De ti la vida espera
Ser un pan como la tierra
Y un vino como el mar.
Un pan que a todos sacie
Y un vino que emborrache
De Dios y de su Paz.

Mirad a cuanta gente
Vivir con quien se encuentre
Muy triste por los caminos.
Haced una gran piña
Formad una familia
Que todos sean amigos.

Entrad por la puerta estrecha
Y cuando pasen verán
A Cristo en medio de ellos
¡Y ya son comunidad!




Brotes de Olivo

Las comunidades cristianas surgen para tratar de vivir el evangelio partiendo de pequeños grupos que quieren ser reflejo de las primeras comunidades cristianas. Hay una diferencia con respecto a los movimientos (aunque en algunos movimientos algunos de sus miembros optan por vivir en comunidades): la necesidad de expresar en fraternidades pequeñas el evangelio, y el deseo de ser una luz que recuerde a la Iglesia y al mundo la nueva forma de expresar relaciones humanas que van más allá de los vínculos de sangre.

El tiempo y el lugar son, circunstancia.
También lo son los miembros con que cuenta.
Nunca dejan de ser pura herramienta
que ofrendan del Mensaje su fragancia.

Todas quieren buscar la concordancia
con lo que a la "Primera" fundamenta,
aquella de los Hechos, que presenta
estar con el Mensaje en consonancia.

No es la comunidad un accidente;
es del mismo Mensaje quintaesencia,

pues nunca el individuo es competente
para solo servir de referencia;

ha de mostrar la vida del creyente
lo que es comunidad, por experiencia.