CIUDAD DEL VATICANO,
2 mayo 2003 (ZENIT.org).-
El representante de Juan Pablo II ante la ONU ha pedido una "conversión
ecológica" como condición para afrontar la lucha
contra la pobreza desde una perspectiva más humana.
El arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede
ante las Naciones Unidas, presentó esta propuesta el pasado miércoles
al intervenir ante la Comisión de las Naciones Unidas sobre Desarrollo
Sostenible, reunión que sigue a la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Sostenible celebrada en 2002 en Johannesburg (Sudáfrica).
"Tenemos que reflexionar sobre la ecología humana",
afirmó el prelado. "Necesitamos emprender una conversión
ecológica; tenemos que cambiar nuestros modelos de producción
y consumo; tenemos que examinar seriamente el problema de la pobreza
con todos sus elementos".
En esta labor, monseñor Migliore afirmó que es necesario
"recordar el primer principio de la Declaración de Río
(1992) que afirma que "los seres humanos están en el centro
del interés por el desarrollo sostenible"".
En síntesis, aclaró, "los individuos y los pueblos
no son herramientas sino protagonistas de su futuro y actores de su
propio desarrollo".
"Se pueden obtener muchos beneficios mediante una participación
más amplia de las partes interesadas y mediante la implicación
activa de todos los sujetos responsables de la implementación,
promoviendo sinergias, interacción, innovación, y un aprendizaje
conjunto entre los varios participantes, basándose en el principio
de subsidiaridad aplicado al gobierno mundial", concluyó.