entre todos
¿a qué creemos que se debe que la presencia de los jóvenes en la Iglesia brille por su ausencia?


aportaciones

Clara Madrid, familyfortu@hotmail.com

  
   


¿ POR QUÈ LOS JÒVENES "PASAN" DE LA IGLESIA?

... Sin duda la pregunta va directa al corazón.
El otro día dando una clase de matemáticas a unos adolescentes, salió la cuestión religiosa. ¡Lo que dice la Biblia no hay quien se lo trague!, dijo uno de ellos. ¿por qué dices eso?, le pregunte yo. Porque quién se va a creer que Dios hablara a Moisés mientras ardía una zarza, o que separase las aguas del mar. No pude evitar sonreírme y sentir, a la vez, una punzada de dolor en el estomago. ¡Claro!, quién va a creer eso. Y es que el pasotismo de los jóvenes con la Iglesia y con toda cuestión religiosa es delatora y denunciadora. ¿Cuántas veces evitamos nosotros los/as cristianos/as encontrarnos con la zarza ardiendo? o ¿cuántas veces no dejamos que Dios, a través de nuestras vidas, separe las aguas en las que se ahogan nuestros hermanos?. No queremos, en verdad hay veces, que esto no lo queremos.

Uno de los problemas que la Iglesia (nosotros) tiene con los jóvenes es cómo les transmite la experiencia cristiana, la experiencia de Jesús. Nos empeñamos en mostrar el cristianismo como un decálogo de normas, leyes y preceptos, justo lo que no hizo Jesús. Las catequesis de jóvenes están llenas de mensajes como : hay que ser solidarios, hay que ser reconciliadores, hay que amar a los otros,.... Pero ¿por qué?, ¿por qué tengo que amar a los demás? Se preguntan los jóvenes. Y nuestras respuestas suelen ser del tipo de: para ser mejores personas, para ayudar a los demás, para..... Y seguimos manteniendo secuestrada la respuesta que daría Jesús: estamos llamados a amar porque somos amor, no para conseguir nada, no para ser mejores, no para ser mas buenos, sino porque somos amor. Igual que una planta esta llamada a florecer porque esa es su esencia, su razón de ser, el hombre y la mujer estamos llamados a amar porque somos amor. Pero claro, esto compromete mucho porque así como las normas y la ley se sueltan y se imponen sin la necesidad de que uno mismo las asuma y las lleve a cabo , la proclamación de que somos amor si que necesita de la experiencia personal, del testimonio propio.

Los jóvenes están aburridos de la Iglesia porque no creen que necesiten ningún decálogo de normas para organizar su vida. Y para los que se quedan con ellas suelen corren el peligro de convertirse en cristianos asépticos, templados, del rito y de lo externo.

¿Dónde esta el Jesús revolucionario?, ¿dónde el Jesús que libera, que perdona, que cura y sana?, ¿dónde esta el Jesús que sale de las estructuras y va en busca del hombre a descubrirle lo que es?, ¿dónde esta el Jesús de la samaritana o de la mujer pecadora?, ¿dónde esta el Jesús "comilón y bebedor"?.

Los jóvenes buscan algo que les haga vibrar, que les suene a verdad. Mientras la Iglesia sigue preocupada por el número de jóvenes que tengan la eucaristias, las catequesis, los grupos,...Los jóvenes quieren algo que les muestre su razón de ser. Mientras la Iglesia se conforma con que "cumplan" .Los jóvenes están inquietos, intranquilos, inseguros. La Iglesia prefiere que estén tranquilos, conformes con lo que hay, seguros. Los jóvenes quieren revolución, jaleo, fiesta, risas. La Iglesia sigue sin querer ser incomoda para la sociedad, sigue siendo triste en sus celebraciones, repetitiva, anclada en lo viejo, en lo mismo de siempre. sigue sin querer usar las armas del amor. Los jóvenes huyen de la autoridad, la jerarquía, el poder. La Iglesia legitima su poder en la tradición, su jerarquía justifica que haya unos que manden y otros que obedezcan. Los jóvenes quieren participar, decidir, cambiar las cosas, madurar, crecer. La Iglesia sigue queriendo personas infantiles, es reacia a cualquier novedad o cambio, cree que la participación de los laicos les quitara autoridad o poder.

En el muro de un parque hay pintado un grafiti que dice: "Los niños buenos van al cielo, los malos a todas partes". Y debajo alguien puso: "yo quiero ser malo". ¿dónde esta llamada a ir la Iglesia, sólo al cielo ..... o a todas partes?.