El Camino Neocatecumenal es un camino de conversión a través
del cual se pueden volver a descubrir las riquezas del bautismo. El proceso
actual de secularización ha llevado a mucha gente a abandonar la
fe y la Iglesia. "Quizá por esto, estaca uno de sus fundadores,
Kiko Argüello, el Señor nos ha llevado a comenzar en las parroquias
un itinerario de formación mediante el cual poder ayudar a llevar
la renovación del Concilio y abrir una vía de regreso para
los que están lejos".
El
Camino Neocatecumenal no pretende formar un movimiento aislado, sino ayudar
a las diócesis y las parroquias a abrir un camino de iniciación
que sirva para evangelizar al hombre contemporáneo.
El Camino Neocatecumenal cuenta con 16.700 comunidades en 105 países,
repartidas en 883 diócesis y 4.950 parroquias. Siguen este camino
un millón de personas repartidas en todo el mundo, así como
1.457 seminaristas, 63 diáconos y 731 presbíteros.
El
decreto de aprobación, con fecha de la festividad de San Pedro y
San Pablo, fue entregado solemnemente el viernes de la semana pasada a los
iniciadores del Camino, Kiko Argüello y Carmen Hernández, y
al padre Mario Pezzi, por el cardenal James Francis Stafford, presidente
del Consejo Pontificio para los Laicos, organismo vaticano al que el Santo
Padre ha confiado la misión de acompañar la redacción
de los Estatutos.
El
Camino Neocatecumenal no ha sido aprobado como una asociación, un
movimiento o una congregación religiosa, sino, respetando y confirmando
la intención de sus iniciadores, como un itinerario de iniciación
cristiana para el redescubrimiento del Bautismo, es decir un catecumenado
post-bautismal (Cf. Estatutos, artículo 1) al servicio de las diócesis
y de las parroquias.
En
la aprobación de los Estatutos del Camino han participado cinco organismos
vaticanos: además del Consejo Pontificio para los Laicos, han ofrecido
su parecer la Congregación para la Doctrina de la Fe, la Congregación
para el Culto Divino, la Congregación para el Clero, y la Congregación
para la Educación Católica.
Esta aprobación formaliza y precisa el reconocimiento del Santo Padre
expresado en una carta (30 agosto 1990), donde afirmaba: Reconozco el Camino
Neocatecumenal como un itinerario de formación católica válido
para la sociedad y los tiempos de hoy".
Fórmula
jurídica
El
aspecto más complicado de la elaboración de los Estatutos
ha consistido en encontrar una fórmula jurídica adecuada para
esta nueva realidad eclesial, que no es ni una asociación" ni
una fundación".
Los Estatutos se componen de 35 artículos. En el primer artículo
se expresa la naturaleza del Camino y se describen los cuatro bienes espirituales
que constituyen el Camino Neocatecumenal: el neocatecumenado o catecumenado
postbautismal; el catecumenado para no bautizados; la educación permanente
de las comunidades que continúan en la parroquia después de
terminar el neocatecumenado; y el servicio a la catequesis, como por ejemplo,
la vuelta al método primitivo de evangelizar por medio de equipos
itinerantes dispuestos a ir por todo el mundo en virtud del mandato de su
Bautismo.
En
el segundo artículo se establecen las modalidades en que el Camino
desempeña su servicio: en la diócesis ;bajo la dirección
del obispo" (Cf. artículo 2, 1°) y ;según las
líneas propuestos por los iniciadores" (Cf. artículo
2, 2°).
Quien promueve la iniciación cristiana es el obispo (Cf. artículo
26), aclara el documento, a quien se le ofrece en el Camino un instrumento
aprobado por la Santa Sede y configurado según las indicaciones
de los Estatutos.
En los últimos artículos se especifican las modalidades
previstas para la sucesión del equipo de los iniciadores del
Camino Neocatecumenal.
Un
comunicado del Consejo Pontificio para los Laicos señala que
en el surco de la renovación suscitada por el Concilio Vaticano
II, el Camino se pone al servicio de los obispos diocesanos y de los
párrocos como una modalidad para redescubrir el sacramento del
Bautismo, y de educación permanente en la fe". Esta labor,
añade, el Camino la realiza proponiendo a los fieles que desean
reavivar en su vida la riqueza de la iniciación cristiana, un
itinerario de catequesis y conversión".
Ademásel Camino Neocatecumenal es un instrumento para la iniciación
cristiana de los adultos que se preparan a recibir el Bautismo",
añade el Consejo Pontificio para los Laicos, que revela que ha
contactado con numerosos obispos y Conferencias Episcopales de todo
el mundo ;para evaluar la experiencia del Camino a nivel parroquial,
diocesano y nacional".
Numerosos patriarcas, cardenales y obispos de todo el mundo han escrito
al Santo Padre para alentar el examen y la aprobación del Estatuto",
añade el comunicado vaticano.
La normativa, que ahora es aprobada, tiene el objetivo de regular la
praxis del Camino Neocatecumenal y su integración armónica
en el tejido eclesial, ofreciendo al mismo tiempo una ayuda a los pastores
de la Iglesia en su paterno y vigilante acompañamiento de las
comunidades neocatecumenales".