A Nuestro Venerable Hermano JOZEF TOMKO
CARDENAL DE LA SANTA IGLESIA ROMANA
Presidente del Comité Pontificio
para los Congresos Eucarísticos Internacionales
Señores
Cardenales y distinguidas Autoridades,
Venerables Hermanos en el episcopado y en el sacerdocio,
Hermanos y hermanas en el Señor!
"La
Eucaristía, presencia salvadora de Jesús en la comunidad de
los fieles y su alimento espiritual, es el tesoro más precioso que
la Iglesia puede tener en su caminar por la historia." (Ecclesia de
Eucaristía, 9). Efectivamente, los fieles cristianos continuan recurriendo
en el curso de los siglos a este divino tesoro, de donde, como de un manantial
que brota con fuerza, pueden apagar la sed de las cosas celestiales, y de
ahí toman el vigor para desempeñar los deberes cotidianos
animosamente y con mayor diligencia..
También
en nuesto tiempo, no faltan las manifestaciones de religiosidad pública
para fortalecer más y más la fe en este sacratísimo
Misterio. Así pues, el próximo mes de octubre, en México,
en la ciudad de Guadalajara, se celebrará el XLVIII Congreso Eucarístico
Internacional, en el que sin duda participarán muchos Hermanos Cardenales
y Obispos, sacerdotes, hombre y mujeres de vida consagrada y también
fieles laicos que se congregarán ahí, provenientes incluso
desde lejanas regiones del mundo.
Mas
para que ningún elemento de esa brillante celebración carezca
en absoluto de Nuestro apoyo o consentimiento, y para que no parezca como
si faltara a alguno de los actos peculiares de ella Nuestra misma presencia
activa, Nuestra voz y Nuestra máxima autoridad, colmando también
los deseos de Nuestro Venerable Hermano, Juan Sandoval Íñiguez
Cardenal de la Santa Iglesia Romana, Arzobispo de Guadalajara, y de su comunidad
eclesial, hemos decidido enviar a algún Prelado, que desempeñe
ahí Nuestras funciones.
Ya
que tenemos conocimiento, Venerable Hermano Nuestro, de Tu integridad doctrinal,
y nos hemos percatado igualmente de Tu sólida piedad y fidelidad
hacia este Misterio de nuestra fe, y hemos conocido a fondo Tu esfuerzo
pastoral para guiar a todos los fieles a acercarse más estrechamente
a tan abundante fuente de gracias, manifestando Nuestra benevolencia hacia
Ti, por estas letras Te nombramos y constituimos NUESTRO LEGADO, para que,
desde el día 10 hasta el día 17 del próximo mes de
octubre en Guadalajara, México, presidas en Nuestro nombre y con
Nuestra autoridad las solemnes celebraciones sagradas y de todo género,
que se realizarán en tan gran acontecimiento.
Allí
les llevarás nuestro saludo y harás patente a todos los presentes
nuestra benevolencia. Asimismo, con la palabra y el ejemplo, exhortarás
a todos a un culto más pleno al Misterio Eucarístico; mientras
tanto, rogamos al Señor que, por intercesión de la Bienaventurada
Virgen de Guadalupe que ahí se venera con tanto fervor, la fe eucarística
se robustezca en todos los corazones cada día más.
Por
último, con gusto impartimos abundantemente Nuestra Bendición
Apostólica, pregonera de la ayuda divina, a Ti en primer lugar y,
por medio Tuyo, a todos participantes en este acontecimiento.
Desde
el Palacio Vaticano, día 6 de agosto de año 2004, vigésimo
sexto de nuestro pontificado.
A
todos vosotros, aquí presentes, os digo: ¡La paz y la alegría
en Cristo Eucaristía estén con todos vosotros!.
Juan Pablo II