La parroquia, cuando se hace Casa Común anuncia el Reino, crea la
gran familia, descubre al Padre común, la fraternidad, el compartir,
la búsqueda entre todos, los espacios comunes, la alegría
del encuentro, la reconciliación...
La parroquia cuando es solo circunscripción territorial diocesana,
se hace mercado de los sacramentos, dispensadora de ritos mágicos,
consentidora de tibieza, propulsora de la ley como medida, anestesia de
la Palabra, potenciadora de la rutina, lugar de paso...
Un
beso para todos los de la Casa Común TodosUno