Sería
preciso crear un estado espiritual y consciente del alma que busque
con sed sólo lo de Dios, un estado de conciencia dentro de
toda la Iglesia, de comunicación íntima, y desapercibida,
en manos tan solo por el Espíritu.
Es caminar hasta hacerse
Uno con Dios, y Uno con Todos. Lc 21,1-4