Dios sólo hay uno, salvador sólo hay uno, Santo Espíritu
sólo hay uno. Todo aquello que impide la común celebración
de cristianos que representan posturas distintas, ha suplantado a Dios,
lo ha desplazado y ha ocupado su lugar en la vida del hombre. Es un ídolo.
Y los ídolos son pigmentos de las manos o de la mente, del corazón
o del deseo; son vanos y desvanecen; son nada positiva que nadifica a quien
los sirve.
Hay cosas sorprendentes en España que son reales herejías,
por ejemplo la imposibilidad de unir en acciones y celebraciones eclesiales
conjuntas a hombres y mujeres que militan en partidos políticos distintos.
Tienen más proximidad con sus compañeros de militancia política
que con los hermanos de fe católica que están en otros partidos..