Esto son un ingles, un italiano y un español, que estan en un bar.
y de repente el inglés mira hacia una de las mesas del bar y le dice
al italiano y al español.
- Joder, si ese que esta hay sentado es Jesucristo.
El italiano y el español se empiezan a descojonar del inglés.
Por lo que el ingles se levanta de su silla y va a ver al que el dice que
es Jesús. Al llegar a la mesa del supuesto Jesus, el ingles le dice:
- Oye,¿tu no eres Jesús?.-a lo que el hombre responde:
- Lo siento pero no.
- Que si ,que si, que tu eres Jesús.
- Que no hombre que no seas pesao.
- Joder que si que eres Jesús, que llevo un rato observandote y se
que eres Jesús. -finalmente el hombre confiesa.
- Bueno si que soy Jesús pero no se lo digas a nadie que si no, no
me van a dejar beberme esta cañita en paz.
- Anda pues ya que es usted Jesús, podía devolverme la vista
del ojo derecho, que la perdí de una pedrada cuando era pequeño.
A lo que Jesús responde.
- Mire dejeme en paz, ya le he confesado que soy Jesús pero milagritos
no porque seguro que se lo cuenta a todo el mundo y me paso toda la tarde
haciendo milagros.
- Que no de verdad que no se lo digo a nadie.
- Bueno esta bien pero sólo uno, ¿eh?
Entonces Jesús le devuelve la vista del ojo derecho al ingles.
El inglés muy emocionado regresa a su mesa y le cuenta al italiano
y al español lo que le a sucedido.
El italiano loco de contento se levanta y cojeando se acerca a Jesús.
- Oiga que me ha dicho mi amigo que usted es Jesús y que me puede
quitar esta cojera.
-Joder-dice Jesús- menos mal que el bocazas de tu amigo no se lo
iba a contar a nadie, bueno pero eres al último al que le hago un
milagro esta tarde.
Entonces Jesús le quita la cojera al italiano, que se va corriendo
y dando saltos a su sitio, y le cuenta lo sucedido al inglés y al
español.
Jesús se quedo esperando la visita del español, ya que le
pareció raro que este no fuera a pedirle un milagro.
Al cabo de un rato Jesús muy intrigado se acerca a la mesa del inglés,
el italiano y el español y tocandole el hombro a este último
le dijo:
-¿Qué pasa, que tú no quieres que te haga un milagro
o qué?
El español muy enfadado le quita la mano a Jesús y le dice:
- Sin tocar ¡eh! que estoy de baja.