desde la raíz
no hay nada más cercano
que el amor de Dios hecho familia




"Avanzando
de comienzo en
comienzo ,
se construye
toda una vida...
avanzar,
ahora y siempre,
hacia una sencillez
de corazón
que genere
una sencillez
de vida".

Monica y Carlos
Matrimonio de Sevilla. Viven su fe en comunidad parroquial.
mocapa@eresmas.com
 


No cabe lugar a dudas que el cristiano es mas amplio, más abierto y más universal que la "familia", el cristiano tiene la Familia en mayúsculas: su comunidad, el lugar de encuentro donde se forma, donde ora, donde celebra y donde crece y por supuesto la Comunidad, la familia donde a todos se incluye y donde todos participan.

El proyecto de Jesús permite que cada persona desde su idiosincrasia elija como vivir ese proyecto, surgen así las vocaciones y esta variedad enriquece la comunidad. La opción más común, que no por ello menos importante, que se plantean en las comunidades de los barrios, es la familia, y sin embargo, poco se habla de ella, como si no fuese una opción de vida, como si fuese algo aparte de nosotros mismos. La familia también ora, la familia celebra, se forma, vive y se revisa. Es a través de esas pequeñas familias y de su estilo de vida como se va creando la Familia, claro que es fácil caer en el error de pensar que es en la familia donde está toda nuestra vida, y quedarnos "sentados en casa".

La familia cristiana tiene que impulsar, que lanzar hacia fuera, hacia el mundo.

El amor de Dios es algo sorprendente, algo espectacular que quien tiene la suerte de percibir lo deslumbra y lo enamora. Realmente pensamos que es así, espectacular y sorprendente, sin embargo no hay nada mas sorprendente que el amor de Dios hecho cotidianeidad y no hay nada más cercano que el amor de Dios hecho familia.

En la familia, esa pequeña comunidad, se dan mil ocasiones para vivir desde y en Jesús.
A veces nos preguntamos si nuestro hijo de cuatro años es capaz de recibir , de sentir a través de la normalidad la presencia de Dios.
Desde los pequeños signos: una cruz de colores en el pasillo, el beso de las mañanas, el amor entre los padres, un icono con velas en el cuarto, la oración con los amigos los viernes en la noche, las comidas compartidas, el reparto de tareas, los cantos, la vida en comunidad, las respuestas a las infinitas preguntas, la actitud ante las noticias de la tele, los juguetes, el bendecir la comida, la elección de los trabajos, la relación con la familia, la resolución de los conflictos, y tantas ocasiones que se dan a lo largo del día, desde esos pequeños signos se va creando testimonio y se va construyendo el Reino de Dios.

Dios de todos los pucheros, sartenes y cacharros,
Puesto que no tengo tiempo para ser santa
Haciendo cosas maravillosas
Ni para pasar la noche en vela contigo
Ni para contemplarte místicamente a la hora del alba
Ni para elevarme hasta el quinto cielo
Hazme santa preparando las comidas
Y fregando los platos

Fay Inchefawn