"El
cristianismo no ha surgido como una religión, sino como un potente
amor a lo humano, en la concreción de la persona, en la precisión
del individuo nacido de una mujer". Movido por esta profunda convicción,
que anima y sostiene toda su reflexión sobre el contenido de la propuesta
cristiana en el mundo, Luigi Giussani, solicitado por interlocutores comprometidos
en el campo social, político, empresarial, ha desarrollado una serie
de juicios y observaciones acerca de la condición humana y sobre
los aspectos principales que, hoy, la caracterizan específicamente.
El yo, el poder, las obras recoge las intervenciones que Giussani ha realizado
en los últimos veinte años sobre temas de política,
haciendo especial referencia a la cuestión del poder, del trabajo
y de la creatividad social de los "cuerpos intermedios".