I)
CRISTIANISMO. LA BIBLIA CRISTIANA
Presentación.
Aquí pretendemos facilitar una lectura más "comprensible"
y "más viva" de la Biblia cristiana. Pero, ¿por
qué los cristianos damos tanta importancia a la Biblia? Una respuesta
sencilla y profunda a la vez bastará para convencernos. Para explicarlo
de alguna manera podríamos utilizar una imagen: la Biblia es como
una larga y pensada Carta de Dios, nuestro Padre, a los hombres, sus hijos,
en la que les cuenta quién es Él, cómo ve Él
al hombre y cuál quiere que sea su destino. En ella habla también
a los hombres de su constante y solícita providencia en favor de
todos, manifestada en la Historia de la Salvación. Y sabemos que
toda carta de cualquier familiar o persona querida nos es entrañable.
Y como está escrita con calor, con cariño y con afecto debe
ser leída con las mismos actitudes y sentimientos. Y si además
es portadora de mensajes importantes y definitivos para nuestro destino
ha de ser leída con atención, reflexión y asimilación.
En ella encuentra el hombre el camino, la luz y la fuerza para realizar
su misión, que le conduce hacia la plena humanización en la
tierra, a la vez que responde al anhelo más profundo de su destino
de supervivencia indefinida, feliz y eterna. Una carta así hay que
leerla y releerla todos los días, aunque haya de ser en fragmentos
y partes, dada la amplitud de la misma. ¡Por eso los cristianos damos
tanta importancia a la Biblia!
Para una visión global y concreta de este acceso a la Biblia, ofrecemos
un itinerario en seis etapas:
1ª) una visión externa y general de la Biblia: sus nombres,
su división, su lugar de origen, la fecha de su composición
aproximada, la unidad de la misma.
2ª) Nos preguntaremos por qué es Palabra de Dios aun cuando
aparece en un verdadero lenguaje humano con todas sus riquezas y pobrezas.
3ª) Igualmente abordaremos otra cuestión importante que consiste
en saber cómo el creyente puede estar seguro de que tiene en sus
manos la Palabra de Dios escrita.
4ª) Para animar y orientar este acceso a la Biblia ofreceremos en esquema
de todo el trayecto del plan salvador de Dios en la historia desde los orígenes
hasta la Segunda Venida del Señor Jesús Resucitado y Glorioso.
5ª) Recogeremos algunos testimonios sobre la lectura de la Biblia y
ofreceremos algunos consejos orientativos, de modo general, que puedan facilitar
esta lectura.
6ª) Finalmente trataremos de ofrecer de la forma más breve posible
y en el plano informativo, los esfuerzos metodológicos que hoy se
utilizan para lograr una lectura más ajustada del texto sagrado.
PRIMERO: ¿QUÉ ES LA BIBLIA CRISTIANA?
1. Los nombres de la Biblia.
El nombre más antiguo con que se ha designado a la Biblia es el de
libro. Se usa este nombre para designar el conjunto del AT por primera vez
en Dn 9,2; cf 2Mac 8,23 (sagrado). El diminutivo neutro biblíon (del
griego biblos) ha sido la expresión más generalizada como
nombre global de la Escritura. Con el calificativo de santos, en plural,
aparece por primera vez en 1Mac 12,9. Mantiene su forma de plural neutro,
ahora ya latinizado, en la traducción latina Vulgata (biblia) y se
convierte después en el singular femenino de las lenguas modernas
(Biblia).
En el texto hebreo nunca aparece la expresión Escritura, que se encuentra
por primera vez en la traducción griega de los LXX. Sin embargo,
en el NT es el nombre más generalizado como denominación para
todo el AT: unas veces en singular, la Escritura; otras en plural, las Escrituras.
En determinadas ocasiones se le añade el calificativo santas, sagradas,
inspiradas. Finalmente, otro de los términos utilizados por el NT
es el de Testamento. Además, se emplea también la expresión
Letras.
2. Número y divisiones de los libros de la Biblia.
La primera gran división de la Biblia cristiana es la de Antiguo
Testamento y Nuevo Testamento. La traducción griega del Antiguo Testamento,
llamada la de los LXX, y que se llevó a cabo antes de la Encarnación
de Cristo, distribuye los libros en tres grupos: Ley e Historia = Gn, Ex,
Lv, Nm, Dt (Pentateuco), Js, Jc, Rut, 1-2 Sm, 1-2 Re, 1-2 Cro, Esd, Neh,
Est, Jdt, Tob, 1-2Mac; Poéticos = Sal, Pr, Ecl, Cant, Jb, Sab, Sir;
Proféticos = Os, Am, Mq, Jl, Abd, Jon, Nah, Hab, Sf, Ag, Zc, Ml,
Is, Jr, Bar, Lam, Ez y Dn.
Entre los católicos, la agrupación de los libros se realizó
definitivamente en la edición postridentina de la Vulgata, que los
distribuyó en tres categorías, tanto para el AT como para
el NT: Históricos, Didácticos y Proféticos. En total
son 46 libros del AT, divididos en 21 históricos, (Gn, Ex, Lv, Nm,
Dt, Jos, Jc, Rut, 1-2 Sm, 1-2 Re 1-2 Cr, Esd, Neh, Tb, Jdt, Est, 1-2 Mac),
7 didácticos (Job, Sal, Pr, Ecl, Cant, Sb, Sir) y 18 proféticos
(Is, Jr, Lam, Bar, Ez, Dn, Os, Jl, Am, Abd, Jon, Mq, Nah, Hab, Sof, Ag,
Zc, Ml). El NT consta, por su parte, de un total de 27 libros, divididos
en 5 históricos (Mt, Mc, Lc, Jn, Hch), 21 didácticos (Rm,
1-2 Cor, Gl, Ef, Flp, Cl, 1-2 Ts, 1-2 Tm, Tt, Flm, Hb, St, 1-2 Pe, 1-3 Jn,
Jds) y uno profético (Ap).
El contenido primordial de los Libros históricosl es la Historia
del Pueblo de Dios, desde su elección. Son el relato o narración
de cómo se realizó en la historia humana, y a través
de dicha historia, el Plan Salvador de Dios en favor de todos los hombres.
Los Libros proféticos contienen las "predicaciones" y las
"predicciones" de los Profetas. Los profetas fueron los encargados
de ayudar a descubrir al pueblo ese Plan Salvador de Dios y mantener el
cumplimiento de la Alianza establecida entre Dios y su pueblo en el Sinaí.
Fueron también los encargados de mantener el sentido religioso de
toda la historia de salvación encarnada en la historia humana. Fueron
los intérpretes del suceder histórico del pueblo de Dios,
siempre iluminado desde la Alianza del Sinaí. Fueron los encargados
por el Espíritu de mantener la fe monoteísta en Israel, la
esperanza viva en el futuro libertador (el Mesías) y de denunciar
o alentar, según los casos, el comportamiento moral del pueblo. Y
el autor del Apocalipsis recibió la misión de alentar a los
discípulos de Jesús inmersos en la persecución sangrienta
a fin de alentar su esperanza y su fortaleza en el testimonio.
Los Libros sapienciales son de contenido muy variado: plegarias, como los
Salmos; reflexiones sobre la Ley, como el Eclesiástico; reflexiones
sobre la Sabiduría, como el Libro de los Proverbios y la Sabiduría;
reflexiones sobre el presente y el futuro de la vida, en estilo de diatriba
griega como el Eclesiastés; o cantos líricos al amor conyugal
con su simbolismo que a la vez es símbolo del amor de Dios (esposo)
a su pueblo (esposa), como el Cantar de los Cantares. Se consideran los
libros sapienciales del Nuevo Testamento las 21 Cartas que hoy poseemos.
En cuanto a las divisiones internas se ha generalizado la distribución
en capítulos y versículos. La fijación de los capítulos
fue obra de Esteban Langton (+1228). La distribución en versículos
se debe al judío converso, después dominico, Santos Pagnino
(1520). La división actual de todo el AT se remonta a la edición
latina de la Biblia hecha por Roberto Estienne (Stephanus) en 1555. Estas
divisiones cristianas se introdujeron para el texto latino de la Vulgata,
y se han generalizado posteriormente, incluso para las ediciones críticas
del AT y NT en sus lenguas originales, así como para sus traducciones
a las demás lenguas.
3. El país de la Biblia.
Es importante para una correcta lectura de la Biblia conocer con la mayor
seguridad y exactitud posible el lugar de origen de cada libro de la Biblia.
La razón obvia es que la Biblia es Palabra de Dios, pero compuesta
y escrita por autores humanos con su bagaje cultural.
La Biblia nace en el Oriente, es decir en un ambiente cultural y de pensamiento
muy concretos y peculiares. Tiene unas influencias y antecedentes literarios
también muy concretos y especiales. Con un colorido propio y característico
del Oriente. La Biblia nace más precisamente: casi todo el Antiguo
Testamento en Palestina (algunas partes en Babilonia: Ezequiel, etc.; otras
en Egipto: Sabiduría); y el Nuevo Testamento es redactado casi todo
en Asia Menor y Roma (pero escrito por autores orientales).
El conocimiento de estos datos y pormenores ayuda amplia y positivamente
para una lectura más correcta y más ajustada del texto "sagrado"
escrito por hombres, en nombre de Dios, para los hombres. Y lo que es más
importante, todo esto nos ayuda a captar el mensaje de salvación
escondido bajo el ropaje literario de los libros sagrados que es lo que
más nos debe interesar cuando leemos la Biblia cristiana.
4. La Biblia ¿es un libro o una biblioteca?
No es fácil responder a esta pregunta. Para una más ajustada
respuesta convendría tener en cuenta algunos elementos:
a) que la Biblia se redacta por hombres, después de haber rumiado
y haberse transmitido "oralmente" las actuaciones y palabras de
Dios a los hombres de padres a hijos o en los lugares sagrados.
b) La Biblia es el resultado de una labor lenta, reflexiva y madurada durante
casi 2.000 años. Todo el pueblo elegido, bajo la acción de
Dios, ha ido rumiando, viviendo, cumpliendo o quebrantando esa Palabra.
Autores, representantes de esa comunidad y elegidos especialmente por Dios
deciden transmitirlo todo por escrito.
c) Entre esos autores los había dotados de exquisito gusto literario,
y los había desposeídos de esa habilidad. De entre los escritos,
unos utilizan la poesía, y otros la prosa; unos hablan de historia
principalmente, y otros de teología; unos son plegarias y otros leyes
ceremoniales.
d) Los mismos libros concretos, los hay que son obra de un sólo autor;
y otros que fueron compuestos por varios autores; incluso obras ya terminadas
que sufren relecturas posteriores (especialmente en las profecías
mesiánicas).
Por todo ello podemos decir que la Biblia es una rica y verdadera biblioteca
en la que todo hombre de cualquier cultura y de todos los tiempos y razas
puede encontrar la luz y la fuerza para conseguir la Salvación.
5. ¿Qué garantiza la cohesión
íntima y la unidad firme en esta variedad?
En su momento explicaremos más ampliamente todo esto. Pero vayan
por delante estas anotaciones. La unidad de la Biblia depende:
a) De la Unidad de Autor, que es el Espíritu Santo, Artífice
y Arquitecto de este majestuoso e impresionante monumento del pueblo de
Israel, y que pertenece a toda la humanidad. El Espíritu Santo es
el Autor principal y responsable primero de toda su obra. Como la unidad,
el equilibrio y la armonía de una catedral o de un edificio dependen
de la idea primera del arquitecto, así ocurre con la Biblia.
b) Del tema principal y central que cruza toda la Biblia: la salvación.
Sólo hay una salvación verdadera; sólo hay un Salvador
en plenitud; solo debe haber un testimonio verdadero de esa salvación.
Esta salvación se concreta en el Antiguo Testamento como preparación:
Alianza y Promesa. Dios sólo hace una Promesa radical y primordial
con su pueblo y establece asímismo una Alianza, que renueva y especifica
a lo largo de la historia. En el Nuevo Testamento, presentando a Cristo
como el Salvador del mundo y realizador de la Promesa y de la Alianza en
favor de todos los hombres. Por tanto, ambos Testamentos están íntimamente
unidos por Cristo que es anunciado en el Antiguo Testamento (en figura y
latente) y narrado en el Nuevo (manifestado y patente).
He ahí una descripción, siquiera general, del Gran Libro de
la Humanidad, que es la Biblia cristiana.
LA BIBLIA HEBREA: La TaNa"J
La Biblia hebrea se la conoce popularmente como TaNa"J (nombre de las
letras hebreas de las tres secciones que la forman (T,N,J). Está
formada solo por los escritos hebreos y se estructura en tres secciones:
La Torá ("Pentateuco"), los Noviim ("Profetas"),
y los Ketuvim ("Escritos").
El Pentateuco (Torah). Comprende los cinco primeros libros de la Biblia
(Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio).
Para uso litúrgico se sigue escribiendo en rollos de pergamino, como
en la antigüedad, por escribas especiales, y se conserva con toda veneración
en el lugar de honor de la sinagoga de donde se saca en procesíón
para la lectura solemne del sábado.
La tradición judía atribuye su redacción a Moisés,
el legislador. Los cinco libros abarcan desde la creación del mundo,
la historia de los patriarcas, la entrega de la ley en el Sinaí y
la muerte de Moisés ante Canaán. En el s.V-IV a.C., la narración
fue dividida en cinco partes y trascrita en cinco volúmenes o rollos
por motivos de conveniencia. De ahí la denominación de Pentateuco.
Los Profetas ("noviim".). La Biblia Hebrea contiene dos secciones
proféticas: los "profetas anteriores" que dan una interpretación
de la historia de Israel desde la perspectiva de la enseñanza profética.
Su relato es una continuación del Pentateuco desde la entrada en
Canaán después del éxodo de Egipto, hasta la cautividad
de Babilonia (586 a.C). La separación en cuatro libros pudo ser resultado
de un desarrollo posterior para hacer cómoda su lectura. Los "profetas
posteriores". Constituye un conjunto de obras que abraza un arco desde
el siglo Vlll al V a.C., la formación y vicisitudes de los reinos
de Israel y Judá, el exilio de Babilonia y los comienzos del segundo
Templo.
Los Escritos ("Ketuvim"). El término hebreo "Escritos"
describe el carácter de miscelánea de esta colección.
Contienen escritos muy diversos como poesía, literatura sapiencial,
libros históricos. Cinco de estos libros forman los "cinco rollos''
(Megillot) leídos en las fiestas anuales de la sinagoga.
II)
ISLAMISMO
EL CORAN
El Islam ve en el Corán la palabra expresa de Alá (Dios),
transmitida directamente al Profeta Mahoma a lo largo de su vida adulta.
Se conservó primero como tradición oral y más tarde
de la muerte de Mahoma fue puesto en escrito para que no se alterara su
memoria durante el califato de Utman (644-656 d. C.). La palabra Corán
significa "recitación"; es pues, algo más que una
simple lectura. El Corán se compone de 114 capítulos conocidos
como suras. Cada uno de ellos lleva un número y un título,
siendo normalmente este último una de las palabras o frases que aparecen
al principio del sura, por ejemplo, Sura II, al-Baqara ("La Vaca").
El modo de citarlo varía si se trata de eruditos occidentales que
suelen citar los capítulos coránicos por el número,
o escritores musulmanes que aluden a sus títulos.
Los suras constan de versículos individuales (aleyas), literalmente
"signos" de la presencia y misericordia de Dios. Parece ser que
el sura más antiguo es el Sura XCVI, al-Alaq ("La Sangre Coagulada"),
dictado al Profeta por el arcángel Gabriel. Representa el anuncio
de su misión a Mahoma: "Recita, en nombre de tu Señor
que lo ha creado todo, que ha creado al hombre de sangre coagulada "
(96, 1-2, o sea, Sura 96, aleya 1-2). Los suras están ordenadas en
el Corán según su longitud, de más largo a más
breve, con la única excepción de el Sura I, al-Fatiha ("la
apertura"), que consta de siete aleyas.
Los suras también se dividen en "mequies" o "medineses",
según fueran revelados antes o después de la Hégira,
la partida de Mahoma a Medina en el año 622 d. C. Los versículos
mequíes insisten en la majestad y la unidad de Dios y en la certeza
de que éste tiene que hacer llegar su compasión en el juicio
final a la humanidad y al mundo. Éste fue el tema de las predicaciones
iniciales de Mahoma que le valió la expulsión de la Meca por
los grupos de comerciantes que vieron en su predicación una crítica
indirecta a su vida. Como dice el Sura 35: "Los que no creen sufrirán
un suplicio terrible, los que creen y obran el bien obtendrán el
perdón de sus faltas y una magnífica recompensa" (35,7).
Los versículos mequíes suelen ser cortos y concisos, con metáforas
gráficas e intensas.
Los versículos medineses contienen unas ideas y un lenguaje similar,
pero reflejan los nuevos retos a que se enfrentó Mahoma y la incipiente
comunidad islámica. En general, los versículos son más
largos y más complejos y a menudo expresan una preocupación
por el orden religioso, moral y social. Lo más importante es que
los deberes centrales del islam (las cinco columnas): fe en Alá,
la oración, las limosnas, el ayuno en el mes del ramadán y
el peregrinaje a La Meca (el hagg). También tratan otras cuestiones
diversas como el matrimonio, el divorcio, el adulterio, el juego y la guerra.
El Corán está presente en la vida de los musulmanes de varias
formas. En el pasado fue la base de la educación islámica
tradicional; los jóvenes musulmanes aprendían a leer y escribir
versículos coránicos y, en el mejor de los casos, a memorizar
el texto; si bien esta práctica cayó en desuso en el siglo
pasado ante la difusión de una enseñanza pública mayoritariamente
laica. En general hoy en día los padres se aseguran de que sus hijos
aprendan el Corán.
El Corán posee una santidad de carácter físico. Los
musulmanes prefieren acercarse y tocar el libro sagrado únicamente
en un estado de pureza ritual, y éste tiene un poder o gracia divinos
(baraka) que puede ser utilizado como medio de curación.
III) JUDAISMO
LA MISHNÁ Y EL TALMUD
Tras la destrucción del templo y sus ceremonias en el año
70 d. C, la identidad judía se basó en la transmisión
del saber judío y la transferencia de los símbolos de la religión
del templo a otros aspectos de la vida judía.
Los rabinos desarrollaron un sistema de leyes y costumbres a través
de una intensa discusión sobre la tradición judía y
su adaptación a las circunstancias cambiantes. Estas decisiones rabínicas
o "leyes orales", que abarcaban todos los aspectos de la vida
religiosa y secular, fueron codificadas hacia el año 200 d. C. en
la Mishná ("La enseñanza"), que está dividido
en seis "ordenaciones" y subdividido en 63 "tratados".
La Mishná se convirtió en objeto de posteriores discusiones
en las distintas comunidades judías. Los amplios debates rabínicos
sobre la Mishná, con opiniones tanto mayoritarias como minoritarias,
fueron compiladas en el Talmud ("estudio"). Existen dos recopilaciones
diferentes: el Talmud de Jerusalén (hacia 400 d. C.) y el Talmud
de Babilonia (hacia 500 d. C.). El Talmud babilónico se convirtió
en la colección de tradiciones judías aceptada por la mayoría.
Ambos Talmudes emplean el mismo texto de la Mishná, pero difieren
en el relato de los debates.
El Talmud es muy apreciado en círculos rabínicos y se le valora
como un texto sagrado con una importancia similar a la de la Biblia. Todo
el conjunto de adiciones (Tosafot), los comentarios y los comentarios de
los comentarios han continuado hasta la época moderna.
Siguiendo la tradición rabínica de "construir una tapia
en torno a la Torá", los rabinos trataron de salvaguardarla
con regulaciones y costumbres adicionales. En teoría, se consideraba
menos grave violar una de las "tapias" que uno de los 613 mandamientos
fundamentales de la Torá propiamente dicha.
IV) HINDUISMO
LOS VEDAS
Todos los hindús tienen una reverencia profunda por el más
antiguo de sus libros sagrados, los Vedas (Libros del Conocimiento). Los
cuatro libros védicos son grandes colecciones de materiales entre
los que destacan un gran número de himnos a dioses diversos; plegarias
litúrgicas para recitar en los sacrificios; canciones para ejecutar
con melodías tradicionales; exorcismos y encantamientos; creencias
y por fin plegarias devocionales.
Los Vedas se componen de cuatro libros o colecciones. El más antiguo,
y el mejor conocido, es el Rig-Veda, colección de algo así
como 1.200 himnos dirigidos a varios dioses, aunque muy especialmente a
Indra, dios de las tempestades y de los vientos, y a Angi, dios del fuego.
A los Vedas se les han añadido muchos tomos de comentarios, llamados
Upanishads, que intentan explicar la postrera naturaleza de la realidad.
Los Vedas originales y sus numerosos comentarios han producido una multitud
de sectas o movimientos, y cada una de ellas se ha separado debido a su
desacuerdo sobre las interpretaciones de algunos de los artículos
de fe o sobre ciertos rituales que se siguen al celebrar sus devociones.
En el siglo VI a. JC., surgieron dos grandes disidencias hindús (Jainismo
y Budismo) que discutieron algunas de las enseñanzas de los Vedas.
Pero los que permanecieron bajo la "Sanatana Dharma" ("Ley
eterna" o hinduísmo) adaptaron estos a las diferentes épocas
y reinterpretaron sus creencias para que correspondieran a las nuevas condiciones
de vida. Así los Vedas, continuaron ejerciendo una gran influencia
en los hindús. Se abandonaron, se desplazaron o se modificaron muchos
de los sacrificios, tradiciones y ritos, pero no así las creencias
esenciales, tal como se dan en los Vedas, que continuaron ejerciendo un
fuerte dominio sobre los seguidores del hinduísmo.
Los libros sagrados del hinduísmo son más numerosos que cualequier
otra religión. Aparte de no existir ninguna obligatoriedad sobre
el seguimiento de los Vedas, se añaden otros escritos como los Brahmanas
(comentarios sobre los Vedas) y los Upanishads, que son especulaciones místicas
y filosóficas. También se incorpora un gran número
de obras apócrifas tenidas en gran estima y que, hoy en día,
son mejor conocidas y ejercen mayor influencia sobre los hindús que
la literatura védica propiamente dicha.
Hay que añadir también a la literatura anterior dos grandes
epopeyas que han dejado un particular sello en el alma de todo hindú.
El Ramayana nos presenta al dios Vishnú, "el preservador".
En su 7º avatar (encarnación) aparece encarnado como el príncipe
Rama. La misión de Rama sobre la tierra era salvar a la humanidad
del mal, representado por el gobernante de los gigantes, el rey Raván.
La otra gran epopeya es el Mahabarata que tiene mayor influencia. En esta
epopeya, Vishnú, en su 8ª avatar se encarna como Krishna y expone
sus doctrinas en una sección llamada Bhagavad-Gita (La Canción
del Señor). Esta gran obra poética ha ganado lectores por
todo el mundo. Tan sagrado consideran los hindús al Mahabharrata,
que creen que leyendolo "destruye todo pecado y crea virtudes".
Y precisamente al principio, al abrirse el Mahabharata, se hace la afirmación
de que el hecho de recitar una sola estrofa es "suficiente para borrar
mucho de lo malo".
BHAGAVAD
GITA
Bhagavad Gita ("La Canción del Señor") es una de
las más populares escrituras del hinduísmo. Forma parte de
una obra mucho más extensa, la epopeya del Mahabharata (en donde
se relata la guerra entre los grandes hermanos Pandavas y el Kauravas).
En esta epopeya, Visnhú, en su 8º avatar (encarnación)
como Krishna, expone sus doctrinas en esta sección a Arjuna, heroe
de los Pandavas. Alguno incluso lo considera el 5º libro de los Vedas.
El Bhagavad Gita es un manual religioso, espiritual e histórico.
Ha inspirado a muchos induístas - incluyendo Mahatma Gandhi, por
citar uno de los más conocidois en occidente-. La teoría del
karma, una de las fundamentales para entender el hinduísmo, está
muy bien descrita entre las muchas cosas prácticas que Krishna comunica
en su "gita" (canción).
Krishna, el Señor (bhagavad) revela a Arjuna que "la esencia
del Gita es la visión de todas las cosas en Brahma y la visión
de Brahma en todas las cosas". Las principales enseñanzas de
Bhagwad Gita, se resumen en: a) Se deben realizar todos los deberes en el
mundo, sin mirar a los frutos de la acción; b) Se debe diferenciar
entre el interior de uno mismo (alma) y el no-uno mismo (cuerpo); c) Se
debe realizar que toda existencia de cualquier ser, humano, animal, planta...,
visible o invisible, no es más que una manifestación del Brahma
(de ahí el respeto a todo ser vivo)
El Bhagavad Gita se fecha hacia mediados el tercer siglo A.C. Consiste en
700 versos repartidos en 18 capítulos. Se cree que se debe a la aportación
de varios autores. Una parte fue escrita probablemente por un seguidor de
la filosofía expresada en el Upanishads, del cual el Brahman es la
fuerza primordial que da la unidad al universo. Otra parte, centrada en
un visión más personal, se pudo haber agregado posteriormente
por un devoto del dios supremo Vishnú.
El Bhagavad Gita es panentheístico más bien que pantheístico.
Brahma se manifiesta en todas las cosas creadas, y todas las cosas tienden
de nuevo a disolverse en Brahma. Pero el universo visible suelta solamente
una fracción de la gloria de Vishnú. Hay también una
parte oculta del dios que se extiende más allá del universo.
Sin embargo, el Gita contiene probablemente la expresión de más
alcance, y más minuciosamente panteística. Brahma es el pináculo
de todas las cosas: el sol radiante de luces, el órgano de los órganos
del sentido, el intelecto de los seres, el océano de las aguas, el
Himalaya de las montaña, el Ganges de los ríos. Él
es también la esencia inherente de todo, incluyendo el mal.
El Bhagavad Gita es la expresión más alta de hinduísmo
filosófico. Un libro sagrado dentro de otro libro. Esta gran obra
se ha difundido por todo el mundo. Tan sagrado lo consideran los hindús
que creen que leyéndolo "se destruye todo pecado y se crean
las virtudes". Y precisamente al principio, al abrirse el Mahabharata,
se hace la afirmación de que el hecho de recitar una sola estrofa
es "suficiente para borrar mucho de lo malo".
V) BUDISMO
EL DHAMMAPADA
El Dhammapada ("El Camino del Dharma") es una de las obras maestras
de la literatura budista india. Es un pequeño libro recopilatorio
de las ideas más importantes del budismo. Consta de 423 estrofas,
la mayoría de dos versos, repartidas en 26 capítulos. Una
cuarta parte de los versos es recopilación de materiales dispersos
por las otras obras del Canon Palí.
El Dhammapada es muy apreciado en los países budistas, en que ocupa
en la vida religiosa del pueblo la misma posición importante que
la Bhagavad-Gita en las regiones hinduistas. Se le considera la "joya
de la literatura budista" y ha sido traducido a numerosos idiomas de
Europa y Asia.
La obra ha sido valorada por los estudiosos del Budismo, no sólo
como fuente importante para el conocimiento de las doctrinas de Buda, sino
también por sus innegables méritos literarios, que se hacen
presentes en muchas de sus estrofas.Como la mayoría de las antologías
de versos, el Dhammapada es técnicamente desigual. Algunos versos
son profundos y profundamente poéticos; otros, en cambio, son imperfectos
y sin atractivo. Pero la característica principal del Dhammapada
es la altura moral y espiritual, y un tono sereno típicamente budista
de la obra.
El Dhammapada insiste ya en la idea ética, y muestra que hay dos
formas de abordarla: como persona sabia, que hace el esfuerzo necesario
para controlarse a sí mismo; y como persona insensata, que no ve
ninguna razón para controlar la mente. El sabio llega a la felicidad
y a la liberación, mientras que el insensato está abocado
al sufrimiento y al ciclo implacable de las reencarnaciones
El propósito del Dhammapada es hacer el camino sabio atractivo, y
dotarlo de las técnicas de la poesía para que este resulte
fascinante y vital.
TRIPITAKA
Los Tres Cestos de la Sabiduría
Nunca el budismo tuvo un solo libro, como la Biblia o el Corán, que
todos los creyentes aceptaran. Pero existe una inmensa colección
de sermones y sentencias de Buda, así como enseñanzas que
se le atribuyen, y todo esto se conoce como "Los Tres Cestos de la
Sabiduría" (Tripitaka).
Los budismos "theravada" y "mahayana" tienen algunas
escrituras en común. Pero la corriente mahayana, al expandirse por
Asia, amplió considerablemente los escritos sobre Buda y su doctrina.
Hoy las escrituras de las diversas tradiciones budistas son más extensas
que las de cualquier otra religión. Las escrituras budistas son un
tesoro de sabiduría espiritual de la humanidad.
Durante quinientos años tras la muerte del Buda, sus seguidores memorizaron
y recitaron sus enseñanzas. El Sangha (la comunidad monacal budista)
se reunió para ponerse de acuerdo sobre las enseñanzas del
Buda y las conservaron oralmente, pese a que los indios tenían un
idioma escrito (ya que para la tradición hindú, la pronunciación
de las palabras sagradas tenía un valor especial). El hecho de que
la mayor parte del canon estuviera en verso y utilizara locuciones corrientes
facilitaba la memorización.
Con el paso de los años y la irrupción de diferencias en la
religión, se hizo más grande la necesidad de poner por escrito
las enseñanzas del Buda. Las primeras escrituras budistas se inscribieron
en hojas de palmera poco después del año 43 a. de C. en Ceilán.
Escritas en lengua pali, se convirtieron en la base escrita del budismo
theravada. Se les dio el nombre de Tipitaka -que significa "tres cestos"-
por haber dividido los textos en tres categorías diferentes y haber
sido generalmente almacenados en cestos.
El primer cesto es el Vinaya Pitaka, o "cesto de disciplina".
Estos escritos conciernen al Sangha. Estipulan las reglas de disciplina
del Buda para los monjes y las monjas. Además, informan sobre la
fundación e historia de los primeros monasterios.
La segundo cesto es el Sutta Pitaka, o "cesto de los discursos".
Este cesto contiene los suttas o sermones e historias del Buda y sus primeros
discípulos. En éstos, Buda define su doctrina y las prácticas
necesarias para alcanzar el Nirvana.
El tercer cesto es el Abhiddbamma Pitaka, o "cesto de la razón".
Contiene comentarios filosóficos sobre las enseñanzas del
budismo.
Posteriormente, en el siglo II de nuestra era, los budistas mahayana coleccionaron
sus escritos en sánscrito. Entre los trabajos más importantes
contenidos en el Tripitaka mahayana se halla el Loto Sutra. El tema del
Loto Sufra es la salvación universal y la budificación de
sus creyentes. En el Asia Oriental, muchos budistas creen que el Loto Sufra
abraza y armoniza todo el espectro del budismo.
Ninguna escritura budista ha sido más difundida que el Dhammapada
("Camino de la Rectitud"). Es una fuente de sabiduría y
una selección de breves proverbios que Buda hizo durante sus cuarenta
y cinco años de enseñanza. Es uno de los más conocidos
textos budistas en occidente y trata de temas tan variados como amistad,
pensamiento, severidad, castigo y maldad.
VI) CONFUCIONISMO
LIBROS CONFUCIONISTAS
El prestigio de Confucio se basa en la de compilador. Confucio ha sido venerado
durante siglos a causa de algunos textos que no son suyos sino documentos
antiguos recogidos en antologías, como los Clásicos, o máximas
y diálogos transcritos por sus discípulos después de
su muerte, como los Cuatro Libros.
Los "Clásicos" (una colección de cinco libros) nos
dan a conocer las antiguas tradiciones que Confucio recogió e hizo
suyas. Sólo el "Chuen tsieu" (las primaveras y los otoños),
el último de los cinco libros clásicos, fue redactado, en
parte, por Confucio. Se presenta como una simple crónica del principado
de la dinastía Lu (ss.VII-V a. JC). Confucio presenta los hechos
de manera que se pueda extraer de ellos una enseñanza moral o política
de validez universal.
Los Clásicos poseen en China una autoridad indiscutida. Servían
de enseñanza en las escuelas y se usaban como libros de moral para
todos los chinos. Contienen la tradición de la vieja civilización
china, y las biografías de los hombres-sabios de la antigüedad.
Algunos sostienen, que incluso son una especie de revelación, una
revelación de los sabios y no de la divinidad.
"Los Cuatro Libros" es una obra de los discípulos próximos
de Confucio que la redactan entre los siglos IV-III a. JC. En ellos se resumen,
ya en forma de sentencias, ya con una exposición sistemática,
las grandes tesis de la moral confuciana y las enseñanzas del mismo
Confucio. Es un retrato del sabio, del hombre superior que alcanza el equilibrio
de las pasiones sometiéndose a la naturaleza y contribuye así
a la armonía del universo.
A los Cuatro Libros se agrega, finalmente, el "Libro de la piedad filial"
(Hico king), breve diálogo entre Confucio y su discípulo Tseng-tsan,
que es muy conocido y valorado por los mismos conficionistas.
VII)
SINTOISMO
FUENTES RELIGIOSAS DEL SINTOÍSMO
Los antepasados de los japoneses actuales procedían, al parecer,
de dos bases muy alejadas una de otra: algunos, de raza uralo-mongólica,
de la China, a través de Corea; otros, malayo-polinesios, de Oceanía,
por mar. Estos movimientos de invasión debieron de producirse durante
todo el primer milenio antes de nuestra era. La tradición japonesa
hace remontar la fundación del imperio entre los ss.VII-VI a. de
J.C.
Hasta el siglo VI, el Japón vivió casi totalmente aislado
del continente asiático. Las creencias religiosas se transmitían
oralmente. El Shinto, por otra parte, no posee una verdadera literatura
sagrada, aparte las plegarias rituales recitadas en el curso de los sacrificios.
Las fuentes escritas se reducen al Kojiki y el Nihongi que fueron compuestos
en el siglo VIII, en el momento en que el Japón, tomaba conciencia
por primera vez de su personalidad propia ante la influencia creciente del
budismo.
El Kojiki (Colección de las cosas antiguas) se presenta como una
crónica de los acontecimientos ocurridos desde la creación
del mundo hasta el final del reinado de la emperatriz Suiko (s.VII) Si bien
el Kojiki no tiene un gran valor histórico, su prefacio es esencial
para la historia religiosa, puesto que expone los diversos mitos y relaciones
legendarias que se hallan en la base del Shinto.
El Nihongi (Crónicas del Japón ) es una obra colectiva compuesta
a principios del s.VIII bajo la dirección del principe Toneri. El
libro se presenta de la misma manera que el Kojiki: cronología y
narraciones legendarias, que aquí aparecen con numerosas variantes.
El Engishiki (Reglamentos de la era Engi), redactado en el primer tercio
del s.X, se compone de 50 libros, 10 de los cuales tratan de las fiestas,
del clero, del ceremonial de los templos y de los dioses a quienes están
dedicados. En el curso de los siglos IX-X se empezó a fijar por escrito
el conjunto de las leyes politicas y religiosas que habían permanecido
vivas oralmente. En lo que concierne al Shinto, esta es la más interesante
de estas colecciones. En el libro octavo, encontramos 27 textos litúrgicos:
se trata de plegarias rituales de virtud mágica, sin duda muy antiguas,
que se utilizaban con ocasión de las grandes fiestas.
Otro código, el Taisho, está dedicado en parte a la organización
del sacerdocio y de las fiestas.
VIII)
TAOÍSMO
Lao-Tze y el Tao-te Ching
El Tao-te Ching es un libro dificil de dominar. Consta de 81 capítulos
en un volumen, sin orden, en el que se mezclan imágenes y aforismos.
Su redacción se atribuye a Lao-tse, aunque es seguro que éste
no lo escribió. Probablemente las ideas sean suyas, pero el libro
en sí es una antología de textos elaborados en los circulos
taoístas entre los siglos V y II a. de JC.
Lao-tse (viejo maestro) es el autor del tratado Tao y su Virtud: el evangelio
taoísta y el más antiguo tratado de filosofia china que ha
llegado hasta nosotros.
Muy poco se sabe de su vida. Su nombre verdadero era Po-Yang Li. Vivió
hacia los años 570 a 490, a. JC. Fué bibliotecario de la Corte
imperial de los Chou, y, según la tradición taoista, cansado
del desorden del Imperio, la abandonó. A falta de noticias verdaderas,
han abundado las leyendas sobre este curioso personaje, que introdujo en
China una nueva ideología.
El Dios de la fe patriarcal primitiva de China era el Cielo, y el emperador
era el hijo predilecto del Cielo y su único intermediario. Para destronar
al tirano reinante, la noble familia Chou, Lao-tse invierte estos planteamientos.
La nueva divinidad de Lao-tse no es ya el Cielo, sino el Tao. El Cielo queda
en segundo lugar, en un plano inferior sometido al Tao.
El Tao-Te Ching no es un tratado teológico. Inútilmente buscaremos
una doctrina sistemática bien definida en sus distinciones y aclaraciones
sobre la naturaleza y atributos del Tao. Es un libro sapiencial, un tratado
de perfección con documentos para la vida privada y para la vida
social del hombre perfecto, del sabio.
Sus 81 capítulos son breves esquemas de lecciones, que comienzan
estableciendo un principio doctrinal y terminan con una aplicación
práctica, proponiendo una virtud del Tao a imitar, o una sabia norma
de conducta para la vida.
Muchos discípulos y autores, que más tarde interpretaron la
naturaleza metafísica del Tao-te King, desenvolvieron extensos comentarios
sobre cómo debería entenderse el libro. Algunas explicaciones
se ramificaron en creencias y supersticiones relacionadas apenas remotamente
con las enseñanzas del taoísmo.
IX)
OTROS
1.-LAS EPOPEYAS BABILÓNICAS
Además de los abundantes documentos relativos a la oración,
la magia, la adivinación, la moral, etc., la antigua Babilonia nos
ofrece largos poemas épicos y cosmogónicos, que proponen una
explicación de los misterios del universo y de la vida humana.
La Epopeya de Gilgemesh ("Sha Tragba imaru") es el texto épico
más antiguo de la humanidad. Su primera versión conocida,
en sumerio, data aproximadamente del año 2500 a. de J.C.
Nos cuenta cómo el héroe Gilgamesh, rey de Uruk, a la vez
dios y hombre, fue presa del dolor a la muerte de su compañero Enkidu,
cómo se lanzó a la búsqueda de la planta de la inmortalidad
y se la dejó arrebatar después de haberla encontrado. Este
dato traduce fielmente la concepción melancólica, desesperada,
que los babilonios tuvieron de la muerte. El interés principal del
poema estriba en la tablilla del encuentro de Gilgamesh con Utnapishtim
-una especie de Noé babilónico-, quien relata a Gilgamesh
la historia del gran diluvio.
El Poema de la Creación ("Enuma Elish") data de los siglos
XIX-XVI a. de J.C. Transcrito en seis tablillas de unos 140 versículos
cada una, el poema ha llegado hasta nosotros en su mayor parte.
En el origen, el mundo se hallaba sumergido en las aguas dulces y amargas;
Apsu, el Océano, y Tiamat, el Mar, lo cubrían todo. Mezclando
sus aguas, engendraron a los dioses; el orden salió del caos. A medida
que las parejas divinas se sucedían, se emancipaban haciéndose
más perfectos, hasta llegar a la tríada suprema, Ana, En-lil,
Ea (= En-Ki). Pero la actividad de los dioses acabó por turbar el
reposo del Caos. Entonces Tiamat suscita monstruos de todas clases, serpientes
y dragones, ante los cuales los dioses retroceden, asustados. Pero uno de
ellos se levanta: es Marduk, señor de Babilonta. Lucha y se enfrenta
solo con el Caos. Y corta su cuerpo en dos pedazos: con los que creará
el el firmamento y la tierra, y engendra a los hombres con su propia sangre.
La gran importancia del Poema de la Creación en la vida litúrgica
de Babilonia se debe al lugar preponderante que otorga al dios de la ciudad,
Marduk (la obra lleva también el título de Poema de la exaltación
de Marduk). Es posible que en la época de la primera dinastía
de Babilonia se redactara de nuevo una versión antigua del poema,
cuando la política imperial se esforzaba en hacer de Marduk, símbolo
del poderío de la ciudad de Hamurabi, el primero entre todos los
dioses.
2.- EL AVESTA (ZOROASTRISMO)
El famoso libro sagrado del zoroastrismo iraní es el Avesta. En su
forma actual, está compuesto de dos grandes partes.
Por un lado nos encontramos con los textos litúrgicos , consistentes
en himnos para los sacrificios, reglas referentes a todas las circunstancias
de la vida, los ritos y normas de purificación del mal. Se encuentran
también en él varias narraciones cosmogónicas y mitológicas
y una colección de oraciones y de invocaciones.
La segunda parte la compone el Pequeño Avesta (Khordah Avesta), mucho
más reciente que los libros precedentes, y cuyo contenido lo forman
himnos de gran belleza poética dirigidos a las diversas divinidades
secundarias (yazatas) que el mazdeísmo tardío ha incorporado
a la religión monoteísta de Zoroastro. Dichos himnos servian
para las devociones privadas y podían ser recitados tanto por los
laicos como por los sacerdotes.
El Avesta no es obra de un autor único (Zoroastro), sino que en realidad
se trata de una obra incompleta y dispar, cuya redacción debió
de extenderse a lo largo de varios siglos. El libro comprende 21 tratados
y tal como lo conservamos hoy representa, como máximo, una cuarta
parte de la obra primitiva. Ésta fue transmitida oralmente durante
siglos: entre los años 200 y 400 de nuestra era.
La parte más antigua del Avesta, por su morfología, su sintaxis
y su métrica, muy parecidas a las de los Vedas, se distingue de todas
las demás partes: se trata de una serie de 17 himnos, de un millar
de versos aproximadamente, y constituyen la fuente más auténtica
para conocer la vida real de Zoroastro, podrian ser, incluso, obra personal
del reformador.
3.- CÁNON JAINISTA: Los "Doce Angas"
Despues de la muerte de Mahavira y durante largo tiempo su mensaje fue transmitido
por tradición oral, hasta que sus discípulos reunieron sus
sermones en los llamados "Doce Angas" (preceptos), que se convirtieron
en las escrituras sagradas del jainismo. Fueron fijados en lengua prákrita,
hacia el año 300 a. de J.C., unos doscientos años después
de la muerte del Mahavira.
Con el tiempo, los adeptos del jainismo se fueron dividiendo en dos sectas
por diferencias doctrinales: Los swatambara, cuyos sacerdotes se visten
de blanco, y los digambara, cuyos sacerdotes se "visten de cielo",
usando únicamente taparrabos. Ambas sectas se adhieren a los cinco
mandamientos del alma, proclamados por Mahavira.
El punto clave del jainismo es el primer mandamiento: "No mates a ninguna
cosa viviente; no lastimes a ninguna cosa viviente mediante la palabra,
pensamiento o acto, ni siquiera en defensa propia" (precepto ahimsa).
Para cumplir con el primer mandamiento, en el espíritu en que se
les proclamó, los jainas se convirtieron en vegetarianos, pacifistas
y siempre se han opuesto a las guerras y nunca portan armas.
También destacan estas escrituras la importancia de la autonegación
y la ascésis, así como el deber de compartir lo que se posee
con los otros y ocuparse de los demás a través de caridad
solidaria a todo ser viviente enfermo o necesitado (humano o animal). Su
religión les exige muchas cosas, y las deben cumplir bien, diariamente.
La primera de todas es la de llevar a cabo, por lo menos, un acto de caridad
todos los días.
En los libros sagrados de los jainas está escrito que esta religión
se destina a toda la humanidad. Es una religión universal donde las
creencias en la generosidad, en la humildad, en la responsabilidad personal
hacia todos los que se encuentran en la necesidad y la dedicación
a la paz, no encuentran fronteras. La realidad es que las enseñanzas
de Mahavira nunca arraigaron fuera de la India.
4.- LIBROS SAGRADOS DE LOS MAYAS
Además de los códices precoloniales de los que quedan muy
pocos, ya que el celo de los misioneros españoles les llevó
a quemar numerosas obras mayas identificadas como manuales de brujería,
tenemos varios manuscritos postcolombinos escritos por indígenas
a quienes los frailes habían enseñado a registrar su lengua
por medio del alfabeto castellano. En estos libros anotaron los indígenas
todos los restos que de su ciencia antigua lograron reunir. Entre los que
conocemos, escritos en maya, están básicamente los "Libros
del Chilam Balám", y el "Popol Vuh" o "Libro
de los quichés.
"POPOL VUH" (o "Libro del Indígena Quiché")
Tal vez es la obra maya más grande y el documento conocido más
importante sobre la religión maya. El Popol Vuh refleja la cultura
quiché de las tierras altas de Guatemala. Dicho texto sagrado es
similar a otros libros religiosos y a otros textos mitológicos de
diversas religiones (por ejemplo, la Biblia y mitología griega).
El libro del Consejo Indígena Quiché, llamado Popol Vuh por
Brasseur de Bourbourg, fué escrito originalmente en piel de venado,
luego transcrito en 1542 a letras latinas por Fray Alonso del Portillo de
Noreña. La copia que sobrevivió del Popol Vuh procede de la
obra del dominico Fray Francisco Ximénez, quien entre 1701 y 1703
copió y tradujo el manuscrito al español, mientras era párroco
en la ciudad de Chichicastenango. La transcripción original de Ximénez,
junto con la traducción española que la acompaña, se
encuentran en la actualidad en la Biblioteca Newberry de Chicago.
El Popol Vuh contiene numerosas narraciones (mitos, ritos y figuras esotéricas)
que forman una unidad religiosa en su conjunto. Nos revelan la manera de
concebir el mundo, los dioses y la vida de los mayas. El Popol Vuh es la
historia maya de la creación en la que se describe cómo los
dioses formaron la tierra a partir del caos y crearon la luz y la vida.
Después crearon al hombre del maíz para que fuera el guardián
del universo. Hasta hoy, los mayas todavía consideran a la tierra
como sagrada y el maíz aún es la base de su alimentación.
La obra está dividida temáticamente en tres grandes secciones:
la primera relata los primeros orígenes del mundo; la segunda, las
hazañas míticas de las dos parejas de gemelos y los orígenes
de los hombres modernos y de la civilización del maíz; y la
tercera, la historia legendaria de los quichés, terminando con una
lista de reyes que abarca hasta 1550.
En la mitología maya contenida en el Popol Vuh destaca el episodio
de los héroes gemelos y su descenso al reino de ultratumba. Se piensa
que este mito es una recopilación de muchos mitos mayas y, como a
tal, tiene un significado mucho más profundo que la historia que
él implica. Cuenta los ideales del maya antiguo y sus creencias.
CHILAM BALAM
Los Códices sagrados del Chilam Balam son un conjunto de varios libros
que narran el modo de vivir de los mayas, antes y después de la conquista.
Tal como han llegado hasta nosotros, estos libros contienen abundante información
sobre la vida en el Yucatán colonial. Tangencialmente, se nota el
influjo del medio en que fueron escritos: la cultura española. En
lo básico, dejan constancia de las tradiciones religiosas y mitológicas
de los mayas. Asimismo, es de gran importancia la "cuenta de los katunes",
pues trata sobre los principales sucesos de la historia, vistos conforme
al concepto maya del tiempo cíclico.
Aparte del Popol Vuh quiché perteneciente a las tierras altas de
Guatemala, los libros del Chilam Balam son otro gran compendio de la primitiva
mitología maya procedente de las tierras bajas de la Península
de Yucatán. También fue traducido al latín en el periodo
colonial. Éste toma su nombre del sacerdote-gobernante maya Chilam
Balam, que profetizó la llegada de los españoles. Existen
varias versiones. Las más famosas son la de Tizimin, la de Chumayel
,
que toman el nombre de la ciudad de la que proceden.
Cada libro del Chilam Balam lo guardaba el jefe, sabio o sacerdote de un
pueblo o grupo. Para lograr su rápida identificación, al libro
se le añadía el nombre de ese grupo. De ahí que tengamos,
por ejemplo, un Chilam Balam de Chumayel. Además de éste han
sobrevivido los de Maní, Tizimín, Laua, Ixil y Tusik.
Al conjunto de estas obras se lo conoce bajo el título de "Los
Libros del Chilam Balam". La mayor parte de los textos son de índole
mística; otros, contienen síntesis de relaciones de hechos,
aunque también con un sentido indudablemente religioso; otros, son
cronologías extremadamente sintéticas llamadas "Serie
de los Katunes"; y hay también fórmulas simbólicas
de iniciación religiosa. La última parte del manuscrito consiste,
principalmente, en la transcripción de las profecías atribuidas
al sacerdote Chilam Balam y a otros.
5.- EL BARDO THODOL o LIBRO DE LOS MUERTOS TIBETANO.
El Bardo Thodol o Libro Tibetano de los Muertos es un libro de instrucciones
para los difuntos y para los moribundos, es el Libro del Arte del Morir
tan importante como el Arte de vivir del que es su complemento. Es una guía
para el difunto en el periodo en el periodo llamado Bardo por los Budistas,
un estado intermedio entre una Muerte y el Reencarnación siguiente.
Este periodo o Bardo dura simbólicamente 49 días (7x7).
La composición del Bardo Thodol se atribuye a Padma Sambhava (el
fundador del Lamaismo) en el siglo VIII d.c. Fue ocultado para preservarlo
de su destrucción a comienzos s.IX durante la persecución
del Budismo donde la mayoría de los monjes fueron muertos o expulsados
del Tíbet. Estas escrituras permanecieron así ocultas durante
años hasta que en los siglos siguientes, se descubrieron y se volvieron
a propagar. Los nuevos predicadores se les denominaron "Reveladores
del Tesoro".
El nombre Bardo Thodol significa la 'Liberación mediante la Audición
en el Plano Postmortem", y trata el ciclo total de la existencia samsárica,
o sea el interludio que media entre la muerte y el nuevo nacimiento. Por
tanto se subrayan los conceptos de "karma" (ley de los actos)
y "samsara" (reencarnación) que son aceptados como leyes
esenciales.
El Bardo Thodol describe minuciosamente como celebrar la ceremonia mortuoria
y de sus símbolos durante los 49 días que dura. Va describiendo
las fases correspondientes a los siete mundos o grados de Maya (la ilusión
o impermanencia) que se suceden como una cadena en el periodo de Bardo.
Mientras se cumplen los ritos funerarios, incluyendo la lectura del Bardo
Thodol, en la casa del difunto o en el lugar de la muerte, unos lamas cantan,
por turnos, todo el día y toda la noche para conseguir que el difunto
alcance el Paraíso Occidental de Amitabha. Después del funeral,
los lamas que leen el Bardo Thodol vuelven a la casa de la muerte una vez
por semana hasta concluir el día cuadragésimo noveno del Estado
Intermedio. Al terminar los ritos funerarios la efigie es quemada ceremoniosamente
con la llama de una lámpara alimentada de manteca, dándose
un adiós final al espíritu del difunto. El destino post-mortem
que el difunto encontró se determina por el color de la llama y el
modo en que esta se agita.
Estos ritos mortuorios tienen un parecido excepcional con los ritos mortuorios
egipcios. Según ambos libros, se produce un 'pesaje del alma' por
la divinidad. Probablemente los ritos mortuorios tibetano-budistas tienen
una procedencia mucho mas antigua, y se hayan incorporado elementos procedentes
de la religión animista que prevalecía en el Tíbet
antes de la llegada del budismo.
Una característica del bardo Thodol es que es un libro de "iniciación
al revés", es decir prepara al "alma" para un descenso
en el ser físico, contrariamente a lo que suele ser usual en otras
religiones que preparan al ser vivo para enfrentar el hecho de la muerte
y desprenderse del cuerpo.
Por José-Luis Sierra Valentí, o.p.
6.-
"GURU GRANTH SAHIB" (Sikhs)
El principal libro sikhs (o Sijs) es el "Adi Granth" (El libro
del comienzo). Los seguidores siks le confieren tal importancia que este
libro que recibe el nombre del compilador "Guru Granth Sahib"
(El venerado maestro libro). Es decir se lo considera de igual categoría
que al último de los 10 gurús
Los Sikhs profesan una enorme reverencia a dicha escritura y para ellos
es el punto de referencia principal (el gran maestro) El "Gurú
Granth Sahib" es una colección de himnos y de la poesía
piadosos que proclama a Dios, subraya la meditación en el gurú
verdadero (dios), y coloca las reglas morales y éticas para el desarrollo
del alma, de la salvación espiritual y de la unidad con Dios.
El libro es una recopilación de os poemas de los 10 primeros maestros
(gurús), escrito en lengua panjabí. y contiene el Sikh Dharma
(o doctrina sikh) diseñada por su fundador, Guru Naanak.
Naanak nació en 1469, en una India sumergida en tensiones interreligiosas,
el fanatismo, la hipocresía religiosa y la superstición. Guru
Naanak predicó un mensaje sencillo basado en la de hermandad universal,
una vida de rectitud y la devoción a un Dios Único y en el
ciclo de la reencarnación. Naanak no se afilió a ninguna religión
en particular. Su eslogan era "ni musulmanes ni hinduistas" sino
sólo 'Ek Ong Kar', el Único Creador de la Creación.
Para él ese
Dios Único era el mismo que veneran las diferentes religiones, con
diferentes nombres. Cuando le preguntaron cuál era el nombre de su
Dios, el replico: 'Sat Nam', la Verdad es Su Nombre.
Guru Naanak viajó por toda la India y Asia meridional, Llevando su
simple mensaje de amor y espiritualidad. Hindúes, musulmanes, sufíes,
judíos, cristianos, hombres y mujeres de variadas castas y clases
se convirtieron en sus alumnos. El llevó esperanza espiritual a todos,
desde las personas de las castas intocables hasta el mismo Emperador Babar.
El nunca predicó contra ninguna religión, pero sí contra
la superstición, la injusticia y la hipocresía. Frecuentemente
comunicó sus enseñanzas mediante cantos inspirados, que abrían
los corazones de los más reacios. Estos cantos fueron recopilados
por sus discípulos y más tarde formaron el comienzo de las
escrituras sagradas de los Sikhs, el "Guru Granth Sahib" .
Los Seguidores de Guru Naanak fueron llamados Sikhs (o Sijs), que significa
discípulo o alumno. El les enseñó a no postrarse ante
nadie, sólo ante Dios, y a vivir en comunión con el Guru,
esa Luz de la Verdad de la que él era un humilde portador.
Las bases del Sikh Dharma (la doctrina Sikh) fueron establecidas por Guru
Naanak pero completada después de su muerte por los diez gurus sucesores.
Así hicieron falta los ejemplos vivientes de varias generaciones
para completar esa escritura. Los Diez gurus subrayaron la igualdad de sexos,
razas y personas , el respeto solidario a los más pobres, la honradez
de vida, como elemento necesario para encontrarse con Dios..., la fidelidad
y defensa de la doctrina en las adversidades.
A esta sucesión de aportaciones se le denomina "la cadena dorada".
También fijaron la ciudad santa de Amritsar como centro de convivencia,
donde se construyó más tarde el "Templo Dorado",
referente universal peregrinación de los Sikhs. Estos gurus acabaron
de estructurar las características externas de la manifestación
religiosa sikh y la enriquecieron con sus poemas e himnos.
Los Sikhs, y en especial sus gurus, fueron en muchas ocasiones perseguidos
y masacrados por los emperadores mogoles, musulmanes e hindúes que
dominaron el Penjab en diferentes épocas. La necesidad de defenderse
les ha dado una fama de guerreros e incluso su símbolo es el Khanda
o conjunto de armas, aspectos intentan simbolizar la defensa de sus convicciones
y que parecen que no estar muy acorde con su espíritu, conciliador
y pacífico.
El gurú Granth Sahib es un libro de 1430 paginas y fue recopilada
por el décimo gurú del que recibe el nombre "Guru Granth
Sahib" (El venerado maestro libro) se compone de numerosos himnos compuestos
por los primeros diez gurúes, junto con el texto religioso de diversos
musulmanes y de santos hindúes. Que enriquecen al primitivo libro
de "Adi Granth" (El libro del comienzo).
La mayoría de las fuentes recopiladas por el gurú Granth Sahib
están escritas en el dialecto de Punjabi frecuente en aquella época,
algunos himnos se encuentran en lenguas limítrofes (persa, sánscrito
o árabe). Todo este material (himnos) se refundieron en la escritura
estándar de Punjabi conocida como Gurmukhi, popularizado por el segundo
gurú: Gurú Angad. Los himnos se han arreglado según
la melodía (Raga) para ser cantados.
El libro contiene 33 secciones. La primera sección contiene el poema
épico de Japji de Guru Nanak el fundador), que no se arregló
para ser cantado, sino que se medita o recita como oración de la
mañana. Las 31 secciones siguientes (parte principal del libro) son
el Ragas o himnos de los diferentes gurus arreglados para ser cantados y
se ordenan por extensión de sus versos. La sección final es
una colección de versos que contienen testimonios de hombres santos,
músicos etc.
Los Sikhs son unos 30 millones de seguidores esparcidos por todo el mundo
pero en su mayoría en la zona del Penjab (India).
7.- EL "PERI EM HERU" ó "LIBRO
DE LOS MUERTOS" EGIPCIO
Se conoce como "Libro de los Muertos" una colección de
declaraciones que se incluían en las tumbas y pretendían ayudar
al difunto en su difícil camino al Más Allá y en el
juicio de Osiris. Su título original podría traducirse como
"La salida al día" (Peri Em Heru). La muerte no era más
que un renacimiento, al igual que el sol sale cada día, así
el difunto accedía a un nuevo renacer. Estos textos representan la
mejor fuente de información de la religión egipcia y son indispensables
para su estudio.
El origen se encuentra en los llamados "textos de las pirámides",
una colección de textos religiosos que se descubrieron en la necrópolis
de Saqqara, grabados en las paredes de las pirámides de reyes y reinas.
Los textos se encuentran agrupados en columnas y separados por líneas
de división. Las fórmulas o pasajes son fórmulas o
"declaraciones" orales que empiezan todas con la frase "palabras
para ser dichas" de cara al juicio de Osiris o "picostasia".
En ese momento la resurrección estaba limitada solo a la realeza,
pero posteriormente fue ampliándose a la nobleza, dando lugar a los
"Libros de los Sarcófagos".
Durante el Reino Nuevo se produjo una "liberalización"
definitiva de los rituales de resurrección y entonces el pueblo podía
acceder a las fórmulas sagradas siempre y cuando pudiese pagarse
el proceso de momificación y algún pasaje de recitaciones
que le permitiesen vencer todos los males que pudieran surgirle en su peligroso
viaje por el Más Allá. Esto dio lugar al "Libro de los
Muertos", una recopilación de fórmulas, ofrendas y rituales
que hacían posible la salvación del difunto.
En el Reino Nuevo, se depositaba junto a la momia, en la tumba un papiro
con las fórmulas adecuadas para ayudar al alma del difunto.
Pero el libro no sólo comprende fórmulas para superar el juicio
de Osiris, sino también pasajes para que el difunto reconozca a los
dioses que le serán favorables o para que pueda orientarse en su
viaje por "las Regiones de la Duat (oscuridad)".
El Libro consta de aproximadamente 200 capítulos o sortilegios. La
versión más conocida y más completa es el Papiro de
Ani, un texto compuesto por 3 capas de hojas de papiro pegadas entre si
y dividido en 6 secciones con una longitud entre 1,5 y 8 metros cada una.
La longitud total del texto es de 23,6 metros. El papiro fue realizado por
3 escribas diferentes, como puede apreciarse en las diferentes grafías
que en él aparecen, pero sólo uno realizó los dibujos.
La vida en el Más Allá no estaba plenamente asegurada por
lo que en las tumbas se colocaban copias del Libro de los Muertos con fórmulas
para una vida próspera y fértil en el Más Allá.
En el libro de los muertos se incluyen fórmulas para conseguir superar
las pruebas de los dioses. El juicio era presidido por Osiris. El difunto
debía disculparse de 42 pecados enumerados en el Libro de los Muertos,
la llamada confesión negativa, para poder salvarse. Antes de realizar
la confesión negativa el difunto se dirigía a su corazón
pidiéndole que no le contradijera; la fórmula solía
estar escrita en el escarabeo del corazón, un amuleto colocado en
la momia.
Para verificar sus afirmaciones sin ninguna duda Thot, dios de la sabiduría,
pesaba en presencia de Osiris el corazón del difunto en una balanza
en cuyo extremo se encontraba una pluma de avestruz, como símbolo
de la diosa Maât, representante de la justicia y el orden. Si la balanza
se mantenía en equilibrio se superaba la prueba positivamente, lo
cual representaba que en vida el difunto había llevado un orden correcto,
y podía por tanto ir al reino celestial. Si la prueba resultaba negativa
el Ka era condenado a pasar hambre o era despedazado por el "Devorador"
Ammit; se llegaba entonces a la segunda muerte, sin remisión alguna.
Según las creencia egipcias además del cuerpo el hombre se
componía de 2 elementos espirituales, el Ba, concepto similar al
alma, y el Ka, una especie de doble del cuerpo. La muerte representaba la
separación del elemento corporal y los espirituales. Pero el Ka no
podía "sobrevivir" sin la presencia del cuerpo, de ahí
que durante años se desarrollasen técnicas precisas de conservación,
conocidas como embalsamamiento. El proceso de momificación tenía
como objetivo el mantenimiento del cuerpo para la propia existencia del
Ka.
Encima de las vendas se ponían los sarcófagos, destinados
más que al intento de que el difunto fuese reconocido en el Más
Allá, a servir como sustitutos del cuerpo en caso de destrucción
de la momia, y como protección de los vendajes, evitando su destrucción.
En las tumbas y junto con el difunto se colocaban figurillas de madera,
denominadas "ushebtis" destinadas a servir al difunto. Dichas
figurillas o "respondedores" llevaban grabadas pasajes del "Libro
de los Muertos" y eran como sustitutas del cuerpo para ayudar al muerto
en los trabajos del Más Allá y refrescarle la memoria ante
Osiris.
8.- LOS UPANISADS
Una parte importante de la espiritualidad india queda reflejada en los Upanisads,
una recopilación de doctrinas para iniciados, cronológicamente
posterior a los Vedas, cuyo cometido es ofrecer explicaciones sobre la naturaleza
del universo y del alma humana.
Redactados en sánscrito, parte en verso y parte en prosa, son una
sucesión de diálogos y textos expositivos, considerados como
la culminación de la revelación védica.
Los Upanisads, guardan relación con los Brahmanas o "textos
de los brahmanas" (manuales de liturgia que prescriben las minuciosas
reglas para la correcta celebración de los sacrificios védicos)
y con los Aranyakas o "textos del bosque" (destinados a los eremitas
que vivían en la jungla). Estos libros, junto con los Vedas, forman
la "Shuruti" (lo oído) y son los considerados libros sagrados
revelados.
En definitiva los Upanisads plantean una doctrina secreta, un tanto heterodoxa,
que el maestro (guru) transmitía al discípulo (sishya), siguiendo
un método especial de deducción. Se basaba en la observación
e identificación de fenómenos similares, con el fin de poner
de manifiesto las sutiles correspondencias entre el microcosmos (el ser
humano) y el macrocosmos (el universo en su conjunto).
Existen diversos Upanisads compuestos en diferentes épocas. Los védicos
(componentes de la Shuruti) son solamente catorce, correspondientes a un
periodo comprendido entre los siglos VIII y III a.C. Los más antiguos
interesantes y voluminosos son el Brhadaranyaba Upanisad y el Chandogya
Upanisad, que constituyen casi los dos tercios del conjunto.
Presumiblemente, estos textos fueron redactados en la región comprendida
entre los ríos Yamuna y Ganges, en el ámbito de una civilización
agrícola. En ellos encontramos reflejada una sociedad en plena evolución,
donde incluso las mujeres y algunos soberanos pertenecientes a la categoría
social de los guerreros (kosatriya) tenían acceso a conocimientos
que a menudo ignoraban los propios brahmanes. De hecho, en los Upanisads
se advierte una sutil tensión y una reacción "laica"
ante el poder de los sacerdotes, únicos depositarios del saber religioso
y venerados como auténticos dioses en la tierra. Son como una revuelta
contra la ortodoxia.
Es posible incluso que el predominio en los Upanisads del conocimiento sobre
la práctica sacrificial, junto con la afirmación de la doctrina
de la ley de causa y efecto (el karma) que condena al hombre al ciclo de
las reencarnaciones (samsara), tenga un origen extra brahmánico:
"El hombre se hace bueno con las acciones buenas y malo con las malas"
(ley del Karman). Pero la casta sacerdotal hizo propias estas doctrinas,
tratando de "armonizarlas" lo más posible con la tradición.
En los Upanisads se abre una nueva vía para lograr romper la implacable
rueda de las reencarnaciones: "la vía del conocimiento".
No se indica como camino de salvación la ejecución meticulosa
(karma-marga) de los actos rituales, tan subrayado por la casta sacerdotal
hasta el momento. Se señala, en cambio, que para liberarse del ciclo
de las reencarnaciones hay que seguir la difícil vía del conocimiento
filosófico (jñana-marga) y de la meditación interior,
que a partir de esta época va a caracterizar profundamente la religiosidad
india. En los Upanisads, estos gurus imparten sus enseñanzas a los
discípulos, a menudo en forma de diálogos, guiándolos
en la práctica de diversas técnicas contemplativas.
La enseñanza no es necesariamente verbal. En el caso de los discípulos
más aventajados, el conocimiento se puede transmitir mediante un
simple contacto de la mano o del pie, o a través de la mirada o un
gesto. El maestro es el insustituible punto de referencia, el único
capaz de guiar a sus discípulos en el camino de la liberación
(mokska). De hecho, el guru puede convertirse en una auténtica divinidad
para sus alumnos.
Entre los temas esenciales de los Upanisads destacan la contemplación
y la comprensión de la identidad perfecta entre el alma individual
(atman) y el alma universal, o mejor dicho, el "Absoluto impersonal"
(brahman), el fundamento único, la esencia espiritual en la que se
basa toda la realidad. Sólo cuando el ser humano se identifique hasta
lo más profundo con esta condición, conseguirá liberarse
del doloroso ciclo de las reencarnaciones.
Los Up. (Upanisads) potenciarán la proliferación del "Sanghasi"
(eremita) que se retira de la actividad mundana y busca vivir solo, meditando
y viviendo pobre y ascéticamente, como modo de acelerar el momento
feliz de lograr la liberación del samsara.