Los
abajo firmantes, sacerdotes de diversas diócesis españolas,
estudiantes y residentes en el Pontificio Colegio Español de Roma,
quisiéramos hacer algunas reflexiones en torno a las noticias que
han salido estos días en los distintos Medios de Comunicación
Social en relación a la catástrofe del Tsunami:
Primera.
Según los especialistas del tema, esta catástrofe humana se
hubiera podido evitar de haber contado estos países con equipos de
prevención. Varios científicos en la Conferencia de Junio
pasado en la ONU alertaron ya de un “significativo riesgo” y
de la necesidad de tomar medidas urgentes. Nos preguntamos: ¿Qué
ha hecho este gobierno y los anteriores en el marco de la ONU y de los organismos
internacionales para ayudar a estos países empobrecidos a establecer
estas medidas de prevención?
Segunda.
Según los datos del Banco Mundial, la DEUDA EXTERNA de estos países,
generada en su mayor parte en los años 70 con el BM y el FMI, asciende
a 357.000 millones de $. Esto equivale al 80 % del INGRESO ANUAL de Indonesia,
al 59 % de Sri Lanka y al 48 % de Tailandia. Con este nivel de endeudamiento
estos países no sólo no han tenido capacidad de salir de su
empobrecimiento sino que han ido endeudándose progresivamente más.
Nos preguntamos: ¿Qué ha hecho nuestro actual gobierno y los
anteriores en el marco de la ONU, del Banco Mundial y del Fondo Monetario
Internacional para pedir la CONDONACIÓN de la Deuda de estos países
y favorecer su desarrollo con políticas económicas y comerciales
justas y solidarias?
Tercera.
Según los últimos datos de la Agencia Española de Cooperación
Internacional (AECI), el 80 % de la Ayuda Oficial Española (42 de
los 51 millones de Euros) son créditos FAD, es decir, créditos
con interés que se ofrecen en forma de productos españoles,
que muchas veces no cubren las necesidades reales del país y que
sólo benefician a nuestras empresas. Estos créditos FAD acrecentarán
todavía más la DEUDA y la DEPENDENCIA en estos países
arrasados por la catástrofe. Sólo 9 millones de euros no son
créditos FAD, es decir, son ayudas sin intereses. Nos preguntamos:
¿Es a esto a lo que el Gobierno llama “ayuda solidaria”?
¿No es ésta una respuesta de insolidaridad ante una catástrofe
de estas características? ¿No deberíamos solidarizarnos
no sólo con la ayuda puntual y urgente (verdaderamente solidaria
sólo si es sin interés) sino sobre todo con una política
exterior que favoreciera el real desarrollo de estos pueblos, a través
fundamentalmente de la instauración de unas relaciones económicas
y comerciales internacionales justas?
Cuarta.
A fecha de 12 de Enero, la ayuda de la Iglesia Católica Española
era de 8.361.000 euros, recogida hasta ahora por cinco de las grandes instituciones
eclesiales, sin contar con las colectas que se están haciendo en
todas las parroquias de España y las que cientos de organizaciones
católicas están realizando. Todo sumado supera ampliamente
los 10.000.000 de euros, es decir, más de lo que el Gobierno ha destinado
en ayuda sin intereses (9.300.000 euros). Sólo Cáritas Española,
en sus 68 Cáritas Diocesanas y sus 5.000 Cáritas Parroquiales,
ha recogido hasta el momento 7.000.000 de euros y Cáritas Internacional
ha dado 63.000.000 de $. Nos preguntamos: ¿Por qué se ha ocultado
este dato en los Medios de Comunicación Social oficiales en España?
¿Por qué se está dando más énfasis a
lo enviado por la AECI, que como hemos visto en el 80 % no es ayuda sino
más deuda, que a la aportación verdaderamente solidaria de
la ciudadanía española?
Quinta.
Actualmente hay en la zona de la catástrofe 441 misioneros españoles
-casi la mitad de los que trabajan en Asia- en labores gratuitas y heroicas
educacionales, sociales, sanitarias, promocionales… que vienen realizándose
desde muchos años atrás y que en estos momentos están
canalizando toda la ayuda de la Iglesia española. En estos países,
Cáritas local tiene trabajando en la zona más de 5.000 voluntarios.
Nos preguntamos: ¿Por qué los Medios de Comunicación
oficiales en España apenas han mostrado esta realidad solidaria del
quehacer solidario del pueblo español?
Sexta.
Todos estos datos son una pequeña muestra de cómo la política
exterior de España, tanto de nuestro actual gobierno como de los
anteriores, ha sido y es una política exterior de “parches”,
y por tanto, insolidaria. Al no afrontar las verdaderas causas del creciente
empobrecimiento (como son, entre otras, las relaciones injustas en el comercio
internacional) no se toman las MEDIDAS que favorecerían el auténtico
e integral desarrollo de estos pueblos. Lo que se esconde detrás
de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) no es sino más DEUDA (es
decir, mayor empobrecimiento) y más DEPENDENCIA de estos pueblos
empobrecidos, y por tanto, un creciente deterioro de sus condiciones de
vida, como venimos contemplando dramáticamente día tras día.
La AOD no es sino la máscara con la que se quiere maquillar unas
relaciones económicas y comerciales internacionales injustas, en
las que los pueblos empobrecidos cada vez lo están más. Y
no porque carezcan de riquezas, sino porque tienen éstas endeudadas
para los próximos decenios a causa de estas relaciones injustas.
Séptima.
Desde todo lo anterior, pedimos un real y democrático debate social
en torno a este tema. Creemos necesaria una política a nivel de Estado,
de Europa y de la ONU real y eficazmente solidaria que asuma y dé
respuesta a la gravísima situación de empobrecimiento que
vive el 82 % de la humanidad. Pedimos que se haga justicia con el sentir
y quehacer solidario del pueblo español. (ECLESALIA, 25/01/05)
Firmamos
en Roma a 24 de Enero del 2005: Santiago Olmeda Sánchez, Miguel Pérez
García, Cristóbal Robledo Rodríguez, Fco. Javier Valdivieso
Sáenz, Jesús Manuel Gil Agüen, Francisco Pérez
Sánchez, Emili Marles Romeo, Luis Joaquín Rebolo González,
Juan Manuel Uceta Revilla, José Antonio Reyes Mesa, Carlos María
Marrero Moreno, Pyeong-Man Kim, Emilio López Navas, Víctor
Pinilla García, Carmelo Pérez Aradros León, José
Francisco Concepción Checa, Antonio Javier Reyes Guerrero, Jesús
Poyato Varo, Aureo Matesanz Sáez, Luis García Gutiérrez,
Domingo García Guillén, Lucio Arauzo Gómez, Javier
Manuel García Jiménez, Antonio José Guerra Martínez,
Víctor Manuel Murias Borrajo, Santiago Pons Doménech, Antonio
Jesús Rodríguez Báez, Agustín Bugeda Sanz, Juan
Jesús García Morales. Cristóbal Deniz Hernández,
José Luis Caburrasi Fernández, Emilio Vicente de Paz, Jesús
Jimeno González, ConstantinoBada Prendes, Emilio Gil Batllori, David
Abadías Turín.