¿Estamos
siendo la referencia concreta para los jóvenes, asequible(no por
fácil sino por accesible) de la Buena Noticia?
¿Estamos posibilitando los adultos que por vivir "a tope"
y con todo el corazón las palabras de Jesús, nuestro Señor,
"que sean todos uno, como tú Padre estás conmigo y yo
contigo; que también ellos estén unidos a nosotros para que
el mundo crea... (Jn 17,21ss) el joven inquieto de hoy en día encuentre
una respuesta "realizable" a la búsqueda que tiene?
Y es que en el fondo cada uno le pone su propio nombre, ya sea "botellón",
mitsubishi , "aquí te pillo aquí te mato" pero
que los que hemos descubierto la misericordia de Dios Padre tenemos
que saber entender y confiar que tras todo ello existe la búsqueda
de "algo",un "anhelo" que aún sin ellos saberlo
es el propio Dios.
¿Existe en los adultos cristianos una falta grave de testimonio,
que ocasiona en los jóvenes confusión, despiste y desencanto
al no encontrar en lo que vivimos argumentos serios y desafiantes que les
lleve a mover sus corazones?