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el tratado de libre comercio entre centroamérica y e.e.u.u.


Carta pública de la Diócesis de Trujillo Honduras
CON RELACION A LA FIRMA DE LOS TRATADOS DE LIBRE COMERCIO ENTRE C.A Y EE.UU. Dirigida a: El Presidente de la Republica de Honduras. Los Presidentes de Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Diputados del Congreso Nacional de Honduras. Miembros del Congreso de Los Estados Unidos. 14/05/03



Reunidos, el Obispo, los Sacerdotes, Religiosos, Religiosas, Laicas y Laicos de la Diócesis de Trujillo, hemos conocido y reflexionado sobre el contenido de los Tratados de Libre Comercio que en los últimos años se están promoviendo e incorporando en la economía del país ante lo cual hacemos publica nuestra posición de condena y rechazo.
El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y los países de Centroamérica, que actualmente esta siendo negociado por los gobiernos, no constituye una respuesta ante la realidad de pobreza y exclusión que viven millones de seres humanos en esta región centroamericana, a la que nos llevado la condenable Deuda Externa y las políticas del injusto comercio mundial.
Descubrimos que dichos Tratados encierran todo un plan de dominación económica, política, social y cultural sobre nuestros pueblos, que se propone con un lenguaje que llama a la prosperidad y el desarrollo, pero que desplazan al ser humano, poniendo en su lugar, a las relaciones económicas, trastocando las bases de una sociedad que esta sedienta de justicia, paz, desarrollo en igualdad de oportunidades y promoción de la democracia. Estos Tratados someten la vida de estos pueblos, quebrantando su soberanía y el derecho a la autodeterminación.
La entrada en vigencia de estos Tratados de Comercio se traducirá para las comunidades en la privatización de los servicios de salud, educación, agua, mas impuestos, menos poder adquisitivo de la moneda, mayor emigración del campo a la ciudad, menos oportunidades de trabajo lo que se reflejara en graves efectos sociales como el aumento de la delincuencia, drogadicción, desintegración familiar y mayor pobreza.
No menos difícil será el panorama para los pequeños y medianos productores, comerciantes, así como para algunos industriales y la población de las ciudades. A estos grupos, les excitamos para que cuestionen la actual posición del gobierno, en función de tomar las mejores decisiones para el futuro de la nación.
En tal sentido, nos sentimos urgidos a hacer un llamado a las organizaciones de la sociedad civil, las instituciones que trabajan con las comunidades, Iglesias y pueblo en general para que frente a estas iniciativas de muerte, nos informemos, reflexionemos y desarrollemos acciones conjuntas para definir estrategias de denuncia y resistencia.
Demandamos al Gobierno y los Diputados que se hable con la verdad, sobre los contenidos e impactos que se derivan de la firma de Tratados de Comercio. De la misma manera, les excitamos a gobernar en función de las mayorías empobrecidas, los pequeños grupos de productores, asalariados y no en función de una elite de agro exportadores, que sobreponen sus intereses al de las mayorías.
Por ultimo, en este difícil camino, como Iglesia, que nos sentimos parte de este pueblo, nos comprometemos a seguir acompañando a las comunidades en sus iniciativas de resistencia y en la promoción de la esperanza que nace desde el Cristo resucitado, que nos envía a promover la Vida y Vida en abundancia.
"¡Ay de aquellos que aun en sus sueños siguen planeando maldades, y que al llegar el día la llevan a cabo, porque tienen el poder en sus manos!..." Miqueas (2,1-5).