¡heme aquí!
· He pensado en ti desde el principio.
· Os he llamado para que permanezcáis en mi amor y para que deis testimonio de él viviendo en comunión.
· Gracias por tantos dones,
por hacerte presente hoy y aquí,
por estar en lo más hondo de cada uno,
por darnos la plenitud de Hijos.
Gracias por ser bondad,
por mirarnos con ojos de Padre bueno,
por escucharnos en el hermano.
Que a través de mi,
te conozcan a ti.
· Oye su llamada,
arriesga tu historia.
+Gracias, Padre, por haberme traído hasta aquí. Por sacarme de mi agujero y enseñarme que hay muchas, muchísimas formas de alabarte, bendecirte y adorarte.
Por no haber venido sólo y concederme el privilegio de poder compartir mi oración con otra persona que también te ora, te pido que nuestras oraciones se enlacen entre sí y lleguen a ti como una sola.
Te pido, Padre, que retires los tapones de mis oídos que me impiden "escuchar".

+ De Dios he vuelto a escuchar hoy mi nombre.
¡Cuánto desearía poder hoy pronunciar su nombre!
+Lo que he oído:
Resonar mi corazón ante la vida, la alegría y el buen ambiente que se respira aquí esta noche.
Por ello, doy gracias a Dios por el regalo tan maravilloso y pido que nos siga iluminando a todos para que esto no se enfríe y existan muchas más NAOS.


+Señor, Señor, qué poco hemos andado y cuánto falta todavía para acabar la jornada. Qué poco, Señor, hemos hecho en 2.000 años, no ha cambiado nada. Mas, aun así, danos fuerzas, ayúdanos a llegar a casa, que somos hijos pródigos, que a su Padre, sumisos, vuelven, pidiendo ayuda. Enséñanos a vivir la Vida. Que tu palabra nos llene. Ayúdanos a continuar, a ser luz en la tiniebla, a construir tu Reino, Padre.
+Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos.
Danos hoy nuestro pan, para todos.
+ ¡¡Dios no tiene linde!!
Que el Espíritu nos sople al oído y sepamos ver lo bueno en lo "diferente".
+Acción de gracias por estar aquí, por estas experiencias, por esta vivencia. Ayer le pedía al Señor que quería ser en esta noche una tierra abonada y preparada para lo que él quisiera sembrar. Hoy ha sido un día lleno de emociones nuevas, y en esta noche he visto la cruz vacía y no he sentido miedo porque me he dado cuenta de que no estoy sola.
Gracias.
+ ¡Lo que hemos oído!
Cuántas cosas, cantos, mensajes diferentes y tan iguales a la vez, porque en ellos está tu Palabra, Señor, esa palabra viva que 2.000 años después sigue siendo palabra nueva y renovadora.

Desde cada canción, desde cada reflexión, baile y mimo, tu mensaje de Paz, de libertad, de oración y comunión fraterna, nos hace sentirnos uno, un solo cuerpo, un solo ser. En comunión fraterna escuchamos tu palabra.
¡Hagamos del mundo un campo de cultivo donde la siembra sea siempre abundante y nos lleve a ti, nuestro Dios!.

+¡Lo que hemos oído!
Lo que he oído es algo tan hermoso como esto que os anuncio:
Dios es Padre y como tal me ama, con mis limitaciones y miserias, con todos mis fallos, Él me ama.
Es un ser misericordioso que siempre sale al encuentro.
Me enseña desde el silencio, desde ese riesgo constante que se adquiere cuando uno se acerca a su persona: al Cristo vivo y resucitado, al lleno de vida.
He oído que la igualdad entre hombres y mujeres sería algo maravilloso. Que, a pesar de ideologías, razas..., el Amor del Padre y su infinita bondad nos están esperando.
¡Sed felices!
+El sentimiento se hace acción de gracias al Padre por abrirnos los ojos del alma, y dejarnos mirar nuestro interior alumbrados por su luz.
La invitación a escuchar el eco de estas horas, el susurro que se oye en los lugares más recónditos del alma; se convierte en petición para mantener viva su Palabra.

+Hola Señor:
Me gustaría, en primer lugar, darte gracias por haber podido venir por primer año a la NAO, en ella estoy descubriendo cosas nuevas, cosas que nunca había visto. También te quería dar las gracias por darme la vida todos los días, por poder vivirla con mis amigos, con mi familia, por poder vivirla con salud.
En segundo lugar, me gustaría pedirte por todo el tema del terrorismo. Espero que algún día acabe y la gente deje de sufrir. Al igual quería pedirte por todas las personas que han sufrido los fuertes terremotos ocurridos últimamente, sobre todo en los países pobres. Te pediría, ya con temas más centrados, en que de la gente y de mí mismo salgan fuerzas para luchar por las desigualdades de la tierra, que cada vez son mayores. Espero que alguna vez se puedan ver cumplidas.

+ Hoy quiero dar gracias al Señor por haberme "recordado" que Él siempre está a mi lado y me quiere profundamente, que nunca me deja sola y que siempre me repite, una y mil veces, de diferentes maneras: "ven y sígueme"; quiero darle gracias por haber depositado tanta confianza en mí; y por llenarme de su inmensa felicidad. ¡Gracias, Señor!
+ ¿Qué he oído de Dios?

La pregunta es: de lo que he oído, ¿qué no venía de Dios? Dios nos ha hablado a través de estas personas y nosotros, si hemos estado un poco atentos, habremos oído su Palabra, su llamada, su Mensaje, su compromiso.
Señor, después de oirte a través de estas personas, quiero agradecerte, en primer lugar, el tener unos oídos capaces de captar tu llamada y una boca que pueda decirte: Si.

+ Hemos escuchado en el fondo muchas oraciones, acciones de gracias, anhelos, esperanzas, aflicciones...
¿Qué es lo que me gustaría poner en los oídos de Dios? Una alabanza grande, muy grande, dándole gracias por todo lo que tengo, por todo lo que soy, por todo lo que no me merezco (que es todo).
+Doy gracias a Dios por la oportunidad que me ha brindado de pasar una noche en vela hablando con Él.
+El silencio, que es un arte, unido al arte de mis hermanos, es hoy mi mejor palabra de agradecimiento, por todo lo que de parte de Dios, y por puro amor, he oído.
+NAO'01
Señor, que todos seamos uno, que todos nos sintamos uno. Uno con el que es UNO.
Hoy el Espíritu baila y canta sobre nosotros, ¿lo sentís?

Hay diversidad de dones, diversidad de formas, estilos, carismas, pero un mismo Señor, el de todos, hecho hombre sin dejar de ser Dios.
Abre nuestro duro corazón de piedra.
Siéntate, baila, canta, reza, interpreta, interpela, busca, pregunta, ama, ríe, llora, sueña y comparte esta noche, Señor, con nosotros.
Todos uno. Amén.
+Te oigo a ti. Me golpea fuertemente tu voz. Eres mi Padre, me quieres como soy. Soy una maravilla de Dios. A veces dudo y no me lo creo. Aumenta mi fe.
Señor, quiero regalarte una sonrisa.
+Hágase tu voluntad.
+Gracias porque en los peores momentos, siempre me regalas una pequeña luz, algo que me levanta, que me empuja en mi duro caminar. Señor, no dejes de mimarme, lo necesito, no dejes de regalarme la sonrisa y el abrazo de los que me rodean. Sin ellos difícil tengo el camino, porque son quienes me guían a ti.
+Doy gracias a Dios porque me siento querido por Él.


+Hola Señor: quiero darte las gracias por darme la oportunidad de venir aquí y sentir aún más tu presencia. Sentir que estás conmigo, aunque a veces lo olvide, que estás en los momentos buenos como en los malos.
Quiero pedirte por todas las personas que no han podido venir, en especial por quien tú ya sabes, que tenía muchas ganas de venir y no ha podido, para que todos le tengamos presente y nos acordemos de él.
También te pido por la situación de mi casa. Ya sabes. Bueno, nada más. ADIÓS.

+ Padre nuestro, que todos sean uno para que el mundo crea que tú eres Padre de todos, y que nos perdonemos unos a otros como tú nos perdonas, para que venga a nosotros tu reino y que sea esta tierra como es el cielo, un reino de justicia, de paz y de amor. Que así sea.
+Padre bueno, que sepa cada jueves verte en los pequeños del barrio.
Que sepa mirarte en mi locura.
Y darme todo lo que tú quieras y, sobre todo, luz para ver que no es mío sino tuyo.
Te pido el don de entender a José, a Julio y a los pequeños. El don de escuchar a Iván y a Víctor y presentarte como eres. Y luz y vida y hambre y sed; y tierra y pan y cuarto y techo; y ojos, y manos, y pies, y oídos; y, con humildad te pido que me pongas con tu Hijo.


+El Señor me hace sentir su Amor; está en mi, lo siento en mi interior, no esquivo su mirada, me inclino para recibir su bendición y su gracia. Mi vida es Don. Heme aquí, Señor. GRATITUD es mi palabra.
+ Padre, que deseemos tu Reino entre nosotros llamándonos todos hermanos, perdonándonos con el corazón desde tu inmensa ternura.
+Gracias a ti, al que me dio Vida desde el principio, al que nos dio la Vida, el que la hace Nueva a cada momento y nos hace hombres y mujeres Nuevos. Gracias por este momento (como otros tantos) en los que tú te "muestras tanto" y "a tantos"...
Ayúdanos a seguir tus pasos, con nuestros pies, andando juntos unos con otros, superando unidos los momentos difíciles, sabiendo permanecer a tu lado y al lado del hermano. Del hermano que nos llora, que llora y no le entendemos, tenemos los oídos "cerrados" porque nos incomoda...
+Gracias, Padre, porque solo en clave de oración el arte ha sido tuyo. Tú eres el que se hace presente esta noche. A ti te escuchamos, vemos, palpamos, olemos y gustamos.
Gracias, Padre, porque tú eres el único sentido verdadero de la vida; el que da sentido a esta noche y a tantos días.
+Dios es Amor.

Señor, enséñame a amar como sólo tú sabes. Limpia mi corazón, haz con mi vida como esa semilla que muere para volver a nacer, en libertad, sin odio ni rencores, en un mundo donde no existen las fronteras, donde todos nos queramos como hermanos, donde no exista la guerra, el racismo, la esclavitud y tantas cosas que a lo único que lleva es a la destrucción.
+Paz, deseo seguir caminando tras los pasos de Jesús, como el fiel amigo, hermano, Padre, con corazón de Madre.
+De lo que más se ha impregnado mi corazón es de la belleza, la belleza de las voces, la belleza de las melodías, de las palabras, los pensamientos, los anhelos, la belleza de los rostros...
Siento que Dios es belleza, ama la belleza y ama que hagamos del mundo un lugar lleno de belleza.
+Gracias, Señor, por tu presencia y tu Palabra proclamada esta noche de formas tan variadas y creativas como tu mismo Espíritu, creativo hasta el infinito.
Tu voz, en la voz de tantos hermanos nos anima a seguir buscando. Tus gestos, en los gestos de muchos hermanos, nos invitan a seguir confiando, a seguir trabajando por tu Reino.
+Yo he podido oír las palabras del Padre "yo te amo".

Y este amor hace brotar una gran alegría en mi corazón.
+(Pinta ojo, oreja, mano, nariz y boca y para cada uno y consecutivamente:)
Por lo poco que soy y lo mucho que me haces ser" GRACIAS: por tu mirada, que me hace verme reflejado en los demás y me recuerdan que soy tuyo; por mis oídos, que me hacen escuchar tu voz en los gritos de los últimos, por el llanto de un niño, por la brisa entre los árboles, por la música que me acerca a ti en su susurro de Amor...; por mis manos que deberían ser las tuyas y que construyen y acarician si eres tú el que habita en mi; por tu olfato, que supo llevarte hasta mi; y por el gusto de conocerte, hermano, amigo, Jesús.
GRACIAS POR DAR A NUESTRA VIDA SENTIDOS.

+ Pido por todos los jóvenes, por los que aquí estamos presente para que día a día seamos más los que estemos en la misma barca.
+Acción de gracias, por la luz, por la alegría, tristeza, por las lágrimas, porque me has otorgado la vida, porque me has dado el Amor, porque me has dado la luz. Gracias, Señor, por tu Amor.
Silencio y Amor. Gracias por el amanecer que hemos vivido juntos. Gracias por todo, por todos.

+Esta noche he visto personas valientes, confiadas en la Palabra; y en los homenajeados, la imagen de Dios, Dios mismo que se manifiesta en su ser HOMBRE. He oído: soy yo, no temáis y vivid unidos, siendo uno para que el mundo crea.
Gracias a todos por compartir la búsqueda y hacer posible estos momentos de oración sincera en comunidad.
+Que en cuanto ocurra veamos la presencia o ausencia de Dios, que tenemos y que tiene el mundo... y evangélicamente, obremos en consecuencia.
+Toda nuestra vida una oración y ofrecimiento y no tener nada. El Señor nos quiere. Yo sugiero, le pido a Dios, que le sigamos con corazón abierto.
+ Doy gracias a Dios por esta noche de oración. Me siento Iglesia en comunión con mis hermanos. Dedicando esta noche para bendecir a Dios.
+Gracias, Señor, por esta noche de oración.
+De la calidad de mi oración depende la calidad de mis hechos.
Haz, Señor, que mejore cada día.

+Me siento traidor a la Palabra de Dios. Lo que para Jesús fue su vida, hasta llegar incluso a la muerte por amor, para mí supone una noche cómoda de arte en oración, una vida con dificultades, malos rollos, pero si se pone mal la cosa se desconecta y hasta el domingo que viene.
Si quieres romper esta mala racha de un cristiano y quizás de la Iglesia, dí: SI, y ya seremos dos o más contra la hipocresía y el mal rollo.
+Gracias, Señor, por esta noche. Una noche única, donde unirnos como hermanos y llamarte Padre.
Tú sabes que a veces es difícil ser cristiano, porque la gente no comprende por qué estoy aquí, "por qué me dejo comer el coco", como dicen ellos.
Yo no les hago caso, porque yo sí sé por qué estoy aquí, con estos mis hermanos. Locos, igual que yo, y la razón eres tú.
Gracias, Señor, porque he encontrado a alguien que no cree que estoy loca y si es así comparte mi locura aunque aún no sabe muy bien por qué, ojalá algún día te sienta como yo.
Gracias de nuevo por esta noche y gracias por la gente que la hace posible cada año.