Bienvenido, navegante amigo:

* si quieres, humildemente, sacar de ti el artista que todos llevamos dentro

* si intuyes que eres, aún sintiéndote poca cosa, la herramienta para que el mundo sea más justo y para que todos nos sintamos hermanos

* si no te has cansado de buscar...

* si no quieres que nada te resulte ajeno

entonces nos gustaría que dieses una vuelta por aquí; que leyeses algunos pensamientos; te enteres de algunas actividades que - en favor de la unidad- se están realizando ;que recogieses los mp3 que quieras - dentro de poquito estarán todas las producciones de Brotes de Olivo y algunas de otros artistas; y que nos sugieras lo que desees: este espacio de la red se configura - como toda nuestra historia- con las aportaciones de todos

NUESTRO PROGRAMA ES:

* DONDE HAYA UN ÁRBOL QUE PLANTAR, PLÁNTALO TÚ

*DONDE HAYA UN ESFUERZO QUE HACER, HAZLO TÚ

* TÚ HAS DE SER EL QUE APARTE LA PIEDRA DEL CAMINO

*EL QUE PONGA FIN AL PROBLEMA

*EL QUE SALPIQUE LA NOTA ALEGRE EN LOS CORAZONES TRISTES

y todo sin alabanzas ni toques de atención, sin coacción, ni sometimiento ni siquiera invitación; sin reglas ni estatutos; tan sólo enfrentándose diariamente al gran proyecto que Dios entrega a todos los hombres y alimentándose con los gozos y los sufrimientos de todos


"Que todos sean uno para que el mundo crea"

En la inquietud regalada por Dios a lo largo de casi veintisiete años y en la riqueza y profundidad de lo descubierto, hemos visto la acción del Espíritu, porque sintiéndonos pequeños, torpes y débiles, nos hemos sabido empujados y fortalecidos por Alguien mucho más fuerte que nosotros.

En estos años hemos descubierto un valor que reclama ponerle carne con urgencia: la totalidad, al servicio de la cual nos entregamos para propagar a todos que hemos de vivir en función del todo que encierra el mensaje del Evangelio. Humildemente sentimos que hemos de ayudar a reconvertir todo eso que nos puede hacer olvidar la tarea de dar unidad y cohesión al cuerpo que es la Iglesia de Jesús, instrumento de transmisión de su Buena Noticia.

Es muy importante que, cuanto antes, todos los cristianos comprometidos en esta tarea de anuncio, nos impliquemos en el desarrollo paulatino de una dedicación: la diocesaneidad, que para nosotros significa una llamada al desarrollo del todo y no de una parte o parcela del Evangelio. La realidad delata el celo de cada carisma por su tarea. Tenemos en contra que no es fácil hallar un equilibrio perfecto en esa dedicación entre el todo y la parte, pero para poder creer, el mundo necesita ver una Iglesia unida, sin rencores o separaciones en su seno. En este afán por vivir y manifestar la urgencia del "que todos sean uno", es donde hemos querido fundamentar nuestra intención de no ser otra parcela más del amplio abanico eclesial.

Que la acción primera y esencial del Espíritu nos transforme en criaturas nuevas, capaces de manifestar la unidad de los miembros en el cuerpo de esta Iglesia entretejida de tantos carismas a su servicio. Y que busquemos en su Palabra el móvil de los pasos que nos quedan por dar y que Dios nos ayude a conseguirlo.