Los
católicos de todo el mundo han pasado de ser 757 millones en
el año 1978 a 1.061 millones en 2001, según datos del
Anuario Pontificio 2003, presentado el sábado 8 de febrero en
el Vaticano. El aumento de fieles es del 148 por ciento en África,
mientras que en Europa el número se ha mantenido. En un comunicado
donde se comentan algunas novedades del nuevo volumen, la Santa Sede
destaca también que en estos momentos hay 4,27 millones de personas
dedicadas a la actividad pastoral. El libro, además, recoge el
nombre de todos los obispos, miembros de la Curia Romana, superiores
de congregaciones y órdenes religiosas y otros responsables eclesiásticos
o de los diferentes carismas y movimientos católicos.
En una cuantificación por ministerios, el Anuario publica que
hay en todo el mundo 4.649 obispos, 405.067 sacerdotes (de los cuales
266.448 son diocesanos), 29.204 diáconos permanentes, 54.970
religiosos profesos no sacerdotes, 792.317 religiosas profesas, 51.973
monjas de vida contemplativa, 31.512 miembros de institutos seculares,
139.078 misioneros laicos y 2.813.252 catequistas. Entre los años
2000 y 2001, se registra una disminución de sacerdotes, provocada
especialmente por la bajada de religiosos presbíteros, que han
pasado de 139.397 a 138.619. Por el contrario, han aumentado los diáconos
permanentes (4,9 por ciento), los miembros de institutos seculares (2,7
por ciento), los misioneros laicos (10,1 por ciento) y los catequistas
(6,5 por ciento).
El otro dato esperanzador es el que se refiere a los candidatos al sacerdocio,
que han subido de 110.583 a 112.244 también entre los años
2000 y 2001. Este incremento de seminaristas es especialmente significativo
en Asia, África y América, mientras que Europa y Oceanía
presentan evoluciones negativas. Finalmente, cabe destacar que el Anuario
Pontificio habla de Timor Oriental y Qatar, los dos nuevos países
con los que la Santa Sede ha establecido relaciones diplomáticas
y que elevan a 175 el número total de estados con representación
en el Vaticano.