libros
el carisma petrino


El Primado del sucesor de Pedro en el misterio de la Iglesia
AA.VV.Editorial: Palabra

Por la Congregación para la Doctrina de la Fe


Son colaboradores en este volumen con sus comentarios: Rudolf Pesch, Roland Minnerath, Pedro Rodríguez, Fernando Ocáriz, Philip Goyret, Antonio María Sicari y Nicola Bux. Un plantel de primera categoría.

 

Sorprende que, en estos tiempos y a estas alturas, algunos supuestos tautólogos de sí mismos sigan hablando de una supuesta papolatría de los católicos. Una especie mental, más que real, que ha renacido de las cenizas como criterio de interpretación de lo acontecido después de la reciente visita de Juan Pablo II a España. Pedro estuvo con nosotros, nosotros estuvimos con Pedro. Y como dice san Ambrosio de Milán, ubi Petrus, ibi ergo Ecclesia.

Juan Pablo II lo ha dejado escrito y bien escrito, en la encíclica Ut unum sint, cuando invitó a los pastores y teólogos a "encontrar una forma de ejercicio del Primado que, sin renunciar de ningún modo a lo esencial de su misión, se abra a una situación nueva". La Congregación para la Doctrina de la Fe promovió, en diciembre de 1996, un Congreso internacional sobre el tema El Primado del sucesor de Pedro, posteriormente publicado por la Editrice Vaticana.

En ese volumen se publicó, en forma de apéndice y en fascículo aparte, un documento titulado: El Primado del sucesor de Pedro en el misterio de la Iglesia.

Consideraciones de la Congreación para la Doctrina de la Fe, que ahora se edita en español con el apoyo de una serie de comentarios de muy destacados especialistas. Como se señala en la introducción de este libro, "con esta contribución, la Congregación manifiesta su conciencia de que no es posible la búsqueda de una nueva forma de ejercicio del Primado, si no se tiene presente con claridad la doctrina sobre lo que es esencial e invariable de la realidad misma del Primado". Sin duda que este libro, que ahora se presenta, es una invitación a leer pausadamente el texto de la Congregación, y los ensayos satélites que la glosan, y a profundizar en las líneas maestras de este documento que nos recuerda ese gran don de Cristo a su Iglesia en cuanto servicio necesario para la unidad, al mismo tiempo que, como dice el texto vaticano, "a menudo, como demuestra la Historia, ha constituido también una defensa de la libertad de los obispos y de las Iglesias particulares frente a las injerencias del poder político".