El
problema principal del ser humano viene a ser un estado de inmadurez generalizado,
cuyas causas y a la vez efectos principales son la pérdida de valores
y la deshumanización. He ahí las dos ramas principales del
tronco globalizado del presente. Su raíz fundamental es el egocentrismo
generalizado y la estrechez de conciencia. Por ello es necesario considerar
el XXI como el Siglo de la Educación de la Humanidad, sin restricciones
ni lastres. El mundo necesita motivación y visión más
allá de los nacionalismos miopes, que sólo sirven a intereses
particulares.
La
solución pasa por la (r)evolución de la conciencia personal
y colectiva, quizá desde unas claves fundamentales y propuestas concretas
capaces de redefinir, cuestionar y remover un pensamiento cada vez más
débil. Sólo desde una conciencia más fuerte y generosa
las personas, los colectivos y las organizaciones pueden romper los límites
de esta globalización miope y acceder gradual, automáticamente,
a la conciencia de universalidad.
¿Cuál
puede ser el instrumento de esta (r)evolución de la conciencia? Es
la respuesta que desarrolla esta obra, apuntando caminos reales para ello.
Agustín
de la Herrán Gascón,
agustin.delaherran@uam.es, es doctor en Educación y profesor titular
de la Facultad de Formación de Profesorado y Educación de
la Universidad Autónoma de Madrid. Profesor en todos los niveles
del sistema educativo y formador de profesores en España y América
Latina.
Jesús
Muñoz Diez,
jmunoz@pucei.edu.ec, Director del Área de Planificación de
la Fundación Fernando Rielo, es doctor en Educación por la
Universidad Complutense de Madrid y ha sido durante seis años Pro-Rector
de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador Sede Ibarra.