1.-
CASA PARA LA COMUNIÓN Y LA VIDA.
Hay
nombres que no se ponen porque sí. Claramente podemos verlo en la
Palabra de Dios, donde en numerosas ocasiones, el nombre de una persona
designa su realidad íntima o el acontecimiento más destacado
de su vida. Pasa así, por ejemplo, con Moisés, que significa
"sacar fuera del agua", o con el mismo Jesús, que es "Dios
salva". De la misma manera, el nombre de este nuevo espacio que surge
por primera vez en la diócesis de Huelva, no es accesorio o accidental:
trata de evidenciar lo más profundo de su razón de ser, el
deseo por el que nace y la misión que está llamado a cumplir.
Lc.
8,19-21: "mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de
Dios y la cumplen". He aquí la Iglesia: ese conjunto de mujeres
y hombres que. tras enamorarse de la Palabra, quieren vivirla y hacerla
llegar a todos. Así, la Iglesia nos convertimos en la familia de
Dios, en "su madre y sus hermanos". Una familia que se reúne,
se encuentra, se conoce, busca junta la voluntad del Padre y celebra la
presencia de Dios en medio de ella. Una familia, un hogar, una casa donde
las puertas están abiertas, en la que conviven todos, independientemente
del estado, carisma, servicio o actividad que realicen.
"Casa
para la Comunión y la Vida" no es un apartado para un sector
determinado de la Iglesia. Pretende ser un lugar diocesano para el encuentro
y la reflexión tanto de religiosos como de seglares, de parroquias
como de movimientos, de sacerdotes como de matrimonios... Un lugar donde
el mayor esfuerzo será el de acercamos más cuanto más
distinto sea nuestro modo de pensar, hacer o sentir dentro de la gran Casa-Iglesia.
1
Cor. 11,23-27: "este es mi cuerpo que se entrega por vosotros. Haced
esto en memoria mía... "No es tarea fácil la misión
que Jesús nos invita a hacer en su memoria, pero sí imprescindible
y urgente. El mundo y la Iglesia necesitan de esas personas que se entregan
como alimento para saciar el hambre de Dios.
"Casa
para la Comunión y la Vida", siguiendo la insistencia de Juan
Pablo II, y desde el Pastor de la diócesis, quiere estar a tiempo
y a destiempo buscando y fomentando' ámbitos para la comunión.
Espacios en los que "comulguemos" unos en otros, porque formamos
un solo cuerpo y tenemos un mismo espíritu que obra todo en todos.
Ser uno en comunión para que el mundo crea, y así saciar el
hambre de todos los que buscan de Dios su justicia.
Puede
parecer una empresa ambiciosa, pero tenemos en nuestras manos todos los
ingredientes necesarios para llevarla a cabo: junto a la Palabra como guía
y luz, podemos ver cuántas iniciativas nuevas... Puede que nos falte,
quizás, aunar nuestros esfuerzos para que no se desparramen: ir conectándonos
todos los miembros unos en otros y formando un cuerpo en armonía,
sin que por ello, cada miembro deje de ser el que es.
Jn.
15,1-17: "os destiné a ir y dar fruto, un fruto que permanezca..."
Ya lo asegura la Palabra, sólo unidos como sarmientos a la vid, podremos
dar un fruto conjunto, permanente y duradero.
"Casa
para la Comunión y la Vida" sueña con ese fruto que genera
vida, y vida en abundancia (de la buena, de la que sólo Dios nos
puede dar). No podemos estar vivos solamente a ratos. O estamos vivos, o
estamos muertos. Por eso, los frutos a los que Dios nos llama, no pueden
ser esporádicos o efimeros: la vida de Dios se encuentra unida a
la Vid. Con este deseo, nos ofrecemos en una búsqueda y un esfuerzo
permanentes para poder responder a este reto evangélico: ser Casa
para la Comunión y para la Vida.
Casa:
familia de Dios,
Para la Comunión: buscando ser uno,
Y la Vida: para dar fruto en abundancia.
Un regalo de Dios para ser construido, impulsado y gozado por todos. Y como
se suele decir entre amigos: aquí tienes tu casa para cuando quieras.
2.- Todos Uno.
Es el resultado de un camino en búsqueda del Espíritu, para
alcanzar el Todos Juntos (canción de Brotes de Olivo, que comenzaba
diciendo "Que todos sonriamos juntos, todos nos sintamos Uno")
desde la Libertad. El canto manifestaba externamente la razón íntima
del Espíritu, la Libertad y la Unidad. Nacía en un grupo de
matrimonios, a principios de los años setenta, tiempo en el que los
seglares comenzaban a despertar y querían enrolarse en un compromiso
más serio y adulto: era el tiempo de la Comunidad. El camino de búsqueda
del que hablamos comienza a tomar una cierta conciencia cuando en el deseo
de llevarlo a cabo comienza a darse una cierta lucha entre la defensa de
lo establecido en el tiempo y lo que se buscaba en fidelidad con la esencia
de la Palabra de Dios, entonces muy poco conocida y trabajada. La Unidad,
el Espíritu y la Libertad toman posiciones en una historia que en
el correr del tiempo traería muchas y grandes sorpresas.
Dentro
de lo que en otros escritos hemos repetido hasta la saciedad - ésta
es una historia encadenada a la inconsciencia - la búsqueda del Todos
Juntos fue configurando una realidad eclesial universal que derivó
- también inconscientemente - en lo que hoy llamamos el todos uno
o Casas para la Comunión y la Vida. Todos Uno no tiene más
finalidad que la de convocar a distintos grupos de Iglesia - religiosos,
movimientos seglares, congregaciones, institutos... que en tarea permanente
han de descubrir todos juntos la Unidad trinitaria que Jesús nos
pone como raíz y consecuencia de la Fe transmitida a todos en el
mundo.
3.-
Razones y esencia que constituye la tarea.
Nace como consecuencia de la urgente necesidad de un diálogo incondicional
permanente entre los grupos de Evangelio, en el que cada persona, grupo
o parcela de Iglesia, aporte libre y gozosamente lo que es y lo que tiene,
su experiencia y su servicio dentro de la Iglesia; de esta forma, al mismo
tiempo en que todos acaban conociendo la pluralidad que encierra el conjunto,
se enriquecen en su complementariedad, en la que todos participan y a la
que todos se deben particularmente, como gozo y exigencia de la vocación
universal que encierra la llamada de Jesús de Nazareth. Como consecuencia,
se produce un clima de permanente evolución y renovación,
a través de lo que entre todos se descubre. Esta labor exclusiva
a favor de la Unidad de la Iglesia se construye y enriquece desde la "objetividad
conjunta en razón de la "Espiritualidad de Comunión",
que evidentemente repercutirá en cada parte o miembro, ya que nace
desde la percepción y aportación de lo que son, como auténtica
necesidad de construir entre todos lo que en sí mismo es exigencia
de la Palabra, Ef. 4, 1 - 6. Al mismo tiempo se produce y manifiesta una
realidad de complemento y fusión, que por ser anunciada y querida
por Jesús de Nazareth, es la única capaz de producir la fe
en quienes no creen, y acercar y enamorar con la vida a todos Hec. 2, 47.
Aquí se produce el milagro por el que no son las palabras las que
enamoran, sino la vida de Dios que se refleja en aquellos que le buscan
"en Espíritu y en Verdad. Ef. 4, 1 - 6. Por ello, la tarea adquiere
dimensiones de "Fermento de Comunión y Visión de Conjunto",
en la que entre todos se advierte y se entiende la preferencia por el abajamiento
que tienen quienes buscan y se entregan, para alcanzar la Unidad Trinitaria
desde la más absoluta gratuidad de cada miembro o parcela de Iglesia.
Por ello y simplemente, este hecho adquiere realidad profética en
su intención, dado el deseo y la urgencia - real y permanente - de
responder a la petición de Jesús al Padre, "Que todos
sean UNO, Padre, como Tú y Yo, somos UNO, para que el mundo crea"
Jn 17, 21.
Estamos
ante una tarea en la que intervenimos distintos grupos de Iglesia. En ella
participamos miembros de Parroquias, movimientos, congregaciones, comunidades...
sacerdotes, religiosas/os... que tratan de constituir en esencia un núcleo
evangélico eclesial permanente, abierto siempre a acercarse cada
vez más a lo que pretende. De ahí su denominación TODOS
UNO. Busca e intenta encontrar con ahínco la nueva y verdadera conciencia
de Cuerpo de Jesucristo - Iglesia / Reino. Que en todo momento y sin que
haya que recordarlo, dé razón permanente de aquel "Que
todos sean UNO, Padre, como Tú y Yo, somos UNO, para que el mundo
crea" Jn 17, 21.
LOS TODOS UNO, HOY.
Espacio
diocesano "Todos UNO" o " CASA PARA LA COMUNIÓN Y
LA VIDA". en los que a partir de varios grupos eclesiales con carismas
diferentes, se disponen ante el Pastor a buscar y trabajar por la Unidad
Conjunta del Cuerpo en la Diócesis, de forma permanente, respetando,
impulsando e intentando amar el carisma de todos. A tal fin están
teniendo lugar reuniones de distintos representantes de comunidades y movimientos,
presbíteros, religiosos-as y cristianos de a pie, para ir profundizando
en la Unidad a la que todo cristiano ha sido llamado, sea cual sea su procedencia,
carisma o apellido. A estas reuniones o espacios nos referimos, cuando hablamos
de "TODOSUNO", o "CASA PARA LA COMUNIÓN Y LA VIDA".
Éste espacio existe ya con un cierto afianzamiento y asumido por
la Vicaría de Pastoral en la Diócesis de Huelva. Se inicia
incipientemente en las Diócesis de Málaga; en la Diócesis
de Sevilla, acompañados de un Vicario General al que D. Carlos Amigo
encomienda el acompañamiento de este foro; en Cádiz un cierto
número de grupos eclesiales preparan su presentación a su
Obispo. En Madrid, tras conversar con D. Antonio María Rouco Varela
encomienda al obispo auxiliar D. Cesar Franco que delega a su vez en D.
Rafael Serrano (Delegado de Apostolado Seglar).
Las
asunciones de dicho todos uno en distintas diócesis, hasta ahora
inconscientes por no tener referencias anteriores, pero llamativas por ser
algo nuevo, "inédito en la Iglesia" nos dispone ante una
situación cada vez más allá de lo que vamos descubriendo
e imaginando.
En Huelva, UNA CASA PARA LA COMUNIÓN
Y LA VIDA. Como razón primera para la Pastoral de la Diócesis.
Nos reunimos martes y jueves de todas las semanas de 17 a 19 horas. Todos
los terceros sábados de cada mes, tenemos formación permanente
que dé mayores razones para el conocimiento de toda la diócesis.
Los terceros sábados en Huelva en el curso 2002-2003 hemos celebrado
cuatro encuentro:
1.
18 de enero. SOBRE EL PROYECTO DE JESÚS DE NAZARETH. EL REINO DE
DIOS. José Cabrera y Amparo, matrimonio. Fundadores de Comunidad
Anawa, de Palma del Río, en Sevilla.
2. 15 de Febrero.: LA TAREA DE JESÚS DE NAZARETH COMUNIDAD DE SEGUIDORES.
Pedro Barranco, Fundador de la Comunidad Tierra Esperanza, en Aracena.
3. 15 de Marzo, LA IGLESIA DEL ACONTECIMIENTO DE PENTECOSTÉS: LOS
FRUTOS DEL ESPÍRITU. 5 de Abril. RETIRO CUARESMA / TIEMPO PASCUAL.
D. Baldomero, Director del Colegio Diocesano, de Huelva.
Para
el curso 2003-2004 se mantiene el Plan de Formación Conjunta para
toda la diócesis, con la presencia activa del Sr. Obispo D. Ignacio
Noguer con las siguientes fechas y ponentes:
1.
"La Iglesia Diocesana: Casa y Escuela de la Comunión".
Mons. Ricardo Blázquez, Obispo de Bilbao. 18 de octubre de 2003.
2. "El Pueblo de Dios: Cuerpo y Miembros. Unidad y Pluralidad".
D. Jose Cristo Rey García Paredes. Teólogo Claretiano. 15
de Noviembre de 2003.
3. "Llamados a confesar y transmitir nuestra fe cristiana".
D. Jose María Mardones. Teólogo y Filósofo, Investigador
ndel C.S.I.C. 17 de enero de 2004.
4. "La Eucaristía, expresión y causa de la Iglesia".
Mons. Julian López. Obispo de León. Pte. C.E. de Liturgia.
21 de febrero de 2004.
5. "La dimensión Caritativo y Social en la Iglesia Diocesana".
D. Salvador Pellicer. Delg. Cáritas Española.
EN
Sevilla,
TODOS UNO. Como algo "Nacido del Espíritu, y que es ÉL
el que avala y anda tras lo que se le presenta". Los miércoles
de cada semana. Estamos yendo por distintas parroquias, previamente avisadas
por el Vicario de Pastoral para que convoque a todos los grupos eclesiales
de la parroquia.
En
Málaga,
TODOS UNO, reunión mensual en la casa de Pury y Canario. Ahora intentan
tener un lugar diocesano. En breve hablarán con el Obispo.
En
Madrid,
UNA CASA PARA LA COMUNIÓN Y LA VIDA. Nos reunimos cada viernes a
las 20h en la sede del Centro Ecuménico Misioneras de la Unidad y
un encuentro mensual en el mismo lugar para todos aquellos que no pueden
venir todos los viernes.