casa para la comunión y la vida madrid
fundamento

La Unidad y la Comunión
15 de noviembre de 2002.
. org

¿Cómo llegar a comprender el amor si las inconsciencias, los "nudos evangélicos recibidos" producidos a lo largo del tiempo se han convertido hoy en una realidad imposible de romper, hasta impedir que se adviertan los gozos y consecuencias del espíritu y la verdad de dicho proyecto?


1. ANÁLISIS DE UNA REALIDAD A TRAVÉS DE LA PALABRA DE DIOS
2. ¡QUÉ ES, LA UNIDAD? ¿QUÉ HEMOS DE TENER EN CUENTA PARA INTUIR LA DEL PADRE Y EL HIJO?
3. DE PERO GRULLO
4. ¿QUÉ, DEL AMOR DE DIOS, NO HEMOS ENTENDIDO? ¿DÓNDE ESTÁ LA DIFICULTAD?
5. INTENTANDO DISCERNIR SOBRE CÓMO ACCEDER A LO MÁS HONDO DE LA ESENCIA
6. BUSCANDO LA ESENCIA.
7. CONCLUSIONES NACIDAS DE LA PALABRA CONTEMPLADA
8. "LA ACCIÓN NACE DE LA ESCUCHA"
9. SOBRE EL INTERÉS QUE OCUPA NUESTRA VIDA
10. VALORES MENORES EN QUE HEMOS DERIVADO LOS VALORES DE DIOS.

1. ANÁLISIS DE UNA REALIDAD A TRAVÉS DE LA PALABRA DE DIOS

Si conocieras el don de Dios". Jesús manifestó a la mujer samaritana, "Créeme, mujer, llega la hora, y ya estamos en ella, en que la adoración al Señor no será ni en el templo de Jerusalén ni este monte, sino que será en Espíritu y en Verdad". "Mi alimento es hacer la voluntad de mi Padre". ¿Qué viene a decirnos estas secuencias a nuestra conciencia y disposición en nuestro seguimiento al Hijo de Dios?

¿Qué valores evangélicos son los que constituyen y dan autoridad a nuestro seguimiento a Jesús? ¿En qué cosas de Dios creemos y damos fe personal de ser cierto tal cual Jesús nos lo plantea? ¿En cuáles de ellas sabemos que ponemos todo nuestro corazón, nuestra alma y nuestra mente, porque hemos descubierto es lo verdaderamente importante de aquello que nos anuncia, nos transmite y nos pide vivir la Palabra de Dios?

2. ¿QUÉ ES LA UNIDAD? ¿QUÉ HEMOS DE TENER EN CUENTA PARA INTUIR LA DEL PADRE Y EL HIJO?

Sabemos que hay palabras en la vida de Jesús de Nazareth, que son los "valores clave" del Proyecto de Dios. Amor, Unidad, Paz, Justicia, Gratuidad, Libertad... ¿cuál es el más medular de todos? Hay algo harto difícil de entender e interpretar, que no nos permite comprender lo que en la Palabra y en la vida de Jesús es transparente, y en su búsqueda, el hombre lo ha convertido en misterio.

3. DE PERO GRULLO

Nadie en el mundo podría concebir una empresa de muchas secciones que no estuviesen perfectamente conectadas en razón de sus intereses. Jesús, en coherencia y consecuencia con este pensamiento del mundo dice a sus discípulos: "He venido a que deis frutos abundantes y permanentes" Jn 15. "El que no recoge conMigo, desparrama..." Mt. A este respecto, tenemos que reconocer que no podemos hablar de frases como éstas de Jesús no comprendidas profundamente, sabiendo que en ellas es desde donde Jesús trata de mostrarnos lo esencial del Proyecto del Padre.

El Mensaje del Proyecto de Dios para todas las mujeres y todos los hombres de todos los tiempos es EL AMOR. Jesús, éste nos dice: "Amaos todos como YO os he amado" y "amad a vuestro prójimo como a vosotros mismos"..

4.¿QUÉ, DEL AMOR DE DIOS, NO HEMOS ENTENDIDO? ¿DÓNDE ESTÁ LA DIFICULTAD?

Tanto la Vida de Jesús, como lo que el Espíritu Santo nos anuncia, nos prometen estar con nosotros hasta el final de los tiempos. Esta es la mayor prueba del Amor y Alianza implícita irrevocable que conlleva.

Para que la Palabra de Dios sea la raíz,, guía, fin de nuestra llamada, ¿¿qué hacer para que sus valores se conviertan en nuestra vida los "cánones evangélicos", y marque y muestre el ritmo y la vida de los cristianos?

5. BUSCANDO LA ESENCIA

Todo cuanto decimos en Nombre del Señor ha de ser cribado por la búsqueda del Espíritu que inunda y hace viva a la propia Palabra de Dio. Considerado así, comprobaremos todo aquello que invalida o imposibilita cualquier acción más allá de nosotros. Lo que sí es seguro es que Dios apuesta por nosotros a pesar de todo, y que todo lo que ha de cosecharse de ÉL entre los hombres es tarea exclusiva de la siembra personal de los hombres a favor de dicha tarea, según ÉL lo hizo en la Persona de su Hijo. Y lo más incomprensible de esto es que ello ocurrirá a pesar de nuestra pobreza, nuestros pecados, nuestra debilidad, nuestras caídas y nuestras incoherencias. Y es en esa situación permanente donde constantemente notaremos el calor de su presencia fiel y sus palabras, diciéndonos "No temáis, Soy YO". Al intentar discernir sobre cómo acceder a lo más hondo de la esencia, siempre constataremos la infinita separación existente entre nuestra realidad interior y esa otra que nos pide entenderla y vivir como Jesús vivió, 1Jn 2, 6. Ésta y otras muchas más Palabras justificarían "la locura de Dios" al llamarnos a ser perfectos como Él, a manifestarnos que si creemos en ÉL haremos cosas aún mayores que su Hijo, y por qué el Amor de Dios es imposible entenderlo desde el pensamiento del mundo, por mucho que creamos haber entrado en su esencia más profunda.

6. INTENTADO DISCERNIR SOBRE CÓMO ACCEDER A LO MÁS HONDO DE LA ESENCIA

Entonces, el problema que se nos plantea hemos de intentar resolverlo ante preguntas más o menos parecida a éstas que señalamos. ¿Cómo, ante tantas Palabras que justifican lo que comentamos y que evidentemente no hemos entendido, se puede llegar a comprender el espíritu y la verdad del Mensaje de Jesús, que tiene que acabar en el Cielo Nuevo y la Tierra Nueva?. O lo que es lo mismo y en palabras de Jesús, ¿cómo se podrá establecer en esta tierra el Reino de Dios y Su Justicia, consecuencia inevitable de la puesta en práctica de la oración del Padre Nuestro? Los que pensamos que estamos vinculados al Mensaje, ¿podríamos asegurar que nuestro verdadero tesoro está en dar Vida, hacer viva y real la Familia Universal?

Decíamos que, junto al Amor de Dios, las palabras claves del mensaje son Unidad, Paz, Justicia, Gratuidad y Libertad. Éstas, para su puesta en práctica, es absolutamente necesario e irrevocable el que se conozca dicho Mensaje en lo más hondo, relacional y consecuencias universales de sus raíces. Esto es obvio. En Romanos 10, fundamentado en la Palabra esencial de la Palabra de Dios - SIERVO POBRE DE YAVÉH - , se nos dice,

"¿cómo van a invocar si no han creído en ÉL? Y, ¿cómo van a creer si no han oído hablar de ÉL? Y ¿cómo van a oír si nadie les anuncia el Mensaje? Y, ¿cómo van a anunciar si no hay quién les envíe?"

En el capítulo 53 de Isaías se nos da a conocer todos los datos, las raíces, la Vida que conlleva e implica la figura bíblica del ANAWIN, así como las consecuencias que han de estar asumidas por aquellos que quieran hacer vivo el Mensaje que nos transmite. El capítulo 10 de la Carta a los Romanos, se fundamenta en esta Palabra de Isaías. En ella, tal y como se nos manifiesta y a través de una cadena de motivaciones y resultados sin los cuales es imposible la construcción del Proyecto de Dios, se dan las razones que cumplimentan las luces y motivaciones del profeta. En el pasaje se nos habla de "invocación, FE, anuncio, escucha, envío..." Esta cadena de dimensiones inexcusables en cada una de sus secuencias, tiene que producir una conciencia profunda de lo que encierra. Dicha conciencia genera necesariamente un ofrecimiento personal, dentro de un "entramado evangélico" que universaliza cada acción en Su Nombre, porque le hace sentir a todo el mundo en su corazón. Y es en ello donde alcanza razón y validez todo lo que se anuncia. A partir de esta cadena de cuestionamientos que se nos hace, comprobamos que no habrá conexión ni conocimiento de la esencia evangélica si no es a través de la Fe; por lo tanto, no se darán los resultados del objetivo que busca y persigue la Palabra, ya que lo que plantea está inmensamente fuera del pensamiento del hombre. Como hemos dicho, para ello es necesario que se conozca el Mensaje, y que éste propicie la fuerza y la vida mínimas por las que enamorarse de él. O sea que, vivir el Mensaje es cuestión de Fe. Para que existan hombres de Fe, el mundo ha de creer que Jesús vino a la tierra enviado por el Padre. Su presencia obedecía a un solo objetivo: enseñar a los hombres a culminar el Proyecto Universal de Dios, interrumpido al alejarse el hombre de Dios. Dicho Proyecto es anhelado por toda la creación con dolores de parto. Para rescatarlo y vivir en razón del Plan de Dios es necesario que se produzca la manifestación de los hijos de Dios, según las "condiciones" y consecuencias que tan claramente nos reveló Jesús. En este entramado de Palabras de Dios que constituyen la esencia y la comprensión de la tarea de la Unidad. Los pasajes de Juan 17, 21 y Rom 8 y 10, son clave en cuanto lo que supone el entendimiento profundo del Amor y la Unidad y lo que ha de revelarse al mundo por parte de quienes siguen al Hijo de Dios.

7. CONCLUSIONES NACIDAS DE LA PALABRA CONTEMPLADA

Sin el entendimiento de la esencia, sin la contemplación y práctica de las Palabras proclamadas, quienes siguen a Jesús jamás serán signos de Fe y como consecuencia, el Proyecto no se dará por falta de credibilidad ante el mundo. Y las mujeres y hombres nunca podrán descubrir y comprender el Espíritu que lo nueve, ni tampoco la Verdad del Plan de Dios que ha de transmitirse a toda la humanidad. Por lo tanto, nos permitimos pensar que:

· Sin SER TODOS UNO, es imposible pensar ni plantear el que nadie sepa qué es la Fe ni cuales son sus consecuencias. Esto ha de producirse desde la Vida que hemos de manifestar los seguidores de Jesús, a partir de la conciencia y la trascendencia que encierra el envío del Padre al Hijo.

· Solo SIENDO TODOS UNO podremos intuir y saborear el Amor de Dios. Esta intuición sí nos permitirá entender las consecuencias y trascendencia que encierra dicho Amor, como razón final del Reino de Dios entre todos y para todos.

· Hablar de PAZ Y DE JUSTICIA DE DIOS sin existir Unidad entre quienes hablamos de ellas, y por lo tanto, no manifestamos el Amor de Jesús al mundo con nuestra vida, es hablar por hablar. O sea, no habrá jamás ni Paz ni Justicia de Dios, es imposible.

· Consecuencias inevitables de trabajar EL AMOR Y LA UNIDAD en cada corazón, conlleva irremisiblemente la Gratuidad con que el Padre y el Hijo nos aman, gracias a la Unidad Trinitaria que ellos viven. Toda acción en nombre del Amor y de la Unidad ha de nacer desde la conciencia plena, profunda y sin límites de dicha Gratuidad, que será la que construya inevitablemente el Proyecto de Dios tal cual la Palabra nos lo plantea.

· Y SI SABEMOS POR LA PALABRA DE DIOS que todo lo dicho anteriormente solo encuentra cauce en la Libertad que da Gloria a Dios, cuanto se haga sin dicha Libertad estará fuera de lugar según el Plan de Dios por muchas y verdaderas que sean nuestras convicciones y fundamentos. Sin Libertad de Dios, el Proyecto de Dios no se dará jamás.

· Concluimos finalmente que el Amor, la Unidad y la Libertad que vive Jesús de Nazareth son las claves donde se manifiesta, se comprende y se produce la realización del Proyecto de Dios. Y obviamente, no con nuestro pensamiento, sino con el pensamiento de Dios al que tenemos que tender y tratar de alcanzar permanentemente, y esto solo es posible gracias al Espíritu Santo de Dios.

Nos encontramos, pues, con el Mensaje de Dios y los mensajeros que han de transmitirlo. Jamás existirá conocimiento del Mensaje, si no es a través de los mensajeros, de los cuales la Palabra dirá "Qué hermosos son los pies de los que anuncian la Palabra" Rom 10, 15, todos aquellos que "Sobre los montes, anuncian el Evangelio de la Paz" Is 52, 7. El reto que se nos propone es cómo saber que Dios necesita de mujeres y hombres que lo manifiesten, sin que en nada oculten, distraigan su atención en ellos, y sin saberlo, quienes escuchan miren a Dios como Sol radiante, y no a quienes señalan hacia dónde han de poner sus ojos todas las mujeres y hombres de todos los tiempos.

Desde lo humano, la edificación y búsqueda permanente del SER TODOS UNO desencadena el descubrimiento de todo lo de Dios, que nos traerá Su Proyecto. Al mismo tiempo y a través de todos, nos delatará en Paz todo eso de Dios que creemos estar viviendo y que no procede de la esencia de la Palabra. Sobre lo que sabemos ha de pasar mucho tiempo hasta que tengamos conciencia plena de su verdadera identificación con el Mensaje. Como consecuencia nos traerá conocimiento de la trascendencia que encierra y hasta dónde nos puede llevar la Buena Noticia que en este camino de interiorización y búsqueda recorremos durante toda la vida.

Madrid 30/11 - Huelva 5/12 2.002


8. LA ACCIÓN CONVENCIDA NACE DE LA ESCUCHA PROFUNDA QUE SE HACE CARNE PARA EL PUEBLO.

"DIOS ESCUCHÓ EL GRITO DE SU PUEBLO" Ex. 2, 23, y actuó. Los israelitas en el destierro no invocaron a Dios, simplemente manifestaban el grito que suponía la injusticia de Egipto sobre ellos. Este grito lo escuchó Dios, y puso en marcha toda una "Odisea", que en muchos momentos pareció ser interminable y apuntada al fracaso, pero que culminó en la salvación del pueblo y su entrada en la tierra prometida. En dicha Odisea, Dios hizo una Alianza Perpetua con su pueblo.

Desde aquí, podemos decir que:

"LA ACCIÓN NACE DE LA ESCUCHA"
Según esto,
· Quién no actúa en consecuencia es porque oye pero no escucha.
· Llegará el momento en que muchos querrán escuchar y ni siquiera oirán. Se les habrá embotado el corazón.


Hoy el mundo clama, grita desde una expresión profunda insoportable, y sin embargo no lo escuchamos. Quien ante lo que ve no actúa, quien ante los gritos no escucha es porque tiene un alma dispersa, deteriorada, sin identidad de tipo alguno, un corazón embotado... Vive en un estado de esclavitud, porque algo o alguien la ha ensordecido... ¡En este estado, cuántos momentos producen una situación insoportable, en la que nos entran ganas de "separarnos", de "abandonar"...

Y en ese sentimiento de esclavitud insoportable que sentimos injusto (nacido de la des-encarnación real con aquellos con quienes convivimos, por los que estamos entregando la vida), somos incapaces de valorar que nuestra alma está dispersa, deteriorada, suelta, inconexa con la esencia, sin identidad de tipo alguno, embotada para reconocer el Dios que habita en nosotros... Esto manifiesta una insensibilidad consigo mismo, y como consecuencia con todo aquello que le rodea.

Y es ahí donde LA PALABRA DE DIOS aparece y convoca. Viene a crear UNIDAD, y como semilla se pudre, y al pudrirse aglutina, genera alianza (de uno salen cien). Es ahí donde y cuando comprobamos que la Palabra no solo transmite ideas, no solo comunica razones sin más... ES PRODUCTORA DE ALIANZA.

Hoy, la bondad de Dios viva en cada hombre, llama necesariamente y por definición e intención del Creador a complementarse... Esa bondad en quienes seguimos a Jesús está en su conjunto como el alma del hombre... disgregada, suelta, dispersa, inconexa en su conjunto, suelta, deteriorada y sin encontrar su razón de ser COMO ÚNICA EN SU NOMBRE.... ¿Quién convoca, alía, aglutina, generando en todos algo propio y nacido de sí, de su propia convicción y conocimiento tras haberlo descubierto? ¿Cómo aliar en Dios lo des-aliado por el mundo y sus circunstancias históricas que, en su deseo de
responder a cada una, nacido de la generosidad y respuesta urgente, los grupos que lo hicieron se entregaron tan firmemente a su tarea, que les hizo olvidar la Unidad con el resto? Buscando respuesta a la encarnación derivó en el desenganche del todo, del cual nos nutrimos y nos permanecer - aún separados -en la verdadera identidad del Amor que nos hace UNO. Cuando esto lo perdemos de vista, nuestra alma "desespera", porque acaba entendiéndolo a "nuestra manera" y no según el Amor es verdadero. Estamos, pues, ante;


· Almas dispersas, sin identidad,
· La Palabra que nos habla de cómo hacer presente la Fe,
· Una Fe que nos pide dar la Vida por AMOR, en favor del Proyecto Universal
· El Hambre de Paz y de Justicia que padece el mundo desde siempre.
· Todo en Gratuidad, Todo en Libertad, Todo nacido desde el descubrimiento esencial que acaba convirtiéndose en la necesidad de hacernos "esclavos de los otros", por Amor, que es la esencia.
· La búsqueda de SER UNO, entendido por muchos pero "cada uno a su manera".
· Sustituir la búsqueda personal/grupal por contemplar todos juntos a través de la Palabra donde están las razones en cada uno que - más allá de la Palabra - no nos permite ser uno.

9. SOBRE EL INTERÉS QUE OCUPA NUESTRA VIDA

La Palabra de Dios del 15 de noviembre de 2.002, en la segunda carta de San Juan nos dice, en su versículo 2, "Os amo por causa de la verdad que está en nuestro corazón y que estará con nosotros para siempre". También nos dice en el versículo 8, "Tened cuidado en no perder el resultado de vuestro trabajo; procurad recibir vuestra recompensa completa".
Cierto canto de hace bastantes años decía en una de sus estrofas, "Buscaré, seguiré la verdad en mi corazón". No sabíamos entonces que existiese esta Palabra del comienzo, pero hoy, al leerla, no hemos podido por menos recordar el canto al que aludimos; se llamaba, "VIVID EN EL SEÑOR".

En muchas ocasiones, seguro que miles, hay momentos en los que no sabemos el por qué de cómo se desenvuelven y nos resulta imposible hallar esa razón que a todos nos deje en Paz. Últimamente he vivido momentos de esos, sin que tenga nada que ver con algo que haya querido imponer, sino simplemente manifestar eso que existe en nuestro corazón. Ha sido esta madrugada, y antes de leer la Palabra aludida, cuando he reflexionado lo que a continuación manifiesto. Ojalá sea algo que nos ayude a todos a lo que supuestamente pretende. De no ser así, ¡a la papelera! Y a seguir buscando y esperando.

Una necesidad profunda de todos es descubrir, tener conocimiento y conciencia de

1. lo que hacemos,
2. lo que pensamos,
3. lo que nos preocupa,
4. lo que nos mueve,
5. lo que nos dificulta,
6. lo que queremos y lo que no queremos,
7. lo que soñamos,
8. nuestra posible dispersión inconsciente,
9. lo que nos totaliza,
10. lo que somos incapaces de salvar.

- No todos tenemos posibilidad de respondernos a nosotros mismos,
- No todos tienen capacidad para plantearse este tipo de cuestionamientos,
- No todos se atreven a hacerse esas preguntas en la profundidad, la trascendencia y sinceridad que demandan, ya que en la respuesta aparecen datos, situaciones, circunstancias de muchos tipos y raíces ante las que nos sentimos impotentes para hacerlo...

Teniendo todo esto en cuenta, lo que en caso alguno podemos olvidar, ni obviar, ni simular, ni aparcar y mucho menos enterrar... es que estamos constituidos por una esencia fundamental en la que

· Se centra la coherencia personal,
· Se posibilita la realización íntima plena, que ha de ser guiada y conducida exclusivamente por lo que es y encierra, como profunda razón de ser y de ofrecer,
· Vive y se potencia lo mejor de sí, por encima de cualquier circunstancia, sea la que fuere.

Realizarlo individualmente y en consecuencia libre y liberadora, decidiendo con conciencia lo que queremos ser, es lo que plenifica y da razón total del yo personal, sin más.

No obstante, lo que hemos apuntado no podemos pensar que sea cosa fácil, sino todo lo contrario. En el deseo y desarrollo de la tarea no podemos olvidar que no estamos solos en su realización y búsqueda, primero de lo que somos, y después, de lo que podemos y queremos ser. No se puede obviar que todo cuanto nos rodea tiene una fortísima intervención en aquello que nos plenificaría y realizaría el alcanzarlo. En base a esto recordamos algo muy traído y llevado tiempo atrás:

"Yo soy yo y mis circunstancias, y pobre de mí sin salvo mis circunstancias, porque de no hacerlo, jamás seré yo". José Ortega y Gasset.

Desde este pensamiento del filósofo, amén de lo que sabemos cada uno por experiencia personal, se nos dice que:

· Estamos llamados a ser lo que somos.
· Las circunstancias actúan de forma directa e indirecta.
· La superación de las mismas reside en conocer lo que somos y el interés en quererlo ser.
· Todos somos "circunstancia" del y para el otro. Saber que podemos favorecer o entorpecer su plena realización es, más allá de lo personal, la responsabilidad más totalizante que debe ocupar nuestra mente y nuestro corazón.
· Esto, obviamente, nos dispone, nos encarna y no nos permite olvidar que somos seres en sociedad, donde todos nos afectamos recíprocamente en millones de formas.
· Hacerlo libres y liberándonos, buscando la plenificación personal y la del resto, está la mayor, la más magna tarea que puede ocupar nuestra vida, teniendo en cuenta que cada uno está llamado y es feliz siendo quién es, en espíritu y en verdad.


10. VALORES MENORES EN QUE HEMOS DERIVADO LOS VALORES DE DIOS.

Todo este recorrido en torno a lo que pudiera justificar lo que nos ocurre, no coincidente con el Proyecto de Dios, ha derivado en una serie de valores humanos, propios de la bondad del hombre, pero que son según el pensamiento del ser humano, muy distante del pensamiento de Dios. Y

 

1. Donde debió estar el Amor de Dios, los hombres hemos puesto solidaridad.
2. Donde debimos sembrar la Paz con nuestras vidas, se sustituyó con la firma en un papel.
3. Donde debió brillar la Justicia divina apareció la "caridad desencarnada".
4. Donde desde la Libertad se debió ofrecer la vida por Amor, los hombres inventamos la norma obligatoria, que impidió al Espíritu ser el que soplase y guiase a la mujer y al hombre en cada momento.
5. Donde debió manifestarse el Perdón setenta veces siete, nos inventamos leyes humanas que nos evitaron la batalla en la que debíamos ganarnos con Misericordia a nosotros mismos.
6. Donde debió aparecer la encarnación desde el último lugar, lo mutamos por una presencia física y visible, pero ajena al pueblo como tal pueblo.
7. Donde se debió sembrar la Fe en la Providencia, todo lo quisimos asegurar con garantías adelantadas a través de cuentas bancarias.
8. Donde debió crecer y brillar la Iglesia de Jesús como espejo de la Palabra de Dios, manifestando que ÉL ya está entre nosotros, apareció y se defendió a ultranza la Iglesia Tradición, desplazando al Reino proclamado por Jesús.