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V congreso trinitario internacional
sobre diálogo interreligioso


comunicado final

 


Los creyentes, cooperadores en la causa de la justicia y la paz en el mundo globalizado.
Madrid, 23 noviembre 2004 (IVICON).-

Conclusiones del V Congreso Trinitario Internacional que abordó el diálogo interreligioso como elemento necesario para la construcción de la paz.

Concluyó el V Congreso Trinitario Internacional que se ha venido desarrollando en Granada del 18 al 20 de noviembre. El tema tratado ha sido cómo el diálogo entre las religiones puede servir para la construcción de la Justicia, la libertad y la paz en el mundo. En el Congreso se han reunido 170 participantes procedentes de distintos países.


En la sesión de clausura de dicho Congreso, además del Ministro General de la Orden Trinitaria, el español José Hernández, participó Mons. Vicent Landel, religiosos redentorista y Arzobispo de Rabat, que dio testimonio de las posibles relaciones con el Islam desde su experiencia de haber “pasado más de la mitad de mi vida en este Marruecos que hoy me acoge como obispo”. Para el prelado, “los creyentes serán cooperadores de la causa de la justicia y de la paz porque tratarán de construir la comunión y de transmitir confianza”.

Mons. Landel señaló que “tenemos que vivir la comunión interreligiosa a largo plazo”, tratando “de conocer lo que hace vivir al otro” y cambiando “nuestro punto de vista sobre el creyente de otra religión; no es un enemigo, es un hermano que reza”. Para el arzobispo de Rabat, la religión puede contribuir a la justicia y la paz en el mundo pues “la vida espiritual nos pone en comunión y nos permitirá ser cooperadores de la causa de la justicia y de la paz”.

El Arzobispo de Rabat sugirió que, para que esa colaboración entre religiones sea posible, es preciso tener confianza y se preguntó si “¿aceptamos nosotros, como creyentes cristianos, tener confianza en nuestros hermanos musulmanes?”. Esa confianza puede nacer de la colaboración en campos de trabajo comunes en lo social o lo educativo. El prelado señaló, desde su experiencia en Marruecos, que es preciso trabajar con los musulmanes en las asociaciones de barrio, en asociaciones de carácter social, en la promoción de los grupos más desfavorecidos de la población, etc., espacios que se convierten en lugares donde “cooperamos a la causa de la justicia y de la paz”.