casa para la comunión y la vida huelva
plan de formación conjunta 2003-04


 

 

 

 

 

 

 

 

Tema
"Confesar y transmitir la fe cristiana" Ponente
D. José María Mardones Martínez.

Doctor en Sociología y Teología.

Huelva 17·enero·2004
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ESQUEMA GENERAL

MONICIÓN A LA ORACIÓN

PALABRAS DE D. IGNACIO

PRESENTACIÓN
D. Julio González Ceballos

PONENCIA: "CONFESAR Y TRANSMITIR LA FE CRISTIANA"
Ponente: D. José María Mardones.

Tema 1: "El contexto dentro del cual tenemos que evangelizar.
Tema 2: "Propuestas o grandes líneas para un tiempo como el que actualmente tenemos delante".

 

MONICIÓN A LA ORACIÓN

Sucedió una vez a un hombre. Encontró en un campo un tesoro y, de la alegría que le produjo, escondió de nuevo el tesoro y corrió a vender todo cuanto poseía para comprar aquel campo. De seguro que en adelante nada sería igual para él: ¿cómo no iba a quedar señalado por aquella experiencia para el resto de sus días? [...]

De igual manera ocurrió con los seguidores de Jesús: aquel, un pescador; el otro, recaudador de impuestos; ella, una prostituta; éste, un verdadero israelita en quien no había engaño; y, en fin, cada quien, distinto y en circunstancias distintas, de inmediato, dejándolo todo, le siguieron movidos por no sabemos qué hambre interior. Caminaron entre sorpresas, dudas, sueños, inseguridades, expectativas y rivalidades. Más el maestro, aun consciente de la generosidad extrema de sus discípulos, en muchas ocasiones se dolió de la testarudez y torpeza de éstos para entender y acoger la Verdad de la que Él daba testimonio, Verdad que le poseía y hacía de Él la misma y única Verdad. Y así, al final de sus días entre ellos, pudo comprobar cómo eran dispersados por el miedo y se deshacía en ellos la casa interior que debiera albergar ya una nueva vida.

Algo semejante nos sucede a nosotros. Tras ese acontecimiento que fue capaz de fundar el comienzo de una posible vida nueva, empezamos a estructurar la propia realidad queriendo e intentando dar razón a dicha experiencia tan íntima y personalísima, siempre con la máxima fidelidad que entendimos y pudimos ofrecer, con carretones de esfuerzo y buena voluntad. Y en este camino de claridades e inconciencias, de aciertos y limitaciones, de gozos y fracasos, ..., fuimos construyendo nuestra particular verdad de fe que sostiene el edificio que ahora somos.

Cada uno acaba viviendo su “propia verdad”. Cada uno cree tener razones fundamentales para vivir lo que vive. Cada uno necesita tener un conjunto de razones que avalen su vida y le den seguridad. Nos cuesta poner en crisis, con profundidad, estas razones por miedo a perder la estabilidad que nos proporcionan. Esta “verdad particular” necesita defensa frente a los que no son de “nuestra verdad” o la atacan simplemente poniéndola en cuestión porque ni siquiera nuestra vida se parece a la “verdad parcial” que defendemos. Algunos hablamos incluso de “unir verdades”, otros de que “su verdad” es la unidad de “esas verdades”. Y al fin, estando justificadas tales posturas por no saber lo que hacemos, apagamos la Verdad contenida en la proclamación de nuestra fe. Entonces, ¿quién creerá nuestro anuncio?

Parece que lo que hace de estas “verdades” increíbles no es el fragmento de verdad que contienen, sino la parcialidad que las limita. Si estamos llamados a trasmitir una verdad que es la única Verdad a todos los rincones de la tierra, de padres a hijos, para que a todos llegue su rumor, ¿cómo hacerlo en una clave cada vez más universal? Tal vez nuestra primera tarea no comience por la transmisión de un contenido, sino por la formación de un continente, un espacio, un hueco, un vientre que geste en todos la criatura nueva, el fruto que se espera: Dios-con-nosotros (ENMANUEL). Este espacio y vientre es la Iglesia: que para ser creíble ha de ofrecer el testimonio de la comunión.
Para ello, la CASA PARA LA COMUNIÓN Y LA VIDA quiere ser una realidad que congregue, convoque, una, ...para que de forma conjunta lleguemos a la verdad de verdades desde una pluralidad de pluralidades conciente de su profunda y necesaria comunión. Como aquel Pentecostés, donde los discípulos, una vez superada aquella frustración de la propia limitación y torpeza, y como un Odre Nuevo (que es todo el cuerpo de la Iglesia), acojamos y nos sintamos todos poseídos por el Espíritu de la Verdad, y en Espíritu y en Verdad podamos anunciar a toda criatura sobre la faz de la tierra un solo Señor, una sola Fe y un solo Bautismo, y en la evidencia de ser TODOS UNO, el mundo crea en la Verdad que en Jesús se nos ha revelado.

Una Casa que es de todos porque en ella ninguna verdad es despreciable por su parcialidad, más bien antes quiere rescatar de ellas la Verdad de Dios que en las “pequeñas verdades” se encierra. Un espacio donde reconocer el vacío de cada particularidad y la necesidad para llenarlo de comulgarnos, desde la vida, unos a otros, y en la Comunión sea alcanzada la Verdad Total, al dejarnos comulgar y abrirnos a la vulnerabilidad que permite que penetre en todos los rincones de la casa que somos la Vida que de Dios todos contienen.


Casa, que es familia de Dios.
Para la Comunión, buscando ser Uno.
Y la Vida, para dar fruto en abundancia.

Un regalo de Dios para ser construido, impulsado y gozado por todos.


La Iglesia: aquí tienes tu casa para cuando quieras


PALABRAS DE D. IGNACIO

Amigos, sabéis que nuestro propósito, el de la Diócesis al celebrar el cincuentenario ha sido múltiple, pero sobre todo ha querido ser un tiempo de gracia, de conversión, de alegría, de reflexión… Si solamente hacemos de nuestra celebración un puro acto externo, será bonito, se recordará con alegría incluso, pero no es lo que pretendemos.

Pretendemos que en el Cincuentenario de la Diócesis, cada uno de los cristianos, de los creyentes comprometidos, se formen mejor de su fe cristiana y la pongan al servicio de la Iglesia Diocesana.

Desempolvar significa recordar lo bueno que sabemos Desempolvar significa poner en primer plano lo que quedó posiblemente olvidado, pero al mismo tiempo, desempolvar también es conocer más profundamente la verdad, para poder enamorarse más de ella y para poder transmitirla con más autenticidad; por eso los actos del Cincuentenario de nuestra Diócesis tendrán siempre un carácter formativo, estimulando en cada uno lo mejor que hay en él. Porque somos conscientes, como ya se ha dicho aquí, de que el Señor eligió a quien quiso y para lo que quiso.

Posiblemente cuando nos miramos a nosotros mismos nos damos cuenta de que lo que eligió el Señor valía poco, pero valía, porque el Señor quería hacer la obra. Solamente quiso contar con nosotros y que fuéramos instrumentos fáciles y consagrados. Y para eso hay saber, para poder vivir, y hay que vivir para poder entregar. Este tiempo de formación permanente quiere ser exactamente eso “gotas de agua”, “gotas de rocío celestial de gracia de Dios y del Espíritu Santo” que forman nuestros corazones, recordando lo mejor que sabíamos y completando aquello que nuestra debilidad u olvido, o sencillamente no se preocupo de aprenderlo.

La Iglesia Diocesana es el lugar de todos, el lugar del trabajo donde Cristo se manifiesta a cada uno, y a la comunidad, y esto solamente es posible con la colaboración de todos, porque la Iglesia, bien lo sabéis, somos todos, y la colaboración hace unidad, y la unidad hace presencia de Cristo “que seáis uno como Yo con el Padre somos uno”, y esa unidad es testimonial ante el mundo, y esa unidad de vida, de fe de sacramentos. Esa unidad definitivamente del “bautismo” que convierte, va convirtiendo poco a poco a nosotros mismos desde nuestra pobreza y a los que nos rodean, desde nuestra predicación, precisamente la eficacia de esa predicación no está tanto en nosotros, que debemos ser instrumentos suficientes y hábiles, que está en que aceptemos con humildad, pero con generosidad, la presencia salvadora del Espíritu, para que nuestro contacto, nuestra vida pastoral, nuestra Iglesia, que tiene como misión primera la evangelización, sea eficaz en el mundo de hoy, en este mundo de Huelva, en este mundo de los cincuenta años de nuestra existencia como Diócesis.

Y como no son más que los primeros cincuenta años, hay que preparar a partir de ahora los que quiera Dios regalarnos en nuestra vida.

Hoy necesita, cuenta con nosotros. Mañana necesitará y contará con aquellos que con nuestro ejemplo, nuestra predicación y nuestra vida hallamos puesto en camino de conversión en las manos del Señor para seguir su tarea en la misma Iglesia Diocesana de Huelva.

 

PRESENTACIÓN

Es doctor en Sociología y Teología. Estudió en la Universidad de Deusto (Bilbao) y de Tübingen (Alemania). Ha sido profesor (1976-83) en las Facultades de Teología de la Universidad de Deusto (Escatología), y de Sociología (Sociología del Conocimiento y de la Religión, Filosofía y Metodología de las Ciencias Sociales), posteriormente (1983-1986) en la Universidad del País Vasco (Filosofía y Metodología de las Ciencias Sociales). Desde 1986 trabaja como investigador en el Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Madrid en las áreas de Filosofía Política y de la Religión.

Ha sido profesor en la New School de Nueva York (1989) y profesor invitado en la UCA de El Salvador (1990), Iberoamericana de México y Puebla (1993, 95 y 97), Universidad Nacional y Universidad de Costa Rica (1995), Santo Tomás de Bogotá (1997), ITESM de Monterrey (1997, 98 y 99), Buenos Aires (1999), Montevideo (1999), Universidad Autónoma de Chiapas (2000), etc.

Sus centros de atención giran en torno a la Teoría Critica de la Escuela de Frankfurt y los problemas de las relaciones religión y cultura.

Dirige con José Gómez Caffarena el Seminario de Filosofía de la Religión del Instituto de Filosofía CSIC.

PUBLICACIONES PRINCIPALES

Dialéctica Y Sociedad Irracional. La Teoría Critica de M. Horkeimer, Teología e Ideología, Sociedad Moderna y Cristianismo, Las Raíces Sociales del Ateísmo Moderno, Razón Comunicativa y Teoría Critica, Postmodernidad y Cristianismo, El Desafío del Fragmento, Capitalismo y Religión, La Religión Política Neoconservadora, Postmodernidad y Neoconservadurismo.

Editor con J. Gómez Caffarena de la serie Materiales para una Filosofía de la Religión, Filosofía de las Ciencias Humanas y Sociales. Materiales para una fundación científica, Fe y política. El compromiso político de los cristianos en un tiempo de desencanto. Las nuevas formas de la religión. La reconfiguración postcristiana de la religión. Análisis de la sociedad y fe cristiana. ¿Adónde va la religión?. Cristianismo y religiosidad en nuestro tiempo. Nuevos movimientos. Desafíos para recrear la Escuela. Neoliberalismo y religión. El discurso religioso de la modernidad. Habermas y la religión. Fundamentalismos. Síntomas de un retorno. La religión en el pensamiento actual. El retorno del mito. La racionalidad mito-sombólica. El umbral del mañana El cristianismo del futuro.


PONENCIA

1ª Parte: El contexto dentro del cual tenemos que evangelizar.
2ª Parte: Propuestas o grandes líneas para un tiempo como el que actualmente tenemos delante.

I PARTE: “CONTEXTO ACTUAL DE LA TRANSMISIÓN DE LA FE”.

1. Esto es, cómo preguntarnos que tipo de sociedad tenemos, que tipo de cultura. Los sociólogos los tratan de mirar, pues algunas veces tenemos unas manías que son ver a dónde van esas corrientes del mundo como fundamentales, que al final explican lo que sucede en Huelva, Madrid, Santander, o donde sea.

Hoy se habla y se lee mucho de globalización, incluso de globalización neoliberal. Esto es algo así como modas y como palabras claves que se van repitiendo, pero ¿qué es lo que queremos decir cuando hablamos de globalización, o de pos modernidad o de lo que sea?. No le tengamos miedo a las palabras, pero tampoco hagamos fetiches de ellas.
Lo que queremos decir es que estamos en una globalización: 1º económica o tecno-economica.

Lo primero que queremos decir con globalización es que estamos viviendo en un momento en el que no se puede mirar a otra parte, porque ya no hay otra parte, ¿dónde miramos?. A cualquier sitio que miremos, estamos mirando ya nuestro mundo y prácticamente lo que se quiere decir es que todo nos está afectando y conviniendo a todos. Es decir, que estamos ante la mundialización. El mundo hoy es prácticamente una unidad, sobre todo mirado desde el punto de vista de las tecnociencias del tipo que diríamos de cachivaches, por los cuales estamos funcionando, pues cada vez más están inundando nuestro mundo y están configurando un tipo de mundo. Claro que hay un tipo de naciones subdesarrolladas, pero también a ellas está llegando.
Entonces eso parece un dinamismo imparable, también desde el punto de vista económico cada vez más se puede decir, aunque no todo es igual, hay continentes prácticamente olvidados como puede ser Africa; pero sin embargo todo el mundo es una unidad, o un todo, o todo diríamos se compra o se vende, todo es una especie de mercado único. Estamos viviendo un momento en el cual somos realmente o empezamos a ser, con desigualdades, pero empezamos a ser algo así como miembros del mismo mundo. Esto tiene una serie de repercusiones, porque en primer lugar, en los periódicos, y con razón, se habla de que esta globalización tecnoeconomica, es decir, la economía impulsada por el desarrollo científico y técnico, está como unido, no se puede separar. La ciencia y la técnica tienen un dinamismo creciente, cada día se están descubriendo cosas y aplicando, pero además cada vez está teniendo una repercusión más inmediata, más rápida dentro del mundo de la producción de cachivaches, materiales, etc. Esto es lo que solemos decir con esa palabra tecnoeconomia.

Si uno empieza a pensar despacio y empieza a decir, bueno si este es el mundo en el que estamos, es un mundo cada vez más lleno de cachivaches especiales, y cada vez más un mundo donde el elemento comercial de la compra, de la venta, de la oferta, de la rebaja, de todo esto que cada vez tiene muchisima importancia en todo el mundo, diríamos, de lo económico, etc., entonces en lo que hay que pensar es que hay unas practicas sociales, que hay unos modos de vivir en esta sociedad que nos están afectando, que la sociedad actual está configurada justamente por este tipo de practicas tecnoeconomicas. Es como decir que los rasgos de la cara de esta sociedad están marcados y están hechos por la técnica y la economía en gran parte.

Miren, por ejemplo: el cambio que ha habido entre pasarse de la fuerza animal de las mulas o bueyes a la del tractor, pues muchísimo, al final ese cambio cambia más la mentalidad y cambia más las actitudes, y finalmente, el modo de ver la viabilidad, más que todas las predicaciones que estemos echando.. ¿Por qué? Pues porque cuando se paraban las mulas, a lo mejor se blasfemaba, pero cuando se para el tractor tienes físicamente que detenerte, tienes que pensar y tienes que estar diciendo, bueno me falla el aceite, me ha fallado tal, el filtro…. Tengo que estar pensando funcionalmente dónde está la causa. Eso es lo que nos está ocurriendo permanentemente desde que damos a un interruptor y funciona o no funciona cualquier cosa de nuestra vida. Finalmente están comprendiendo como se nos está configurando un tipo de modo de pensar, de mente.

Como los chicos actuales, que nos llaman la atención como manipulan las maquinitas, los móviles, Internet, que parece como que surge del ambiente, del clima, como accidental, de eso se trata, hay como una especie de clima ambiental que está hecha sencillamente por el tipo de sociedad, de practicas sociales, de relaciones que tenemos con las cosas, que finalmente nos va cambiando y no solamente en nuestras habilidades, eso se ve, sino también el modo como pensamos, no es igual como pensaba cualquiera de nuestros abuelos en el mundo rural con un tipo de practicas sociales, como decimos, que estaban asociadas a la fuerza animal, que la de sus nietos o biznietos, pues sencillamente se los tiene que ver continuamente con el coche o el tractor o con lo que sea, pues está en un mundo distinto, con una mirada distinta.

Resumiendo, entramos en un mundo donde lo funcional es importante y donde la funcionalidad, lo útil, lo que rentable, lo pragmático, sé esta traduciendo en valores y estos son los valores de nuestro mundo. Estamos en un mundo de la funcionalidad, en un mundo de lo instrumental, ¿quién lo predica? Lo predica la configuración social misma. Esto es algo así como una especie de mecanismo de fondo, de dinámica de fondo, a partir de la cual funciona nuestra sociedad. Hay que entender entonces, que sencillamente es el mundo que vamos haciendo aquel que va educándonos, ¡también a nuestros hijos!. ¿Qué repercusión tiene esto para nuestro mundo religioso?.
Estamos en un mundo funcional, un mundo que valora lo útil, lo pragmático, lo rentable, lo eficaz, etc., es un mundo que a veces choca frontalmente con el mundo de la religión, o sencillamente con el mundo… ¿Para qué vas a un grupo de oración? ¿Qué sacas tu de ir a la Iglesia?. En un mundo funcional, utilitarista, con criterios comerciales, instrumentales de eficacia, rentabilidad inmediata, pues seguramente, ni un curso, ni otras charlas, ni el dedicarte a la catequesis, ni el dedicarte a la oración, ni nada de esto tiene mucho sentido. Hoy se tiende a rentabilizar las cosas. Hay grupos, que a veces, claro que tienen una cierta rentabilidad, desde ese punto de vista “me da sentido a la vida y se por donde voy”, pues ya es desde otro punto de vista. Pero cuando uno va analizando las cosas, va viendo como llegan las repercusiones hasta el mundo de la religión.

Un mundo funcional es un mundo que no favorece demasiado, pues sencillamente, eso que denominamos la comprensión de lo gratuito. El símbolo es muy importante, ¿qué significa, cuando decimos el símbolo? Pues por ejemplo: cuando miramos una imagen, no miramos a la imagen, sino más allá de la imagen. Miramos lo que significa la imagen, por más que uno pueda decir ¡hay que carita tiene!. Puede ser hasta excesos, pero olvidamos que hasta el devoto más sencillo, detrás de una virgen, o detrás de una imagen, lo que ve es precisamente un símbolo que el está recibiendo hacia la realidad misma de la Virgen Maria, de Jesús, de Dios, etc.
Nuestro mundo esta sometido a todo el influjo de lo cientifico-tecnico, de lo económico, pues hay un tipo de ceguera. Nos volvemos un poco mas viejos, lo instrumental, lo funcional hace que sencillamente nos quedemos un poco presos, ¿de qué? De que esto sirve para contener, de que esto funciona; pero no tanto para la evocación, para la sugerencia, hay que tener como una especie de pequeño espíritu poético para lanzarse a eso que denominamos la “trascendencia”, aquello que cae detrás de las cosas. Entonces no se extrañen de que el lenguaje religioso, que por otra parte habría que renovar, y por otra parte hay que hacer creativo, y por otra parte habría que hacer que resuene en nuestro momento, pero si además vivimos en un mundo con este tipo de cultura predominante, por así decirlo, que tanto ciega a los elementos de sugerencia hacia otra cosa, aquí no crece ni la poesía ni la religión, incluso hay una ceguera hacia la profundidad de la realidad. Podemos ser gente en nuestro mundo que no tiene sensibilidad para ir profundizando hacia los temas, hacia las preguntas del mundo, las preguntas del sentido, las preguntas de la vida. Esta especie de imposibilidad ante las preguntas de profundidad de la vida, la existencia de la realidad.

Por otra parte, lo que es l a paradoja, estando las cosas así comprendemos que en un tipo de sociedad que predominantemente es tecno-economica, halla una predisposición a lo que podríamos denominarla increencia. Un tipo de sociedad muy funcionalista, es un tipo de sociedad que presenta como puntos ciegos, respecto a lo religioso y respecto a los planteamientos de profundidad general. La paradoja es que en un mundo muy funcional, como puede ser el que procede de este mundo tecnoeconomico, es un mundo que finalmente si que deseca mucho la realidad, la deja como seca respecto al sentido, la sugerencia… Como las tierras muy secas, que están resquebrajadas y que finalmente hay como una enorme sed de agua, porque están como agrietadas, algo así también podemos decir que sucede en nuestro mundo. Nuestro mundo tiene una enorme sequedad a través de este tipo de análisis, pero esa misma sequedad agrieta a la gente y la hace, en ultimo termino, sedienta también de búsqueda: de la gotita de agua, de la frescura, de algo de sentido, de algo de orientación, de algo que, en el último termino, venga a calmar un poco la sed que parece tiene el corazón humano. En unos se ve mas que en otros.

CONCLUSIÓN: En nuestro mundo hay unas tendencias de fondo que explicarían, por qué nuestra sociedad y nuestra cultura tienden hacia la indiferencia o hacia la no creencia, pero al mismo tiempo, en el fondo mismo de ellas, se crea como una especie de necesidad que tiende también hacia búsquedas de respuestas, que no digo que sean exclusivamente religiosas, y menos religioso - institucionales el tipo de nuestra Iglesia Católica. Nuestro mundo tiene quizás sed de misterio, pero no necesariamente lo va a buscar dentro de las iglesias, algunas veces lo busca a través de todos esos lugares, pero hay que estar. Los catequistas, los educadores, etc., tienen que estar un poco alerta, y el Pastor tiene que saber y ver por donde soplan los vientos.

2. Un rasgo cultural es que nuestro mundo es mundialmente homogéneo o cada vez más rico, lo entenderemos más fácilmente mirando: las modas, los gustos, los divos, el mundo del deporte, el mundo de la canción, del cine y en cualquier parte vemos las modas femeninas. Esto de las modas se mundializa, se globaliza igual que el mundo del deporte. Cada vez el mundo está más unificado, aparentemente trivial, enormemente consumista. Estos rasgos tiene esta cultura Y además una cultura que tiene enormes variaciones, donde una cosa sustituye a otra. Este es un mundo que afecta mucho a los jóvenes, y no tan jóvenes, cada vez más; pero sobre todo, al mundo joven, que es un mundo enormemente influenciado precisamente por toda esta cultura, que podríamos decir mediatica, es decir, la cultura de la moda, el gusto, etc. Es lo que algunos han denominado una macdonalización de la cultura, los Macdonals que están en todas las esquinas. Justo esta penetración mundial de este tipo de cultura, que es muy sajona, muy norteamericana, que va muy unida a toda una tendencia mercantil, también, es una cultura que mueve miles de millones, entonces todo esto esta unido con lo anterior, nunca separado, separemos las cosas para analizarlas, pero de hecho, después de estar separadas esta unido a lo que anteriormente decía de tecnoeconomia, que quizás es la corriente más profunda que está por aquí abajo. Pero lo que nos interesa a nosotros cuando miramos desde ojos educadores o de pastoral, es ver otra vez el dinamismo de fondo de esto, ¿hacia dónde va este tipo de cultura?.

Estamos continuamente bajo las sensaciones, entre la televisión, Internet, las ofertas que hay de lo que sea, de divos, de deportes….¡Nos entretienen tanto! ¡Nos ocupan tanto! Que finalmente viviríamos únicamente con esto. Está ocurriendo en nuestra cultura, que se puede dar la sensación de que podemos vivir ante una especie de novedad permanente. El joven vive en una especie de novedad permanente, y seguramente que nosotros también. Una gran ciudad: entre conferencias, exposiciones, presentaciones, eventos deportivos, musicales, etc. no tienes tiempo, ni dinero para ocupar todo lo que te ofrece una sociedad de estas. Este tipo de ámbito, al final, configura un tipo de persona y sobre todo, afecta a los jóvenes, pero también a los mayores, porque es la cultura del entretenimiento. Ocupa y entretiene tanto que realmente la vida se te va o se puede ir, al final, sencillamente, te han hurtado el tiempo, te han robado la capacidad de reflexión.Esta realidad tan cambiante a ritmo de vídeo clip, una cosa y otra…Es un consumo de sensaciones, una degustación de sensaciones y además está hecha a propósito, que no cambie el paladar, que golpee continuamente las pupilas gustativas y que finalmente no nos canse, variaciones aunque sea de lo mismo. Finalmente, no hay tiempo para pararse, para detenerse, para asimilar con que me quedo.

Este es un tipo de cultura radicalmente intrascendente, y diríamos así sin malicia, que este tipo de cultura no ofrece una especie de paso otra cosa, sino todo queda en el juego del consumo de sensaciones de lo que estamos viviendo o teniendo. ¡Entretiene tanto! Que se nos pasa la vida ahí. Estamos en este mundo, y el educador, catequista, pastor, tiene que tener un poco de ojo, y tiene que ayudar a las personas, los chicos, para que tengan capacidad: de detenerse, de reflexionar, de asimilar, de tener un poco más de espíritu critico o de tener tiempo para plantearse otras cosas, y todo eso sábenos que no es fácil. Hay que dedicar tiempo, esfuerzo, etc. Estamos ante un tipo de clímax y practicas sociales, que realmente, no son directamente, nada diríamos, que conduzca a una especie de duda hacia nuestro tema.
Hay una cierta tribialización que no deja suficiente lleno el corazón, por lo menos hay que procurar que algo de esto se palpe, se crea o se vea.

3. Desde el punto de vista del tipo de persona o de individuo que estamos haciendo, ya lo repetimos muchísimo, es muy individualista. Esta es una historia larga donde está el cristianismo de fondo. Occidente es un mundo que descubre la libertad, que descubre la persona y esto nos es ajeno al cristianismo, tampoco al mundo griego, por supuesto, pero como todo el mundo de la ciencia y de la técnica, está ajeno al cristianismo. Dominar el mundo, someterlo y en último termino, ver e investigar las leyes del mundo, esto es muy occidental. Esto no es una casualidad, y ¿ Por qué ha surgido dentro del occidental y el mundo cristiano? Entre otras cosas, porque queda muy claro desde el primer capitulo de la Biblia que Dios no es el mundo, es el creador del mundo. Esto tiene unas consecuencias tan tremendas que a partir de entonces el mundo es otra cosa y Dios otra, nunca se han confundido, aunque siempre estemos en peligro de confundirlo. El mundo es mundo y está a nuestra disposición, entonces el mundo es ni más ni menos, ese campo donde los seres humanos ejercitamos hasta lo que somos, la libertad humana total, incluso dando un paso más, como dieron ya, hasta algunos protestantes, etc.
Este mundo es un reflejo, y sus leyes es un reflejo de Dios, y buscar y analizar ese mundo como hicieron Newton, Boile, etc. Era el último termino de acercarse a la sabiduría de Dios. En el fondo de todo individuo, sobre todo, los creyentes que investigaban, estaba el afán por conocer lo que Dios mismo se reflejaba en las leyes de la creación. En el fondo estamos en un mundo que lleva la marca “cristiano”, desde luego Europa es cristiana, eso no lo discute nadie desde el punto de vista cultural.
Dentro de la ambigüedad de la historia se escapan las cosas, desde su ambigüedad todo lo humano es ambiguo, entonces tenemos que estar vigilantes respecto a lo mismo que estamos produciendo. En el fondo de esto mismo hay un enorme impulso hacia el descubrimiento de la persona, del individuo, de la libertad y que después pongan El Renacimiento, La Reforma, La Ilustración, y pongan lo que quieran, pero finalmente es todo un dinamismo que después culturalmente se va fortaleciendo por una serie de hechos, por lo menos en la cultura occidental, que finalmente ha desembocado en lo que tenemos actualmente.
Actualmente se dice: queda un mito, ¿saben cuál es el mito? El mito de hoy es sé tu mismo, se tan único, tan original y escribe una biografía única. Esto se nos manda, o se nos incita desde la publicidad ¡tú te lo mereces!. Se nos predica tanto ese tu,tu,tu, se original, se tan único, etc. En un mundo que después esta enormemente condicionado desde el punto de vista institucional, esta es la paradoja. En los análisis siempre hay que ser de ida y vuelta varias veces, nunca sean de una sola dirección. El individualismo que tenemos es un individualismo muy institucionalizado, por una parte se nos insta a que seamos muy nosotros y por otra parte estamos condicionados desde que nos levantamos, por todo lo que hemos dicho anteriormente, desde los cachivaches, las modas, hasta el modo de cómo tenemos que orientar toda la educación, la familia, etc. El individuo persigue esta realización, este es un poco el clímax dentro del cual estamos viviendo, sin otro limite prácticamente que aquello que ya está prohibido por el otro. Estamos ante ese mito que desde el punto de vista moral tiene muchas consecuencias, ¿por qué? Porque lleva en el fondo la moral de la autenticidad, que tiene su parte importante y bonita. ¡Yo no hago eso ni porque lo mande la Iglesia, ni porque lo mande el Papa, ni lo mande nadie, sino porque me gusta, me apetece, etc.! El criterio que juzga lo importante o no importante no está en la repercusión tal o tal, sino está en lo que me apetece o no me apetece. Hay una parte interesante y es que para la misma fe, muchos grupos de jóvenes apelan a decir: esto no es la Iglesia, esto es doctrina, esto está en el catecismo, esto es dogma y les trae sin cuidado. Esto lo tiene que saber el catequista. Hay eterodoxia que tenemos que soportar o que hay que, hasta cierto punto, tolerar en la evangelización y a lo mejor poco a poco, lentamente, ir llevando e ir haciendo comprender, no por la propia imposición. Estamos desafiados a personalizar más la fe, seguramente, que acompañar más a ser más tolerantes, a tener más capacidad de soportar esa especie de eterodoxia, no ponerse nervioso. Este individualismo lleva consigo, con esta moral de la autenticidad, toda una serie de sensibilidad o de comportamiento, frente a este hecho.

4. Grandes rasgos del clima religioso.
Religión y realidad están unidas. La religión no cae del cielo, decía un libro hace unos años, la religión brota de aquí, y es nuestro modo de entender y de vivir justamente las relaciones o la trascendencia. ¡Y esto está! Y desde el cristianismo no es todo, pero visto desde aquí, para la evangelización es muy importante no perder de vista el mundo que tenemos, a quién tenemos que educar, cómo lo tenemos que educar.
Este tipo de sociedad y de cultura, que decíamos que era funcional, que desea el sentido, que deja un ansia de sensaciones, que lleva a un enorme individualismo de autorrealización, del descubrimiento del yo verdadero, etc. Entonces se explica también como en este tipo de mundo todos los elementos de la interioridad se han vuelto interesantes, no todo es contrario a la evangelización; otra cosa son las dificultades reales del trato a cada cual, a cada mundo, pero una de las cosas que ha ocurrido, o que está ocurriendo dentro de nuestro mundo es que descubres que el yo es interesante, que la interioridad es como un mundo fascinante. Los jóvenes más sensibles tienen un cierto gusto por el silencio, oración o por los cultivos de la interioridad de la oración.
Descubrimos que tenemos un mundo interno fascinante, interesante; a veces negro, abismante, etc. Además de una cultura de sensaciones de elemento emocional, muy importante el elemento experiencial, un mundo no solamente de lo doctrinal, lo teológico, etc. Si no es el mundo de la experiencia, hábleme de lo que usted sabe, pero no de lo que aprendió en Alemania, sino de lo que sabe desde dentro, desde el corazón, desde su relación con Dios, etc. Algo de esto parece que nos dice el joven de hoy, y hasta le gente de hoy. No me hable de que usted sabe muchísimo, dígame como vive a Dios, dígame como lo siente…
Quizás habría que tomar nota y empujar hacia la experiencia de que Dios está cerca, que nos envuelve, que está ahí, que hay una presencia. La realidad demanda búsqueda de experiencia, ayudémosles a tener esa experiencia, no solo hablar de Dios, sino a mostrar como se puede avanzar en el camino de la experiencia de Dios.
Es una religiosidad muy centrada en el individuo, en su interioridad, en su emocionalidad, en su subjetividad, la espiritualidad que no pasa por el corazón. Todo eso deja un margen a lo doctrinal, lo intelectual, eso es peligroso, y hay determinados grupos que hasta lo cultivan un poco, eso ya es más grave, porque todo esto está ocurriendo en nuestra Iglesia, al menos el cristianismo occidental no le ha tenido miedo a la razón. Durante 2000 años hemos estado luchando a brazo partido y sin tenerle miedo. Todos estos vientos, sobre todo si se hacen ya una especie de clima que no tengan atención a lo doctrinal, pues no son una buena noticia, y es un peligro. Hay tantas o más herejías del corazón que de la cabeza, ya saben lo que ha ocurrido. La pregunta es ¿cultivamos grupos de oración? ¿Hacemos una sacramentoligía acartonada o sugerente? ¿Unas misas que dicen algo o disuasorias?. Unas misas sin música, sin nada sugerente. ¡ Claro que esto no atrae a nadie! Lo repetimos una y otra vez. Y me imagino que aquí en el sur más pecado mortal que en otras parte. ¡Pues claro! Todo esto ¿A quien atrae?

Creo que todo esto lo tenemos que andar, esta, diríamos, socialización de la educación que ha perdido mucho del contexto, no lo olviden, por toda la primera parte ya dicha, y también hablar que todo esto ha entrado en crisis, la familia, el rol de la mujer que ha cambiado, que ya ha dejado de ser la catequista o la transmisora de los valores tradicionales. Todo eso hace que halla una socialización realmente educativa floja, que prácticamente se calcula que un 12% o 15% tienen una educación o socialización religiosa que pudiéramos denominar fuerte; que un tercio ya de nuestra juventud española no ha sido socializada, que desconocen a Jesús, y el resto tiene una socialización débil mezclada con muchisimas cosas que es ahora, en el mundo que les he descrito, en el mundo enorme de la cultura de la globalización, de la cultura de sensaciones.
¿Cuál es la tarea nuestra hoy? No hacer un cristianismo que ya se ha acabado, el cristianismo de cristiandad que hemos tenido en España hasta hace poco, este ya no sirve. Estamos en un momento que podemos denominar de transición hacia otra cosa, y ustedes son muy importantes, porque real mente ¿quiénes son los que seguirán? Y ¿Cómo seguirán? Y ¿Cómo seguirá ese cristianismo con la relevancia o no que tenga? Eso va a depender de nuestro trabajo de este momento, por supuesto que ya no van a ser todos y tantos. ¿Cómo hacer para que volvamos…? ¡Ya no hay vuelta! Ya estamos en una sociedad, en una cultura, en un tipo de iglesia que ya no tiene vuelta, en un tipo de cristianismo que ya no va ha ser de cristiandad, que va a ser otra cosa poco más relevante.


II PARTE: ¿CÓMO DEBERÍA SER UN CRISTIANISMO QUE TENGA FUTURO HOY Y MAÑANA?

1.EXPERIENCIA

Un cristianismo de futuro tiene que tener experiencia, y si no, pues creo que no hay ni cristianismo ni futuro para el cristianismo. Tiene que tener cultivo de la experiencia de Dios. de cara al futuro, por eso que estamos diciendo de que estamos viviendo un mundo en el cuál hay toda esa serie de elementos, diríamos de contraindicación frente a la experiencia religiosa, y por otra parte, veíamos que se genera una especie de sed de misterio, de necesidad de tener experiencia y que cada vez más estamos viendo que desde luego un cristianismo que no tenga experiencia personal, difícilmente va a tener continuidad. En otro momento era más fácil tener un cristianismo más sociológico, amparado en un cierto paraguas pues de la creencia de alrededor, este ha sido el catolicismo español.
El catolicismo español en gran parte ha tenido mucho de catolicismo sociológico, del
catolicismo que en el último termino como todavía se declara el 81%, pero únicamente el 56% de esos que se declaran católicos se dicen que son religiosos, es distinto y llama mucho la atención que justamente el 44% de la gente que se dice católica, cuando después le preguntan ¿Qué sensación tiene? ¿Cómo lo vive? Desde el punto de vista religioso diga: “que no se siente religioso”. La pregunta es ¿Qué catolicismo tenemos? ¿Cómo se siente católica esa persona? ¿Qué significa ser católico para él? Pues a lo mejor significa un elemento de herencia, un elemento de identidad último cultural, o que no se siente religioso desde el punto de vista de las practicas. Pero aquí hay un dato importante, si no nos equivocamos en el análisis de detectar, cómo en el clima ambiental parece que está la necesidad de descubrir la interioridad y de cultivarla, pues entonces estamos ante ni más ni menos lo que parece que es una tarea de siembra, y no estoy diciendo nada nuevo, estoy recordando algo que es fundamentalisimo de todo cristiano siempre, pero que quizá en este momento, todavía bajo las circunstancia en las que estamos, digamos que hay una urgencia mayor en cultivar expresamente en la experiencia de Dios. A las catequistas, educadores, monjas y hasta los mismos curas, no se trata solo de hablar de Dios, se trata de ver si somos capaces de llevar hacia la experiencia de Dios, que es algo un poco distinto. Lo que la gente está demandando ahora es esto, aunque también hay que hablar, pero hay que intentar transmitir cuál es nuestra experiencia personal. Eso tiene un desafío personal. Es un reto que el Espíritu nos lanza desde la realidad, desde ahí nos habla Dios, no nos habla a la oreja, nos habla la realidad que está ocurriendo, también el corazón.
El cristianismo que acabamos de celebrar en la Navidad es una espiritualidad encarnada, Dios se manifiesta en lo humano, lo profundamente humano es lo divino, esto es muy evangélico y muy teológico. Lo profundamente humano no nos tenemos que desdecir nada, Dios se hizo carne, acampó entre nosotros, se hizo humano, apareció ahí, se manifiesta ahí. Se manifiesta en la realidad, nos habla desde la realidad, de mí realidad, la realidad del mundo, ¿Qué está pasando? ¿Qué está ocurriendo? Ahí está el clamor de Dios, ¿Qué nos está diciendo? Hay necesidad de experiencia, y la primera a la que tenemos que llamar es a nosotros mismos, cada uno de nosotros tenemos que tener una experiencia personal de Dios, no podemos hablar de lo que no sabemos. Hay una llamada a recuperar una dimensión de experiencia de Dios clara, y a partir de ahí podemos transmitir a los demás. Hay un cierto eco, al menos dentro de los grupos juveniles y mayores, de lo que denominamos convivencias, retiros, silencios, oración, etc., ¡ Pues hay que hacer cosas de estas! A lo mejor hay que tener un pequeño oratorio en cada parroquia, al mismo tiempo que hacemos otros gastos, pues tener una salita, una moqueta, cojines... ¡Esto es así! ¿Cómo quieren sino hacer grupos juveniles? No se puede predicar a palo seco, incluso a la gente mayor. Hay por ahí grupos en herbolarios, y aunque no se digan cristianos, haciendo meditación, enseñando a la gente a hacerla. Y podemos hacerlo cualquiera de nosotros, las catequistas, religiosas, pueden cultivar un poco de esto, y si no quién va ha enseñar como relajarse, como hacer silencio, respirar, etc. ¿Por qué no hemos educado en estas cosas? ¿Por qué no educar a la gente joven? Esto es lo que estamos diciendo, pedagogía concreta, llevar hacia el camino de la experiencia de Dios concreta, no solamente ¡hay que orar! Claro que hay que orar, pero hay que dar unas pequeñas técnicas. Estas pequeñas cosas gustan y ayudan a interiorizar en un mundo que va deprisa y que necesita detenerse un momento, hacer un poco de silencio interior. Por aquí tiene que ir lo que hagan, hay cursillos por ahí, ¡les desafío a que lo hagan!. Es una lastima que dejemos espacios enormes sin cultivar dentro de nuestra Iglesia, y dentro de la formación espiritual. Sin la experiencia personal, sin una pequeña conmoción personal, realmente tienen razón determinados grupos evangélicos, carismáticos, pentecostales, etc. , que les dan mucha importancia, no solamente hay que hablar del espíritu, hay que experimentarlo.

Creo que o tenemos experiencia y damos experiencia personal de Dios o no tenemos futuro en el cristianismo. Hay que hacer una recuperación fuerte del elemento interior, sabiendo que el cristianismo es mística de los ojos abiertos, mística de la encarnación, después cada familia le puede dar el sello que quiera, pero el cristianismo del evangelio es el del Dios encarnado, lo que no nos podemos quitar de encima es que esta es una espiritualidad encarnada, que descubre que Dios está en la misma realidad humana y que ahí te puedes ir educando en los ojos, en la interpelación de lo suficiente, de lo doliente, etc., todo esto es clamor de Dios que tiene que llegar a mí y tengo que sintonizar con todo esto.
Se necesitan: Pastores que acompañen esta experiencia, religioso/as que acompañen esta experiencia, seglares, laicos que acompañen esta experiencia, y que la hagan, que la hagamos, ahí tenemos una primera gran línea, una gran tarea, un enorme desafío. Tenemos una riqueza en esta Iglesia y en ese sentido creo que hay que continuar y profundizar.

2. COMPASIÓN EFECTIVA.
Solidaridad, ya casi no se puede decir justicia, por que suena muy fuerte, pero claro que sí, justicia. En un mundo como tenemos con todo lo que estabamos diciendo en la globalización, que solamente he insinuado, pero que esta globalización del capitalismo neoliberal produce lo que se suele denominar, desde el punto social, “la exclusión social”, este es el problema social. Antes se hablaba del problema obrero, ahora exclusión se llama a los que en este mundo no tienen acceso al pastel, porque no tienen trabajo, o porque no encuentran sitio, etc. ¿Quiénes son?. Mucha gente joven y mayor, no se mueren de hambre entre nosotros, pero no participan del todo del pastel, porque si no tienes trabajo no tienes lugar social, y si no tienes lugar social no tienes lugar y estas excluido.
Hay un porcentaje bastante alto, y si eso no le interesa al Reino de Dios, si no pasa por el Evangelio, entonces esto no es cristiano, será otra cosa, será usted my religioso, pero cristiano desde luego que no. Porque el cristianismo tiene esa versión que hemos dicho encarnada y tiene esta versión de que le importa el ser humano, el dolor del ser humano y el clamor desde ahí. Realmente un evangelio, un cristianismo, tiene sentido hoy y mañana si realmente responde a este hecho. Sencillamente aquí tenemos otro desafío, tener las cosas claras, después sabemos que tendremos que luchar con una realidad dura, el consumismo. Pero también vale decirles a nuestros chicos, a nuestros hijos, nuestra gente, ¿Sabes que de mil quinientos millones o dos mil viven con lo que nosotros hacemos en los descansos? Con lo que nos cuesta un café es con lo que viven. Lo que es un escándalo y nuestro Papa lo está diciendo, es que un cristianismo de este genero conviva con un mundo que tiene estas diferencias tan abismales. Esto habrá que traducirlo desde abajo, desde la catequesis de niños hasta arriba, nos interpela a una compasión efectiva, no solamente de sentimientos. Hay una pedagogía del ver, de enseñar a ver la realidad, educar los ojos que es muy importante, no quitarles que vean realidades duras, que hay mucha pedagogía de esta del sentimentalismo que quiere evitar el dolor, que es malísima. Claro que tiene que ver el chico, que hay dolor, que hay diferencias y que otros no tienen todo esto. Sin solidaridad y justicia, realmente, no tendremos credibilidad, además no es evangélica. El segundo mandamiento que es igual al primero, pues está ahí. Claro que hay una sensibilidad creciente hasta en las cofradías, pero a veces de tipo asistencial, de compasión primera, que es lo que nos mueve más al que está tirado. Esta bien, pero lo que en nuestro mundo está pasando y a nuestra altura, un cristiano un poquitin lucido, un poquitin inteligente, no puede desconocer, porque es un escándalo, si lo hace es que no cree que detrás de todos esos problemas, hay un problema político, estructural, de cambio de sociedad. Finalmente el fracaso escolar, la drogadicción, los trabajos temporales, cuando uno lo analiza un poco, descubre que es un tipo de sociedad la que habría que cambiar. Esto es lo que tenemos que descubrir, no podemos ser tan individualistas, tan ingenuos que digamos ¿la fe tiene dimensión política?. ¡Claro que la tiene!. ¿Por qué?. Por que le importan las leyes y todas estas condicionantes que afectan a millones de personas. Si a Dios le importa el que yo le diga a uno y lo insulte, o no lo insulte, pues estamos en la caridad interpersonal, como no le va a interesar lo que el concilio denomina la caridad política.
Esto para nosotros, pero también para nuestra formación y orientación, pedirlo como cristiano, es decir, todo este trabajo cuando ustedes estén en Caritas, Manos Unidas o en cualquier ONG, o donde estén, ¡véanlo y vívanlo!. Yo estoy apostando, estoy luchando, y cuando estoy compartiendo, cuando estoy desde mi catequesis diciendo que hay un estilo de vida cristiana, y hay un modo de no ser consumista y de tener una cierta austeridad en pro de compartir un poco más, cuando estoy haciendo ver que en la realidad hay tal y tales problemas, y que eso nos está interpelando, estoy entonces educando, estoy haciendo gente sensible, que además no tiene un cristianismo evasivo.

3º CRISTIANISMO FRATERNO
Creo que estamos en un mundo que tiene cierta dureza, un desvalimiento, un anonimato. Una gran ciudad como Madrid, Barcelona, etc. Son ciudades inhóspitas, no Huelva; pero en Madrid puedes ver la soledad en la multitud, estas sólo, rodeado de multitud solitaria. Si no tienes amigos o hay unos pocos ¿Dónde estás? ¿A quien acudes? Y al mismo tiempo estas rodeado de gente, en el metro, en la calle, en todas partes, y ¿A quien te diriges? A nadie, estas en la perfecta soledad, en el perfecto anonimato. Esto es muy de nuestras ciudades, de nuestro mundo.
Esto de la fraternidad hay que vivirlo en los pequeños grupos, las pequeñas células. Una parroquia siendo un elemento, como la definían ya hace tiempo, comunidad de comunidades, pero claro en su elemento masivo no puede ser una comunidad, por más que estemos cumpliendo la palabra, la comunidad de diócesis de Huelva, vale desde un punto de vista muy general, pero ¿desde dónde comparto yo mi fe?, pues desde unos pocos, con unos cuantos, etc. Hay que hacer esta especie de células. El cristianismo pentecostal que es el más agresivo y expansivo en este momento en este mundo, en Latinoamérica, en Africa y hasta en Oriente, un cristianismo que se está expandiendo de esta forma, hay que imitarlo, pero tomemos nota de lo que esta pasando. Hay una serie de grupos que también lo hacen bien en este sentido, y además a todo el mundo no le va igual, pero en si mismo es un valor cristiano. La fraternidad “mirad como se aman”, pero al mismo tiempo es también un elemento necesario en un mundo en que es duro. Creyente solitario en esta sociedad y cultura, yo creo que no subsiste. Se viene abajo, ¿sabe superarlo sólo? Al final le entra el desmayo ¡tiene que ser acompañado!. Tienes malos días, pero el otro tiene buen día y tu compensas así, el otro tiene altas, pero bueno vas al grupo parece que no tienes ganas, pero finalmente si tienes un poquito de vitalidad acabas queriendo, también es un elemento que te está ayudando a revitalizarte, a vivir. Por pobre que sea una parroquia tiene que tener una serie de grupos y de células, y si no la tiene más que pobre, ¡ pobrísima! Y no tiene futuro. Pero es que además, en el fondo, saquen las consecuencias, si no ¿qué vitalidad tiene eso? Al final estamos viendo que se nos hunde este catolicismo.

El cristianismo tendrá que tener una cierta revitalidad, por ahí hay que formar unos grupos que vivan la fe, que tengan una cierta calidad y calidez entre ellos. ¿Qué se puede hacer entre ellos? Pues un poco de oración, de ánimos, de acompañamientos, etc. Además el Evangelio puede ser un gran héroe, desde mi propia experiencia, más que teología se debe enseñar un poquito el Evangelio. ¡Sacerdotes y otros! Qué lastima ¡utilícenlo! ¡Prepárense! Ahí hay una mina para uno mismo, para su propia espiritualidad y para enseñar a otros, para hacer grupos que empiezan a descubrir lo bonito que es entender un poco más el Evangelio, descubrir que
Jesús está ahí en el fondo.
Tengan cuidado de que finalmente los grupos no asfixien a las personas, porque hay algunos grupos tan cálidos que infantilizan, acompañan tanto que al final no dejan a las personas crecer, les dan tanto calor, que los asfixian. No se trata de eso, se trata de grupos que respeten a la persona, a su propia responsabilidad, que la haga más adulta, etc. ¡Claro que todo esto dentro de una parroquia necesita animarse y necesita gente que colabore con el cura!, que el pobre no puede hacer todo esto, es natural y es que todo hay que prepararlo. Diréis eso ya es conocido, pero ¡tradúzcanlo y háganlo! Porque algunas veces no somos tan consecuentes después en las estrategias pastorales, y en formar gente, en dinamizar y en hacer todo esto, por que realmente creo que sin los curas no se puede hacer. Se hará con ustedes y para eso también necesitan que se formen.

4º PROMOVER UN CRISTIANISMO LUCIDO Y FORMADO.
Les decía antes que el cristianismo no le había tenido miedo a la razón, a la inteligencia, les decía incluso que, la religión es peligrosa porque es importante. Lo que no es importante no es peligroso, es banal, pero la religión si decimos que es importante es porque puede tocar elementos fundamentales del ser humano, y claro que puede llevar a tonterías, y estamos en un mundo donde es evidente y donde después todo sirve para que algunos digan: ¡miren lo que mejor pasa con la religión o debería pasar es liquidarla!. Prescindir de ella, eso es otra barbaridad, porque también el amor es peligroso y también lleva mucha tontería, por eso decimos ¡liquidemos el amor!. ¡No! Lo que pasa es que todo lo humano e importante es así de ambiguo. A estas alturas ya creo que estamos convencidos de que los seres humanos tenemos la capacidad de tergiversar, y realmente hasta corromper lo más santo.

¡Claro que la religión no es sólo religión! Nunca la religión es un fenómeno tan puro. En la religión va todo ese elemento que está ahí de fondo: elemento ideológico, todo elemento de resentimiento, reivindicación, de esperanza, tantas cosas y finalmente, claro la promesa. Hoy no hay más que abrir el periódico y realmente darse cuenta de que la religión es un material explosivo, menos mal que el cristianismo tiene años de depuración, y toda esa critica de la religión nos ha venido muy bien, porque ya somos bastantes menos cristianos, y en algunos casos hay que darles la razón a los que nos critican de los peligros que tiene la religión.
¿Cómo se puede hacer una religión? Una religión presentable, respetable, una religión que sea visible y humanizable, que sea lúcida, que sea critica, que sea formada. Hoy ya no se puede ser creyente por que sí, eso de, “ni la fe del carpintero”. Cada cual que tenga la fe lo más lúcida que pueda. En este momento diría que es una obligación. El Espíritu habla también desde aquí, en el último termino, Dios estará diciendo “no crean tonterías de mí, háganme respetable y presentable en público” Esta es una obligación cristiana, hacer respetable a Dios, porque el Concilio también lo dijo, hay datos que tienen su origen en la propia forma de presentar el cristianismo, a mi me dice determinadas cosas algunas personas, que lo primero que digo es que tampoco creo eso. Hay imagines de Dios realmente intratables. Creo que hay un deber y una necesidad de hacer una presentación de Dios que sea realmente respetuosa, presentable y huamanizable, o que nos ayude a humanizar.
Desde las homilías hasta la catequesis, la teología mística es un desafío para todos, aquí no nos escapamos nadie. ¡Claro que a mi también me afecta! ¿ Cómo hablo yo de Dios? Y por supuesto el Sr. Obispo, y los curas que están aquí, los religiosos y los catequistas. ¿Qué Dios presentamos?. En este momento hay dos autenticas tendencias que se ven en nuestro mundo, y que están contaminando nuestro cristianismo y que la batalla no está ganada. Esto de un Espíritu lúcido dentro de la fe, por una parte están todas estas tendencias fundamentalistas, ¡Esta es la verdad! Pero ¿ Qué es la verdad? ¿La tiene alguno en el bolsillo? Tengamos más autocrítica, así podemos decir esos fundamentalistas de fuera y de nuestro fundamentalismo, que algunos lo tienen muy claro, tan claro, que no necesitan plantearse nada. Si dices que Dios es esto, es justamente lo que no es, porque lo has reducido a una dimensión humana imposible.

Tenemos como tarea personal, también de espiritualidad, que matar a nuestros propios dioses, para encontrar a Dios; por que tenemos dioses, es nuestro dios hecho a medida y lo que uno descubre es que uno tiene que ir purificando su propia imagen de Dios.
Otra tendencia es la religiosidad difusa que está recorriendo nuestra sociedad, es una especie de muchas cosas, donde uno mezcla un poco la psicología personal con el último paradigma científico, con esoterismo y finalmente, se hace todo un revuelto, pues eso tampoco.
El 39% de las encuestas españolas de los que se dicen católicos se reconocen reencarnacionistas, que quiere decir, seguro que ni ellos lo saben, pero ya es un síntoma que, de los que se dicen católicos que sin ningún problema se dicen reencarnacionistas. Si esto se analiza a fondo indicara un problema respecto a nuestro imaginario del más allá, a la crisis que esto tiene, a lo mal que se hace y se predica de ese más allá de la escatología, de la necesidad de cambiar de imágenes, hay muchísimos problemas aquí de fondo. Pero también indica en esta especie de clepticismo fácil que vivimos en nuestra cultura, en la que todo vale ¡Pues todo no vale! ¿Se pueden mezclas las cosas? Pues tampoco. Estamos en un momento de esos donde parece que finalmente, a veces, hay un relativismo subjetivista muy grande, donde parece que cada uno opina de una manera. ¡Eso no es hacer justicia ni a la inteligencia, ni a la razón, ni a nada!. Esta es una tarea que nos está desafiando a todos, hacer un cristianismo presentable en publico, y utilicen más el Evangelio. Un Evangelio un poco pasado hoy por la Ilustración, por la critica, todos los estudios que hay, no se puede andar diciendo “caminaba sobre las aguas” ¡Esto es milagrería!. Así algunos después dicen ese cristianismo guárdeselo usted. Además, lo deshumanizamos, pues parece un cristianismo milagrero, tan divino que a golpe de milagro estaba todo el tiempo, eso no era así, ¡Qué Jesús era bien humano!, ¡Qué tampoco vió!, ¡Qué también tuvo que discernir! Que la crisis de Galilea es real, que también Getsemaní que también hubo un silencio de Dios, o si no que hacemos con eso en el evangelio. ¡Léanlo bien!. Tenemos un Cristo realmente humano en todo como nosotros, excepto en el pecado. Esto es mucho más humano y más divino finalmente, pues tenemos ese gran desafío, que además es el gran libro por encima de todos los libros.

5. RECUPERAR LA DIMENSIÓN FESTIVA Y CELEBRATIVA.
Como les decía antes, hay una revolución expresiva, está todo ese consumo de sensaciones y de la estetización de la vida, y de la enorme importancia que tiene la música, por ejemplo en el mundo juvenil. Desde determinados auditorios más que la palabra dice la sensación. Algunos dicen que la palabra ha sido y es muy importante en nuestra iglesia, pero también es unilateral, porque solo con palabras no les llegamos del todo a los jóvenes. En un mundo que es mucho más musical, Internet, imagen, de la sensación más bien visual; pues esta es una iglesia más bien atada al argumento, a la palabra. ¡Mensaje! Que utilicemos más la música. Una reunión de jóvenes si no hay guitarra, sino hay música… Hay que tocar las fibras morales y hay que llegar por ese lado, sino son unos sacramentos acartonados, unas eucarísticas “disuasorias”, para no volver. En las misas de niños yo estoy encontrando que hasta los mismos sacerdotes son mucho más creativos, más flexibles, hacen una serie de gestos, hay hasta un tipo de leer, y es que después veo que otros van y les gusta, está hasta el evangelio leído de una forma que es un poco dramatizada y entonces resulta más impactante.
Y digo, ¿Por qué no hacemos que las misas de niños sean un poco el modelo litúrgico? Un poco así, más creativo, festivo, más de normalidad. Ya se que algunos señores y señoras muy rigurosos a lo mejor no le gusta, pero la inmensa mayoría saldría ganando.
Se habla hoy de que, realmente, por ahí necesita nuestra iglesia una gran reforma, el Concilio hizo una muy importante, pero realmente se ha quedado corto, hay que recuperar mucho y educar en la parte de los símbolos, etc. Dentro de la seriedad, que todo esto debe tener, pero al mismo tiempo también creatividad. Si no hay un cristianismo un poco más festivo, celebrativo, esto no dice nada. ¡No hay que decir! ¡Hay que vivir! ¡Hay que practicarlo! Cuando uno está en una gran fiesta se lo pasa bomba. Creo que este es el clima religioso y por ahí se puede recuperar a la generación difícil. La generación difícil se suele decir que es la de los veintitantos a los cuarenta y tantos, que muchos han dejado de asistir y atreves de los hijos vuelven y si vuelven y encuentran un tipo de celebraciones de estas, muchas veces recuperamos a mucha de esta gente.


PALABRAS FINALES:
La religiosidad, y aquí está más vivo, todo esto despierta matizaciones de que primero es una religión que persiste, lo cual da mucho que pensar. En las encuestas aparece un 72% de españoles de esta religiosidad popular, también con matices y también merecidos, pero ahí hay hasta un cierto punto un potencial, que parece, que ha resistido mejor a esta avalancha que nos ha venido del mundo de lo funcional, de la modernidad, de la secularización. Como hay defensores y detractores de todo esto pues yo aquí escucharía mucho.
El año pasado me invitaron a Sevilla a “echar” un pregón en una cofradía ante el Cristo yacente, una meditación. Realmente para mí fue un destino. Entonces empecé hasta a valorar más, porque era una iglesia que estaba llena. Me dije esto no es una broma, esto es una escenificación, pero una escenificación que te pones ante el Cristo muerto y yacente y tú haces una meditación en voz alta. Vi que el clima era interesante para empezar la semana santa, y después hablando con el hermano mayor, lo que percibí y ellos me decían que de mil y pico hermanos que habían sintonizan con algunas cosas que ellos les proponen pues trescientos o quinientos. Pero yo veo que ahí hay un potencial, que hacen retiros, charlas, que también tenían un sentido social. Yo se que todo esto es un mundo variopinto, difícil, por lo que me dicen algunos sacerdotes, pero me parece que aprovechar este humus, revitalizaría. Me parece que ustedes tienen ahí algo, será difícil, pero también hay un desafío, cristianizar eso, utilizarlo, purificarlo y aprovecharlo para quizás potenciar algo que necesitamos para pasar de este cristianismo al cristianismo que tenga futuro, que ya no va a poder ser igual que el de antes.
Sobre todo, que pongamos empeño y nos empeñemos de la manera que podamos, porque creo que nos jugamos algo muy importante.


ACLARACIONES:
El cristianismo de cristiandad es el cristianismo vivido. Fotografía de la realidad en las encuestas españolas. En este momento tenemos un 28-29% de practicantes con una concepción muy amplia, donde practicante ya no es el que va una vez a la semana, sino dos veces al mes, con lo cual hemos rebajamos el concepto mucho. Si bajamos a semanalmente, andaríamos por el 12%. Al mismo tiempo, hay otro, diríamos, tercio menos, porque son festivos o estacionales, es decir, cristianos que de vez en cuando, cuando hay la fiesta del pueblo, el patrón, se casa alguien, pues van. Los demás son en gran parte otro tercio más. El 42% son de alejados duros, que no van ni una vez al año, estos se dicen católicos, este es el cristianismo de cristiandad. Si se analiza un poquito, estamos viendo que recientemente está apareciendo una categoría de indiferentes que es un 20% ya, y que da que pensar, que las grandes ciudades como Madrid y Barcelona es de un 30%, que va usted por la calle y puede traducir que de tres personas que ve, a una no le interesa la religión. Hay que tener mucho cuidado, porque dentro de esos el 11% dice que es religioso. Estas son las cosas que tiene la complejidad de lo religioso, pero al menos habrá que entender que no le interesa la religión oficialmente institucionalizada tal como ha predominado en España, esto es lo que habrá que pensar con un mínimo de realismo, al interpretar los datos.
Este es el cristianismo que se nos está desmoronando. Dentro de 10 años a la vista de lo que tenemos aquí, a la vista de los sacerdotes, y la media de los religiosos, etc., que andan ya por 68-70 años de media, ¿Qué cristianismo podemos esperar? Este es el cristianismo que ya se nos está hundiendo delante, sino tomamos nota de esto.
A corto plazo no vemos que la dinámica pueda cambiar, no vamos a hacer profecías que nos equivocamos todos, pero esto es lo mínimo que podemos decir, hay un cristianismo que no tiene recuperación, ni vuelta de hoja, estamos crecientemente hacia un cristianismo de otro genero, sí encima toman nota y preguntan ¿Y hacia el futuro? Pues mire, hacia el futuro todavía más oscuro, porque si mira los datos sobre la juventud, pues todavía más duros, el 62% se reconoce cristiano, en Francia ya solo el 44%, “nosotros estamos mejor” , pero de esos solo el 12% practica, que algunos alargan hasta el 30%, porque van de vez en cuando.
Del 12% al 15% socializados, ¡un poco fuerte! Un 30% o un tercio sin socialización religiosa. ¡Y esto es muy serio! El resto socialización débil, dígame que podemos esperar, ¿Qué cristianismo visualizan ustedes a través de esto?. ¿Hacia que cristianismo vamos?. Pues hacia un cristianismo más minoritario, hacia un cristianismo seguramente que con muchos menos agentes pastorales, un cristianismo donde el laicado que tenemos aquí, y otros muchos se tomen esto en serio o si no... Si no tienen una relevancia de cristianismo y les digo modestamente, que tienen que caminar por las líneas que les decía, o hay un cristianismo con más experiencia que se hace presente allí donde hay clamores y sensibilidades, que se pueda presentar en publico, donde también tenga vitalidad y ayuda mutua, donde también sea festivo y celebrativo, o si no, no le veo futuro, y al mismo tiempo esto, es muy evangélico.