Espíritu que se persigue


Quisiera SER un sencillo ACONTECIMIENTO en la IGLESIA, una pequeña escuelita en la que como niños, todos juntos, sepamos aprender de la Palabra el Proyecto Único y Total de Dios que ha de ser descubierto y rescatado por todos, donde el Pueblo de Dios y sus pastores, el seglar y el religioso, el matrimonio y la familia religiosa contemplativa, arte y teología, adulto y joven, el sacerdote católico y el pastor de una iglesia hermana, nos reunimos y ofrecemos una ventana de unidad en la vida; para enriquecernos, para investigar cómo ser UNO, para descubrir que supone una Espiritualidad de Comunión, para sabernos enamorar del Dios que hay en el otro, para contemplar la Palabra y la vida en todo y en todos.

Tiende a SER un ESPACIO DE CREATIVIDAD, LIBERTAD, PLURALIDAD Y COMUNIÓN. Por tanto un espacio donde la musa del arte del diálogo, de la comunicación, del encuentro, de la conversión y el cambio, de la fraternidad y la comunión, en, por y desde el Espíritu de Dios, sea la que gobierne e inspire en cada momento. Asumiendo el papel de fermento y catalizador de comunión, que une y fermenta, y al mismo tiempo desaparece.

Sueña SER una humilde MESA CAMILLA (no un cajón desastre donde todo cabe y todo vale) que favorezca e impulse desde un cambio de mentalidad, nuevas vinculaciones y relaciones con Dios y con todos, un ESPACIO CON VOCACIÓN de crear y rescatar relaciones, de tender puentes o RELIGAR:

- Religar parcelas rompiendo parcelismos
- Religar carismas rompiendo proselitismos
- Religar parroquias rompiendo parroquialismos
- Religar religiosas-os rompiendo reduccionismos
- Religar teólogas-os rompiendo escuelas y teorías
- Religar iglesias rompiendo dogmatismos
- Religar religiones rompiendo fundamentalismos
- Religar movimientos rompiendo elitismos
- Religar comunidades rompiendo egocentrismos
- Religar artistas rompiendo protagonismos
- Religar espiritualidades rompiendo misticismos
- Religar personas rompiendo prejuicios y etiquetas
- Religar pastores-ministerios apostólicos rompiendo clericalismos
- Religar a mujeres y hombres a-religiosos o no creyentes rompiendo posesiones únicas de la verdad y juicios de buenos o malos

Responder, en definitiva, a las preguntas que suscita la exhortación apostólica Novo Millenium Ineunte, de Juan Pablo II, en los inicios del presente milenio:

- ¿Cuál es el mayor desafío que tiene la Iglesia en el milenio que comienza?
“Hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión: éste es el gran desafío que tenemos ante nosotros en el milenio que comienza” (nº 43)
- ¿Cómo se puede hacer de la Iglesia una casa y escuela de comunión?: “Antes de programar iniciativas concretas, hace falta promover una Espiritualidad de la comunión como principio educativo en todos los lugares donde se construyen las familias y las comunidades”. (nº 43)
- ¿Pero qué significa esta Espiritualidad de Comunión?
a) Una mirada del corazón sobre todo hacia el misterio de la Trinidad que habita en nosotros y en el rostro de los hermanos que están a nuestro lado.
b) Capacidad de sentir al hermano de fe, como << uno que me pertenece >>.
c) Capacidad de ver ante todo lo que hay de positivo en el otro, para acogerlo y valorarlo como regalo de Dios: un << don para mi >>,
d) Saber <<dar espacio >> al hermano, llevando mutuamente la carga de los otros (nº 43)
- ¿De qué peligros nos libraría la vivencia de esta espiritualidad de comunión?. Evitaría convertir los instrumentos externos de la comunión en medios vacíos y sin alma, en instrumentos superficiales o máscaras de comunión. “No nos hagamos ilusiones: sin este camino espiritual, de poco servirían los instrumentos externos de la comunión. Se convertirían en medios sin alma, máscaras de comunión más que sus modos de expresión y crecimiento”. (nª 43)

Y acabamos esta referencia a la carta NMI, con la llamada e invitación que nos hace Juan Pablo II a crear, cultivar y promover los Espacios de Comunión: “Los espacios de comunión han de ser cultivados y ampliados día a día, a todos los niveles, en el entramado de la vida de cada Iglesia.” (nº 45).

Esta asamblea y lo que el Espíritu pueda suscitar en ella, quiere ser humildemente, un intento de respuesta actual a esta llamada, reto e invitación de crear y promover los espacios de comunión que el anterior papa nos hizo a todos como iglesia.