Estamos
caminando hacia la Pascua. Pronto comenzamos la Cuaresma, tiempo precioso
para hacer un itinerario creyente hacia la Vida plena, hacia la celebración
del Misterio de un Dios amante de la tierra, enamorado de la Humanidad,
hasta tal punto que tomó la opción radical de encarnarse,
de ser uno de tantos semejante a l@s que amaba...
Y este Dios hecho hombre, siguió tomando opciones en la persona
de Jesús, de entrega total, de fidelidad y coherencia con el
mensaje que se sabía llamado a proclamar... hasta la dar la vida
primero poco a poco, después entregándola voluntariamente
a quienes se la reclamaban, hasta la muerte, y muerte de cruz...
Pero la muerte no tuvo la última palabra, sino la Vida. Y Dios
se comprometió con el ser humano en la aventura de la Resurrección...
primero con su Hijo, y en él, con nuestras pequeñas resurrecciones,
hasta el momento definitivo de nuestra resurrección futura.