El obispo de Ratisbona (Regensburg), Alemania, monseñor Gerhard Ludwig
Müller calificó como «muy importante para la vida de la
Iglesia católica» el Simposio Teológico Pastoral que
prepara en esta ciudad el Congreso Eucarístico Internacional.
Monseñor
Müller participó en la segunda jornada del Simposio que ha analizando
y profundizando en el dogma de la Eucaristía de la mano de la última
encíclica de Juan Pablo II, «Ecclesia de Eucaristía»
afrontando el tema de la apostolicidad de la Eucaristía y de la Iglesia.
Doctor
en Teología, el obispo Müller abordó uno de los aspectos
esenciales de la Eucaristía: ser lazo de identidad de la Iglesia
en su mediación histórica de la Revelación; en su enseñanza,
vida sacramental y constitución social al paso de los tiempos.
La
apostolicidad --dijo-- es la identidad permanente de la Iglesia a lo largo
de la historia, en vínculo con la Iglesia de los Doce y con los misioneros
de la Iglesia primitiva.
Subrayó
así uno de los temas centrales de «Ecclesia de Eucaristía»:
si la Eucaristía es centro y cumbre de la vida de la Iglesia, también
lo es del ministerio sacerdotal, parte fundamental, también, de las
vocaciones sacerdotales.
El
obispo Müller reconoció más tarde, en entrevista, que
el intercambio de ideas entre más de mil teólogos de todos
el mundo enriquece enormemente el aspecto de la apostolicidad de la Eucaristía,
afirmando la misión salvífica de Cristo, Cabeza de la Iglesia
y de la Iglesia como mediadora de Jesús glorificado por el Padre
como Señor.