cajón de sastre
carta a Juan Pablo II


CARMEN

AVDA DE GOYA, BLOQUE 5 ES 2 4º B
13- 2- 2003
PARA: Juan Pablo II



Me dirijo con la confianza de una hija a su padre, y hablándole de tú, me sería imposible dirigirme a mi padre Diego de otra forma, diferente a esta, porque sé que en la sencillez está la verdad.
Tampoco me es posible hablarle a Dios de usted, y entre otras causas, porque me creó Él, Es EL PADRE, con mayúsculas, y por lo tanto si a mi otros padres le hablo de tú, a ti Juan Pablo, mi padre y guía en la fe, tengo honradamente que tratarte con el mismo respeto.

Quiero decirte de corazón, que me gustaría que esta carta de una mujer, ama de casa y de 46 años, llegase a tus manos... aunque dudo que así sea, creo que con la "buena voluntad" hacemos de bombero y apagamos el fuego del Espíritu "El celo, o censura...", Nos hace muchas veces un flaco favor. Y a quienes más perjudica, es a los hijos que no disponemos de una voz y cercanía para dirigirnos a quien debería estar disponible para cuando llega la ocasión.
"Dejad que los "niños" se acerquen a mi". A eso deberíamos llegar. Pero los feligreses de a pie somos cristianos de fe infantil. Y todo porque no nos dejan madurar, no interesa que maduremos en ella, que sepamos discernir y desbrozar aquello que nos tapa el verdadero rostro de Dios...

Soy una laica, llegada a esta vocación a mis treintas y tantos, pues me confirmé a esta edad. Era una bautizada, que poco tenía, y que sabía poco de cuánto es el compromiso de esta palabra, de "ser Cristiana", ahora voy comprendiendo.... poco a poco intento acercarme a ella. Y siempre diciendo que soy un proyecto de cristiana... de discípula de Jesús.

Pero mi querido padre ¡cuesta! cuesta ser hija de Diego, cuesta ser hija tuya, y sobre todo cuesta ser Hija de Dios y Hermana de Jesús.
Y preocupa más que nada, y duele sobre manera ver, las parroquias desangeladas, párrocos que no tienen apenas tiempo para acoger a sus feligreses (las clases en los institutos restan casi la jornada completa)

Cuesta sentirse comunidad en una Eucaristía que debiera ser una Fiesta, donde deberíamos estar convocados y parecemos desconvocados, unos aquí, otros allí, desperdigados. Donde la juventud no está porque esto que le ofrecemos son "velatorios, donde solo se habla de sacrificios y de comer sangre y carne" y no una fiesta de alabanza a la esperanza, a Jesús Resucitado, que Vive y que lo grande de todo esto es que fue un hombre donde cada encuentro con el hermano era una comida y fiesta, y hacía participe a sus discípulos de dar comida "Dadle vosotros de comer".
Cuesta entender que allí todo es sacro, y en la calle todo es profano, ¿se nos ha olvidado lo predicado por Jesús? Que donde esté el ser humano es sagrado porque Dios habita en lo humano, en la Creación
Dios se hizo hombre como culminación de ella, quitar cerrojos, abrir puertas, idolatrías, ¡hacernos libres! de creencia religiosas, que son charcas que no corren ni van a ningún sitio.

Que Dios nos ama tanto que se hace Niño, para que sepamos tener siempre una pregunta de inocencia, una boca que pide ser saciada por el calor de un "pecho materno..." (más adelante hablaré de la mujer) de unas manos que le inicie a dar pasos, no importa que nos caigamos, tropecemos, nos rompamos la piel, sangremos... (demarrar la sangre, por coherencia y no porque Dios necesita de sacrificios, un Dios que necesita que muera su hijo ¿qué padre es, que me puede ofrecer a mí?) lo importante es que al levantar nuestro ojos, tendremos una mano. Por muy oscura que sea la noche, por muy duro que sea el día, Su Luz será más penetrante que el mejor sol. Su mano tierna ungirá cada una de las heridas, vendará con sus besos esas heridas, cerrará nuestros costados, sangrantes de coherencia. Porque a Jesús Quién le mató... todos recordamos el papel de aquellos personajes y los lugares que hoy tienen en nuestra iglesia ¿o no?

Me cuesta escuchar cómo la Palabra se recorta en extremo, se lee un trozo de Evangelio que no dice cuanto de verdad encierra y nos quiere decir, porque se omite lo anterior y posterior, cosa importante para saber la belleza y realidad del texto. Y sobre manera duele las homilías... que casi siempre no llega al pueblo... Están alejadas de la realidad y las dificultades de cada pueblo. ¿Recordamos qué hacia Jesús antes de hablar allí donde iba?
Se interesaba por las necesidades que tenía aquellas gentes, y siempre hablaba para consolar, y cuando adoctrinaba lo hacia desde el acercamiento y acogida, sentándose en sus mesas y no desde el púlpito, con trajes diferentes y distantes. Y otra cosa que está mal... decir las homilías donde se proclama la Palabra, se tiende a interpretar aquello que dice el cura de turno como Palabra de Dios, y no es así ¿no? ¿ lo saben, lo sabemos? ¡ah! ¿Cómo no lo dicen? pues muchas veces confundimos aquello que dice el cura con lo que dice el Evangelio...

¡Pedid y se os dará! Las Oraciones de los Fieles, literalmente se nos roban... vienen dadas, no nos dejan decir cuánto sentimos. Hoy pido en esta carta y a quien sé que, si quiere, lo puede hacer, tú, querido padre:

Por una Iglesia justa en igualdad de condiciones por Sexo, raza y estatus social.
Que la mujer no esté discriminada en seminarios, donde laicos sí pueden estudiar y laicas no pueden acceder por ser mujeres (Eva, pecado, manzana, serpiente ¿Es por eso?) O porque los seminaristas se descontrolan tanto como sus hormonas. Recomiendo la mejor vacuna, que es inyectarle un anticuerpo, o sea que traten con la mujer, que la vean como igual a ellos, con los mismos problemas hormonales, de estudios etc. Porque si les encerramos saldrán con viejos conceptos, donde la mujer siempre es la mala y la que pervierte, y siempre será el sexo el peor pecado ¿de verdad lo creemos? No es el primero creernos como Dios, y decir y hacer aquello que creemos que Él piensa...
¿Así nos ven desde su casa mi querido padre?

Pido, padre, que no seamos discriminadas de Ninguno de los Ministerio de nuestra Iglesia, (es de todos / as) Podemos ser diaconas ¿por qué no? Y del "Sacerdocio..." (Sacerdote solo fue Jesús),
Tengo una amiga Mercedes Carrizosa, que siente la vocación de cura, desde que tenía 14 años, y no puede acceder a este Sacramento. La ley positiva (no sé para quien) no se lo permite ¿Se llama así...? porque la Ley de Dios, debe ser negativa y no dice nada de esto !es curioso!

¿O Dios es misógino, pensamos que Él hace distinciones según sexo, el Espíritu, no sopla con sus Carismas libremente? (seguimos haciendo de bomberos ¿no?)
Otra cosa que me extraña es de las pocas veces en que se leen lecturas donde la mujer hizo cosas importantes por su pueblo, por el Reino de Dios:
Eva...Sara, Séfora, Abigail, Rut, Noemí Judit, Raquel, Ester, Débora, Ana (Samuel), Evodía, Gomer, Susana, Jael, Jedida, Jemina, Lidia, Isabel, Loida (abuela de Timoteo), Febe, sin decir las que no recuerdo ahora entre las otras discípulas de Pablo
María-Magdalena, (esta sí que no se hubiese dormido) María de Cleofás, Santiago... y por supuesto, María Madre de Dios.

Pido por una Iglesia para el pobre, sin tanto boato y donde se vaya desterrando tanto ritualismo viejo y rancio, no siendo propio de este tiempo que nos toca vivir.

Pido para que la Iglesia, y no como siempre las pobres misioneras (digo misioneras porque hay más que misioneros), interceda, y no sean ellas escudo en casos de conflictos bélicos. Procure mirar al frente, sabiendo con quién habla sea cual sea su color y poder, no podemos mirar hacia otro lado cuando es afín a nuestros intereses, económicos religiosos...
La fe es personal, y Dios encuentra la manera de hablar a todos los pueblos según su cultura, un solo Dios, diferentes nombres, no creamos que somos el ombligo de Dios. (Islam)


Y pido, padre, por las catequistas laicas y madres de familias, trabajando dentro y fuera del hogar muchas... ¿quién hace hoy en día esto? Somos mayoritariamente mujeres y, qué poco pintamos para la iglesia, poca voz tenemos y nada se nos escucha y estima, y somos mujeres...Evas.

Desde el hogar en primer lugar catequizamos, como madres comenzamos nuestra labor de iglesia. Cosa que nunca debió de dejar este significado y valor. ¡Una iglesia, sencilla pobre, humilde y domestica!
¿Nos hemos dado cuenta que somos "Cristianos gracias a la generosidad de un Útero Femenino, esa fue la primera Gruta, (manifestación) que albergó a Jesús...?
Una mujer escogida por Dios para albergar a su Hijo (Dios-Hombre) no es digna para ser guía, pastora de sus seguidores, administrar sacramentos... y perdonar los pecados... ¿quién como una madre podrá y sabrá entender a un hijo? ¡nadie!

Pido que seamos como lo fue María, realzada entre un mundo machista, viejo... y donde solo lo fecundo de una niña pudo albergar a Dios...
No nació en el Templo, entre los doctores, escribas y los cumplidores... Nació nuestro Salvador entre gentes de buena voluntad, fieles creyentes, con oídos limpios de viejos preceptos y normalizantes = paralizantes.
Su Epifanía fue a gentes en vela, simples pastores (estos sí, eran pastores), y peregrinos caminantes, no Caines sedentarios.

Te pido esto, padre, porque tú puedes cambiarlo. No le pido a Dios aquello que está en nuestra manos cambiar. Dios, ya sabemos que mueve la cabeza antes nuestras inconsciencia, infantilismo, pero nunca coarta nuestra libertad de seres libres, por eso esto, mi querido padre, te lo pido a ti. Está en tu mano ¿creo... o está en las manos de otros...? porque si tu tampoco eres libre puedes hablar directamente con nosotros tus hijos, sin discursos previos, hay medios de comunicación...

¿Soy muy inocente? ¡Quizás! llevo poco tiempo en la iglesia, o quizás creo en la Iglesia futura, esa que algún día tendremos y que Jesús también espera que brille en la Tierra... porque ya sabemos que en el Cielo tendremos cuanto aquí vemos, hacemos.

¡Ah! Se me olvidaba recordarle, en el Apc, se nos dice "No vi templo alguno"
y es que cuando miramos solo lo exterior es lógico que no se vea nada. El Templo somos los seres humanos, la Iglesia somos lo humanos y solo seremos Dios en Dios seres completos cuando aprendamos a ser humanos...
Para eso vino Jesús, para darnos la dignidad de ser Hijos de Dios, aprendiendo a ser como Él, AMOR ENCARNADO EN LO HUMANO.

PIDO QUE ESTA CARTA SEA ENTREGADA A MI PADRE, JUAN PABLOII.
Desde estas tierras lejanas, y duras como son las extremeñas y desde el corazón de una comunidad tan pequeñas como yo misma. Siento la soledad de compartir una inquietud grande, una fe que Dios da a raudales, y un amor que siento que no cabe en mi corazón. De ahí que sienta estas y otras muchas cosas que serian imposible de exponer pero que duelen, porque no es cuanto la Palabra de Dios dice en mi corazón.

Siento que puedan pensar como tantas veces me dicen que esto es tirar piedras sobre el tejado de nuestra iglesia... Querido padre, Juan Pablo, no lo veo así, porque si de verdad no amase a la Iglesia, a su figura como padre y Pastor, hoy no estaría escribiendo esta carta, a sabiendas que llegue a ser solo un desahogo porque tengo pocas posibilidades que llegue a tus queridas manos.

EN LA FE Y LA CONFIANZA EN DIOS, NUESTRO SEÑOR, EN LA ESPERANZA DE QUE EL ESPÍRITU ARRAIGUE EN EL CORAZÓN DE QUIENES NOS DIRIGEN Y DESEÁNDOLE LA FUERZA SUFICIENTE PARA COGER LOS CARISMAS DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD...
EN COMUNIÓN CON LOS / AS MÁS DESFAVORECIDOS / AS... EN ESTE MUNDO ROTO POR LA SINRAZÓN Y EL DOLOR DE NUESTROS HERMANOS.
SEAN NUESTRAS ORACIONES PARA ENCONTRAR EL CAMINO, EL AMOR DE LA PAZ, LA JUSTICIA Y LA VERDAD.
RECIBE QUERIDO PADRE, TODO MI AMOR EN DIOS NUESTRO SEÑOR, EL CONSUELO DE NUESTRA MADRE LA VIRGEN MARÍA.
HUMILDEMENTE SU HIJA CARMEN.