El mensaje ha
sido redactado hace un año, en Japón, en la primera Conferencia
de los niños y niñas de las futuras generaciones",
promovida por la Fundación budista japonesa Arigatou, por la
UNICEF y por los Chicos y Chicas por la Unidad.
Se hace Portavoz de todos los chicos y chicas que en el mundo
sufren explotación, guerras, enfermedades, SIDA. Lanza
propuestas concretas sobre las relaciones entre los individuos y entre
los pueblos, medios de comunicación, ecología, nuevas
tecnologías, droga, SIDA, globalización.
Propone la difusión
de una nueva cultura, la cultura del dar, del compartir.
Primer paso: exhoneración de la deuda externa a los países
pobres. Y todavía, pide Una globalización basada
no sólo en el aspecto financiero y económico, sino sobre
la comunión entre las culturas y las religiones, para que los
hombres lleguen a ser una sola familia que entre en las
escuelas la educación a la paz.
Nosotros
ya hemos empezado a construir la paz. Pero -concluyen- tenemos necesidad
de ustedes.
Dirigido a Jefes de Estado, responsables civiles y religiosos, dirigentes
de los medios de comunicación, organizaciones nacionales e internacionales,
el mensaje le ha dado la vuelta al mundo recogiendo más de 320.000
firmas por la paz, entre las cuales 500 son de personalidades del mundo
político, cultural y religioso.