"La iniciativa de los espacios todosUNO
y de la Casa para la comunión y la vida me parece
interesante y, ciertamente, florece en el surco abierto por el Concilio,
que nos radica en lo más profundo de lo que la Iglesia es.
Que crezcan iniciativas en todos los ordenes en lo que significa comunión.
Y que también proliferen en estas dimensiones espirituales, respetándose.
Porque claro, si es un principio de la democracia el respeto a la persona,
¿cómo no va a ser un principio de la comunión el respeto
al hermano cristiano? En este sentido nos damos cuenta que la participación
inspirada en la comunión eclesial acrecienta y llega mucho más
lejos en la participación y el respeto que el principio democrático.
Por
eso yo diría ¿la Iglesia es democracia? No, eso es demasiado
poco, la Iglesia es mucho más. Seguid adelante".