Lo
que hoy llamamos TodosUNO se ha convertido en una reflexión
abierta y permanente, una consulta en discernimiento sobre la
Unidad, un proceso continuo de aportaciones, revisión
y universalidad para ver en qué medida nuestros pensamientos
y proyectos se acercan a los de Dios, distantes de los nuestros
más que de la tierra al cielo.