¿Cómo
llegar a comprender el amor si las inconsciencias, los "nudos evangélicos
recibidos" producidos a lo largo del tiempo se han convertido hoy en
una realidad imposible de romper, hasta impedir que se adviertan los gozos
y consecuencias del espíritu y la verdad de dicho proyecto?
1. ANÁLISIS DE UNA REALIDAD A TRAVÉS
DE LA PALABRA DE DIOS
2. ¡QUÉ ES, LA UNIDAD? ¿QUÉ HEMOS DE TENER EN
CUENTA PARA INTUIR LA DEL PADRE Y EL HIJO?
3. DE PERO GRULLO
4. ¿QUÉ, DEL AMOR DE DIOS, NO HEMOS ENTENDIDO? ¿DÓNDE
ESTÁ LA DIFICULTAD?
5. INTENTANDO DISCERNIR SOBRE CÓMO ACCEDER A LO MÁS HONDO
DE LA ESENCIA
6. BUSCANDO LA ESENCIA.
7. CONCLUSIONES NACIDAS DE LA PALABRA CONTEMPLADA
8. "LA ACCIÓN NACE DE LA ESCUCHA"
9. SOBRE EL INTERÉS QUE OCUPA NUESTRA VIDA
10. VALORES MENORES EN QUE HEMOS DERIVADO LOS VALORES DE DIOS.
1.
ANÁLISIS DE UNA REALIDAD A TRAVÉS DE LA PALABRA DE DIOS
Si
conocieras el don de Dios". Jesús manifestó a la mujer
samaritana, "Créeme, mujer, llega la hora, y ya estamos en ella,
en que la adoración al Señor no será ni en el templo
de Jerusalén ni este monte, sino que será en Espíritu
y en Verdad". "Mi alimento es hacer la voluntad de mi Padre".
¿Qué viene a decirnos estas secuencias a nuestra conciencia
y disposición en nuestro seguimiento al Hijo de Dios?
¿Qué
valores evangélicos son los que constituyen y dan autoridad a nuestro
seguimiento a Jesús? ¿En qué cosas de Dios creemos
y damos fe personal de ser cierto tal cual Jesús nos lo plantea?
¿En cuáles de ellas sabemos que ponemos todo nuestro corazón,
nuestra alma y nuestra mente, porque hemos descubierto es lo verdaderamente
importante de aquello que nos anuncia, nos transmite y nos pide vivir la
Palabra de Dios?
2.
¿QUÉ ES LA UNIDAD? ¿QUÉ HEMOS DE TENER EN CUENTA
PARA INTUIR LA DEL PADRE Y EL HIJO?
Sabemos
que hay palabras en la vida de Jesús de Nazareth, que son los "valores
clave" del Proyecto de Dios. Amor, Unidad, Paz, Justicia, Gratuidad,
Libertad... ¿cuál es el más medular de todos? Hay algo
harto difícil de entender e interpretar, que no nos permite comprender
lo que en la Palabra y en la vida de Jesús es transparente, y en
su búsqueda, el hombre lo ha convertido en misterio.
3.
DE PERO GRULLO
Nadie
en el mundo podría concebir una empresa de muchas secciones que no
estuviesen perfectamente conectadas en razón de sus intereses. Jesús,
en coherencia y consecuencia con este pensamiento del mundo dice a sus discípulos:
"He venido a que deis frutos abundantes y permanentes" Jn 15.
"El que no recoge conMigo, desparrama..." Mt. A este respecto,
tenemos que reconocer que no podemos hablar de frases como éstas
de Jesús no comprendidas profundamente, sabiendo que en ellas es
desde donde Jesús trata de mostrarnos lo esencial del Proyecto del
Padre.
El
Mensaje del Proyecto de Dios para todas las mujeres y todos los hombres
de todos los tiempos es EL AMOR. Jesús, éste nos dice: "Amaos
todos como YO os he amado" y "amad a vuestro prójimo como
a vosotros mismos"..
4.¿QUÉ,
DEL AMOR DE DIOS, NO HEMOS ENTENDIDO? ¿DÓNDE ESTÁ LA
DIFICULTAD?
Tanto
la Vida de Jesús, como lo que el Espíritu Santo nos anuncia,
nos prometen estar con nosotros hasta el final de los tiempos. Esta es la
mayor prueba del Amor y Alianza implícita irrevocable que conlleva.
Para
que la Palabra de Dios sea la raíz,, guía, fin de nuestra
llamada, ¿¿qué hacer para que sus valores se conviertan
en nuestra vida los "cánones evangélicos", y marque
y muestre el ritmo y la vida de los cristianos?
5.
BUSCANDO LA ESENCIA
Todo
cuanto decimos en Nombre del Señor ha de ser cribado por la búsqueda
del Espíritu que inunda y hace viva a la propia Palabra de Dio. Considerado
así, comprobaremos todo aquello que invalida o imposibilita cualquier
acción más allá de nosotros. Lo que sí es seguro
es que Dios apuesta por nosotros a pesar de todo, y que todo lo que ha de
cosecharse de ÉL entre los hombres es tarea exclusiva de la siembra
personal de los hombres a favor de dicha tarea, según ÉL lo
hizo en la Persona de su Hijo. Y lo más incomprensible de esto es
que ello ocurrirá a pesar de nuestra pobreza, nuestros pecados, nuestra
debilidad, nuestras caídas y nuestras incoherencias. Y es en esa
situación permanente donde constantemente notaremos el calor de su
presencia fiel y sus palabras, diciéndonos "No temáis,
Soy YO". Al intentar discernir sobre cómo acceder a lo más
hondo de la esencia, siempre constataremos la infinita separación
existente entre nuestra realidad interior y esa otra que nos pide entenderla
y vivir como Jesús vivió, 1Jn 2, 6. Ésta y otras muchas
más Palabras justificarían "la locura de Dios" al
llamarnos a ser perfectos como Él, a manifestarnos que si creemos
en ÉL haremos cosas aún mayores que su Hijo, y por qué
el Amor de Dios es imposible entenderlo desde el pensamiento del mundo,
por mucho que creamos haber entrado en su esencia más profunda.
6.
INTENTADO DISCERNIR SOBRE CÓMO ACCEDER A LO MÁS HONDO DE LA
ESENCIA
Entonces,
el problema que se nos plantea hemos de intentar resolverlo ante preguntas
más o menos parecida a éstas que señalamos. ¿Cómo,
ante tantas Palabras que justifican lo que comentamos y que evidentemente
no hemos entendido, se puede llegar a comprender el espíritu y la
verdad del Mensaje de Jesús, que tiene que acabar en el Cielo Nuevo
y la Tierra Nueva?. O lo que es lo mismo y en palabras de Jesús,
¿cómo se podrá establecer en esta tierra el Reino de
Dios y Su Justicia, consecuencia inevitable de la puesta en práctica
de la oración del Padre Nuestro? Los que pensamos que estamos vinculados
al Mensaje, ¿podríamos asegurar que nuestro verdadero tesoro
está en dar Vida, hacer viva y real la Familia Universal?
Decíamos
que, junto al Amor de Dios, las palabras claves del mensaje son Unidad,
Paz, Justicia, Gratuidad y Libertad. Éstas, para su puesta en práctica,
es absolutamente necesario e irrevocable el que se conozca dicho Mensaje
en lo más hondo, relacional y consecuencias universales de sus raíces.
Esto es obvio. En Romanos 10, fundamentado en la Palabra esencial de la
Palabra de Dios - SIERVO POBRE DE YAVÉH - , se nos dice,
"¿cómo
van a invocar si no han creído en ÉL? Y, ¿cómo
van a creer si no han oído hablar de ÉL? Y ¿cómo
van a oír si nadie les anuncia el Mensaje? Y, ¿cómo
van a anunciar si no hay quién les envíe?"
En
el capítulo 53 de Isaías se nos da a conocer todos los datos,
las raíces, la Vida que conlleva e implica la figura bíblica
del ANAWIN, así como las consecuencias que han de estar asumidas
por aquellos que quieran hacer vivo el Mensaje que nos transmite. El capítulo
10 de la Carta a los Romanos, se fundamenta en esta Palabra de Isaías.
En ella, tal y como se nos manifiesta y a través de una cadena de
motivaciones y resultados sin los cuales es imposible la construcción
del Proyecto de Dios, se dan las razones que cumplimentan las luces y motivaciones
del profeta. En el pasaje se nos habla de "invocación, FE, anuncio,
escucha, envío..." Esta cadena de dimensiones inexcusables en
cada una de sus secuencias, tiene que producir una conciencia profunda de
lo que encierra. Dicha conciencia genera necesariamente un ofrecimiento
personal, dentro de un "entramado evangélico" que universaliza
cada acción en Su Nombre, porque le hace sentir a todo el mundo en
su corazón. Y es en ello donde alcanza razón y validez todo
lo que se anuncia. A partir de esta cadena de cuestionamientos que se nos
hace, comprobamos que no habrá conexión ni conocimiento de
la esencia evangélica si no es a través de la Fe; por lo tanto,
no se darán los resultados del objetivo que busca y persigue la Palabra,
ya que lo que plantea está inmensamente fuera del pensamiento del
hombre. Como hemos dicho, para ello es necesario que se conozca el Mensaje,
y que éste propicie la fuerza y la vida mínimas por las que
enamorarse de él. O sea que, vivir el Mensaje es cuestión
de Fe. Para que existan hombres de Fe, el mundo ha de creer que Jesús
vino a la tierra enviado por el Padre. Su presencia obedecía a un
solo objetivo: enseñar a los hombres a culminar el Proyecto Universal
de Dios, interrumpido al alejarse el hombre de Dios. Dicho Proyecto es anhelado
por toda la creación con dolores de parto. Para rescatarlo y vivir
en razón del Plan de Dios es necesario que se produzca la manifestación
de los hijos de Dios, según las "condiciones" y consecuencias
que tan claramente nos reveló Jesús. En este entramado de
Palabras de Dios que constituyen la esencia y la comprensión de la
tarea de la Unidad. Los pasajes de Juan 17, 21 y Rom 8 y 10, son clave en
cuanto lo que supone el entendimiento profundo del Amor y la Unidad y lo
que ha de revelarse al mundo por parte de quienes siguen al Hijo de Dios.
7.
CONCLUSIONES NACIDAS DE LA PALABRA CONTEMPLADA
Sin
el entendimiento de la esencia, sin la contemplación y práctica
de las Palabras proclamadas, quienes siguen a Jesús jamás
serán signos de Fe y como consecuencia, el Proyecto no se dará
por falta de credibilidad ante el mundo. Y las mujeres y hombres nunca podrán
descubrir y comprender el Espíritu que lo nueve, ni tampoco la Verdad
del Plan de Dios que ha de transmitirse a toda la humanidad. Por lo tanto,
nos permitimos pensar que:
·
Sin SER TODOS UNO, es imposible pensar ni plantear el que nadie sepa qué
es la Fe ni cuales son sus consecuencias. Esto ha de producirse desde la
Vida que hemos de manifestar los seguidores de Jesús, a partir de
la conciencia y la trascendencia que encierra el envío del Padre
al Hijo.
·
Solo SIENDO TODOS UNO podremos intuir y saborear el Amor de Dios. Esta intuición
sí nos permitirá entender las consecuencias y trascendencia
que encierra dicho Amor, como razón final del Reino de Dios entre
todos y para todos.
·
Hablar de PAZ Y DE JUSTICIA DE DIOS sin existir Unidad entre quienes hablamos
de ellas, y por lo tanto, no manifestamos el Amor de Jesús al mundo
con nuestra vida, es hablar por hablar. O sea, no habrá jamás
ni Paz ni Justicia de Dios, es imposible.
·
Consecuencias inevitables de trabajar EL AMOR Y LA UNIDAD en cada corazón,
conlleva irremisiblemente la Gratuidad con que el Padre y el Hijo nos aman,
gracias a la Unidad Trinitaria que ellos viven. Toda acción en nombre
del Amor y de la Unidad ha de nacer desde la conciencia plena, profunda
y sin límites de dicha Gratuidad, que será la que construya
inevitablemente el Proyecto de Dios tal cual la Palabra nos lo plantea.
·
Y SI SABEMOS POR LA PALABRA DE DIOS que todo lo dicho anteriormente solo
encuentra cauce en la Libertad que da Gloria a Dios, cuanto se haga sin
dicha Libertad estará fuera de lugar según el Plan de Dios
por muchas y verdaderas que sean nuestras convicciones y fundamentos. Sin
Libertad de Dios, el Proyecto de Dios no se dará jamás.
·
Concluimos finalmente que el Amor, la Unidad y la Libertad que vive Jesús
de Nazareth son las claves donde se manifiesta, se comprende y se produce
la realización del Proyecto de Dios. Y obviamente, no con nuestro
pensamiento, sino con el pensamiento de Dios al que tenemos que tender y
tratar de alcanzar permanentemente, y esto solo es posible gracias al Espíritu
Santo de Dios.
Nos
encontramos, pues, con el Mensaje de Dios y los mensajeros que han de transmitirlo.
Jamás existirá conocimiento del Mensaje, si no es a través
de los mensajeros, de los cuales la Palabra dirá "Qué
hermosos son los pies de los que anuncian la Palabra" Rom 10, 15, todos
aquellos que "Sobre los montes, anuncian el Evangelio de la Paz"
Is 52, 7. El reto que se nos propone es cómo saber que Dios necesita
de mujeres y hombres que lo manifiesten, sin que en nada oculten, distraigan
su atención en ellos, y sin saberlo, quienes escuchan miren a Dios
como Sol radiante, y no a quienes señalan hacia dónde han
de poner sus ojos todas las mujeres y hombres de todos los tiempos.
Desde
lo humano, la edificación y búsqueda permanente del SER TODOS
UNO desencadena el descubrimiento de todo lo de Dios, que nos traerá
Su Proyecto. Al mismo tiempo y a través de todos, nos delatará
en Paz todo eso de Dios que creemos estar viviendo y que no procede de la
esencia de la Palabra. Sobre lo que sabemos ha de pasar mucho tiempo hasta
que tengamos conciencia plena de su verdadera identificación con
el Mensaje. Como consecuencia nos traerá conocimiento de la trascendencia
que encierra y hasta dónde nos puede llevar la Buena Noticia que
en este camino de interiorización y búsqueda recorremos durante
toda la vida.
Madrid
30/11 - Huelva 5/12 2.002
8. LA ACCIÓN CONVENCIDA NACE DE LA ESCUCHA
PROFUNDA QUE SE HACE CARNE PARA EL PUEBLO.
"DIOS
ESCUCHÓ EL GRITO DE SU PUEBLO" Ex. 2, 23, y actuó. Los
israelitas en el destierro no invocaron a Dios, simplemente manifestaban
el grito que suponía la injusticia de Egipto sobre ellos. Este grito
lo escuchó Dios, y puso en marcha toda una "Odisea", que
en muchos momentos pareció ser interminable y apuntada al fracaso,
pero que culminó en la salvación del pueblo y su entrada en
la tierra prometida. En dicha Odisea, Dios hizo una Alianza Perpetua con
su pueblo.
Desde
aquí, podemos decir que:
"LA
ACCIÓN NACE DE LA ESCUCHA"
Según esto,
· Quién no actúa en consecuencia es porque oye pero
no escucha.
· Llegará el momento en que muchos querrán escuchar
y ni siquiera oirán. Se les habrá embotado el corazón.
Hoy el mundo clama, grita desde una expresión profunda insoportable,
y sin embargo no lo escuchamos. Quien ante lo que ve no actúa, quien
ante los gritos no escucha es porque tiene un alma dispersa, deteriorada,
sin identidad de tipo alguno, un corazón embotado... Vive en un estado
de esclavitud, porque algo o alguien la ha ensordecido... ¡En este
estado, cuántos momentos producen una situación insoportable,
en la que nos entran ganas de "separarnos", de "abandonar"...
Y
en ese sentimiento de esclavitud insoportable que sentimos injusto (nacido
de la des-encarnación real con aquellos con quienes convivimos, por
los que estamos entregando la vida), somos incapaces de valorar que nuestra
alma está dispersa, deteriorada, suelta, inconexa con la esencia,
sin identidad de tipo alguno, embotada para reconocer el Dios que habita
en nosotros... Esto manifiesta una insensibilidad consigo mismo, y como
consecuencia con todo aquello que le rodea.
Y
es ahí donde LA PALABRA DE DIOS aparece y convoca. Viene a crear
UNIDAD, y como semilla se pudre, y al pudrirse aglutina, genera alianza
(de uno salen cien). Es ahí donde y cuando comprobamos que la Palabra
no solo transmite ideas, no solo comunica razones sin más... ES PRODUCTORA
DE ALIANZA.
Hoy, la bondad de Dios viva en cada hombre, llama necesariamente y por definición
e intención del Creador a complementarse... Esa bondad en quienes
seguimos a Jesús está en su conjunto como el alma del hombre...
disgregada, suelta, dispersa, inconexa en su conjunto, suelta, deteriorada
y sin encontrar su razón de ser COMO ÚNICA EN SU NOMBRE....
¿Quién convoca, alía, aglutina, generando en todos
algo propio y nacido de sí, de su propia convicción y conocimiento
tras haberlo descubierto? ¿Cómo aliar en Dios lo des-aliado
por el mundo y sus circunstancias históricas que, en su deseo de
responder a cada una, nacido de la generosidad y respuesta urgente, los
grupos que lo hicieron se entregaron tan firmemente a su tarea, que les
hizo olvidar la Unidad con el resto? Buscando respuesta a la encarnación
derivó en el desenganche del todo, del cual nos nutrimos y nos permanecer
- aún separados -en la verdadera identidad del Amor que nos hace
UNO. Cuando esto lo perdemos de vista, nuestra alma "desespera",
porque acaba entendiéndolo a "nuestra manera" y no según
el Amor es verdadero. Estamos, pues, ante;
· Almas dispersas, sin identidad,
· La Palabra que nos habla de cómo hacer presente la Fe,
· Una Fe que nos pide dar la Vida por AMOR, en favor del Proyecto
Universal
· El Hambre de Paz y de Justicia que padece el mundo desde siempre.
· Todo en Gratuidad, Todo en Libertad, Todo nacido desde el descubrimiento
esencial que acaba convirtiéndose en la necesidad de hacernos "esclavos
de los otros", por Amor, que es la esencia.
· La búsqueda de SER UNO, entendido por muchos pero "cada
uno a su manera".
· Sustituir la búsqueda personal/grupal por contemplar todos
juntos a través de la Palabra donde están las razones en cada
uno que - más allá de la Palabra - no nos permite ser uno.
9.
SOBRE EL INTERÉS QUE OCUPA NUESTRA VIDA
La
Palabra de Dios del 15 de noviembre de 2.002, en la segunda carta de San
Juan nos dice, en su versículo 2, "Os amo por causa de la verdad
que está en nuestro corazón y que estará con nosotros
para siempre". También nos dice en el versículo 8, "Tened
cuidado en no perder el resultado de vuestro trabajo; procurad recibir vuestra
recompensa completa".
Cierto canto de hace bastantes años decía en una de sus estrofas,
"Buscaré, seguiré la verdad en mi corazón".
No sabíamos entonces que existiese esta Palabra del comienzo, pero
hoy, al leerla, no hemos podido por menos recordar el canto al que aludimos;
se llamaba, "VIVID EN EL SEÑOR".
En
muchas ocasiones, seguro que miles, hay momentos en los que no sabemos el
por qué de cómo se desenvuelven y nos resulta imposible hallar
esa razón que a todos nos deje en Paz. Últimamente he vivido
momentos de esos, sin que tenga nada que ver con algo que haya querido imponer,
sino simplemente manifestar eso que existe en nuestro corazón. Ha
sido esta madrugada, y antes de leer la Palabra aludida, cuando he reflexionado
lo que a continuación manifiesto. Ojalá sea algo que nos ayude
a todos a lo que supuestamente pretende. De no ser así, ¡a
la papelera! Y a seguir buscando y esperando.
Una
necesidad profunda de todos es descubrir, tener conocimiento y conciencia
de
1.
lo que hacemos,
2. lo que pensamos,
3. lo que nos preocupa,
4. lo que nos mueve,
5. lo que nos dificulta,
6. lo que queremos y lo que no queremos,
7. lo que soñamos,
8. nuestra posible dispersión inconsciente,
9. lo que nos totaliza,
10. lo que somos incapaces de salvar.
-
No todos tenemos posibilidad de respondernos a nosotros mismos,
- No todos tienen capacidad para plantearse este tipo de cuestionamientos,
- No todos se atreven a hacerse esas preguntas en la profundidad, la trascendencia
y sinceridad que demandan, ya que en la respuesta aparecen datos, situaciones,
circunstancias de muchos tipos y raíces ante las que nos sentimos
impotentes para hacerlo...
Teniendo
todo esto en cuenta, lo que en caso alguno podemos olvidar, ni obviar, ni
simular, ni aparcar y mucho menos enterrar... es que estamos constituidos
por una esencia fundamental en la que
·
Se centra la coherencia personal,
· Se posibilita la realización íntima plena, que ha
de ser guiada y conducida exclusivamente por lo que es y encierra, como
profunda razón de ser y de ofrecer,
· Vive y se potencia lo mejor de sí, por encima de cualquier
circunstancia, sea la que fuere.
Realizarlo
individualmente y en consecuencia libre y liberadora, decidiendo con conciencia
lo que queremos ser, es lo que plenifica y da razón total del yo
personal, sin más.
No
obstante, lo que hemos apuntado no podemos pensar que sea cosa fácil,
sino todo lo contrario. En el deseo y desarrollo de la tarea no podemos
olvidar que no estamos solos en su realización y búsqueda,
primero de lo que somos, y después, de lo que podemos y queremos
ser. No se puede obviar que todo cuanto nos rodea tiene una fortísima
intervención en aquello que nos plenificaría y realizaría
el alcanzarlo. En base a esto recordamos algo muy traído y llevado
tiempo atrás:
"Yo
soy yo y mis circunstancias, y pobre de mí sin salvo mis circunstancias,
porque de no hacerlo, jamás seré yo". José Ortega
y Gasset.
Desde
este pensamiento del filósofo, amén de lo que sabemos cada
uno por experiencia personal, se nos dice que:
· Estamos llamados a ser lo que somos.
· Las circunstancias actúan de forma directa e indirecta.
· La superación de las mismas reside en conocer lo que somos
y el interés en quererlo ser.
· Todos somos "circunstancia" del y para el otro. Saber
que podemos favorecer o entorpecer su plena realización es, más
allá de lo personal, la responsabilidad más totalizante que
debe ocupar nuestra mente y nuestro corazón.
· Esto, obviamente, nos dispone, nos encarna y no nos permite olvidar
que somos seres en sociedad, donde todos nos afectamos recíprocamente
en millones de formas.
· Hacerlo libres y liberándonos, buscando la plenificación
personal y la del resto, está la mayor, la más magna tarea
que puede ocupar nuestra vida, teniendo en cuenta que cada uno está
llamado y es feliz siendo quién es, en espíritu y en verdad.
10. VALORES MENORES EN QUE HEMOS DERIVADO LOS VALORES
DE DIOS.
Todo
este recorrido en torno a lo que pudiera justificar lo que nos ocurre, no
coincidente con el Proyecto de Dios, ha derivado en una serie de valores
humanos, propios de la bondad del hombre, pero que son según el pensamiento
del ser humano, muy distante del pensamiento de Dios. Y
1.
Donde debió estar el Amor de Dios, los hombres hemos puesto solidaridad.
2. Donde debimos sembrar la Paz con nuestras vidas, se sustituyó
con la firma en un papel.
3. Donde debió brillar la Justicia divina apareció la "caridad
desencarnada".
4. Donde desde la Libertad se debió ofrecer la vida por Amor, los
hombres inventamos la norma obligatoria, que impidió al Espíritu
ser el que soplase y guiase a la mujer y al hombre en cada momento.
5. Donde debió manifestarse el Perdón setenta veces siete,
nos inventamos leyes humanas que nos evitaron la batalla en la que debíamos
ganarnos con Misericordia a nosotros mismos.
6. Donde debió aparecer la encarnación desde el último
lugar, lo mutamos por una presencia física y visible, pero ajena
al pueblo como tal pueblo.
7. Donde se debió sembrar la Fe en la Providencia, todo lo quisimos
asegurar con garantías adelantadas a través de cuentas bancarias.
8. Donde debió crecer y brillar la Iglesia de Jesús como espejo
de la Palabra de Dios, manifestando que ÉL ya está entre nosotros,
apareció y se defendió a ultranza la Iglesia Tradición,
desplazando al Reino proclamado por Jesús.