“Tenemos que confesar que con frecuencia no hemos encontrado los
mecanismo de transmisión de la imagen del Dios relacionado con
la vida de cada día de los jóvenes”
Josep Mascaró. Barcelona, 15 de enero del 2004
Francesc Torralba, profesor de la Universitat Ramon Llull, de Barcelona,
ha presentado una nueva ponencia en el Fórum “Jóvenes,
religiosidad y Evangelio”, que ofrece el Centro Teológico
Salesiano Martí-Codolar y el Instituto Superior de Ciencias Religiosa
Don Bosco, de Barcelona.
Esta vez la conferencia ha estado centrada en la presentación
de las imágenes más habituales que los jóvenes
tienen de Dios en nuestros días. La propia experiencia universitaria
del conferenciante y su relación con el mundo juvenil le sugieren
algunas imágenes, no son todas, pero sí las más
habituales entre ellos. En la conferencia se ha centrado, de manera
espacial, en las que cree más frecuentes y que no son las únicas
imágenes de Dios. Se podrían resumir en estas:
- La imagen del Dios cristiano, que ha sido hegemónica durante
mucho tiempo, que subsiste aún en el mudo de los jóvenes,
pero que ya no ocupa una centralidad en su experiencia religiosa. Esta
imagen la unen al descrédito de las instituciones que la presentan.
Si no tiene credibilidad el agente transmisor, la imagen de Dios la
perciben deformada. En muchos de ellos, la imagen del “Dios legal”
ya ha quedado postergada, dando paso al “Dios del Amor”.
Pero, con frecuencia, este Dios lo perciben como un “Dios a la
carta”, es decir, seleccionan su rostro amable pero que no pone
en tensión su vida, ni les crea conflictos. Y, además,
es un Dios sin mediaciones: “Dios sí; la iglesia, como
mediadora, no”
- La imagen del Dios como Principio Cósmico, como Energía.
Una imagen que fue hegemónica en otros tiempos pero que subsiste
aún entre los jóvenes. Es la imagen de un Dios amoral,
sin ley, irrelevante en la vida personal. Un Dios que no siendo “persona”
no hace que cambie la vida del joven ni crea una relación con
él. Por eso toda clase de oración resulta absurda. Es
un Dios discutido por la ciencia que podría ser también
una “hipótesis inútil”, pero que deja abiertos
algunos resquicios hacia el más allá. Viene a ser como
el “Dios-relojero” que crea el mundo como quien hace un
reloj y que funciona mientras Dios quiere, pero desentendiéndose
del reloj. Así, viene a ser un Dios impersonal, apático,
sin deseos, que ni ama ni condena. Resulta absurdo hablar del Dios-Amor.
- Otra imagen que los jóvenes se forman de Dios tiene relación
con un Dios-panteísta o como el Dios-Tierra. Una imagen que va
extendiéndose de forma notable. Dios es el conjunto de lo real,
lo es todo. De manera especial es el “Dios de la Naturaleza”.
Por eso crea en los jóvenes una sensibilidad ecológica,
de manera especial entre los que viven en las grandes urbes. Un Dios
con dimensión impersonal, pero con apariencia femenina. El amor
a ese Dios se traduce en amor a la Tierra y lleva al joven a la huida
de la ciudad, a una ecosensibilidad, a una ecolatría y a toda
clase de reivindicaciones ecológicas.
- Otra imagen queda marcada por el politeísmo mediático,
con la divinización de figuras humanas del mundo del deporte,
del cine, de la música... etc. que tiene fuerte presencia en
los medios de comunicación. Son los nuevo dioses que se deben
imitar, a los que se adora con devoción y provocan un fetichismo,
roles de comportamiento y formas sociales para los que no se escatima
ninguna clase de “sacrificio personal” con tal de conseguir
su imitación. Pero en el fondo son dioses que destruyen la persona,
que provocan una falta de criticismo, inducen a un seguidismo gregario
que no admite disensión. Y al fin, esos ídolos acaban
devorando a sus víctimas, produciendo un sentimiento de gran
frustración.
- No se puede olvidar una imagen que viene de otros tiempos pero que
en la actualidad es cada vez más emergente, y más desde
el “11S”. Es la imagen del Dios del Islam. Una imagen prejuzgada
negativamente por intereses occidentales y que se va extendiendo con
el gran flujo migratorio a partir de la gente proveniente de la inmigración
de países que profesan esta religión. Un Dios que se presenta
con una imagen intolerante, belicista, el de los terroristas y de los
ignorantes.
- Otra imagen que viven los jóvenes es la imagen negativa de
Dios: el Dios como obstáculo a la libertad humana, el Dios obstáculo
a mis deseos, el que frustra mi felicidad y mi crecimiento, y quiere
amargar mi vida, el Dios obstáculo para la paz. Ha recordado
en este momento la frase de Hans Kung: “no habrá paz en
el mundo si no hay paz entre las religiones”. Es por tanto, un
Dios irrelevante que, en todo caso, lleva a un antiteismo. Y, con una
frase que resume esta vivencia de Dios, afirman: “¡Jesús,
sí; Buda, sí; pero Dios, no; la Iglesia, nunca!
- Acaba la ponencia presentando la situación juvenil de la ausencia
de una imagen de Dios, en función de un pragmatismo, una inmediatez,
en un ambiente materialista. Es el “adiós a Dios”.
En bastantes casos es fruto de una educación religiosa, sobre
todo en la infancia, en la que la imagen de Dios era empírica
y no se relacionaba con la vida. En más de un caso, no obstante,
se constata una nostalgia de Dios en los jóvenes, aunque sea
de forma inconsciente. También es cierto que esta situación
juvenil posibilita extraordinariamente una nueva experiencia de Dios.
Hoy resultan imprescindibles las actitudes de silencio, de escucha y
de coherencia. Una vez acabada la ponencia, en el dialogo se entró
en actitudes prácticas de cara a una acción pastoral a
fin de que este Dios de los cristianos seduzca a los jóvenes.
De manera especial se destacó que frecuentemente no hemos sabido
encontrar los mecanismos de transmisión de la imagen del Dios
de los cristianos, con la necesidad de relacionarlo con la vida. En
muchos de los jóvenes hay una nostalgia de Dios, aunque la imagen
presentada no les satisfazca. Esto ofrece muchas posibilidades para
una pastoral juvenil.
Conviene recordar que en la presentación que Jesús hace
de su Dios tampoco fue comprendido. Sólo por unos pocos y que
eran personas irrelevantes en un gran imperio romano. Y que por la presentación
de esta imagen de Dios, el mismo Jesús tuvo que padecer la cruz.
¿Qué hará creíble la imagen del Dios de
los cristianos -se preguntaba-? Para una minoría, la coherencia
personal e institucional. Pero para una mayoría el “proceso
de escucha”. No hay experiencia de Dios si no hay actitud de silencio
y de vaciamiento personal. Esto debe tenerse muy en cuenta en un proceso
de iniciación. No se trata de decir muchas palabras sino de provocar
actitudes de silencio, de escucha y de coherencia personal. La riqueza
de esta ponencia quedará recogida íntegramente en la publicación
trimestral que edita el Instituto Superior de Ciencias Religiosas.
Próximo tema del Forum.
Siguiendo con las ponencias previstas en el Forum “Jóvenes,
religiosidad y Evangelio”, el miércoles 11 de febrero se
presentará un nuevo tema, relacionado con el presente: “La
persona de Jesús en el cine”. Estará a cargo de
Peio Sánchez, profesor del Instituto Superior de Ciencias Religiosas
Don Bosco, de Barcelona. Y tendrá lugar en Martí-Codolar
(Av. Cardenal Vidal i Barraquer, 1. Barcelona) a las 19,30 horas.
Para más información: Delegació Provincial Salesiana
de Comunicació Social.Barcelona