nao III
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Palabra de Dios
Proclamada en cada un de las partes de la NAO III. "Lo que hemos visto y oido"

 

Lecturas de la primera parte

Mateo 5,8
"Dichosos los que tienen un corazón limpio, porque ellos verán a Dios."

Mateo 25,37
"Entonces le responderán los justos: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos; sediento y te dimos de beber?

Juan 3,ll
"Yo te aseguro que hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto; pero vosotros rechazáis nuestro testimonio."

Exodo 3,7-lO
"El Señor siguió diciendo: He visto la aflicción de mi pueblo en Egipto, he oído el clamor que le arrancan sus opresores y conozco sus angustias. Voy a bajar para librarlo del poder de los egipcios. Lo sacaré de este país y lo llevaré a una tierra nueva y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel, a la tierra de los cananeos, hititas, amorreos, pereceos, jeveos y jebuseos. El clamor de los israelitas ha llegado hasta mí. He visto también la opresión a que los egipcios los someten. Ve, pues; yo te envío al faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los israelitas."

Hechos 22,l5
"Porque has de ser testigo suyo ante todos los hombres de lo que has visto y oído."

Isaías 65,l7
"Pues voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva ; lo pasado no se recordará, ni se volverá a pensar en ello."

Apocalipsis 2l,l-2
"Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva. Habían desaparecido el primer cielo y la primera tierra y el mar ya no existía. Vi también bajar del cielo, de junto a Dios, a la ciudad santa la nueva Jerusalén, ataviada como una novia que se adorna para su esposo."

Mateo ll,3-4
"¿Eres tú el que tenía que venir, o tenemos que esperar a otro? Jesús les respondió: Id a contar a Juan lo que estáis viendo y oyendo."

Mateo 2O,29-3º
"Al salir ellos de Jericó, le siguió mucha gente. Y dos ciegos, que estaban sentados junto al camino, al oír que Jesús pasaba, gritaron: ¡Señor, Hijo de David, ten compasión de nosotros!"


Lecturas de la segunda parte

Ezequiel l2,2
"Hijo de hombre, tú vives en medio de un pueblo rebelde. Tienen ojos para ver, y no ven; oídos para oír y no oyen; son un pueblo rebelde."

Isaías 55,3
"Prestad atención, venid a mí; escuchadme y viviréis. Sellaré con vosotros una alianza perpetua, seré fiel a mi amor por David."

Romanos lO,l3-l8
"En una palabra, todo el que invoque el nombre del Señor se salvará. Ahora bien, ¿cómo van a invocar a aquel en quien no creen? ¿Y cómo van a creer en El si no les ha sido anunciado? ¿Y cómo va a ser anunciado, si nadie es enviado? Por eso dice la Escritura: ¡Qué hermosos son los pies de los que anuncian buenas noticias! Pero no todos han aceptado la buena nueva. Isaías lo dice: Señor ¿quién ha dado crédito a nuestro mensaje? En definitiva, la fe surge de la proclamación, y la proclamación se verifica mediante la palabra de Cristo. Y digo yo: ¿es que no han oído? ¡Todo lo contrario! A toda la tierra ha llegado la voz de los mensajeros y hasta los confines del mundo sus palabras."

Santiago l,l9-24
"Sabéis, mis queridos hermanos, que todo hombre ha de ser diligente para escuchar, parco en hablary lento a la cólera, pues el hombre encolerizado no hace lo que Dios quiere. Por eso, abandonad todo exceso vicioso, y acoged con mansedumbre la palabra que, injertada en vosotros, tiene poder para salvaros. Poned, pues, en práctica la palabra y no os contentéis con oírla, engañándoos a vosotros mismos. El que la oye y no la cumple se parece al hombre que contempla su rostro en el espejo y después de mirarse, se marcha, olvidándose al punto de cómo era."

lReyes l9,ll-l4a
"Yavé le dijo: Sal y quédate de pie en la montaña ante la presencia de Yavé. Y he aquí que Yavé pasó. Sopló un viento fuerte e impetuoso que descuajaba los montes y quebraba las peñas delante de Yavé; pero Yavé no estaba en el viento. Después del viento, un terremoto; pero Yavé no estaba en el terremoto. Tras el terremoto, un fuego; pero Yavé no estaba en el fuego, Y al fuego siguió un ligero susurro de aire. Al oírlo Elías, se cubrió el rostro con su capa y, saliendo fuera, se quedó en pie a la entrada de la gruta. Y he aquí que una voz le preguntó: ¿Qué haces aquí, Elías? Respondió: Me he abrasado en celo por Yavé Sebaot, porque los hijos de Israel han abandonado tu Alianza, han destruido tus altares, han pasado a espada a tus profetas. Yo solo he quedado y me buscan para quitarme la vida."

Salmo 78(77), l-7
"Escucha mi enseñanza, pueblo mío, tiende el oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca con parábolas, conocerás los misterios del pasado. Las cosas que escuchamos y sabemos, las que nuestros padres nos contaron, no las ocultaremos a sus hijos, a la edad por venir las contaremos: las glorias de Yavé y su potencia, las maravillas que hizo. Pues un precepto estableció en Jacob, y promulgó una ley en Israel: Que aquello que mandara a nuestros padres se lo notificaran a sus hijos, que la generación siguiente lo supiese, los hijos que habían de nacer, y que éstos vayan y se lo cuenten a sus hijos, para que pongan en Dios su confianza, y no olviden los portentos de Dios, y observen sus mandatos."

Mateo lO, 26a-27
"No hay nada oculto que no haya de manifestarse, ni secreto que no haya de saberse. Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz; y lo que oís al oído predicadlo sobre las terrazas."

Marcos 7,3l-37
"Saliendo del territorio de Tiro, fue por Sidón, atravesando la Decápolis, hacia el lago de Galilea. Le llevaron un sordo y tartamudo, y le rogaron que le impusieran sus manos. Lo tomó Jesús aparte de la multitud, le metió los dedos en los oídos, con su saliva le tocó la lenguam y alzó los ojos al cielo, suspiró y le dijo: !epheta!, que quiere decir ¡ábrete!, y al punto se le abrieros los oídos y se le soltó la lengua, de modo que hablaba claramente. Les encargó que no lo dijeran a nadie, pero cuanto más se lo ordenaba, más lo proclamaban. Y en el colmo de la admiración, decían: "todo lo ha hecho bien, hasta a los sordos hace oír y a los mudos hablar."

 

Lecturas de la tercera parte

Marcos lO,l3-l6
"Le llevaron unos niños para que les impusiera las manos, y los discípulos reñían a los que los presentaban. Pero Jesús, al advertirlo, se indignó y les dijo: Dejad que los niños se acerque a mí, no se lo estorbéis, porque de los que son como ellos es el Reino de Dios. En verdad os digo que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y abrazando z los niños los bendijo imponiéndoles las manos."

Marcos 6,56
"A donde entraba, aldeas, ciudades, o alquerías, colocaban a los enfermos en las plazasm y le pedían que les dejase tocar al menos la orla de su manto, y todos los que lo tocaban quedaban curados."

Mateo 27,22b-24
"Dijo Pilato: ¿Qué haré entonces con Jesús el llamado Cristo? Dijeron todos: ¡Sea crucificado! Replicó él: Pues ¿qué mal ha hecho? Ellos gritaron más fuerte: Sea crucificado". Sea crucificado. Viendo Pilato que nada conseguía, sino que aumentaba el alboroto, tomó agua y se lavó las manos ante el pueblo, diciendo: soy inocente de esta sangre. ¡Vosotros veréis!"

Lucas 23,44-46
"Y les dijo: Os he dicho estas cosas, estando todavía con vosotros: Era necesario que se cumpliera todo lo que está escrito acerca de mí, en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos. Entonces les abrió la inteligencia para que entendieran las Escrituras. Y les dijo: Así está escrito que el Cristo sufriera y resucitase de entre los muertos al tercer día."

Lucas 8,43-48
"Y una mujer que padecía flujo de sangre hacía doce años, y que había estado gastando en médicos todo su haber, sin que ninguno pudiera curarla, acercándose por detrás, le tocó la orla de su manto, e inmediatamente cesó el flujo de su sangre. Y dijo Jesús: ¿Quién me ha tocado? Como todos lo negaran, dijeron Pedro y sus compañeros: Maestro, es la gente que te rodea y te oprime. Mas Jesús les contestó: Alguien me ha tocado porque yo he sentido que de mí ha salido una fuerza. La mujer, viéndose descubierta, se acercó toda temblando, se postró a sus pies y contó ante todo el pueblo por qué lo había tocado y cómo había curado al instante. El le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz."


Juan 20,26-28
"Ocho días después, estaban nuevamente allí dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y les dijo: ¡Paz a vosotros! Luego dijo a Tomás: trae tu dedo aquí mira mis manos, trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente. Contestó Tomás: ¡Señor mío y Dios mío! "


Lecturas de la cuarta parte

Salmo 34(33),9-ll
"Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el hombre que a El se acoge . Temed a Yavé, vosotros, santos suyos, nada les falta a aquellos que le temen. Los ricos quedan despojados y hambrientos; mas quienes buscan a Yavé de ningún bien carecen.

Génesis 2,7
"Entonces Yavé Dios formó al hombre del polvo de la tierra, le insufló en sus narices un hálito de vida y así llegó a ser el hombre un ser viviente."

lPedro 2,2-3
"Como niños recién nacidos anhelad la leche espiritual no adulterada para que alimentados con ella crezcáis en orden a la salvación si es que gustáis cuán bueno es el Señor."

2Corintios 2,l4-l6
"Gracias sean dadas a Dios que siempre nos hace triunfar en Cristo, y y descubre en todo lugar, mediante nosotros, la fragancia de su conocimiento. Porque somos para Dios el perfume de Cristo, tanto para los que se salvan, como para los que se pierden: Para estos, olor de muerte para muerte; para aquellos olor de vida para vida."

Juan l2,l-3
"Y Jesús seis días antes de la Pascua, fue a Betania, donde estaba Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena, Marta servía y Lázaro era uno de los comensales. María por su parte, tomó una libra de perfume de nardo puro, de gran precio, y ungió los pies de Jesús, enjugándolos luego con sus cabellos; por lo que la casa se llenó del olor del perfume. "

Salmo ll5,5-7
"Tienen boca y no hablan, tienen ojos y no ven, orejas tienen y no oyen, tienen nariz pero no huelen. Manos tienen y no palpan, tienen pies y no caminan, no emite sonido su garganta."

Isaías 55,l-3ª
"!Oh, todos los que estáis sedientos, acudid a las aguas, aunque no tengáis dinero! Venid, comprad grano y comed, sin dinero, y sin pagar, vino y leche. ¿Por qué gastáis dinero en cosa que no es pan, y vuestro salario en cosa que no da hartura? Escuchadme bien y se deleitará vuestra alma con manjares exquisitos. Prestad oído y venid a mí, escuchad y vivirá vuestra alma."

Jeremías l5,l6
"Cuando se presentaban tus palabras yo las devoraba, tu verbo era mi delicia, la alegría de mi corazón, pues tu nombre se invocaba sobre mí, oh Yavé Dios Sebaot."


Mateo 26,26-28
"Durante la cena Jesús tomó un pan, lo bendijo, lo partió, y lo dio a sus discípulos, diciendo: Tomad y comed. Este es mi cuerpo. Y tomando un cáliz dio gracias, y se lo dio diciendo: bebed todos de él, que ésta es mi sangre del nuevo testamento, que será derramada por muchos para el perdón de los pecados."