casa para la comunión y la vida huelva
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Presentación y propuesta para el consejo Diocesano de Pastoral.
Huelva 27 de Octubre de 2001
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"Los espacios de comunión han de ser cultivados y ampliados día a día, a todos los niveles, en el entramado de la vida de cada Iglesia. Hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión: éste es el gran desafío que tenemos ante nosotros en el milenio que comienza" (Novo Millenium Ineunte)

1.- RAÍCES Y FUNDAMENTOS.

La realidad "todos uno" nace como respuesta a una urgente interpelación recibida:

- De parte de la Palabra, donde Jesús nos insta a ser uno para que el mundo crea y se haga así un mundo de Dios (Jn 17, 21)

- Desde la Iglesia, donde surge la llamada a dar prioridad a la Unidad. Esta llamada es promovida por Juan Pablo II, desde el encuentro en Roma de todos los movimientos y nuevas comunidades eclesiales, en Pentecostés 98, hasta la carta apostólica donde se invita a generar una Espiritualidad de Comunión. Así surgen a nivel mundial y nacional encuentros que buscan y promueven la tan necesitada Unidad.

- Y según lo vivido y compartido en la diócesis de Huelva, donde aparece la inquietud por abrir caminos nuevos para encontrarnos como Iglesia Una (necesidad que ya se reflejó en la encuesta realizada para el plan diocesano de Evangelización.)

2.- RECORRIDO QUE LLEVAMOS VIVIDO.

Tras varios intentos de generar un espacio de formación - comunión (el primero en el año 1994), se celebra con conocimiento de D. Ignacio un Encuentro de tres días en el Santuario de la Cinta, en junio de 1999. A estos días acuden realidades eclesiales tan diversas como: Cursillos de Cristiandad, Renovación Carismática, Comunidades Neocatecumenales, Focolares, Talleres de Oración y Vida, Parroquia Estrella del Mar, Cáritas, Hogar María de Nazaret, Sacerdotes Diocesanos, Religiosas Hnas. De la Providencia, Misioneras Eucarística, Carmelitas Misioneras, Comunidad Anawa, Tierra Esperanza, Nueva Tierra, ... Estos días de convivencia y compartir fraterno nos descubre, con entusiasmo y alegría, la posibilidad de hacer vida la Comunión, donde los distintos miembros se reconocen como un único cuerpo, llamados a ser Todos Uno.

La Unidad, como vocación a una tarea incuestionable en su esencia, urge en el corazón de muchos de los que participan de este encuentro, queriendo darle continuidad a la búsqueda y al compartir. Comenzamos a partir de Enero de 2000 a vernos, mensualmente, seglares, presbíteros y religiosas, en un espacio abierto de diálogo en torno a la Unidad y al por qué de su ausencia. Un espacio donde nos formamos desde la Palabra de Dios y el Magisterio de la Iglesia, donde nos vamos conociendo desde los diferentes carismas, y donde rezamos y compartimos la Eucaristía.

Es en febrero de 2000 cuando, desde la Delegación de Apostolado Seglar, se convoca a todos los movimientos de la diócesis. Este encuentro nos confirma la importancia de generar un espacio constante que de continuidad a los encuentros puntuales. Ya aquí nos damos a conocer y nos ofrecemos a la diócesis como una realidad que intenta buscar, expresar y promover la comunión. Este ofrecimiento se vuelve a hacer en el segundo Foro de la Unidad convocado por el Secretariado de Pastoral Juvenil.


3.- REALIDAD ACTUAL

De este proceso de búsqueda se ha generado un espacio llamado "Todos Uno", que no tiene ningún apellido concreto, pues pretende ser expresión eclesial diocesana, y que no quiere tener tintes parciales o particulares, más que el tinte del Evangelio y de la Iglesia Pueblo de Dios.

En la actualidad y desde hace un año nos vemos semanalmente, de momento, todos los martes de 5 a 7 en la casa de cursillos (c/ Puerto 49). Las personas que asiduamente acuden provienen de distintas realidades, como Hogar María de Nazaret, Cursillos de Cristiandad, Parroquia Cristo Sacerdote, comunidad "Pueblo de Dios", sacerdotes diocesanos,... personas que van descubriendo la importancia de poner el Cuerpo por delante del miembro, donde sin perder la propia identidad o carisma, se siente la llamada a la vocación común de Ser Uno, y la necesidad, no tanto personal sino de la Iglesia y el mundo, de dar prioridad en nuestra misión a la búsqueda de la Unidad. Así, estos encuentros semanales, no son la respuesta a la necesidad de un grupo de Fe o de referencia, sino el ofrecimiento y la entrega a la tarea de construir una Iglesia Unida, signo de Reino de Dios.

4.- OFRECIMIENTO Y PROPUESTA.

a) Construir la Comunión:

- Generando un espacio abierto diocesano, donde aquel que lo necesite pueda encontrarse con una realidad eclesial unida y plural a la vez.

- Un espacio de comunicación profunda y de conocimiento de los distintos miembros del cuerpo diocesano, donde las diversas partes puedan darse a conocer, y al mismo tiempo, entrar en aquellas que se desconozcan.

- Un espacio de "escuelita", de formación, en la que todos somos maestros y discípulos. Formación sobre la Unidad, el ser cristiano, los valores el Evangelio, la libertad y la búsqueda del Espíritu de Dios, el Reino y su justicia ..., contagiándonos unos a otros la experiencia de Dios descubierta desde los distintos carismas.

b) Expresar la Comunión:

- A través de la oración compartida, donde la Palabra de Dios es el núcleo central.

- A través del compartir el pan en la Eucaristía.

- Siendo un signo visible de Comunión para el mundo el que exista un espacio abierto permanente animado por distintas partes de la Iglesia.

c) Hacer eficaz la Comunión:

- A través de una realidad evangelizadora que se dispone como plataforma misionera desde una "misión compartida" al servicio conjunto de la diócesis (en parroquias, arciprestazgos, movimientos, congregaciones,...). Una disponibilidad desde la diócesis y sin apellidos.

- Promoviendo la mutua evangelización entre parroquias, movimientos y carismas, para que puedan compartir y ayudarse en la tarea y misión.

Todo lo anterior, queremos ponerlo en conocimiento y en manos del Consejo Diocesano de Pastoral, para que el espacio "Todos Uno" sea un verdadero lugar diocesano, un espacio de encuentro uno y plural de la Iglesia de Huelva, desde el Todo y para el Todo de la Iglesia.