Calibán,
antes de tener nombre, fue una intuición, una respuesta a una inquietud:
cómo comunicarnos con los jóvenes.
A
la Delegación le interesan los jóvenes. Esto es una obviedad,
pero a veces hay que explicar lo que se da por supuesto. Nos interesa lo
que piensan, lo que viven, su cultura, el ambiente en que se mueven... en
una palabra, conocerlos. Nos interesa comunicarnos con ellos porque creemos
que tenemos una propuesta valiosa: la oferta de sentido, la oferta de unos
valores que den significado a sus proyectos de vida. Y como creemos en los
valores que emanan del Evangelio, queremos no sólo comunicarnos con
los jóvenes que "están en la Iglesia" sino con los
jóvenes de Madrid en general, con los que están y con los
que no están.
Los que configuramos el equipo de la Delegación Diocesana de la Archidiócesis
de Madrid , fuimos imaginando, dando forma a lo que en este curso cumplirá
cinco años de vida. El resultado es una publicación mensual
(nueve números al año), con una tirada de cincuenta mil ejemplares,
que se distribuye gratuitamente, aunque también pedimos colaboración
por medio de suscripciones. También hay una versión digital
que puede leerse a través de Internet.
La
idea es comunicarnos con los jóvenes con una revista cultural que
conecte con sus intereses. Y, naturalmente, que proponga una lectura de
los fenómenos culturales con una orientación que, entendemos,
es de respeto a la dignidad humana y de defensa de lo que es bueno y justo.
Es una revista para los jóvenes hecha por jóvenes, que trata
temas de pensamiento, cine, deporte, teatro, cuestiones sociales, literatura,
arte, entrevistas, Internet, lugares de encuentro...
http://www.deleju.org/