La importancia del Congreso Eucarístico Internacional de Gudalajara
es decisiva para América Latina por dos motivos: el elevado número
de católicos que han abandonado la Iglesia y las injusticias que
sufren sus habitantes en el contexto de la globalización.
Esta
es la conclusión a la que llegó durante la homilía
de la solemne concelebración eucarística de renovación
del patronato de Nuestra Señora de Zapopan, este lunes en la explanada
del Instituto Cultural Cabañas, el cardenal Claudio Hummes OFM, arzobispo
de São Paulo (Brasil).
Por
una parte, el purpurado insistió en que en América Latina
ha disminuido en un diez por ciento en las últimas décadas
el número de fieles católicos, quienes han virado hacia otras
religiones históricas o sectas de nuevo cuño.
Por
otra parte, reconoció que la globalización financiera está
golpeando de forma inmisericorde a los pueblos más pobres del mundo,
en especial, de América Latina.
«Va
creciendo la exclusión social de cientos de millones de personas
y países enteros van siendo excluidos de la participación
del nuevo orden económico mundial, porque estos países no
tienen capital propio suficiente para atraer nuevas inversiones»,
denunció el cardenal.
Por
este motivo, confió en que el Congreso Eucarístico Internacional
sea una plataforma de relanzamiento de la fe en la Eucaristía.
La
celebración fue seguida por cerca de quince mil personas, en la explanada
que del Instituto que alberga una impresionante exposición de arte
sacro de los últimos cuatrocientos años en el Occidente de
México.
El
Cardenal Hummes mostró su dolor al constatar que, en lugar de iniciar
el Tercer Milenio en la paz de Cristo, la humanidad lo ha iniciado en un
tenso ambiente de guerra y terrorismo.
Finalmente
pidió la intercesión de la Virgen de Zapopan, patrona de la
Arquidiócesis de Guadalajara, para que los obispos y el Papa Juan
Pablo II, «junto con todo el pueblo de Dios, renueve la fe y seamos
instrumentos de amor, especialmente para los más pobres, los pecadores
y los que se alejaron de la práctica religiosa».