Sin
esas virtudes, la vida será de violencia y todo estará perdido.
La aviación
y la radio nos aproximaron mucho más. La propia naturaleza de esas
cosa es una apelación elocuente a la bondad del hombre... una apelación
a la fraternidad universal... a la unión de todos nosotros. En este
mismo instante mi voz llega a millones de personas por el mundo... millones
de desesperados, hombres, mujeres, niños,... víctimas de un
sistema que tortura seres humanos y encarcela inocentes. A los que me pueden
escuchar digo: "¡No desesperen!". La desgracia que ha caído
sobre nosotros no es más que el producto de la codicia en agonía...
de la amargura de hombres que temen el avance del progreso humano. Los hombres
que odian desaparecerán, los dictadores sucumben y el poder que del
pueblo arrebataron ha de retornar al pueblo. Y así, mientras mueran
hombres, la lucha por la libertad nunca perecerá.
¡Soldados! ¡No se entreguen a esas brutalidades... que los desprecian
... que los esclavizan... que reglamenta vuestras vidas...que dictan vuestro
actos, vuestras ideas y vuestros sentimientos! ¡Que los hacen marchar
en el mismo paso, que los someten a una alimentación reglada, que
los tratan como a un ganado humano y que los utilizan como a carne para
cañón! ¡No sois máquinas! ¡Hombres es lo
que sois! ¡Y con el amor de la humanidad en vuestras almas! ¡No
odiéis! ¡Sólo odian los que no se hacen amar.... los
que no se hacen amar y los inhumanos!
¡Soldados!
¡No batalléis por la esclavitud! ¡Luchen por la libertad!
En el décimo séptimo capítulo de San Lucas se dice
que el Reino de Dios está dentro del hombre, no de un solo hombre
o de un grupo de hombres, sino de todos los hombres. ¡Está
en ustedes! ¡Ustedes, el pueblo, tienen el poder, el poder de crear
máquinas! ¡El poder de crear felicidad! Vosotros, el pueblo,
tenéis el poder de tomar esta vida libre y bella... de hacerla una
aventura maravillosa. ¡Por lo tanto -en nombre de la democracia- usemos
ese poder! ¡Unámonos todos nosotros! Luchemos por un mundo
nuevo... un mundo justo que a todos asegure la oportunidad de trabajo, que
dé futuro a los jóvenes y protección a los viejos.
Es por la promesa de tales cosas que desalmados han subido al poder. Pero,
¡sólo engañan! ¡No cumplen lo que prometen! ¡Jamás
lo cumplirán! Los dictadores se liberan, sin embargo esclavizan al
pueblo. ¡Luchemos ahora para liberar al mundo, abatir las fronteras
nacionales, dar fin al lucro, al odio y la prepotencia! ¡Luchemos
por un mundo de razón, un mundo en que la ciencia y el progreso conduzcan
a la ventura de todos nosotros! ¡Soldados, en nombre de la democracia,
unámonos!
Hananh, ¿me estás escuchando? Donde te encuentres, ¡yergue
los ojos! ¿Ves, Hananh? ¡El sol va rompiendo las nubes que
se dispersan! ¡Estamos saliendo de la penumbra hacia la luz! ¡vamos
entrando en un mundo nuevo, en un mundo mejor, en que los hombres estarán
sobre la codicia del odio y de la brutalidad. ¡Yergue los ojos, Hananah!
El alma del hombre ganó alas y al fin comienza a volar. Vuela tras
el arcoíris, tras la luz de la esperanza. ¡Levanta los ojos,
Hannah! ¡Levanta los ojos!
Charles
Chaplin