Por
primera vez, el Premio Nobel de Paz ha sido concedido a una mujer y ecologista
africana. El comité Nobel noruego lo anunció hoy a las once
(hora local), explicando la concesión del galardón a Maathai
por su "contribución al desarrollo de la democracia y al sostenimiento
de la paz". La cultivadora keniana, y actual vice-ministra de Medio
Ambiente, defiende que el medioambiente es clave para asegurar la paz.
Ante la pregunta de por qué la plantación de árboles
está relacionada con la lucha por la paz, Maathai -de 64 años
de edad- comentó al respecto a la radiotelevisión estatal
(NRK): "A medida que nuestros recursos se hacen más escasos,
comenzamos a luchar por ellos". Por lo tanto, la protección
del medioambiente es un trabajo para la paz", concluye la Nobel de
la Paz.
"La paz en la tierra depende de nuestra capacidad de asegurar la vida
de nuestro medioambiente", ha defendido también el comité
Nobel al anunciar la decisión, añadiendo que Maathai está
"al frente de la lucha para promover la viabilidad del desarrollo social,
económico, cultural y ecológico en Kenia y en África".
La galardonada keniana es conocida como un activista por los derechos humanos
y medioambientales. Es la primera mujer africana que obtiene un galardón
de tal prestigio. Según el Comité Nobel en Oslo, Maathai ha
trabajado por un acercamiento entre desarrollo sostenible y democracia,
derechos humanos y, en concreto, los derechos de la mujer. "Ella piensa
globalmente y actúa localmente", dijo Ole Danbolt Mjøs,
del Comité Nobel noruego.
Wangari Maathai es la primera persona galardonada con el Premio Nobel de
la Paz por su acción ecologista. El Comité Nobel en 2001,
en su centésimo aniversario, decidía ampliar la definición
de "paz" para incluir el medioambiente, la cultura e incluso el
trabajo de los medios de comunicación, pero esta es la primera vez
que esta nueva definición se pone en uso.
Maathai "ha luchado valerosamente contra el anterior opresivo régimen
en Kenia", recordó Mjøs durante la presentación
de la galardonada. "Sus únicos modos de acción han contribuido
a centrar la atención en la opresión política - nacional
e internacionalmente. Ella ha servido para muchos como inspiración
en la lucha por los derechos democráticos y ha animado especialmente
a las mujeres a mejorar su situación".
La activista keniana ha sido destacada por su actuación al combinar
ciencia, compromiso social y activismo político. "Más
que proteger simplemente el medioambiente existente, su estrategia se basa
en asegurar y consolidar la misma base para el desarrollo ecológico
sostenible", subrayó el Comité Nobel.
Wangari Maathai fundó 'Green Belt Movement', donde, durante casi
treinta años, ha conseguido movilizar a mujeres pobres para plantar
30 millones de árboles. Este método ha sido adoptado también
por otros países.
"Todos somos testigos de cómo la tala de árboles y la
pérdida de bosques han conducido a la desertificación en África
y han amenazado a muchas otras regiones del mundo; en Europa también",
dijo Mjøs. "La protección de los bosques contra la desertificación
es un factor vital en la lucha para consolidar la vida del medioambiente
de nuestra tierra común".
A través de la educación, la planificación familiar,
la nutrición y la lucha contra la corrupción, Green Belt Movement
ha pavimentado la lucha por el desarrollo a nivel del pueblo, ha concluido
el Comité. "Creemos que Maathai es una voz fuerte que representa
las fuerzas existentes en África para promover la paz y la mejora
de las condiciones de vida en este continente", dijo Mjøs.
El comité acentuó que Maathai será la primera mujer
de África que obtiene el Premio Nobel de la Paz. "Ella también
será la primera africana del amplia área entre Sudáfrica
y Egipto que obtiene el premio", recordó Mjøs. "Representa
un ejemplo y una fuente de inspiración para cada todos los africanos
que luchan por el desarrollo, la democracia y la paz", concluyó.
Ésa es la segunda vez en un año que Maathai obtiene un prestigioso
premio noruego. El anterior ministro noruego de Medioambiente, Børge
Brende, concedió el pasado mes de junio este año a Green Belt
Movement el Premio Sofie por su lucha para la protección del medioambiente.